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viernes, noviembre 21, 2014

Y que Santiago debuta en gimnasia rítmica

Santiago es un niño muy activo y no deja de moverse. Siempre ha querido estar en la punta del grito en todo lo relacionado al movimiento. En primer año se metió al programa de natación que tenía la escuela con la Alberca Olímpica. En segundo año nos pidió entrar a la Conquista para irse de campamento. Y ahora, en tercer año, nos salió con la novedad de que se metió al grupo de gimnasia rítmica de la escuela. Es el único niño en toda la escuela que "se atrevió" a hacer semejante cosa. Ana y yo lo dejamos ser. Él pidió entrar y la maestra de educación física lo incluyó. La titular del grupo solo le puso de condición que se cortara las uñas. Y él es feliz... ha bailado con su grupo desde primero de kinder pero yo no lo había visto tan sonriente como el día de hoy en su debut con el grupo de gimnasia rítmica. Creo que este será un bonito recuerdo de su infancia:



jueves, abril 03, 2014

Diego necesita el feminismo

Durante esta semana, Ana ha estado facilitando unas sesiones en el taller de Poder, Género y Derechos Humanos en la UAM-Azcapotzalco. Está pensado, principalmente, para hombres que cursan ingeniería y jamás en su vida van a tener oportunidad de reflexionar acerca del feminismo, patriarcado, sexismo y todas esas lindezas.
Ayer, previendo que Diego tendría un día difícil en la escuela, decidimos no dejarlo. Así que Ana se lo llevó con ella. La idea no era que participara en el grupo, pero por alguna razón el tema le llamó la atención y sin plática previa, sin jamás haberle enfatizado conexión alguna entre el feminismo y su estructura familiar, Diego quiso hacer la actividad que los participantes debían hacer. La pregunta era: "¿A ti para qué te sirve el feminismo?"
Esta fue la respuesta de Diego, después de haber escuchado con atención el contenido del taller.
Disculparán las faltas de ortografía, pero el cartel es de absoluta autoría de él. Obviamente, Diego jamás vivirá las opresiones que viven las mujeres. Tal vez hasta le sea difícil entender que la vida que le tocó vivir en más fácil porque es hombre. No sabemos cómo ni cuándo se vaya a poner a reflexionar sobre ese privilegio, pero lo que sí podemos asegurar es que puede tener pensamientos feministas. 
A mí en lo personal me sorprendió mucho. De todas las conversaciones que hemos tenido con ellos, nunca habíamos hablado sobre feminismo, ni mucho menos lo habíamos ligado a que su familia tenía que apoyarse de éste para resistir le heteronormatividad. Fue simplemente el resultado de todas las conversaciones que escucha, de todas las conferencias a las cuales los hemos llevado. Simplemente ayer le hizo clic. Simplemente ayer nos demostró que ha estado poniendo atención.

lunes, enero 20, 2014

20 cosas que una madre debe hacer con su hijo

Una madre machorra, desde luego... 
Estos tips son porque me tienen harta los listados cursis que sacan en el internet, que si 100 cosas que los mexicanos no sabían de México y tiene que venir un vato brasileño a decirlas, que si prepárate para llorar con un vato que hizo un blog para ponerle más vida a los años de su hija. Así que pensé que deberíamos tener nuestro propio listado de lo que debe hacer con su hijo una madre machorra, ya saben, para reafirmar su hombría y esas cosas.

1. Ama a su otra madre. Probablemente de cualquier manera crezca y se meta con una mujer muy parecida a cualquiera de las dos, así que mientras tanto disfruta a la co-madre y olvídate de tratar de prevenir que se mete con alguien como tú. Noticias, si lo va a hacer, no podrás hacer nada para poderlo evitar.
2. Olvida eso de que debes estar ahí para él. Si te esclavizas a tu rol de madre conseguirás dos cosas: frustrarte y hacerlo un bueno para nada que ni servirse un vaso de agua puede.
3. Disfruta cada momento con él. Olvídate de estarlo chingando con que haga la tarea, se bañe y haga esas cosas mundanas. Al final de los días, es más probable que recuerde aquel día que jugaron palillos chinos por sobre todas las tardes que lo ayudaste a hacer maquetas y cartulinas y planas de su nombre.
4. Enséñale a jugar a las muñecas. Ok, sé que eres machín y preferirías jugar al fútbol o enseñarle a andar en la bici, pero alguien tiene que enseñarle a desvestir muñecas (guiño, guiño).
5. Que se bañe solo el cabrón. Está bien que a veces exageran y solo se remojan y huelen a perro bajo la lluvia, pero para qué extenderle su etapa de bebé cuando ya no lo es.
6. Llegará el día en que te pida tener una hermanita. Dile que mejor le consigues un perro y que él tendrá que recoger las popós. Luego piensa "¿para qué querrá una hermanita?, seguramente para pegarle".
7. Baila con él. Alguien tiene que enseñarle que también las mujeres pueden llevar a los hombres.
8. Dile que es hermoso. Luego va a  crecer y una morra (o vato, no se sabe) se lo va a decir y tiene que estar preparado para saber cómo reaccionar.
9. Enséñale a cambiar una llanta. Hey, por favor, claro que sabes cambiar una llanta y pasarle batería a un carro.
10. Es tan inteligente como cualquier niña. Asegúrate de que lo sepa y se le quede grabado y no ande molestando a las niñas pensando que las puede o sabe más que ellas.
11. Si toma clases de natación, aprovecha y platica con las otras mamás. Ok, ok, no te pases de la raya intentando ligar con todas, pero siempre es positivo que puedas tener público cautivo para hablarles de nuestras familias a las demás. Verán que no somos marcianas.
12. Está demás decir que para ti no es una opción faltar a su cumpleaños. Llegará el momento en que tú no quieras que falte a los tuyos.
13. Escalará tu cama. Siempre lo hacen. Es una cosa de todos los niños y niñas. Así que mejor disfrútalo y hazle un lugar.
14. Cuando se caiga y se raspe las rodillas o se haga un chipote, por el amor del cielo, no repitas los asquerosos patrones del binomio de género. O sea, no le digas pendejadas como "agüántese como los hombres", solo consuelalo y ya. Y si llora, déjalo que llore, o llora con él.
15. No le compres Xbox, tablets y esas cosas del demonio. Mejor llévalo al parque a que corra y se canse y se duerma temprano. Si quiere aprender a jugar fut, mejor que sea real y no virtual, seguro tú sabes bien cómo enseñarlo o tienes 15 amigas dispuestas a hacerlo.
16. Eres su madre, no lo trates como Charles Manson... A menos que salpique la taza, eso sí merece un buen escarmiento. 
17. Recuerda que un día crecerá y tendrá un hijo y va a querer que se lo cuides. O no.
18. Haz algo chido para que recuerde su infancia. Un álbum, un video, algo típico. Cuando esté grande podrás mostrárselo a sus amigos y parejas para sonrojarlo, pero también le gustará saber cómo era de niño.
19. Enséñalo a chelear, a ligar y a tratar bien a las mujeres. Si no le entiendes a esas ondas del SuperBowl o del Clásico, siempre tendrá una tía machorra a la cual recurrir.
20. Sí, pues, se va a enamorar and stuff. Prepara tus armas letales. Dile al chico o chica con quien sale que le gusta mucho cómo cocina su mamá... y tiene dos.

