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jueves, marzo 08, 2012
¡Cuidado! Mujeres trabajando
miércoles, marzo 07, 2012
Trabajar y trabajar y nada más que trabajar
lunes, marzo 05, 2012
Jornadas Feministas
Ojalá puedan acompañarnos en estas jornadas feministas por la mujer trabajadora. Se verán cosas muy interesantes.viernes, marzo 02, 2012
Mujeres trabajando
jueves, marzo 11, 2010
Yo las amo, yo las quiero parte VII
Como les dije en la entrada pasada, mi viaje a Houston es otro de los eventos en mi vida que me han dejado profundamente marcada. No tengo quejas, la gente me trató bien. Tuvo sus altas y sus bajas. Me quemé la mano por jugar con fuego. Pero heme aquí, de pie... como los árboles.
Al final, Josefina me llevó a la central de Turimex y entonces hice la última llamada: "Amira, muchas gracias por todo, espero que nos podamos ver pronto". Subí al camión con el corazón todo arrugado.
Otra mujer increíble: Laurita Garza. Qué mujer, Dios mío. Alegre, servicial. Me hizo el paro en una y mil ocasiones. La única con la cual platicar guarradas a gusto y a todo pulmón. Ayer precisamente me acordaba de que a cada ratito le bailaba el Mono de Alambre. Todos los lunes, después de mi clase de Cine Mexicano, Laurita me llevaba a mi casa y nos poníamos a hablar del amor. Yo actuaba como experta, como si realmente yo hubiera descifrado el meollo del asunto. Laurita no me creía ni madres, pero nunca importó, simplemente me dejaba teorizar.
La última mujer que marcó la diferencia en mi vida fue mi profesora: Anadeli Bencomo. El último día, ya a punto de regresarme a México me fui a despedir de ella, me invitó a comer porque hablaríamos de Rhyme& Reason. Le dije que ya estaba todo preparado para mi regreso y tomó como propio el asunto: ella estaba convencida que debía quedarme y trató de encontrar una solución express pero por diversos motivos no pudo. Yo le agradecí enormemente la deferencia, le agradezco de una manera que no puedo explicar el haberme hecho sentir apreciada, hacía tanto tiempo que no sentía que alguien tuviera realmente fe en mí.
Y bueno, ni qué decir de todas las personas que me brindaron su amistad: Daniela, La Natalia, la profesora Soliño, la profesora Sisk, Thelma, Josefina TIAAAAAAAAA ni cómo agradecerte la paciencia esa semanota de tener a la mad woman en el ático!!!! Laura Zubiate, cómo no. Zully, Nancy y a todas aquellas mujeres con las cuales rimé y razoné pero injustamente las olvida mi memoria.
Ah, Claro, y también a Carolina, mi antigua jefa.
P.D Dra Juanita, no la estoy olvidando... pero usté se merece una entrada aparte.
Yo las amo, yo las quiero parte VI
Y cómo olvidar a la Morra!!!! Una amistad chida, sin complicaciones. Algo que todo mundo necesita, la verdad. Que viva la vida chida y pase por alto mi carro insano.
La última vez que vi a Maira nos fuimos al Monterrey Chiquito, allá en Houston, y le conté que ya me iba, que no me podía quedar, entonces ella se indignó y me dijo que no podía irme así como así, que tenía que hacer algo, que tenía que luchar por quedarme, pero no me convenció. Maira es una amistad con la que sí perdí contacto porque no tengo su número de teléfono (recuerdan ese episodio en el cual aventé mi celular texano a la Presa de la Boca?) y porque no tiene Facebook.
Yo las amo, yo las quiero parte V
miércoles, marzo 10, 2010
Todo se lo debo a la Virgencita y a mi manager
Y fue un factor esencial en mi viaje a Houston en más de un sentido. Intercambiamos videos de youtube y hasta hicimos un playlist especial para su tesis que ya muy pronto terminará y dejará de atormentarla.
