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jueves, marzo 08, 2012

¡Cuidado! Mujeres trabajando

¡Cuidado! Mujeres trabajando para vivir con dignidad.
Compañeras, compañeros les presentamos hoy nuestro pliego exigitorio.
¡Cuidado! Cuidado les decimos, pongan atención porque aquí estamos, plantadas, de frente ante la lucha. Nos toca tristemente conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora en medio de una guerra. En medio de una situación de crisis política, económica y social que hace empalidecer nuestras demandas, pero no por eso retrocederemos.
No venimos a pedir disculpas por las molestias ocasionadas. Al contrario, venimos advertirles que éstas quizá sean muchas, pero serán por el bien de todas y todos. En pro de la equidad y la justicia. Cuidado, repetimos. Cuidado y pongan atención por dónde pasan porque aquí estamos luchando y trabajando para vivir con dignidad y no nos moveremos. Estamos de acuerdo en que la garantía de los derechos laborales es la garantía de una vida digna y por ende la certeza de un estado de bienestar social que daría solución a muchos problemas actuales de salud pública.
Este no es un pliego petitorio, esta no es una lista de solicitudes llorosas. Este es un pliego exigitorio donde nosotras mujeres feministas en la lucha por los derechos laborales gritamos a voz en cuello nuestras necesidades imperativas, nuestras demandas. Estas son propuestas concretas para elevar la calidad de vida de las mujeres y por ende de la sociedad a la que pertenecemos.
¡Cuidado! Porque estamos exigiendo asegurar la vida y la salud de las trabajadoras, desde la trabajadora doméstica hasta la del más alto puesto, así como nuestro derecho a la educación. Queremos capacitación laboral para realizar trabajos dignos y bien remunerados.
¡Precaución! Exigimos el cumplimiento de los compromisos que el gobierno previamente ha adquirido con distintos organismos en pro de la equidad de género, así como de los suscritos en tratados internacionales que favorecen los derechos laborales de las mujeres.
¡Atención! Necesitamos que se impulse la igualdad en las oportunidades de acceso al empleo, de la misma forma que es imperativo promover una cultura de equidad laboral entre los géneros: mismo puesto, igual trabajo, mismos salarios.
¡Urgente! Se requieren horarios de escuelas de educación básica de tiempo completo pensadas en madres que sí trabajan y que son el sustento principal de una familia. Así como más guarderías y estancias infantiles públicas para promover el acceso de las mujeres con hijos al ejercicio laboral. ¡Aviso! Exigimos combatir la violencia laboral, el acoso y hostigamiento sexual en el trabajo y promover un ambiente de trabajo saludable y equitativo.
¡Alerta máxima! Demandamos reglamentar en la Ley Federal del Trabajo y Contratos Colectivos de Trabajo los cuidados paternos. Las mujeres exigimos que se le de a nuestros compañeros y compañeras de vida licencia para el cuidado infantil en caso de enfermedad y nacimientos. Recordando que la UNICEF recomienda que “las políticas de cuidado de la primera infancia deben enmarcarse en un enfoque que integre los derechos de los niños, la igualdad de género y la inclusión social de las familias”.
¡Notificación! Reclamamos el derecho que tenemos las mujeres de registrar a nuestra pareja independientemente del sexo en la institución de Seguridad Social que nos corresponde puesto que las cuotas son de cualquier forma descontadas de nuestros salarios. Además exigimos incluir en el sistema de pensiones a nuestras parejas de vida, sin importar sexo, brindándoles pensión en caso de viudez.
¡Advertencia! Requerimos aumentar el número de mujeres en puestos de mando, garantizando espacios de representación proporcional al número de trabajadoras afiliadas.
¡Atención! No estamos de acuerdo en que partidos políticos se cuelguen del movimiento feminista para sacar candidatas que no merecen estar en cargos públicos y que nunca han representado ni luchado por los intereses de las mujeres.
¡Alarma! Precisamos sanciones a las empresas que establezcan en las ofertas de trabajo el requisito de sexo, así como la práctica del examen de gravidez. Igualmente exigimos que sea respetada nuestra vida privada y que no se discrimine de acuerdo al artículo 1ero constitucional.
¡Anuncio! Exhortamos a que finalmente sea reconocida, por parte del estado, la contribución económica de las mujeres u hombres que por diferentes circunstancias realizan trabajos no considerados como productivos tales como la crianza, el cuidado de personas mayores, las tareas domésticas, entre muchos otros. Estamos hoy aquí para decir
¡CUIDADO! Estamos trabajando y NO descansaremos y seguiremos trabajando por ti, por mi y por todas y todos para vivir con dignidad. Este 8 de marzo festejemos nuestros logros y exijamos nuestros derechos.

miércoles, marzo 07, 2012

Trabajar y trabajar y nada más que trabajar

Mañana se celebra el día internacional de la mujer trabajadora. Y muy a mi pesar me encuentro en dicho sector poblacional. La verdad es que yo nací para princesa. ¿O será que en realidad todas y todos nacimos para princesos? Me gusta hacer cosas. Ayer le compartía a Crix lo mucho que me encanta preparar material didáctico, y quienes me conocen sabrán que me encanta organizar eventos, talleres, encuentros, dinámicas y esas cosas. Además por su puesto, me gustan la historia, las artes, la cultura y la trascendencia. El trabajo en sí me gusta, lo que no me gusta es el sistema laboral asalariado del capitalismo que nos ata y nos utiliza como burras de carga (qué viéndolo bien también termina siendo explotación animal hablar de "animales de trabajo").
Me frustran los pocos y malos derechos de los que "gozamos" actualmente las mujeres trabajadoras y creo que el sistema pocdría enriquecerse de mil y una mejorías. La semana pasada redactamos con las Mujeres Debotas un manifiesto feminista para el día de mañana que tendré el gusto de compartir aquí. Espérenlo y ojalá les guste.

lunes, marzo 05, 2012

Jornadas Feministas

Ojalá puedan acompañarnos en estas jornadas feministas por la mujer trabajadora. Se verán cosas muy interesantes.