lunes, julio 16, 2012

20 horas

La vida me cambió en 20 horas. Esto no es novedad porque suelen pasarme cosas así. Para mi trsiteza no es la primera vez, y quizá no sea la última. Pero siempre logro recapitular.
Esta entrada viene con parental advisory. Es decir quee quzá sea muy fuerte y muy culera, sobre todo para quienes más me quieren. También puede que sea bilingüe en pedacitos, atribución a que mis seentimientos más profundoss a veces me salen en inglés por alguna extraña ancla del panamericano (la escuelita donde estudié 10 años).
Llegamos casi puntuales. Lo cual realmente fue una hazaña tomando en cuenta el récord que llevábamos la última semana. Con el Rogelio Seferino (antes carro de Criseida, ahora carro de mis padres) fallando a cada rato íbamos llegando con una o dos horas de retraso cada día. Pero ayer llegamos a las 10:36 am, sólo 6 minutos tarde. El llegó como a las 10:40, sólo unos minutitos más tarde.
Nos dijeron que se llamaba Benito. Nos dijeron que era confiable. Nos dijeron que lo conocían. Nos dijeron que solía llevar pasaje en su tráiler y que era buen camarada. A Criseida la sedujo la idea del tráiler, la poesía de la vida de ser un par de lenchas transportadas en tráiler a su nuevo destino paraa empezar una vida nueva.
A mí la verdad, me dio curiosidad. "Eres muy curiosita, ¿verdad?" Me preguntó Benito en algún punto del trayecto rumbo a Matehuala, más como afirmándolo en reproche, que como duda genuina.
Pero por azares del destino, a Criseida se le presentó una oferta a la que no se podía negar y salió a Durango por una semana, el mismo domingo 15 de julio que yo viajaba al DF. Yo sin embargo, no podía postergar el viaje, tengo un montón de trámites pendientes que realizar para concretar la maestría que me he venido a estudiar al DF y para un viajecillo que hay en puertas. Yo, como los buenos lestores del blog sabrán, tengo FOBIA a los trámites. Me parecen insostenibles. Y muchos recordarán que la última vez que intenté sacar mi visa en el 2009, sufrí como la loca desquiciada que soy.
Soy una tonta, loca desquiciada y estúpida. Le pedí a alguien el favor de acompañarme, y a mi madre que me cuidara a los niños esta semana. Sólo que la vida da una de vueltas absurdas y no se pudo la compañía. Ea, pues, a crecer y superar los traumas, Anita.
El ride seguía en píe. Y bueno, cómo una tortilla de mi calaña se iba a negar a viajar en un tráiler que transporta tortillas y tostadas Misión. Súmale más poesía a la recochina poesía de la vida. Y Ñaña me dijo: "¿Estás segura?" Y yo que le digo la muy sobada y repetida, "me dijeron que es de confianza, y casado y muy comprometido con su chamba."
Y pues lo dicho, soy una tonta, loca desquiciada, y muy... no sé, me salen fearless y naive, ¿será que debo usar temeraria o namás repetir estúpida? Así que me animé a irme, eso sí, en lass peores fachas posibles, conscientemente fea, con los niños para no irme sola y verme tan maternal como mi frialdad me lo permite.
Por la libre rumbo a Saltillo me contó de cuando le puso el cuerno a su esposa con su concuña "porque se le metió el chamuco" después de que la muchacha se le anduviera paseando en toalla por la recámara de él y su esposa.
Antes de entrar a Saltillo me contó que lleva 11 años de trailero, porque muy jóven se le murió su amá y el padrastro que no servía para gran cosa lo metió a estivador, pero no lo ocupaban mucho porque es chaparro y no alcanzaba las cajas de arriba. Entonces lo usaban para reversear los trailers y estacionarlos. Así le aprendió y así es como empezó. Es lo único que sabe hacer y es en lo que mejor le va. Tiene experiencia. Lo maneja bien. Obvio a lo único que hay que temerle es al sueño...
Pero el sueño no es problema cuando el criterio es amplio y para eso hay tanta cosa que meterse.
Saliendo de Saltillo ya habíamos repasado mi criterio sobre el uso de drogas blandas y duras, recreativas y "necesarias", legales e ilegales. La marihuana no le gusta, lo hace sentir estúpido, además le parece que huele muy feo.
Lo mejor es "arreglarse" para no dormir.
...
El miedo y la impotencia recorrieron mi cuerpo como corriente eléctrica, pero es tan cliché y yo tan exagerada que me acomodé durita durita en mi asiento de copiloto y se me acabó el tema de conversación.
Me advirtió condescendientemente que sería prudente con los niños y respetaría su infancia, sin quitarles su inocencia. Diego, Santiago y la gata no se enteraron de la conversación. Yo iba bordando. Me dediqué a bordar el pañuelito que debía haber terminado el sábado con la esperanza de que verrme ocupada y distraída limitaran nuestras interacciones. A las 4:30, más menos, comncé a pestañear, y él estaba en todo. Vete a dormir atrás con los niños, me dijo. Yo no quise. Me insistió que así podría hacerle plática en la noche sin quedarme dormida cuando es más peado el camino para él. Me avisó en ese punto que llegaríamos el DF HASTA las 5 de la mañana. Yo había entendido que llegaríamos por la noche, no en la madrugada del día siguiente.
Me contó de la vez que le dio ride a una señora de 54 años y que cuando le dijo: "oiga doña, vamos a arreglarnos allá atrás" la ñora se emopcionó toda y le preguntó: "¿pero a poco sí te gusto?" La tuvo que informar que arreglarse es meterse piedra, o cristal o la sustancia que vaya a decidir usar. Imagino a la ñora desencantada, o quizá no.
Diego me pidió que lo acompañara atrás y decidí tomar la oferta de dormir un ratito. Me dormí como de 5 a 6:15 pm. Lo que me despertó fue sentir que habíamos llegado a una estación y yo necesitaba ir al baño. En realidad, al parecer llevábamos allí como 20 minutos, mientras que el se "arreglaba". Me preocupó ver que Santiago andaba platicando muy ameno y divertido en el asiento del copiloto. Yo regresé y del susto se me quitó el sueño. Me confesó que él ya tampoco necesitaba dormir porque ya andaba "arreglado" y me asuté más. Pelé los ojos hasta las 7:30pm que decidió dormir.
Él se acomodó atrás en la cama de la cabina, Santiago a lado suyo y Diego en los pies. Benito me decía "ponte allá con Diego y acomodas los pies acá." Pero no accedí. Recordé el capítulo de indiotez extrema en mi vida en que estaba muy cansada y me quedé a dormir en casa de alguien "de confianza". Esa vez desperté con Fulanito de Tal encima mío y con dos dedos suyos en el interior de mi vagina. Por eso me dio miedo y preferí quedarme echa bolita en el asiento del copiloto. Pero él se puso muy necio y se molestó. No pudo dormir y le siguió dando. Como a las 9 pm quiso abjarse a cenar un taco. Me ofreció uno y yo andaba sin dinero (malamente no nos dio tiempo de pasar al cajero antes de irme). Dije que sí al taco. Nos volvimos a trepar al camión con los niños súper despiertos y me avisó que necesitaba "arreglarse" de nuevo. Entré en estrés total. ¿Cómo y cada cuánto se ha de hacer eso? Me recalcó lo de la paz mental de mis hijos y nos bajó en una tiendita de la carretera. Incluso me dio $40 para comprarles a los niños algo mientras él hacía uso de su droga de deespertar. Regresé como 15 minutos más tarde y le dio como hasta las 10:30. Se volvió a parar. Esta vez sí quizo dormir, y yo me hice bolita otra vez. Me pidió y neceó de nuevo que me acostara atrás. Me volví a rehusar.
No sé en qué momento me dormí, no sé en qué momento desperté. Pero sé que por mi mente pasó un are you fucking kidding me? Is it really your foot on my ass!!! Me hice bolita otra vez y me pegué a la puerta. Él fingía que dormía y yo que no me enteraba. No, seguro me lo imaginé todo. En eso entró la llamada de Crix y hasta Sampi despertó, pero él seguía "durmiendo". Terminé la llamada y entonces lo volvió a estirar, pude sentir cómo pretendía literalmente talonearme el pubis y yo me pegué aún más a la puerta. Me hize pendeja y me acomodé de tal manera que me senté en su pata con la esperanza de cangrenarlo. Creo que funcionó porque a los pocos minutos fingió que despertaba y jaloneó su pie hasta que pudo liberarlo. Ni modo que me dijera "me das chance de sacar mi pie de tu trasero, ese que puse intencionalmente donde no debía estar." No me dijo nada, vio el reloj. Dijo, de aquí al DF es una hora. Todavía nos queda mucho tiempo." Vio que yo no me inmuté. Volvió a recostarse y a estirar su pie, esta vez me tocó todo lo que pudo y yo brinqué y me acomodé donde no me alcanzaba pegada en la guantera (casi me metí a la guantera).
Se levantó y me dijo "perdóname, creo que me he propasado". Yo lo voltié a ver como quien no ha notado que hay alguien a un lado y dije "¿Cómo?"
Frases más frases menos de ida y vuelta le dije que ya quería estar en el DF. Él me dijo que sí lo había hecho a drede porque no estaba acostumbrado a las de mi clase y se le puso muy dura de imaginarme. Pero que, ¡¡¡"lo disculpara"!!! o.0 What! Are you fucking serious? You just felt me up with your shitty dirty foot and you just want me to forget all about it and forgive you?! FUCK NO!!
Luego me salió con un choro de cómo las mujeres tenemos derecho a decir que no, pero que yo no le había dicho que no. Y yo lo miré feo y le dije. No te voy a hacer un escándalo aquí delante de mis hisjos traumándolos, cuando que mi lenguaje no verbal ha sido bastante claro. Porque ha sido muy evidente que yo no quiero que me toques. Me agarró del brazo y me EXIGIÓ que lo disculpara.Le pedí que dejara de tocarme y me llevara al DF.
No pasaron 15 minutos cuando la tortura real comenzó, la psicológica: "es que la traigo dura", "es que cuando a los hombres se nos quedan las ganas nos salen fuegos", "tu eres la maestra, ¿qué me recomiendas para que se me quite?", "¿Por qué se pone dura si los espermas son suaves?" (ay ternurita él, si no fuera casi un violador me daría risita), "eres mala, ya tienes tu venganza, me duele porque está muy dura", "las mujeres son más buenas, los hombres somos malos" (¿cuestiones de género a mí?, "se me metieron los malos pensamientos porque se me metió el diablo" (claro, él no es responsable de sus propios actos, echémosle la culpa a los entes mitológicos, ¿no?) y ya no me acuerdo cuantas más, pero estoy segura de que mencionó que la tenía dura.
Yo quería llorar, llegar al DF, y lo peor: IR AL BAÑO. Le pedí llegar a una gas y me dijo que ya no había más, que si quería se paraba en el camino para que hiciera yo en el monte. What's wrong with you man?! Do you really think I'm gonna let you watch my ass??? Obvio, le dije que aguantaría hasta entrar al DF. Ahí muy, pero muy a hüevo se paró en la SEGUNDA gas que vio. Y luego, para colmo, en lugar de dejarnos en la central de autobuses donde habíamos acordado para que yo pudiera guardar mi exceso de equipaje en maleteros, nos dejó tirados en mitad de una avenida, con dos grandísimas maletas como de 20 kilos cada una, tres mochilas, una caja, una bici y una gata.
Por buena suerte un taxista de los mil que pasaron sí se quiso parar, él nos trajo a casa y ya estamos bien. Recuerdan la parte en la que yo no traía dinero, ¿no? Así que llegando tuve que pedir en la casa a ver si me prestaban. Por suerte, Susana (la nana de mi primo y sus hijos) sí tuvo.