La cosa es sencilla: Cobija, almohada, cama, micro y aspiradora llegaron un buen día a mi departamento de Houston a la semana de yo haber llegado. Sin Amira el viaje a Houston nunca hubiera ocurrido ni tampoco hubiera sido menos cabrón de lo que fue. Me refiero que yo no llegué a aquella ciudad como muchos otros, sin conocer a nadie. Yo al menos tenía a una amiga que me fuera diciéndo qué hacer cuando se atravesar algo.
Cuando me despedí de ella en mi última día, nos encontramos por casualidad, nos topamos bajo la lluvia de aquel día de enero y me dijo "bueno, ya sé que no es lo mismo, pero ya sabes que ahí andaremos por el messenger".
La Niña Bagón, Martha y Janell
Luego, al mismo tiempo, antes, durante o tal vez en un mundo paralelo, llegó Martha Castro a mi vida. Revolucionó por completo mi sistema de valores y moralidad. Me enseñó a ver la vida desde otra perspectiva y creo que fue la primera persona con la cual me permití mostrar mi lado tierno. Yo creo que si le preguntaran a Martha si es que esto es verdad se quedaría con cara de incomprensión y después cuestionaría severamente mi concepto de "lado tierno", pero estaba yo muy verde en materia interpersonal. La vida nos llevó por caminos distintos, ella ahora está en Tijuana y hablamos poco, pero sé que en el fondo de nuestros corazones hemos podido sacar todo los positivo de aquel tiempo y guardamos un bonito recuerdo la una de la otra. Yo, al menos, podría decir que tengo una marquita en mi corazón con su nombre.
Y aunque ya nos conocíamos desde la prepa, gracias a Martha Castro me acerqué a Janell. Una mujer importante en mi vida. Muy inteligente y sensible. Por alguna razón tenemos una incapacidad para llegar a acuerdos y entendernos, pero eso a mí, al final del día, parece que nunca me ha impedido querer a las personas. Ahora mismo, sé que Janell no comprende el rumbo que ha tomado mi vida y puede ser que yo tampoco comprenda el suyo. Tal vez con ella me faltó eso de lo que tanto pregono, yo siempre he dicho que si me atrevo a decir algo de las personas cuando éstas no están presentes es porque ya le he dicho eso mismo en la cara. Supongo que con Janell esto fue una excepción a la regla y no hablo del hecho de haber andado hablando mal de ella sino a las palabras que por mucho que soplamos no se las llevó el viento.
Yo las amo, yo las quiero parte IV
Griselda. Cuando me fui a Las Cruces, recuerdo bien, iba acompañada de mi madre y llegué a aquel pueblo desértico que me ofreció una de las experiencias más cabronas de la vida. Fue la primera vez que viví sola (seis meses), en un cuarto de hotel (con mi querido amigo Ernie y también durante seis meses) y luego con una francesa del demonio, con una sueca divina y con Lucía. En ese tiempo yo no hubiera sido nada sino hubiera estado Griselda a mi lado. Si la nostalgia me entraba, si la nostalgia le entraba, bastaba con treparnos en su camioneta y largarnos a Juárez, cuando Juárez era igual de peligroso pero menos militarizado que ahora. Fue mucho tiempo el que pasamos en ese carretera de Juárez - El Paso - Las Cruces, fueron tantas cosas que platicamos, tantos cigarros que nos tomamos, tantos cafés a los que fuimos. A Griselda la llevo siempre en mi corazón, pienso mucho y muy seguido en ella, y de verdad me encantaría poder visitarla o hablarle más segudio pero supongo que así es la vida. Llega un punto en que estar diciéndoles adiós o hasta pronto a las amigas duele mucho, pero he llegado a pensar que no puedo evitar estarme moviendo de lugar y cambiando de escenarios.
Lucía. Vaya tela! Fuimos roomates durante todo un año, también en Las Cruces. Veíamos la novela juntas por Telemundo, Velo de Novia. Cabe destacar que a Lucía ya la conocía porque además habíamos estudiado juntas en Monterrey y habíamos jugado en el equipo de fut rápido y de softball de la carrera. Qué tiempos aquellos!