viernes, marzo 02, 2012

Mujeres trabajando

Por supuesto no me podía quedar con las manitas quietas y cruzadas.
La verdad por eso me gusta el activismo, es mi pequeña aportación al mundo para cambiarlo (ya sea para bien o para mal) poder influir, dejar huella. Es como mi expansión del yo. (Ando leyendo textos sobre psicoanálisis y me hacen daño, así que los repito.)
Me metí con las Mujeres DeBotas a organizar unas jornadas por el Día Internacional de la Mujer Trabajadora que está por conmemorarse el 8 de marzo y la experiencia ha sido muy interesante. La horizontalidad, aunque no se logra del todo y tiene sus altibajos es los más parejito que he percibido últimamente en mis trabajos dentro de Monterrey. Me siento bien, me gusta. Me desvelé hace dos noche para terminar un manifiesto feminista y le dediqué varias más horas de lo que yo creía al texto, pero al final me ha hecho sentir muy bien que por un lado, todavía puedo investigar y redactar y por otro puedo hablar de cosas distintas a lo que siempre hago, dentro del activismo LGBTTTI.
Hoy sigo cansada, pero cansada bien. Cansada Feliz. Me gusta.

jueves, marzo 11, 2010

Yo las amo, yo las quiero parte VII

Y por fin, concluyo mi discurso presidencial sobre las mujeres de mi vida que ha resultado igual de divertido que Miguel de la Madrid en la cámara de diputados, o sino igual de divertido, por lo menos sí emotivo. Oh well, at least I tried.
Como les dije en la entrada pasada, mi viaje a Houston es otro de los eventos en mi vida que me han dejado profundamente marcada. No tengo quejas, la gente me trató bien. Tuvo sus altas y sus bajas. Me quemé la mano por jugar con fuego. Pero heme aquí, de pie... como los árboles.

En el trabajo conocí a mujeres increíbles. La primera, Lina. Creo que por fin he llegado a la conclusión de qué fue exactamente lo que pasó y a pesar de que cuando me fui no me fui en paz con ella, fue realmente alguien en quien me pude sostener. Creo que en algunas ocasiones me pasé de ojete con ella, pero igual en algunas otras ella se pasó conmigo. Al final, no nos despedimos. Mi último día en Houston fue muy emotivo, cabronamente emotivo y lo pasé lo más solitaria que pude. Recuerdo que le dije a Josefina desde temprano que me llevara a la central de camiones, de verdad quería estar sola, pero no me dejó. Por el contrario me llamó Carlos para cumplirme el capricho: la foto con Obama, la pinche foto con Obama que tanto necié con ella. Se robó mi corazón, la verdad que sí. Como cosa poética mientras esperaba la toma de la foto de Obama pasó en ese carro verde con la calcomanía de la llorona mi antigua jefa. Carlos me regresó a la casa de Josefina y a pesar de mi deseo de querer estar sola Dana me llamó para ir a almorzar. Su últimas palabras: "Wey, tú no te puedes ir, wey, este es tu país, tú naciste en el país equivocado". Yo la verdad ya ni contesté, ya tenía el sentimiento bien atorado en la garganta.
Al final, Josefina me llevó a la central de Turimex y entonces hice la última llamada: "Amira, muchas gracias por todo, espero que nos podamos ver pronto". Subí al camión con el corazón todo arrugado.

Otra mujer increíble: Laurita Garza. Qué mujer, Dios mío. Alegre, servicial. Me hizo el paro en una y mil ocasiones. La única con la cual platicar guarradas a gusto y a todo pulmón. Ayer precisamente me acordaba de que a cada ratito le bailaba el Mono de Alambre. Todos los lunes, después de mi clase de Cine Mexicano, Laurita me llevaba a mi casa y nos poníamos a hablar del amor. Yo actuaba como experta, como si realmente yo hubiera descifrado el meollo del asunto. Laurita no me creía ni madres, pero nunca importó, simplemente me dejaba teorizar.

La última mujer que marcó la diferencia en mi vida fue mi profesora: Anadeli Bencomo. El último día, ya a punto de regresarme a México me fui a despedir de ella, me invitó a comer porque hablaríamos de Rhyme& Reason. Le dije que ya estaba todo preparado para mi regreso y tomó como propio el asunto: ella estaba convencida que debía quedarme y trató de encontrar una solución express pero por diversos motivos no pudo. Yo le agradecí enormemente la deferencia, le agradezco de una manera que no puedo explicar el haberme hecho sentir apreciada, hacía tanto tiempo que no sentía que alguien tuviera realmente fe en mí.

Y bueno, ni qué decir de todas las personas que me brindaron su amistad: Daniela, La Natalia, la profesora Soliño, la profesora Sisk, Thelma, Josefina TIAAAAAAAAA ni cómo agradecerte la paciencia esa semanota de tener a la mad woman en el ático!!!! Laura Zubiate, cómo no. Zully, Nancy y a todas aquellas mujeres con las cuales rimé y razoné pero injustamente las olvida mi memoria.

Ah, Claro, y también a Carolina, mi antigua jefa.


P.D Dra Juanita, no la estoy olvidando... pero usté se merece una entrada aparte.

Yo las amo, yo las quiero parte VI

Wow, no pensé que me tomara tanto tiempo. Eso sólo prueba dos cosas: o soy una cursi sin remedio, o de verdad he aprendido tanto de tantas mujeres.

Y cómo olvidar a la Morra!!!! Una amistad chida, sin complicaciones. Algo que todo mundo necesita, la verdad. Que viva la vida chida y pase por alto mi carro insano.

Y antes de pasar con la gente de Houston, no puedo perder la oportunidad de agradecer todas las enseñanzas a Karla, Denisse, Mariaurora, Ana Goñi, Vicky, Paty, Adriana, Rocío, Laura, Wendy, Zaira, por todo su tiempo, paciencia, entrega a este proyecto común que es la visibilidad, que es la maternidad lésbica, que es el activismo en una sociedad tan difícil como es la regiomontana.

Sé que pocas cosas he contado sobre mi viaje a Houston. Sé que pocas cosas pueden comprenderse de este año en mi vida. Pero quiero compartirles una cosa. Este viaje, goddamn, me cambió a niveles muy íntimos. No es broma. Lo que viví en Houston aún no he podido procesarlo. Digamos que son como los archivos desclasificados de la CIA o algo así.