sábado, enero 14, 2012

Cosas para niñas

La abuela prácticamente nos corrió de la casa cuando se enteró que Ana trabajaría hoy sábado, así que luego de ir a dejar a mi adorada esposita a su centro laboral, regresé a barrerlos y trapearlos. Aunque originalmente Diego quería ver a la Tía Myrna, a Sol o ir a COMAC, al final lo convencí de que viniéramos a Mc Donald's. Nunca pensé que el dichoso paseo fuera tan complicado. Resulta que haciendo cuentas, sólo me alcanzaba para una Cajita Feliz y un antojo de hamburguesa. De tal manera que les advertí antes de comprar, que el juguete lo compartirían. Diego que en un principio estaba muy emocionado con la idea de obtener uno de esos aviones horrorosos que estaban dando a los niños, insistió e insistió en que les comprara la Caja Feliz a cada uno. Le dije que no y como adolescente sacado de cualquier serie de Disney se tiró en el piso, dijo "gracias por nada" y se puso a llorar. Como es natural, le dije que a mí no me iba a estar haciendo esas escenas y que yo ya me iba a comprarle a Santiago la Caja Feliz. A punto de hacer el pedido, me alcanza Diego lloroso diciendo que él también quería Caja Feliz, le dije que estaba bien pero que lo justo por todo el berrinche era que Santiago escogiera el ÚNICO juguete de la ÚNICA Caja Feliz. Y resulta de tal suerte que además del avión horroroso para niños, están dando otro juguete igualmente horroroso pero para niñas: Una cosa de plástico rosa con forma de licuadora de HELLO KITTY! Santiago sin dudar escogió la cosa amorfa de HELLO KITTY y Diego cayó en el segundo colapso nervioso pero ya sólo dijo que él no iba a compartir nada.
Después de comer, como es lógico, las cosas se ven distintas. Resulta que el juguete de HELLO KITTY era una cajita con calcomanías de mariposas y florecitas y la cosa que yo juraba era una licuadora era un contenedor para un lápiz celeste. Cuando Diego vio aquello tan llamativo y tan atractivo para todo preescolar (calcomanías y colores, quién puede resistirse), empezó a decir que se había equivocado, que sí quería compartir. Fue cuando empezó la etapa sangrona de Santiago, rehusándose a prestarle nada. Total, los mandé a los juegos, Santiago con el contenedor de licuadora y el lápiz y Diego con la ristra de calcamonías. No había pasado ni un mísero minuto, no había dado ni un solo sorbo a mi té chai cuando regresa Diego lloroso. Me dijo: "Mamá, una señora no me cree que estas son las calcomanías del juguete de mi hermano porque dice que es de niñas". Le pregunté si le había quitado las calcas y me contestó que no. Le pregunté si le habían quitado el juguete a Santiago y me dijo que no. De cualquier manera me acerqué para cerciorarme de que todo estuviera en orden. Y justo cuando entro, de un lado se aproximó Santiago con su juguete y del otro la señora en cuestión quien me dijo toda furibunda que a ver si cuidaba más a mi hijo, que porque le había quitado las calcomanías a su hija y que ella le había dicho que no se las llevara. Yo, como es mi obligación, me puse del lado de mi hijo y le expliqué que esas calcomanías efectivamente las llevaba Diego porque eran del juguete de mi otro hijo y le enseñé la cajita vacía donde debían ir las estúpidas calcomanías. La señora se quedó sorprendida y excéptica e insistió en que Diego las había tomado de su mesa y al oír eso Diego se puso a llorar y le contestó a la mujer que él no era un mentiroso. Le dije a Diego que me dijera la verdad, que yo había visto que él tenía las calcomanías de Santiago pero que me dijera si había agarrado las de la otra niña y me contestó que lo que había sucedido es que fue a jugar con ella a su mesa y él las había puesto ahí pero que la señora se las quería quitar porque era un juguete de niña. La ñora se nefasteó y me dijo que ella no se iba a estar peleando por un juguete, que mejor iba y le compraba otro a su niña y nos dejó hablando solos. Yo lo único que quería salvar era el honor de mi hijo, que no lo anduvieran acusando de ladrón sólo porque no creyeran que por la razón que fuera tenían el juguete de niña de la Cajita Feliz. Después del incidente le puse el nombre a la tira de calcomanías y con el lápiz azul le hice una marquita a los otros componentes con las iniciales de sus nombres para poder distinguir si se los quieren quitar nada más porque son niños o porque efectivamente se les perdió y quieren averiguar.
En lo que se les pasaba el trago amargo, decoraron la taza del té chai.