Todas todas las mujeres que conocí en mi carrera, la Corral, Marcia, Gaby Mtz, Pelusi que luego nos reencontramos en México y fuimos a varios juegos del Cruz Azul, Lorena que también nos encontramos en la capital y hasta trabajamos juntas por un breve periodo,Rigel, mi comadre Diana y Susana, Gloria que merece una entrada aparte, Nadia, Ceci, Amira, Giannina, Martha Castro!!!!! Janell, en fin, todas todas todas.
Mis maestras, claro, en especial Blanca López.
martes, marzo 09, 2010
Yo las amo, yo las quiero parte III
Elva. Sucede prácticamente lo mismo. La amistad con Elva la fue tejiendo Ana y yo poco a poco me fui inmiscuyendo. A Elva no la puedo separar de Manuel, pero bueno, saben que si se tratara de reconocer a las personas que han dejado huella en mí, Manuel también estaría. Elva se ha convertido en nuestra familia, no hemos encontrado más que cariño y apoyo en estos dos amigos. Cabe destacar que en la prepa nos juntábamos mucho Ana, Manuel y yo, y cabrona que es la vida, se empeñó en reunirnos cuando los cuatro andábamos formando nuestros matrimonios y planeando nuestros hijos. Ahora Manuelito, Diego y Santiago son compas de travesuras y muy pronto Ema se incorporará a la banda.
Yo las amo, yo las quiero parte II
Recuerdo con mucho cariño a mi colega, Erika. A Patricia y los diálogos de Pedro Infante. A Carolina. A Gaby. A Elizabeth. A Cinthia y a Karina que siempre estaba imitando a Paco Stanley. A Damaris y Claudia. A Belinda, que casi nunca expresaba palabra alguna. A Jacqueline, que nunca me quise pasar de ojete con ella y no sé si lo logré porque era, fui y sigo siendo un terror que no reconoce el límite y se sale de control con sus bromas muy a menudo. A Nelia, a Daniela. A Brenda que se iba conmigo en la camioneta Contry. A todas todas un abrazo muy fuerte. A Olivia!!! El desmadre con patas, antes, ahora y siempre.
Y claro, a la maestra Simona. Grata sorpresa volver a saber de ella luego de tantos años y tantas vueltas que da la vida. Imposible dejar de acordarse de ella cuando recuerdo aquel intento extraño de hacer un periódico en la escuela.
Yo las amo, yo las quiero parte I
Wait, que nos reencontramos gracias al maldito Facebook, un saludo y un abrazo muy fuerte.
A todas todas mis amigas de la prepa con las cuales compartí papas con queso en la cafetería y que me vieron llorar tristemente el amor incomprendido entre Mejorado y yo. A todas y cada una de mis compañeras del Paquete 2. Y a las que fui conociendo luego de mi larga estancia en la prepa. Un abrazo a todas, a Inna, a Edna, a Angélica, a Adriana, a Tere, a Wait, Alehelí y a todas aquellas que escapan de mi memoria en este momento.
Doña Concha
Me explico: El recuerdo de mi abuela y su muerte fueron una de las cosas más retadoras de manejar. La última vez que la vi con vida fue en la boda de mi prima Nayeri y no sólo no nos dirijimos la palabra, sino que se rehusó a estar presente en el civil, que fue donde Ana y yo fungimos como testigos.
Nuestras fieles lectoras tal vez recuerden el episodio en el cual tuve a bien avisarle a mi abuela sobre la inmaculada concepción de Diego y Santiago y los resultados funestos. El punto es que mi abuela se murió necia, terca y sin hacer las paces conmigo. Eso para mí, además de instalarme en un estado desconcertante, me dejó meditando acerca de la importancia de no quedarse con las cosas dentro, de no irse sin dejar explicaciones, sin darse por lo menos cinco minutos para cerrar círculos. Tal vez por eso quedé traumada y con una incapacidad para dejarle de hablar a la gente, tal vez por eso a partir de ese entonces consideré pertinente decirle a las personas lo que estaba pasando por mi cabeza. La muerte de mi abuela me obliga a aprender a lidiar con las situaciones no resueltas, las que no se resolvieron y nunca se van a resolver, pero sobre todo, me obligó a estar siempre en el esfuerzo de aclarar las cosas, de llegar a acuerdos, de evitar confrontaciones y cuando éstas sucedan dar la oportunidad de por lo menos decir dos o tres palabras que ayuden a disipar un poco la nublazón.
lunes, marzo 08, 2010
Brenda
El Gato quería ser bailarín de ballet, ése era su sueño.