Además de Amira, como les dije, otras dos mujeres súper importantes en este viaje fueron Eloísa y Maira. Creo que nunca me alcanzarán las palabras para decirles lo fundamental y el pilar que fueron para mí. Cuando yo llegué a Houston no tenía ni un peso partido por la mitad. Y Eloísa me dijo que llegara ahí con ella, al departamento que compartía con Maira. Durante el primer mes, en lo que salía mi cheque completo, Maira y Eloísa vieron que yo cenara algo. Bueno, hasta los papás de Eloísa vieron que tuviera cobija durante la primera semana que literalmente me tocó dormir en el suelo, vestida y con los tenis puestos porque hacía un frío de la chingada.
Luego Maira, que viajaba bastante a Laredo, cada que podía me dejaba en el puente para que yo pudiera visitar a Ana, Diego y Santiago. Ocho horas de camino, ocho horas de platicar, ocho horas de amistad y de tocar todos los temas posibles, de recordar Monterrey, porque Maira es de Monterrey pero desde los 9 años se fue a vivir a Laredo.
La última vez que vi a Maira nos fuimos al Monterrey Chiquito, allá en Houston, y le conté que ya me iba, que no me podía quedar, entonces ella se indignó y me dijo que no podía irme así como así, que tenía que hacer algo, que tenía que luchar por quedarme, pero no me convenció. Maira es una amistad con la que sí perdí contacto porque no tengo su número de teléfono (recuerdan ese episodio en el cual aventé mi celular texano a la Presa de la Boca?) y porque no tiene Facebook.

Yo las amo, yo las quiero parte V

Después del breve interludio de la entrada pasada, prosigo con mi listado bíblico de mujeres.

Daniela. Caray, no sé. Esta es una de las amistades más kármicas, creo. Es una de esas amistades que tenían que suceder. No les ha pasado? Creo que la vida se encargó de que nuestros caminos se cruzaran de una u otra manera. Resulta que a Daniela la conocí en mi propia casa. Así es. Ana y yo vivíamos en el DF cuando a Daniela se le ocurrió ir de vacaciones y por alguna razón hizo el contacto con Karina y pues el caso es que terminamos en la siguiente situación: Karina nos llamó para invitarnos el 2 de enero a las pirámides para pasear a las turistas. Entonces, Ana tuvo una de esas extrañas ideas y me dijo, palabras más, palabras menos: "Vamos a casarnos en Teotihuacán" y me mandó a conectarme a deshoras para calcular la carta astral de nuestro matrimonio. El punto es que sí, al día siguiente cargamos con velitas, trajes exóticos y cámara fotográfica para intercambiar nuestros votos en la Pirámide de la Luna. Como llevábamos una apretada agenda, la hora estipulada nos dio en el autobús rumbo a las Pirámides y ahí, en medio de toda la gente, cual escena de Hollywood, Ana y yo nos casamos espiritualmente. Daniela espontáneamente se quitó una pulserita de arcoiris y nos dijo "ahi tienen el lazo" y yo casi lloro de la emoción.
El punto es que después de robarse nuestro flash (jajajajaja lo siento, Daniela, tenía que decirlo) pasaron muchos años antes de volvernos a encontrar. Resulta que cuando por fin regresamos a Monterrey, luego de las andanzas laborales, encontré trabajo en un periódico peculiar y me asignaron trabajar en la edición de la cual Daniela se hacía cargo!!!!!!! Cuando a Daniela le ofrecieron un puesto mejor y le dijeron que si no conocía a alguien más o menos con mi perfil no dudó un solo segundo un jalarme con ella, hasta que por otras vueltas de la vida decidí emprender esa otra exótica aventura de Houston.

A propósito de eso, en ese mismo periódico del que les hablo me reencontré con Olivia, que ya habíamos conocido en el DF y eso me recuerda a todas todas todas las amistades en el DF: Genny, Yadira, Sara, Susana, Mabel, Ceci!!! que aunque es de Chile es chilanga de corazón. Qué recuerdos!!! Ana y yo estrechamos más el lazo con Ceci porque nos entró la loquera de tomar clases de portugués con ella.

En extensivo, me hace acordarme de la Vecina... de la vecina de Daniela, claro. De Claudia Rebeca, las primeras personas con las cuales me empecé a aclimatar en Monterre.

miércoles, marzo 10, 2010

Todo se lo debo a la Virgencita y a mi manager

Esas eran las sabias palabras del Ratón Macías, sino me equivoco. Pues así es. Una amistad peculiar es la que llevo con Amira. Ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero a Amira la conocí cuando estudiabamos el seminario de Literatura Mexicana y supongo que en aquel entonces no daba un cacahuate por mí que era una estudiante de semestres mucho más bajos.
Pero luego tuvimos la fortuna de ser asistentes en el mismo departamento y eso hizo que al menos tuviéramos más trato. Luego ella se fue a Canadá, yo a Las Cruces, ella a Houston y yo a México, DF. Pero el bendito messenger nos mantuvo en contacto y de pronto me di cuenta que Amira era el único contacto con el cual podía discutir ñoñeces de la RAE, la academia y la misión de aquella escuela cuyo nombre aunque me acordara no quiero pronunciar.
Y fue un factor esencial en mi viaje a Houston en más de un sentido. Intercambiamos videos de youtube y hasta hicimos un playlist especial para su tesis que ya muy pronto terminará y dejará de atormentarla.
La cosa es sencilla: Cobija, almohada, cama, micro y aspiradora llegaron un buen día a mi departamento de Houston a la semana de yo haber llegado. Sin Amira el viaje a Houston nunca hubiera ocurrido ni tampoco hubiera sido menos cabrón de lo que fue. Me refiero que yo no llegué a aquella ciudad como muchos otros, sin conocer a nadie. Yo al menos tenía a una amiga que me fuera diciéndo qué hacer cuando se atravesar algo.
Cuando me despedí de ella en mi última día, nos encontramos por casualidad, nos topamos bajo la lluvia de aquel día de enero y me dijo "bueno, ya sé que no es lo mismo, pero ya sabes que ahí andaremos por el messenger".