viernes, octubre 21, 2011

Todo cambia

Esta historia es de terror, de violencia, de romance, de sexo explícito, de comedia y con un poco de buena suerte hasta de suspenso.... ya saben, ¡mi vida diaria!

Todo cambia. Me siento como Thalía en Quinceañera cantando que mi cuerpo cambia día con día (que por cierto yo pensaba que le cambiaba el "deacondía", cualquier cosa morbosa que eso significara). Cambio por dentro y por fuera. Me descubro cada día más arrugas y por qué no admitirlo, con más kilos. Es en serio (¿ven? ¡Les dije que habría terror!).
En mi última entrega (y no hablo de sexo, sino de mi último post con relatoría AnaDeAlejandresca) les había contado el flamante, por no decir inflamable caso del Queer móvil accidentado por culpa de unos cables cruzados. Y osadamaente me atreví a pronosticar que después de todo las cosas podrían estar peor. Y vaya, no me he equivocado.
Lo peor, peor, por su puesto, es que sigo envejeciendo. Y sigo con esa extraña crisis de los 32 por la cual hice una lista que no sé si me llena de orgullo, angustia, vergüenza o consternación. El punto es que sigo intentando cumplirla.
Creo que ni si quiera noté cuándo fue que todo comenzó a cambiar, simplemente de pronto fue diferente. Algunas cosas más graduales que otras, como la dichosa arruga del entrecejo que he ido viendo cómo se profundiza cada día sin mi consentimiento y muy a mi pesar. Lo de los 6 kilos estoy segura que fue de un día para el otro, niego los posibles efectos caguameros de constantes martecitos, jueves sultaneros y sabadrinks.

Pero yo quería “aprender”, “vivir”, “experimentar”. Es como un ciclo bianual que me da en los años nones. Y así pues este año ha sido “intenso”. No puedo dejar de entrecomillarme. Hagan de cuenta que lo digo con mi voz más pretenciosa, después de todo ese fue uno de los 33 puntos que me iba a permitir este año, ser muy pretensiosa.

Y todo viene a colación de la lista que en tantos “líos” nos ha metido, pero que también muchas satisfacciones nos ha dado, no sólo a mí, sino creo que a quienes me han acompañado en la aventura. Ando psicotrópica, tanta felicidad no radia de mi sistema, sino de 25 mg de una sustancia ajena patrocinada por el IMSS, o más bien mis impuestos.

La gente me pregunta muchas veces ¿cómo le haces para poder con todo? Y me siento como en la peli (súper mala por cierto) de Sarah Jessika Parker, de la superwoman que todo lo hace chido y siempre le sale bien, sin perder el estilo, ni romperse las uñas. La cosa es que yo soy del mismo guionista, y quienes me conocen sugieren que soy más bien una chica Almodóvar: siempre al borde de un ataque de nervios.

¿Cómo puedo con todo? ¡SORPRESA! No puedo. Eventualmente, las 48 a 56 horas semanales de trabajo en el humillante call center, más tres horas semanales de programa de TV por internet, más activista-pseudofeminista de tiempo completo y Mami-Lesbiana de fin de semana terminaron por volverme más loca de lo que estaba. No, no fue de un día para el otro. Fue igualito que la arruga, y los más bien 8 kilos, y el ejército en la ciudad y los miles de muertos. Fue poco a poco, pero se veía venir.

Un día mis mejores amigos ya no estaban desesperados afuera de la casa molestos porque nos tardamos un chingo en salir. Un día de pronto, tomaron un avión y se fueron con toda su familia al punto más norteño que le encontraron a Estados Unidos. Ese día sin embargo, igualito que el ejército, se veía venir.

El estúpido de Calderón declaró una guerra y se lo permitimos y yo ingenuamente pensaba que Zedillo tenía la culpa de todos mis problemas incluídos los exámenes reprobados de mate cuando estudiaba arquitectura por necedad de mi papá. La verdad es que Calderón sí que tiene la culpa de todos los problemas de la humanidad y junto con Ratzinger ha de ser uno de los signos de Apocalipsis, pero esa soy yo hiperboleándome.

En fin, que para cuando Manuelito se fue, la verdad yo ya llevaba un año entrado muy agitado y muy agitadora también. Hasta me robé un grupo lésbico y me asocié con quién menos esperaba para darle vida a Las Juanas. Hasta empecé a hacer amistades en el trabajo. Hasta me empezaron a poner de floor support (ayudante de piso, persona que ayuda a sus compañeros tomando llamadas de supervisor y se libra por ratitos de estar conectado y que la gente le gritonee). Hasta hice dos viajes este año y hasta participé en como 7 marchas y manifestaciones. Hasta me fui de puta e intenté salvar a La Pastora. Tristes sucesos me acongojan pues....

Un día me salí de un diplomado con la noticia de una amiga violada, nada más ni nada menos que por el mismo ejército que debía de protegernos y resguardarnos. Pero esas cosas en México no pasan, todos son inventos de las televisoras. Seguro son mis nervios.

Mis nervios no son de acero y mi pecho no es bodega. Poco a poco he ido notando como van corriendo de mi trabajo a las personas que más años llevan trabajando. Siempre con pretextos barrocos, baratos, estúpidos. Mi empresa permite que nos maltraten y discriminen y luego viene a vendernos valores de integridad y fortaleza. Y luego nos corre, haciéndonos firmar una renuncia voluntaria. Somos maquiladores de palabras bonitas y buen customer service. Somos una herramienta y un recurso fácilmente renovable, reemplazable. Somos nada.