Cuando me fui a Las Cruces, mi hermana echó a Quítopo a la maleta. Cuando me fui al DF, también. Pero cuando nos distanciamos me lo pidió de regreso y el Gato viajó por DHL hasta Monterrey.
Simbólicamente, cuando volvimos a hablarnos me dijo que Quítopo estaba recluido en un hospital psiquiátrico porque había caído en una crisis emocional.
Mi hermana y yo hemos pasado por tantas cosas también. Pero ella en la medida que le ha sido posible ha intentado ayudarme y estar presente. Ve a los niños seguido y de pronto vamos al cine con ella y tratamos de llevar la fiesta en paz.
Mi madre
Durante mucho mucho tiempo la presencia de mi madre y por extensión de mi abuela Concha fue fundamental. Gran parte de ese tiempo más que disfrutar, padecí el lazo, pero bueno, la vida me llevó a tomar decisiones de las cuales no me arrepiento y de las cuales he aprendido.
No estoy segura, pero creo que al final de todos los tiempos, hemos logrado reactivar una relación más o menos decente. Y sobre todo, estamos encaminándonos más hacia el rumbo de la comprensión.
Para mí fue muy duro enfrentar algunos episodios de mi vida sin su presencia, pero al final de cuentas creo que hubo una gran ganancia en todo ese drama: mi fortaleza. Y de verdad lo creo así, creo que después de aquel dolor tan grande de sentirme rechazada y no apoyada por mi madre no he sentido otro parecido. Al principio sentí que moría, pero después de sanar las heridas tomé lo bueno: va a estar bien cabrón que otra cosa me tumbe y no me pueda parar.
Vaya, ni la juzgo ni la entiendo, pero algo bien raro me pasa: sí la comprendo, sí puedo más o menos imaginar lo que la llevó a tomar tal o cual camino. Pero esa es mi parte racional que habla, eso es mi tolerancia, mi respeto, mi inteligencia que habla, no mi corazoncito apachurrado que se quedó estancado sintiendo como niña de cinco años.
Sin embargo, como bien dijo alguna vez la Tía Meña, no me gusta ir por la vida siendo coleccionista de agravios y como Eloísa alguna vez sentenció: la vida algunas veces da segundas oportunidades. Es por eso que en la actualidad llevo la relación con mi madre al paso que ella quiera, más o menos al ritmo que ella quiera. No voy a mentir, a veces regreso contrariada porque no sé de qué se trató o porque titubea en sentir como propios a sus nietos, pero yo le estoy dando oportunidad tanto a ella como a mis hijos de crear un lazo y una relación en la medida que ellos quieran.
Es mi deseo que logren conquistarse mutuamente y tanto Ana como yo somos lo más respetuosas posibles de los vínculos que Diego y Santiago hacen con sus adultos favoritos. Cada vez que Diego o Santiago piden ver a la Tía Brenda, a la Mamá de Mamá o al Papá de Mamá, en ese momento llamo y hago cita para que los vean, igualmente si mi padre, madre o hermanos sienten la cosquilla de verlos.
Juego mucho con la idea, juego mucho con las metáforas, pero no, mi madre, mis amigos, Ana, todo mundo sabe que no tengo la frialdad del Extranjero y no I would never diss my own mama just to get recognition.
lunes, marzo 01, 2010
Ana

Sin embargo, ya tenemos seis años de matrimonio y próximamente cumpliremos siete de haber empezado la relación, aunque, como hasta mi madre lo dijo alguna vez ya teníamos mucho de actuar como si anduviéramos.