La Niña Bagón, Martha y Janell

Este es el versículo número cuatro mil de mi lista de mujeres importantes. Recuerdos importantes, recuerdos borrachos y de todos los sabores: La Niña Bagún. No sé qué tanta pendejada se nos ocurrió en aquellos tiempos, pero seguro fue bastante. La Niña Bagún se llama en realidad Sandra Barrón y fue, sin riesgo de equivocarme, la primera amiga que tuve en Letras Españolas. La conocí gracias a una clase de verano que nos cancelamos y que terminamos inscribiendo Literatura Mexicana con mi queridísimo Ramón Martínez, beshotototote donde quiera que esté. Ese verano fuimos inseparables y el semestre que le siguió también. Habíamos tenido la idea de hacer nuestro minor en Francés!!! Así que llevábamos clases de Francés y de ahí el Baggon, luego Bagón, después Bagún... yo era Niña Santuz, claro.

Luego, al mismo tiempo, antes, durante o tal vez en un mundo paralelo, llegó Martha Castro a mi vida. Revolucionó por completo mi sistema de valores y moralidad. Me enseñó a ver la vida desde otra perspectiva y creo que fue la primera persona con la cual me permití mostrar mi lado tierno. Yo creo que si le preguntaran a Martha si es que esto es verdad se quedaría con cara de incomprensión y después cuestionaría severamente mi concepto de "lado tierno", pero estaba yo muy verde en materia interpersonal. La vida nos llevó por caminos distintos, ella ahora está en Tijuana y hablamos poco, pero sé que en el fondo de nuestros corazones hemos podido sacar todo los positivo de aquel tiempo y guardamos un bonito recuerdo la una de la otra. Yo, al menos, podría decir que tengo una marquita en mi corazón con su nombre.

Y aunque ya nos conocíamos desde la prepa, gracias a Martha Castro me acerqué a Janell. Una mujer importante en mi vida. Muy inteligente y sensible. Por alguna razón tenemos una incapacidad para llegar a acuerdos y entendernos, pero eso a mí, al final del día, parece que nunca me ha impedido querer a las personas. Ahora mismo, sé que Janell no comprende el rumbo que ha tomado mi vida y puede ser que yo tampoco comprenda el suyo. Tal vez con ella me faltó eso de lo que tanto pregono, yo siempre he dicho que si me atrevo a decir algo de las personas cuando éstas no están presentes es porque ya le he dicho eso mismo en la cara. Supongo que con Janell esto fue una excepción a la regla y no hablo del hecho de haber andado hablando mal de ella sino a las palabras que por mucho que soplamos no se las llevó el viento.

Yo las amo, yo las quiero parte IV

Ayer Anita se quedó muy consternada porque dice que no fue suficiente la entrada donde le decía que SÍ, ACEPTO, que porque esa era muy independiente de mi ejercicio catártico. Yo lo que le digo es que si me pongo a ennumerar todas y cada una de las cosa que ha impactado en mi vida NO VOY A ACABAR NUNCA.
Quiero pedirles una disculpa, primero a todas aquellas que por culpa de este Alzehimer prematuro injustamente no estoy considerando, y en segundo lugar a todo mundo que nos lee y esto ya le está pareciendo más largo que el Génesis.
Pere heme aquí, de nuevo, trayendo del pasado a aquellas mujeres que han dejado huella:

Griselda. Cuando me fui a Las Cruces, recuerdo bien, iba acompañada de mi madre y llegué a aquel pueblo desértico que me ofreció una de las experiencias más cabronas de la vida. Fue la primera vez que viví sola (seis meses), en un cuarto de hotel (con mi querido amigo Ernie y también durante seis meses) y luego con una francesa del demonio, con una sueca divina y con Lucía. En ese tiempo yo no hubiera sido nada sino hubiera estado Griselda a mi lado. Si la nostalgia me entraba, si la nostalgia le entraba, bastaba con treparnos en su camioneta y largarnos a Juárez, cuando Juárez era igual de peligroso pero menos militarizado que ahora. Fue mucho tiempo el que pasamos en ese carretera de Juárez - El Paso - Las Cruces, fueron tantas cosas que platicamos, tantos cigarros que nos tomamos, tantos cafés a los que fuimos. A Griselda la llevo siempre en mi corazón, pienso mucho y muy seguido en ella, y de verdad me encantaría poder visitarla o hablarle más segudio pero supongo que así es la vida. Llega un punto en que estar diciéndoles adiós o hasta pronto a las amigas duele mucho, pero he llegado a pensar que no puedo evitar estarme moviendo de lugar y cambiando de escenarios.

Lucía. Vaya tela! Fuimos roomates durante todo un año, también en Las Cruces. Veíamos la novela juntas por Telemundo, Velo de Novia. Cabe destacar que a Lucía ya la conocía porque además habíamos estudiado juntas en Monterrey y habíamos jugado en el equipo de fut rápido y de softball de la carrera. Qué tiempos aquellos!
Todas todas las mujeres que conocí en mi carrera, la Corral, Marcia, Gaby Mtz, Pelusi que luego nos reencontramos en México y fuimos a varios juegos del Cruz Azul, Lorena que también nos encontramos en la capital y hasta trabajamos juntas por un breve periodo,Rigel, mi comadre Diana y Susana, Gloria que merece una entrada aparte, Nadia, Ceci, Amira, Giannina, Martha Castro!!!!! Janell, en fin, todas todas todas.
Mis maestras, claro, en especial Blanca López.

martes, marzo 09, 2010

Yo las amo, yo las quiero parte III

Sigue la tercera parte de este ejercicio de la memoria, el reconocimiento y el respeto por todas aquellas mujeres que han marcado mi vida.