Un día me senté a platicar con una amiga de cómo a ella no la obligarían a firmar su renuncia pues ya llevaba trabajando allí más de tres años. Más tardó en cerrar su frase que una coach en venir a desconectarla para mandarla con el chico de recursos humanos que le extendió a firmar la hoja.

Algo dentro de mí se colapsó. Fue todo al mismo tiempo. Trabajo en una bodega con techos de lámina en la que prenden el aire acondicionado cuando se les da la gana o nos congelan a su antojo según el rendimiento que quieran de nosotros. La única salida es por medio de un dispositivo electrónico. El único pasillo es demasiado angosto. Las puertas son de vidrio reforzado. Todo está cubierto de tapices y alfombras. En caso de un atentado o un incendio moriríamos más que en el Casino Royale.

En el súper, ya sea WalMart, Soriana o hasta en el pinchurriento 7eleven encuentro a diario al ejército. Hacen operativos donde se forman en fila india consecutiva policia municipal-policia estatal-agencia federal-ejército y luego se repite la formación de forma equidistante y rítmica creando una composición de arte militarizado post contemporáneo ultra barroco.

Jueves de carne asada en El Sultán. Con Denise, con Kirén, con Iza. Con el ejército de camino a los tacos en la madrugada. Con la violencia doméstica de Kirén e Iza. Con la policia y el ejército. Con mi suéter de llama que parece de viejita y nos libra de sospechas en la madrugada.

Algo dentro de mi hizo crac. Fue la quinta llamda de supervisor en un sólo día. Aventé la diadema. Fue mi segundo ataque de llanto en pocas horas. Alzé la mano y vino hacia mi una amiga que estaba de Floor a tomar mi llamada. Me preguntó de qué era la llamada. ¡No lo sé! ¡Pregúntale, ya no puedo!

Corrí dispuesta a decirle a mi OM (jefe) que me desconectaba y largaba por el día, pero cuando volteó a mirarme lo único que emití fue un hipo llantoso, un gemido continuo un lamento lloroso que duró violentos 20 minutos.

“Siempre he seguido tu desempeño de cerca” me dijo, “pero nunca me acerco porque te ves muy fuerte, muy segura, y yo soy muy tímido”. Casi logra sacarme una sonrisa y hacerme dejar de llorar. ¿Se estaba burlando de mí? ¡¿La antisocial que está en el rincón es tan fuerte que le provoca timidez a semejante señorón?! Una burla, no cabe duda. Saqué dignidad de no sé dónde y me volví a conectar 45 minutos hasta terminar mi turno.

Esa tarde fui al IMSS. El médico me dijo que tengo ataques de pánico. Que lo mío es angustia y ansiedad. Que hay que estudiar y mantener en observación una posible depresión. Era lunes 10 de octubre. El quinto aniversario del día más feliz de mi vida. En todo el día no vi a mis hijos. Me dio un pase a psiquiatría que tendría que recoger al día siguiente, martes 11. Así lo hice. El pase indica cita con el médico psiquiatra en la Clínica 2 el DÍA 7 DE DICIEMBRE!!!! ¿Qué? De aquí a entonces igual, me despiden, o me mato, o encajuelo a alguien que es más típico en mi trabajo.

El miércoles no me presenté a trabajar. Después de mis desfiguros previos a nadie pareció tomarle por sorpresa. Pasé tres horas de nueva cuenta en la sala de espera del IMSS junto a Crix que preparaba su performance de esa noche. Cuando entré a consulta el médico me vio como reprchándome la impaciencia. “Es que por estas fechas las citas se ocupan mucho porque la gente se pone así como trsite y ansiosa”. Y yo no sé qué cara le puse, pero salí con una receta para 30 días de ansiolíticos, antidepresivos y vitaminas. Luego fue el performance de Crix y la calma volvió a mi vida. No más desvaladas, ni angustias, ni películas del Santo contra las momias.

El jueves descansé y también el viernes por la mañana. Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Jueves de festejar el cumple de Sol. Locas las Juanas hasta la madrugada. El viernes tocaba dormir temprano. Pero tocaba ver a Raquel. Cómo decir que no. El sábado, nuevamente festejo de Sol. Con un clonazepam, ni recuerdo la fiesta. Alguien mencionó que yo no fui yo ese día.

Domingo a trabajar. Nadie me enseñó a andar en bici ése día y la lista sigue y sigue.

Lunes de comenzar todo nuevo. Me bajé a 20 horas porque ya no pude más. Me metí a la SEP a dar clases de Inglés. Comencé un curso de capacitación el miércoles 19 y Crix junto conmigo. Transgrediendo al sistema. Las dos en la misma escuela.

Todo fue por casualidad. El día de mi colapso nervioso, cuando fuimos al IMSS vi al pasar un letrero que decía We're hiring. Pasamos a preguntar. Me apunté para hacer el exámen el miércoles antes de la segunda visita al IMSS. Nos asignaron y contrataron el viernes que entré tarde a trabajar. A mi me asignaron 1ero y 2ndo de primaria y me dieron la carta de aceptación en tres minutos. A Criseida la pasaron dos veces. La segunda vez le preguntaron “sobre la naturaleza de nuestra relación”. ¿Son amigas o pareja? ¡Somos esposas! Estamos casadas. Les voy a decir lo mismo que a cualquier pareja: sean dsicretas en el trabajo.

Ahora somos maestras. Empezamos a impartir clase el 1ero de noviembre.

Pero cuando todo va viento en popa, algo sopla rarito....

Nos chocaron. No chocó, la chocaron. Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Íbamos rumbo a casa el día 20 a dejar a Santiago cuando nos golpeó un coche por atrás. El de adelante se frenó. Criseida hizo lo propio, pero el de atrás nos alcanzó. El tránsito (cuando por fin llegó) no se atrevía a bajar de la patrulla: había visto al ejército una cuadra más atrás y pensó que éramos ejecución y no percance.

Nos quizo morder. Nos quizo multar. Nos quizo asustar. No logró nada. Nos fuimos, sin multa, sin mordida y sin susto. Con un cheque de GNP que pagará por los trastes rotos. Y tan linda Crix sacó el triángulito naranja tan coqueta ella como debe ser.

Obvio, fuimos por la carnita, y nos acompañó Raquel. Terminamos visitando en la madrugada a Iza y Kirén que para entonces habían vuelto y cortado tres veces o así. El viernes cortaron porque Iza golpeó a Kirén. El sábado Las Juanas fuimos a ver el clásico a Plaza Real y consolamos a Kirén. El domingo lavamos en casa de Alethia y consolamos a Kirén. El lunes Kirén volvió con Iza y nos borró del facebook. No entiendo.

En mi lista faltan muchas cosas. En cuatro días cumplo 33 años y me siento de 15. Los antidepresivos parecen funcionar, también los ansiolíticos. Aprendí a andar en bicicleta el domingo a la 1:30 am, en la reunión post clásico con Las Juanas. Al menos de un empate tan pastoso, saqué una experiencia muy divertida! Hoy quiero a todo mundo. Estoy enamorada de mí y la mitad de la gente que conozco. Hoy me siento más poliamorosa que nunca y no sé qué siga después. Pero creo que no sentaré cabeza hasta después del 30 de octubre.