En fin, Ana me ha enseñado muchas muchas cosas. Y una de ellas es ha estar en contacto con mis sentimientos, a no tenerles miedo. Anita, sé que hay veces que convivir conmigo es una verdadera pesadilla y que por cada vez que te hago reír hay otra que te hago llorar. Sé que es infinitamente difícil ser optimista con tanto humor negro, con tanta visión negativa de la vida. Pero quiero que sepas que te quiero mucho, que te prometo amor eterno en los términos que Frontán bien nos explicó.
Y al resto de la gente puedo decirle que si hay alguien verdaderamente feminista es Ana: su sororidad llega al extremo de pelear porque sus hijos sean reconocidos como míos. Como todo mundo sabe, Diego y Santiago están, hasta el día de hoy, a nombre de Ana, esperamos que eso pronto cambie. La sociedad nos ha enseñado que madre, lo que se dice madre, solo hay una, y ella pelea mi lucha. No sé si me explico, ella tiene el reconocimiento social y legal de ser madre, sin embargo es la que sale, da la cara, se pelea con medio mundo por el mío.
Por eso, Anita, sí sí y mil veces sí ACEPTO!
Vamos a casarnos con todas las de la ley en el Distrito Federal este 21 de marzo de 2010 y a pelear esa adopción!!!!!!
Si están en el DF, nos encantaría que asistieran al evento del hemiciclo a Juárez.
Entre mujeres podremos destrozarnos...
Así iba un comercial de una obra de teatro hace muchos muchos años.
Y se quedó súper impregnado en el subconciente colectivo de todo México. No sé si sea un dicho de mayor repercusión mundial, pero sé que en México todo mundo lo recuerda.
El próximo 8 de marzo será el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER y creo que por primera vez en la vida tengo algo que decir al respecto.
Tal vez este parteaguas en mi vida me ha hecho reflexionar en las mujeres más importantes de mi vida.
De ellas hablaré en las próximas entradas.
viernes, marzo 06, 2009
El caracol en el messenger
Mujer No. 1
Me dijo mi prima que lo pusiera para celebrar el Día de la Mujer, simboliza que los hombres son lentos y babosos.
Mujer No. 2
Googlea caracoles en el messenger y obtendrás la respuesta: y la obtuve.
Mujer No. 3
Me lo pasó una amiga que para simbolizar que los hombres son unos babosos, se me hizo divertido.
Mujer No. 4
Es una manifestación silenciosa en contra de los hombres, que nunca se enteran lo que queremos...
Otra cosa que me pareció espeluznante es que algunas mujeres hayan decidido "festejar" este día con una total contradicción, es decir, !!!EN FUNCION DE LOS HOMBRES!!!
Creo que hay que entender una cosa muy importante en este asunto del feminismo: La lucha en sí es por obtener derechos, por lograr participar en áreas difíciles para la incursión femenina, por obtener igualdad de oportunidades (que no es lo mismo que seamos todos iguales) por tener ciudadanía, equidad...
Estoy de acuerdo en que esta lucha es por mejorar la convivencia, pero la convivencia social, que tal vez para algunas signifique que pueden tener una relación amorosa, íntima y sexual con el hombre de preferencia pero que para todas DEBE significar que tenemos garantizado el derecho de estudiar, vivir, disfrutar, ganar, hacer, deshacer y coger con quien se nos pegue nuestra regalada gana, y con esto me estoy refiriendo a que se haga más tenue la discriminación por género en el trabajo y la escuela, que no se imponga la maternidad ni la heterosexualidad obligatoria para seguir alimentando el tan mentado patriarcado, que la mujer pueda vivir tranquilamente sin violencia doméstica, económica y de género, que sea tratada como ciudadana y no como propiedad, etc.
A casi todas les dije: Pero no entiendo, what's the big deal, anyway?