Karina, válgame. Karina merece una entrada aparte. Karina fue un gran apoyo en nuestros días en el DF y es la que no una sino mil veces me llama la atención en cuanto a sororidad y violencia. Karina es una de las mujeres que más respeto en la vida, por su lucha, sus convicciones, sus renuncias. Y porque tiene una hija preciosa que se llama Ori y es una gran poeta. Karina fue mi madrina de bodas, de aquella boda espiritual del 2 de enero de 2004 en las pirámides de Teotihuacan. Y ahora será nuestra testigo en la boda civil del 21 de marzo. Quién mejor que Karina para atestiguar el poco o mucho avance que he tenido en cuanto a feminismo y activismo. Gracias a ella conocí un mundo que de otra manera jamás me habría enterado ni siquiera que existía. A Karina le tengo confianza. La confianza de dejarla entrar a mi casa con una pila absurda de platos sin lavar, apestosos, como aquella vez que fue a visitarme, en el 2006, que yo estaba en una nunca reconocida depresión. Le tengo la confianza de haberle presentado el escenario real, la jauría en la cual está basada Rhyme&Reason. A Karina es a una de las pocas personas que le abro mi corazón y Karina, si no lo sabes, quiero que lo sepas.

Marlene. Otra de las mujeres que cambiaron radicalmente mi vida. En el 2006 formamos el Club del Desempleo. Nos veíamos casi a diario para comer tostadas con frijoles y jugar cartas o cualquier juego de mesa. Compañera en todos aquellos años que duró nuestra vida en el DF. La primera amiga que Ana tuvo allá y que no tuvo reparo de hacer extensiva su amistad para conmigo.

Elva. Sucede prácticamente lo mismo. La amistad con Elva la fue tejiendo Ana y yo poco a poco me fui inmiscuyendo. A Elva no la puedo separar de Manuel, pero bueno, saben que si se tratara de reconocer a las personas que han dejado huella en mí, Manuel también estaría. Elva se ha convertido en nuestra familia, no hemos encontrado más que cariño y apoyo en estos dos amigos. Cabe destacar que en la prepa nos juntábamos mucho Ana, Manuel y yo, y cabrona que es la vida, se empeñó en reunirnos cuando los cuatro andábamos formando nuestros matrimonios y planeando nuestros hijos. Ahora Manuelito, Diego y Santiago son compas de travesuras y muy pronto Ema se incorporará a la banda.

Yo las amo, yo las quiero parte II

Algo súper extraño sucedió hace un par de años. Mis compañeras de la secundaria y yo nos volvimos a encontrar. Nuestro grupo era pequeño y además de eso, era el único del grado así que tres años de convivencia dejan una serie de recuerdos que no alcanzaría a listar. Esta es la segunda parte de la conclusión de este reconocimiento de las mujeres de mi vida, a propósito del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.
Recuerdo con mucho cariño a mi colega, Erika. A Patricia y los diálogos de Pedro Infante. A Carolina. A Gaby. A Elizabeth. A Cinthia y a Karina que siempre estaba imitando a Paco Stanley. A Damaris y Claudia. A Belinda, que casi nunca expresaba palabra alguna. A Jacqueline, que nunca me quise pasar de ojete con ella y no sé si lo logré porque era, fui y sigo siendo un terror que no reconoce el límite y se sale de control con sus bromas muy a menudo. A Nelia, a Daniela. A Brenda que se iba conmigo en la camioneta Contry. A todas todas un abrazo muy fuerte. A Olivia!!! El desmadre con patas, antes, ahora y siempre.
Y claro, a la maestra Simona. Grata sorpresa volver a saber de ella luego de tantos años y tantas vueltas que da la vida. Imposible dejar de acordarse de ella cuando recuerdo aquel intento extraño de hacer un periódico en la escuela.

Yo las amo, yo las quiero parte I

Y para concluir con esta reflexión, me encantaría hacer un reconocimiento público de amigas, novias, compañeras y mujeres significantes en mi vida. Unas breves palabras para todas aquellas que han sido el hombro en el cual necesitaba apoyarme y me han favorecido con su generosidad. A las que me amaron y me odian, a las que me aman y me siguen amando, y a las que yo quiero con locura pero yo solo les caigo bien.

Mi única amiga en toda la primaria, Liliana. Seis años de camaradería, de ir juntas a la escuela. Dejé de verla cuando entré a la secundaria y alguna vez en nuestro veintes nos topamos en el cine y nos saludamos con mucho gusto.

Lucy, esa amiga que ahora tampoco veo pero cuando funcionaba para mí el juego de los papás y mamás me adoptó oficialmente como su hija. Preciosa voz, además. Cantábamos juntas, ella tocaba la guitarra y yo hacía coros a la Verónica Castro...

Abril, también le perdí la pista, pero durante dos años pasó religiosamente por mi casa para que fuéramos al coro.

Mi prima Nayeri, desde luego. Años de seguirme el pedo con mis inventos. Mis juegos de Pícaro y el Guácala. Y nos invitó a ser testigos de su boda, a Ana y a mí, en un momento tan decisivo. No dejo de agradecerle ese detalle, sé que fue una constante pelea para que se respetara esta voluntad.

Wait, que nos reencontramos gracias al maldito Facebook, un saludo y un abrazo muy fuerte.

La Teacher, que nunca me ha quedado claro si tiene idea de lo mucho que siginficó para mí su amistad en aquellos tiempo de la prepa. Aún ahora no estoy muy segura de caerle bien, pero yo guardo un lindo recuerdo de aquellas tardes que nos justificaba a Miriam y a mí el tiempo para salirnos del salón de Apoyo donde estábamos en Detention por malandros. Las innumerables bromas que le hice con mi cómplice de aquel entonces, Alejandrito.

A todas todas mis amigas de la prepa con las cuales compartí papas con queso en la cafetería y que me vieron llorar tristemente el amor incomprendido entre Mejorado y yo. A todas y cada una de mis compañeras del Paquete 2. Y a las que fui conociendo luego de mi larga estancia en la prepa. Un abrazo a todas, a Inna, a Edna, a Angélica, a Adriana, a Tere, a Wait, Alehelí y a todas aquellas que escapan de mi memoria en este momento.