Por lo pronto este 27 será Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Les espero por ahí.



miércoles, septiembre 07, 2011

Servicio militar obligatorio en Monterrey

Ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero Ana y yo estamos inscritas en un diplomado de la UANL que se llama Diálogos de Género y precisamente hoy vino Marta Lamas a dar una conferencia sobre las Claves para entender el género. Me gustó porque fue como sacarle punta al lápiz, pero a una punta chata, es decir, no empezamos de cero.
Vimos muchos aspectos, pero uno de los más que más llamaron mi atención fue el extraño servicio militar que se hace en Noruega: se supone que ponen a los jóvenes a cambiar pañales de los niños de guardería y a los ancianos de asilos. A mí la idea me pareció maravillosa por más de una razón. Resulta que en  México tenemos una idea muy cabrona de lo que debe ser un hombre y una mujer. Decía Marta Lamas que hay gente con ideología del siglo XIX, XX y XXI conviviendo en un solo espacio geográfico y esto naturalmente ocasionaba ciertos conflictos. Se me viene a la mente el recién episodio del cuaderno de colorear de Diego. Resulta que les pidieron un libro para colorear en la escuela y cuando fuimos a conseguirlo tocó  la suerte que sólo había de princesas y sirenas. Les dimos a escoger y cada uno se quedó con una temática.  Le mandamos el cuaderno a Diego a la hora de la entrada y para la salida la maestra me estaba esperando con el cuaderno entre las manos. Me dijo que los compañeritos se habían empezado a burlar de Diego y que él se había sentido mal, que las niñas le habían dicho que les regalara el cuaderno a ellas y que ella como profesora había optado mejor por preguntar. Yo no supe que contestar, francamente, pero a final de cuentas hoy por las mañana fuimos Ana y yo a fijar nuestra postura: No vamos a comprar otro cuaderno de dibujo porque si no hemos podido pagar las cuotas no ha sido porque nos sobra el dinero y nosotras como madres consideramos que este reto sucitado debido a la escasez de personajes en los cuadernos de dibujo es una oportunidad de lujo para fomentar la equidad de género. La maestra dijo que por ella no había problema pero que sí creía que Diego la iba a pasar mal. Nosotras insistimos en la importancia de empoderar al niño pero en resumidas cuentas se mostró un tanto renuente a nuestra postura. De ahí pasamos al tema del corte de pelo y al reglamento y la cosa se puso color de hormiga. Discutimos un poco pero la maestra es medio brava, así que a cada rato estaba retando a Ana de que a ver si se atrevía a mandar a Diego con falda. Yo intervine y dije que mejor no la retara y Ana aprovechó para explicarle que no, que no creía que los niños y mucho menos las niñas deberían usar falda como uniforme escolar . El punto es que Diego se va a quedar con su cuaderno de dibujo de princesas y le dijimos que él es un súper héroe porque es muy valiente porque él sí se atreve a usar un cuaderno de princesas, mismo que a lo mejor a muchos de sus compañeros les gustaría llevar a la escuela pero que no se atreven por temor a las burlas. Tal vez nos dirán que no tenemos por qué provocarle un episodio de bullying a nuestro hijo, pero entonces vamos a tener la consideración de pensar que no es justo que porque haya bullying misógino y homofóbico en las escuelas las madres de familia tengamos que gastar el doble ya sea transportándonos a un lugar donde SI tengan cuadernos de dibujo con personajes para niños o comprando OTRO cuaderno como si los útiles escolares se dieran en los árboles. No lo digo, tampoco, porque me duela comprar los útiles, lo digo porque no debería ser un gran issue el hecho de haber adquirido en el mismo lugar CUALQUIER cuaderno, libreta, rompecabezas con CUALQUIER clase de temática porque todos tenemos OPCIONES y todos tenemos GUSTOS PERSONALES así como prisas y necesidades. O sea, si no había héroes de acción, no tendría por qué ser un problema comprar una princesa. En fin. 
Total que cuando escuché el caso de Noruega estallé en carcajadas y me imaginé a Diego y Santiago en ese servicio militar. Y luego me acordé de esta campaña de decir lo que SÍ QUIERES PARA MONTERREY.
Pues bien, además de mimos que nos eduquen en civismo peatonal y vehicular, escuelas de calidad y bibliotecas en los barrios más pobres, expropiación de campestres para hacer parques y no al revés, y educación a la gente de lo que es un espacio público también quiero SERVICIO MILITAR OBLIGATORIO EN MONTERREY pero cambiando los pañales de los bebés de las guarderías del IMSS, del ISSSTE, de Sedesol, del DIF. Tal vez con eso recuperan estos matones un poco de la ternura que les robamos con este estúpido binomio de género.

martes, agosto 16, 2011

Nomás por molestar

Hace poco más de un año iniciamos el juicio de amparo contra el IMSS porque nos extendió un oficio que decía que no era que ellos no quisieran inscribirnos sino que la ley los obligaba a discriminarnos. El punto es que tras mucho papeleo por fin se resolvió a favor nuestro y nada más estábamos esperando a que fuera ejecutoria la sentencia para hacer el trámite.
Recuerdo muy bien los comentarios de la gente cuando denunciamos esta situación. Algunos se rieron y dijeron que nunca le íbamos a ganar al Seguro y que nosotras qué le teníamos que estar llorando al IMSS si total ni que fuera la gran cosa. Algunos otros nos decían con condescendencia que teníamos que admitir que tal vez no conseguiríamos nada y que en todo caso nada más lo estábamos haciendo "por molestar". 
Pues sí, puede ser cierto. Pero del otro lado tampoco hay inocentes. Del otro lado, ayer nos entregaron el citatorio para hoy martes 16 de agosto para entregarnos un oficio con el cual, al parecer, ya podemos realizar nuestro trámite en el IMSS. El representante del Seguro muy amable y todo pero también muy chingaquedito. No digo que intencionalmente pero sí muy seguramente con muy poca sensibilidad. Me dice: "Pues vengo a informarle que hay una resolución a su favor en el caso de su concubinato". Y yo "señor, perdón, pero yo estoy legalmente casada con mi esposa". "Ah, entonces fue matrimonio". Siguió apuntando y al escribir mi nombre me dice: "¿Entonces cuál sería su parentesco con Ana de Alejandro? ¿Esposo?". Y yo con la úlcera casi a reventar le contesto: "Esposa. De hecho de todo eso se trata la reforma". 
El camino ha sido sinuoso y llega un punto en que hace callo de tanto comentario malintencionado o involuntariamente malintencionado, pero ahí están los resultados y ahí está la lucha que se tiene que seguir haciendo. El dichoso granito de arena.

jueves, julio 14, 2011

Programa de Mariaurora Mota

Programa donde sale Mariaurora Mota hablando sobre el tema LGBTI en Monterrey.



El único comentario que yo haría es que COMALES tiene más de un año de no estar sesionando como tal.

lunes, julio 11, 2011

Defienden sus derechos

Nota de Televisa Monterrey sobre LA MARCHA DE LAS PUTAS EN MONTERREY. Salgo yo con la manta encabezando la marcha, Crix por ahí camuflada y hasta Santiago.

“Mi falda cortita no me hace facilita”

“Mi falda cortita no me hace facilita”

Locales •
El movimiento que inició en Canadá se ha llevado a cabo en países como Estados Unidos, México, Brasil, Argentina e India; en Monterrey juntó a unas 150 personas. 