Algunas me contestaron que dejara mi amargura para otro día, que era solo un juego. Otras que porque era cierto, que "no nos comprendían". Otras me ignoraron y nunca me contestaron. La opinión que tengo sobre la relación hombre - mujer preferí guardármela porque no era, para mí, el punto principal, sino que hasta en la lucha por la liberación o en la conmemoración de una lucha en particular persiste esta actitud de colocarse en segundo término. Yo no critico que las mujeres se enamoren de los hombres, no critico que los adoren con locura y pasión, que les gusten y quieran coger con ellos y tener hijos y vivir felices para siempre, lo que critico es que no rompan con esta barrera mental de colocarse en función a ellos, de hacer y deshacer por y para, y olvidarse que puesto que ambos somos seres humanos pensantes necesitamos ir hombro con hombro y esto se dará desde la equidad y rompiendo con la tramposa educación e ideología que nuestras madres nos han inculcado.
Yo quiero que Diego y Santiago sean feministas, ¿sería mucha molestia que todas las mujeres los enseñáramos?
martes, marzo 06, 2007
Ya mero es 8 de marzo
Luego, de esas casualidades de la vida, empecé a leer un artículo que se llama Participación femenina en la Suprema Corte. No supe ni de dónde saqué la revista, se llama Compromiso. Y el subtítulo dice que es el Órgano Informativo del Poder Judicial de la Federación. El artículo dice algo que deben ser buenas noticias, porque habla de la presencia de las mujeres en el poder público y los cambios legislativos en pro de la igualdad. Venía una tabla comparativa del tipo de puesto y cuántos eran ocupados por hombres y cuántos por mujeres en los mandos medios y superiores.
Puesto Mujeres Hombres
Jefe de Departamento 42 74
(Considerable diferencia)
Subdirector de Área 42 72
Secretario Auxiliar de Acuerdos 25 22
(Aquí sí hay más mujeres que hombres)
Asesor 53 74
Director de Área 38 62
(Aquí la diferencia se empieza a apreciar)
Asesor de Mando Superior 15 36
Obviamente el artículo se trata de lo que hemos logrado conquistar a lo largo de la historia de la mujer en México, sobre todo en cargos públicos. Y nos recuerda tres de nuestras figuras más importantes: Sor Juana Inés de la Cruz, Leona Vicario y Josefa Ortiz de Domínguez. Y trae datos que, puestos en perspectiva pueden asombrarnos, como que entre 1910 y 1915 unas alumnas de la Escuela de Derecho de Mérida, Yucatán hicieron una tesis sobre el divorcio y los derechos de las mujeres. Esto es realmente escandaloso, tomando en cuenta que todavía en mis tiempos, en el mundano pueblo de Nuestra Señora de Monterrey, era visto con reservas el hecho de andarse separando y arrejuntando y andar criando hijos fuera de matrimonio.
En realidad, cada derecho que tengo como mujer lo doy por hecho, cuando en realidad es bastante nueva la participación de la mujer como figura jurídica. Resulta que en 1917, en los tiempos de la Constitución que ahora nos rige se otorgó a la mujer casada personalidad jurídica para celebrar contratos, comparecer en juicios y administrar bienes personales, así como igualdad en el hogar con relación al hombre. Así que si de pronto se nos hace como que la mayoría de las mexicanas no saben ni qué onda con su existencia es porque ni al siglo llegamos jugando en las Grandes Ligas. Más tarde, en 1928 nos dieron permiso de ejercer un empleo, una profesión o industria, es decir, poder hacer de nuestra vida un papalote.
Históricamente tenemos una situación innegable, pero no quiere decir que por eso seamos menos capaces de ocupar un puesto gerencial. El mundo está orientado hacia lo masculino y no hay mucha tela de donde cortar, seguirá así por mucho tiempo, porque así se ha estipulado y al no protestar, firmamos de común acuerdo este orden universal de las cosas.
En mis días de estudiante universitaria, odiaba el Día de la Mujer, me parecía una mariconada seudofeminista. Sigo de acuerdo en la parte seudofeminista, pero ya no en la mariconada. Lo que sí me preocupa es que el mundo y la mujer misma permanezca conforme como están las cosas y no se realice un compromiso interno por cambiar algunas actitudes.