Doña Concha

Como recordarán, de pronto me dio por hacer un recuento de las mujeres de mi vida. Ya dije que luego de mi madre, Ana es la mujer más importante de mi vida. Luego, mi hermana. Creo que si no son las personas que más me conocen, al menos sí son las que más tiempo tienen de conocerme.
Otro de los dramas de mi vida, lo encabeza Doña Concha, que era mi abuela.
Mi abuela, la madre de mi madre, fue una mujer de gran peso en mi vida. Nunca me quedó claro si es que yo le caía bien o era una de esas relaciones tauro-escorpión difíciles de llevar. Lo único que sé es que la última gran lección que me dio fue la siguiente: hay que dejarse de mamadas.
Me explico: El recuerdo de mi abuela y su muerte fueron una de las cosas más retadoras de manejar. La última vez que la vi con vida fue en la boda de mi prima Nayeri y no sólo no nos dirijimos la palabra, sino que se rehusó a estar presente en el civil, que fue donde Ana y yo fungimos como testigos.
Nuestras fieles lectoras tal vez recuerden el episodio en el cual tuve a bien avisarle a mi abuela sobre la inmaculada concepción de Diego y Santiago y los resultados funestos. El punto es que mi abuela se murió necia, terca y sin hacer las paces conmigo. Eso para mí, además de instalarme en un estado desconcertante, me dejó meditando acerca de la importancia de no quedarse con las cosas dentro, de no irse sin dejar explicaciones, sin darse por lo menos cinco minutos para cerrar círculos. Tal vez por eso quedé traumada y con una incapacidad para dejarle de hablar a la gente, tal vez por eso a partir de ese entonces consideré pertinente decirle a las personas lo que estaba pasando por mi cabeza. La muerte de mi abuela me obliga a aprender a lidiar con las situaciones no resueltas, las que no se resolvieron y nunca se van a resolver, pero sobre todo, me obligó a estar siempre en el esfuerzo de aclarar las cosas, de llegar a acuerdos, de evitar confrontaciones y cuando éstas sucedan dar la oportunidad de por lo menos decir dos o tres palabras que ayuden a disipar un poco la nublazón.

lunes, marzo 08, 2010

Brenda

Mi hermana es otra de las mujeres en mi vida.
Durante años en mi vida fui incapaz de expresar un sentimiento. Me era absolutamente imposible decir TE QUIERO, dar algún abrazo espontáneo, saludar de beso, hablar. Es en serio, no es una broma ni una exageración. Era INCAPAZ de reconocer emoción alguna fuera de estar de malas todo el tiempo. En este contexto, mi hermana llegó un 17 de diciembre de hace algunos años, más de quince, con su regalo del intercambio de Navidad, el de la escuela. Ella estaba en la primaria y yo en la secundaria. Llegó con un muñeco de felpa de forma indefinida que lo mismo habría podido ser un gato, un topo, una foca, cualquier cosa. Después de una breve encuesta decidimos que sería un gato, se llamaría Quítopo y maullaría.
Quítopo fue nuestra terapia. Si algo quería decirle a mi hermana, Quítopo maullaba y una voz en off (la mía) traducía al gato. Si algo quería decirme mi hermana, Quítopo maullaba y una voz en off (la suya) traducía. El problema de este sistema es que "hambre", "yates", "nada" sonaban exactamente igual. Tendrían que ver el performance para comprenderlo.
El Gato quería ser bailarín de ballet, ése era su sueño.
Cuando me fui a Las Cruces, mi hermana echó a Quítopo a la maleta. Cuando me fui al DF, también. Pero cuando nos distanciamos me lo pidió de regreso y el Gato viajó por DHL hasta Monterrey.
Simbólicamente, cuando volvimos a hablarnos me dijo que Quítopo estaba recluido en un hospital psiquiátrico porque había caído en una crisis emocional.
Mi hermana y yo hemos pasado por tantas cosas también. Pero ella en la medida que le ha sido posible ha intentado ayudarme y estar presente. Ve a los niños seguido y de pronto vamos al cine con ella y tratamos de llevar la fiesta en paz.

Mi madre

Hace dos entradas hice una pequeña reflexión sobre el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER. Y había dicho que en las próximas entradas iba a hablar sobre las mujeres que han marcado mi vida. Ayer estaba platicando con Ana precisamente de esto, de las mujeres que nos habían dejado una enseñanza o habían cambiado para siempre nuestra vida por su intervención, su amistad, su cabronez, su paso en nuestra vida como torbellino.
También les comenté que en definitivo, mi vida empezaba con mi madre.
Don't get me wrong. Mi relación con mi madre dista mucho de ser la que ella y yo hubiéramos querido, pero una cosa es muy cierta, sin ella para empezar no estuviera dando lata en el mundo y para acabar soy quien soy gracias a ella.
Durante mucho mucho tiempo la presencia de mi madre y por extensión de mi abuela Concha fue fundamental. Gran parte de ese tiempo más que disfrutar, padecí el lazo, pero bueno, la vida me llevó a tomar decisiones de las cuales no me arrepiento y de las cuales he aprendido.
No estoy segura, pero creo que al final de todos los tiempos, hemos logrado reactivar una relación más o menos decente. Y sobre todo, estamos encaminándonos más hacia el rumbo de la comprensión.
Para mí fue muy duro enfrentar algunos episodios de mi vida sin su presencia, pero al final de cuentas creo que hubo una gran ganancia en todo ese drama: mi fortaleza. Y de verdad lo creo así, creo que después de aquel dolor tan grande de sentirme rechazada y no apoyada por mi madre no he sentido otro parecido. Al principio sentí que moría, pero después de sanar las heridas tomé lo bueno: va a estar bien cabrón que otra cosa me tumbe y no me pueda parar.
Vaya, ni la juzgo ni la entiendo, pero algo bien raro me pasa: sí la comprendo, sí puedo más o menos imaginar lo que la llevó a tomar tal o cual camino. Pero esa es mi parte racional que habla, eso es mi tolerancia, mi respeto, mi inteligencia que habla, no mi corazoncito apachurrado que se quedó estancado sintiendo como niña de cinco años.
Sin embargo, como bien dijo alguna vez la Tía Meña, no me gusta ir por la vida siendo coleccionista de agravios y como Eloísa alguna vez sentenció: la vida algunas veces da segundas oportunidades. Es por eso que en la actualidad llevo la relación con mi madre al paso que ella quiera, más o menos al ritmo que ella quiera. No voy a mentir, a veces regreso contrariada porque no sé de qué se trató o porque titubea en sentir como propios a sus nietos, pero yo le estoy dando oportunidad tanto a ella como a mis hijos de crear un lazo y una relación en la medida que ellos quieran.
Es mi deseo que logren conquistarse mutuamente y tanto Ana como yo somos lo más respetuosas posibles de los vínculos que Diego y Santiago hacen con sus adultos favoritos. Cada vez que Diego o Santiago piden ver a la Tía Brenda, a la Mamá de Mamá o al Papá de Mamá, en ese momento llamo y hago cita para que los vean, igualmente si mi padre, madre o hermanos sienten la cosquilla de verlos.
Juego mucho con la idea, juego mucho con las metáforas, pero no, mi madre, mis amigos, Ana, todo mundo sabe que no tengo la frialdad del Extranjero y no I would never diss my own mama just to get recognition.