Monterrey • Las mujeres exigieron réplica, alzaron la voz y denunciaron los abusos e injusticias que se cometen contra el género femenino: en la Marcha de las Putas todas lanzaron un rotundo no a seguir aguantando y ser catalogadas como tal.
El movimiento que inició en Canadá luego de la declaración de un oficial de la policía donde criminalizó a víctimas de delitos de género por vestirse como putas, se ha llevado a cabo en países como Estados Unidos, México, Brasil, Argentina e India; en Monterrey juntó a unas 150 personas.
En esta ocasión no hubo distinción de clases, ocupaciones ni razas. Dentro del contingente iban por igual jóvenes estudiantes, amas de casa, profesionistas, obreras, travestis y uno que otro hombre que se sumó a la protesta por empatía.
“Oye cabrón, no me gusta el arrimón” , gritaban energéticamente las protestantes, provocando la risa de quienes observaban el paso de algunos personajes vestidos con diminutas prendas y portando pancartas con mensajes de doble sentido.
Tantas veces han escuchado la palabra como ofensa pero esta vez se apropiaron de ella para exigir respeto y libertad de hacer con su cuerpo lo que crean conveniente, vestir la ropa que les gusta sin temer a usar falda o escote porque las cataloguen como provocativas; de caminar por las calles sea día o noche sin miedo a ser víctimas de algún abuso y de poder desempeñar las actividades que les gustan sin ser acosadas.
Entre el contingente los colores vivos de un morral, los ojos pequeños y los rasgos indígenas de una mujer llamaban la atención. Era de las que gritaban con más fuerza y más reclamos hacía a las autoridades, a los hombres que practican el machismo y a la sociedad que permite la misoginia.
Y es que nacer mujer, pobre e indígena son las razones más contundentes para que Esther Cruz se sienta extremadamente vulnerable en una ciudad como Monterrey donde a pesar de los avances que se pregonan dice que todavía existe la discriminación y el abuso hacia las mujeres.
Integrante de la asociación casa de la mujer indígena Esther es testigo de que aunado a las costumbres de sus comunidades, que las dejan en un plano donde tienen pocos derechos y su principal labor es el sometimiento a la palabra de un hombre, las autoridades han hecho poco para brindarles oportunidades de superarse y vivir dignamente.
“El hecho de ser indígena, y sobretodo ser mujer indígena te hace más vulnerable que otras poblaciones: por ser indígena, mujer y por pertenecer a un estrato social más pobre tienes una triple discriminación, eso nos hace tres veces vulnerables.
¿Cómo podemos cambiarlo?, hay que empezar una misma como mujer indígena, tenemos derecho de alzar la voz”, dijo en un tono decidido para después continuar con las actividades de la marcha.
A la marcha se unieron también los integrantes de la comunidad de travestis pues aunque no son mujeres de nacimiento se consideran mujeres de corazón y como tal también han recibido abusos a la hora de desempeñar su trabajo.
“Los policías nos levantan nada más porque nos ven en las calles vestidas, nos exigen dinero para dejarnos salir y eso es muy frecuente, osea no puedo yo andar en la calle con mis tacones y mi pantalón entallado porque eso pareciera que es un delito”, dice uno de ellos.
Todos ellos se mostraron en contra del maltrato psicológico, físico y/o verbal que se emite contra las mujeres y que causan el detrimento de la mujer y en la mayoría de los casos el goce sexual del hombre por lo que consignaron “Mi falda cortita no me hace facilita”.
Ser mujer es peligroso en México
Llegando al palacio de gobierno algunas integrantes del movimiento rindieron sus experiencias, de menor o mayor trascendencia pero todas coincidieron en haber pasado por situaciones de maltrato.
“Hace algunos años saliendo de un bar del Barrio Antiguo tomé un taxi, iba sola, ya era noche y el taxista estuvo a punto de secuestrarme lo único que me salvo fue que nos tocó el semáforo en rojo y una familia al lado se bajo para ayudarme”, dijo Claudia Muñiz de 27 años de edad.
Las pocas mujeres que se juntaron para realizar la Marcha de las Putas en Monterrey exigieron a nombre de todas el día, la noche, las calles, el transporte, la ciudad, el mundo, su destino y su cuerpo para ellas sin miedo.

Piden fin de agresiones contra mujeres

Piden fin de agresiones contra mujeres
Alrededor de 300 personas, en su mayoría mujeres, desfilaron ayer por calles del Centro en favor a la no agresión hacia el género femenino.
Foto: Fernando Zapata


Félix Barrón

Nuevo León,  México (11 julio 2011).- Con frases como "La Falda Cortita no me hace Facilita" y "No es No" alrededor de 300 personas, en su mayoría mujeres, desfilaron en la Marcha de las Pu... Monterrey 2011.

Convocada por diversas asociaciones civiles de la Ciudad, el evento fue con la intención de luchar contra la discriminación y la no agresión hacia el género femenino, no necesariamente refiriéndose a las trabajadoras sexuales, señaló Ana de Alejandro, de la asociación Las Dos Mamis.

"Sobre todo a la no agresión, tenemos derecho a una vida digna y sin violencia, ésa es nuestra búsqueda. Que quede claro que 'no es no', si traigo una falda corta no significa que quiera sexo contigo, el hecho de que traiga escote no significa que quiera una relación sexual", señaló De Alejandro.

"Venimos por las mujeres lesbianas, indígenas, transexuales. Es una marcha para que se elimine la violencia. Se busca crear en esta Ciudad, que ha salido en encuestas en los primeros lugares de discriminación por género, crear esa conciencia, que sirva como un foro de reflexión al derecho de la mujer", agregó.

A las 16:00 horas, aproximadamente, el contingente salió de Colegio Civil para recorrer la Avenida Juárez, rodear el Palacio Municipal y llegar a la Explanada del Palacio de Gobierno, en la Macroplaza, donde varias manifestantes expresaron su sentir a las puertas del recinto.

Esta marcha, conocida como "Slutwalk", se ha realizado en diversas ciudades del mundo. La primera de ellas fue en Toronto, Canadá, en abril del 2011. Nació cuando el guardia Michael Sanguinetti sugirió, durante un foro de seguridad en la York University, que para prevenir la violencia en las mujeres ellas deberían evitar vestirse como trabajadoras sexuales, o "slut" en inglés. Como resultado miles de mujeres salieron a protestar.

"No significa que sean trabajadoras sexuales, significa que las han denigrado así, que por ponerse una minifalda les dicen pu..., que porque ejercen sus derechos sexuales son consideras pu..., que si son pensantes son consideradas pu...", señaló Antonio Nevárez, presidente de Comunidad Metropolitana A.C.

viernes, julio 08, 2011

La Marcha de las Putas Monterrey 2011

Video promocional para la Marcha de las Putas. Este domingo 10 de julio, Explanada del Colegio Civil, 4:30 de la tarde!

viernes, julio 01, 2011

La Marcha de las Putas

Este es un artículo muy interesante de Marta Lamas:



La campaña tiene un eslogan central: cuando una mujer dice NO, significa que NO.  En México, una de las organizadoras, Minerva Valenzuela, lo plantea de forma muy clara:
Aunque use medias de red y tacones de aguja: si digo no, significa no.
Aunque  la apertura de mi falda suba hasta mi muslo: si digo no, significa no.
Aunque en cualquier momento decida no consumar el acto sexual: si digo no, significa no.
Aunque me ponga una borrachera marca diablo: si digo no, significa no.
Aunque baile de forma sensual: si digo no, significa no.
Aunque el escote de mi vestido sea tentador: si digo no, significa no.