lunes, marzo 01, 2010

Ana

Después de mi madre, no hay duda, Ana es la mujer de mi vida. Es mi mejor amiga, mi compañera, mi cómplice, mi socia, mi asesora, mi lectora, mi agente, la madre de mis hijos, mi confidente. No hay nada en el mundo, por más terrible, por más duro, por más complicado, que yo no tenga la confianza de decírselo.
Nos conocemos desde hace ya quince años y es la persona que más fe ha tenido en mí. A veces, me parece que comprende las cosas que me pasan aún antes que yo pueda siquiera empezar a digerirlas.
Nuestra historia no es una historia rosa. Es una historias con muchos ires y venires. Cuando estamos de buenas somos como los viejitos del balcón del Show de los Muppets, pero cuando estamos de malas podemos destrozar la casa.

Por alguna razón, cuando Ana y yo empezamos a andar, mucha gente sintió que podía opinar al respecto porque 1) les parecía casi casi una relación incestuosa, 2) el hecho de que ella y yo andáramos era la prueba de que la amistad no existe, porque una termina enamorándose de su mejor amiga.

Sin embargo, ya tenemos seis años de matrimonio y próximamente cumpliremos siete de haber empezado la relación, aunque, como hasta mi madre lo dijo alguna vez ya teníamos mucho de actuar como si anduviéramos.
En fin, Ana me ha enseñado muchas muchas cosas. Y una de ellas es ha estar en contacto con mis sentimientos, a no tenerles miedo. Anita, sé que hay veces que convivir conmigo es una verdadera pesadilla y que por cada vez que te hago reír hay otra que te hago llorar. Sé que es infinitamente difícil ser optimista con tanto humor negro, con tanta visión negativa de la vida. Pero quiero que sepas que te quiero mucho, que te prometo amor eterno en los términos que Frontán bien nos explicó.

Y al resto de la gente puedo decirle que si hay alguien verdaderamente feminista es Ana: su sororidad llega al extremo de pelear porque sus hijos sean reconocidos como míos. Como todo mundo sabe, Diego y Santiago están, hasta el día de hoy, a nombre de Ana, esperamos que eso pronto cambie. La sociedad nos ha enseñado que madre, lo que se dice madre, solo hay una, y ella pelea mi lucha. No sé si me explico, ella tiene el reconocimiento social y legal de ser madre, sin embargo es la que sale, da la cara, se pelea con medio mundo por el mío.

Por eso, Anita, sí sí y mil veces sí ACEPTO!

Vamos a casarnos con todas las de la ley en el Distrito Federal este 21 de marzo de 2010 y a pelear esa adopción!!!!!!

Si están en el DF, nos encantaría que asistieran al evento del hemiciclo a Juárez.

Entre mujeres podremos destrozarnos...

pero nunca nos haremos daño.
Así iba un comercial de una obra de teatro hace muchos muchos años.
Y se quedó súper impregnado en el subconciente colectivo de todo México. No sé si sea un dicho de mayor repercusión mundial, pero sé que en México todo mundo lo recuerda.
El próximo 8 de marzo será el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER y creo que por primera vez en la vida tengo algo que decir al respecto.
Cuando era estudiante, allá por la década de los 90, veía un par de stands en aquella escuela de cuyo nombre no logro acordarme y francamente no entendía cuál era la necesidad de conmemorar estos días, y vaya que si algo tengo yo es esa morbosa esperanza de que la solemnidad y las instituciones empiecen a funcionar de una buena vez.
Pero como decía, es el primer DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER que tengo algo que decir. Hace un par de años, una querida amiga cuestionó mi sororidad, hospitalidad y demás cosas. En lugar de contestarle "tienes razón, lo siento mucho" se me ocurrió hacer un disclaimer de cómo su actitud también me hería en lo más profundo. La vida dio vueltas, siguió su curso inevitable y entonces decidí dar yo el primer paso y hacer la llamada de "no me gusta estar peleada con nadie". Pero esa deferencia sólo la tengo cuando a todas luces mi falta es existente y es mayor.
Tal vez este parteaguas en mi vida me ha hecho reflexionar en las mujeres más importantes de mi vida.
De ellas hablaré en las próximas entradas.

viernes, marzo 06, 2009

El caracol en el messenger

El día de hoy me conecté al messenger y me encontré con que la mitad de mis contactas en Monterrey tenían un caracol antecediendo su nombre o su nick en turno. Yo me intrigué de inmediato y me puse de nick algo así como: ¿Alguien me puede explicar por qué la mitad de mis contactos es un puto caracol? Y obtuve las siguientes respuestas:

Mujer No. 1
Me dijo mi prima que lo pusiera para celebrar el Día de la Mujer, simboliza que los hombres son lentos y babosos.

Mujer No. 2
Googlea caracoles en el messenger y obtendrás la respuesta: y la obtuve.

Mujer No. 3
Me lo pasó una amiga que para simbolizar que los hombres son unos babosos, se me hizo divertido.

Mujer No. 4
Es una manifestación silenciosa en contra de los hombres, que nunca se enteran lo que queremos...


Yo... bueno... casi me caigo de la silla cuando me enteré que muchas dicen que es un festejo del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. Me preocuparon varias cosas, en primer lugar el Día Internacional de la Mujer por definición es un día en que se CONMEMORA la lucha de las mujeres por obtener la IGUALDAD con el hombre en un sentido social y laboral que nada tiene que ver con la incapacidad de ambos sexos de entenderse entre sí en una relación de pareja (o bueno, tiene que ver, pero como consecuencia de).
El Día Internacional de la Mujer tiene que ver con una lucha, sí, con la lucha de la mujer por sus derechos y me parece una total huevada que de pronto se reduzca a un caracolito en el messenger porque "los hombres no nos entienden".
Otra cosa que me pareció espeluznante es que algunas mujeres hayan decidido "festejar" este día con una total contradicción, es decir, !!!EN FUNCION DE LOS HOMBRES!!!
Creo que hay que entender una cosa muy importante en este asunto del feminismo: La lucha en sí es por obtener derechos, por lograr participar en áreas difíciles para la incursión femenina, por obtener igualdad de oportunidades (que no es lo mismo que seamos todos iguales) por tener ciudadanía, equidad...
Estoy de acuerdo en que esta lucha es por mejorar la convivencia, pero la convivencia social, que tal vez para algunas signifique que pueden tener una relación amorosa, íntima y sexual con el hombre de preferencia pero que para todas DEBE significar que tenemos garantizado el derecho de estudiar, vivir, disfrutar, ganar, hacer, deshacer y coger con quien se nos pegue nuestra regalada gana, y con esto me estoy refiriendo a que se haga más tenue la discriminación por género en el trabajo y la escuela, que no se imponga la maternidad ni la heterosexualidad obligatoria para seguir alimentando el tan mentado patriarcado, que la mujer pueda vivir tranquilamente sin violencia doméstica, económica y de género, que sea tratada como ciudadana y no como propiedad, etc.

A casi todas les dije: Pero no entiendo, what's the big deal, anyway?
Algunas me contestaron que dejara mi amargura para otro día, que era solo un juego. Otras que porque era cierto, que "no nos comprendían". Otras me ignoraron y nunca me contestaron. La opinión que tengo sobre la relación hombre - mujer preferí guardármela porque no era, para mí, el punto principal, sino que hasta en la lucha por la liberación o en la conmemoración de una lucha en particular persiste esta actitud de colocarse en segundo término. Yo no critico que las mujeres se enamoren de los hombres, no critico que los adoren con locura y pasión, que les gusten y quieran coger con ellos y tener hijos y vivir felices para siempre, lo que critico es que no rompan con esta barrera mental de colocarse en función a ellos, de hacer y deshacer por y para, y olvidarse que puesto que ambos somos seres humanos pensantes necesitamos ir hombro con hombro y esto se dará desde la equidad y rompiendo con la tramposa educación e ideología que nuestras madres nos han inculcado.

Yo quiero que Diego y Santiago sean feministas, ¿sería mucha molestia que todas las mujeres los enseñáramos?

martes, marzo 06, 2007

Ya mero es 8 de marzo

Ana me mandó un mensajito al celular que decía: las mujeres tenemos seis sentidos, el sexto se llama intuición, pero acá en el norte se llama picudez. ¡Sí, señor! Las mujeres somos bien picudas. Era la definición de María Julia Lafuente, porque aunque todos los días son nuestros días, ya mero era 8 de marzo.
Luego, de esas casualidades de la vida, empecé a leer un artículo que se llama Participación femenina en la Suprema Corte. No supe ni de dónde saqué la revista, se llama Compromiso. Y el subtítulo dice que es el Órgano Informativo del Poder Judicial de la Federación. El artículo dice algo que deben ser buenas noticias, porque habla de la presencia de las mujeres en el poder público y los cambios legislativos en pro de la igualdad. Venía una tabla comparativa del tipo de puesto y cuántos eran ocupados por hombres y cuántos por mujeres en los mandos medios y superiores.
Puesto Mujeres Hombres
Jefe de Departamento 42 74
(Considerable diferencia)
Subdirector de Área 42 72
Secretario Auxiliar de Acuerdos 25 22
(Aquí sí hay más mujeres que hombres)
Asesor 53 74
Director de Área 38 62
(Aquí la diferencia se empieza a apreciar)
Asesor de Mando Superior 15 36

Obviamente el artículo se trata de lo que hemos logrado conquistar a lo largo de la historia de la mujer en México, sobre todo en cargos públicos. Y nos recuerda tres de nuestras figuras más importantes: Sor Juana Inés de la Cruz, Leona Vicario y Josefa Ortiz de Domínguez. Y trae datos que, puestos en perspectiva pueden asombrarnos, como que entre 1910 y 1915 unas alumnas de la Escuela de Derecho de Mérida, Yucatán hicieron una tesis sobre el divorcio y los derechos de las mujeres. Esto es realmente escandaloso, tomando en cuenta que todavía en mis tiempos, en el mundano pueblo de Nuestra Señora de Monterrey, era visto con reservas el hecho de andarse separando y arrejuntando y andar criando hijos fuera de matrimonio.
En realidad, cada derecho que tengo como mujer lo doy por hecho, cuando en realidad es bastante nueva la participación de la mujer como figura jurídica. Resulta que en 1917, en los tiempos de la Constitución que ahora nos rige se otorgó a la mujer casada personalidad jurídica para celebrar contratos, comparecer en juicios y administrar bienes personales, así como igualdad en el hogar con relación al hombre. Así que si de pronto se nos hace como que la mayoría de las mexicanas no saben ni qué onda con su existencia es porque ni al siglo llegamos jugando en las Grandes Ligas. Más tarde, en 1928 nos dieron permiso de ejercer un empleo, una profesión o industria, es decir, poder hacer de nuestra vida un papalote.
Históricamente tenemos una situación innegable, pero no quiere decir que por eso seamos menos capaces de ocupar un puesto gerencial. El mundo está orientado hacia lo masculino y no hay mucha tela de donde cortar, seguirá así por mucho tiempo, porque así se ha estipulado y al no protestar, firmamos de común acuerdo este orden universal de las cosas.
En mis días de estudiante universitaria, odiaba el Día de la Mujer, me parecía una mariconada seudofeminista. Sigo de acuerdo en la parte seudofeminista, pero ya no en la mariconada. Lo que sí me preocupa es que el mundo y la mujer misma permanezca conforme como están las cosas y no se realice un compromiso interno por cambiar algunas actitudes.