El artículo salió en PROCESO y puede leerse completo aquí:  

La marcha de las putas

La protesta en el Hemiciclo a Juárez. Foto: Eduardo Miranda
La protesta en el Hemiciclo a Juárez.
Foto: Eduardo Miranda
MÉXICO, D.F., 12 de junio (apro).- Este domingo 12 varias mujeres partieron a las dos de la tarde de la Palma de Reforma rumbo al  Hemiciclo a Juárez, replicando la Marcha de las Putas que ya se ha venido realizando en otras ciudades. No obstante el nombre, no se trata de una marcha de trabajadoras sexuales sino de todo tipo de mujeres para protestar porque  mucha de la  violencia sexual se justifica con el pretexto de la  apariencia provocadora de las víctimas. Apropiarse  del término estigmatizante de “puta” es una actitud desafiante y liberadora. “Puta” se usa no sólo para nombrar a las trabajadoras sexuales; se usa para calificar a las mujeres que no se ajustan a los lineamientos de “decentes” (sea porque tienen relaciones sexuales libres o simplemente porque visten de manera llamativa); pero también ciertos hombres utilizan dicho apelativo como venganza cuando una mujer resiste sus avances indeseados. Por eso el calificativo de “puta” les sirve a ciertos  hombres como insulto y socialmente se vuelve un  arma para mantener a raya a las mujeres: el temor de ser calificadas de “putas” las predispone a aguantar malos tratos o restricciones a sus deseos.  Así, la utilización arbitraria y sexista de “puta” cuando el comportamiento de las mujeres no es lo que se espera hace que en cualquier momento las mujeres puedan ser estigmatizadas como “putas”.
El estigma genera mucha vulnerabilidad social y, además, es absolutamente discriminatorio. Si el comercio sexual ocurre entre una persona  que vende y otra que compra, ¿por qué sólo se estigmatiza a quien vende y no a quien compra? Habría que eliminar la definición del trabajo sexual como “prostitución”, pues es una de las formas de violencia simbólica más insidiosas contra las mujeres. Ese es también el sentido de la Marcha de las Putas, una batalla por la resignificación simbólica que, aunque no acaba por sí sola con la separación ideológica entre las mujeres decentes y las putas,  provoca una reflexión muy necesaria respecto a la doble moral. La valoración desigual de la actividad sexual humana, comercial o gratuita, es el andamiaje moral que rige la sociedad. No es lo mismo que un hombre tenga una expresión sexual libre a que la tenga una mujer. Por eso la doble moral se expresa con ideas absolutamente machistas: “ella se lo buscó”, “ella lo provocó con su forma de andar, de vestirse”, “si fuera decente, se habría quedado en su casa”, etc…
Precisamente la Marcha de las Putas surge por el comentario que el policía canadiense Michael Sanguinetti hizo durante un seminario sobre agresión sexual en la Universidad de York, en Toronto: “Las mujeres deben evitar vestirse como putas para no ser víctimas de la violencia sexual”. (Women should avoid dressing likesluts in order not to be victimized).  El policía  Sanguinetti tuvo que ofrecer una disculpa pública, diciendo que estaba “avergonzado” por su comentario y que éste no reflejaba el compromiso de la policía de Toronto con las víctimas de agresiones sexuales. Y  la vocera de la corporación, Meaghan Ray, salió a declarar que los policías deben dar una lista detallada de los lugares y los tiempos en los que ocurren las agresiones sexuales para que las mujeres puedan adecuar su conducta, pero que no deben sugerirles cómo vestirse. Sin embargo, el comentario escandaloso ya había encendido la mecha de la indignación.  Más de 3 mil mujeres  salieron  a la calle en Toronto vestidas como “putas” para expresar que no importa la vestimenta que se use,  nada justifica la violencia sexual. Además, se burlaron de la idea de que hay hombres a los que esos atuendos excitan al grado de perder el control. El mensaje fue claro: las agresiones sexuales son responsabilidad de quienes las llevan a cabo y no de las víctimas. Así, la Marcha de las Putas se diseminó a otras ciudades: Montreal, Londres, Matagalpa, Melbourne, Seattle, Los Ángeles, Tegucigalpa…
La campaña tiene un eslogan central: cuando una mujer dice NO, significa que NO.  En México, una de las organizadoras, Minerva Valenzuela, lo plantea de forma muy clara:
Aunque use medias de red y tacones de aguja: si digo no, significa no.
Aunque  la apertura de mi falda suba hasta mi muslo: si digo no, significa no.
Aunque en cualquier momento decida no consumar el acto sexual: si digo no, significa no.
Aunque me ponga una borrachera marca diablo: si digo no, significa no.
Aunque baile de forma sensual: si digo no, significa no.
Aunque el escote de mi vestido sea tentador: si digo no, significa no.
El objetivo de la marcha es exigir respeto y protección de parte de los violadores, y también decirle a la sociedad y al gobierno que no se puede ya seguir culpando a las mujeres porque supuestamente parecen putas. ¡Como si ser trabajadora sexual fuera una razón  para ser agredida sexualmente! Hay un hecho incontrovertible: los agresores sexuales deben aprender a controlarse. Por eso resulta imprescindible que las personas expresen su repudio, a tono con esta Marcha de las Putas. Algo importante: la convocatoria fue no sólo para mujeres, sino que estuvo abierta a todas las personas, de cualquier expresión y orientación de género, profesión, nivel educativo, raza, etnia, edad, capacidad,  comprometidas en la lucha contra la violencia sexual.

jueves, junio 30, 2011

Indisciplina de jugadores del TRI en Ecuador

¡A mí qué me importa la vida de los jugadores del TRI! No me podría importar menos, de hecho. Que si andan de gira en Ecuador, que si metieron prostitutas a su cuarto, que si los suspendieron y los mandaron de regreso a México simplemente no me interesa. Pero lo que me llamó mucho la atención fue un artículo de Héctor Aguilar Camín en MILENIO titulado QUE COJAN donde prácticamente defiende el derecho de los jugadores a su vida sexual. El escritor dice:

El que esté libre de mujeres durante las giras futbolísticas, que tire la primera piedra. Medios y directivos incluidos.
Acaso contra los más altos intereses educativos de la juventud mexicana, aunque acaso en mejor servicio de ellos, yo voto porque los jugadores follen, templen o cojan cuanto quieran, y sean felices y jueguen bien y triunfen en la cancha y en la cama. 

No tengo opinión alguna sobre si los jugadores deben o no coger durante las concentraciones. De lo que sí tengo una opinión es sobre la defensa a que los seleccionados disfruten su vida sexual. Yo me pregunto: ¿Por qué razón no encontramos editoriales en los periódicos que defiendan el de las mujeres? ¿Se imaginan una editorial que diga: 

Acaso contra los más altos intereses educativos de la juventud mexicana, aunque acaso en mejor servicio de ellos, yo voto porque las mujeres follen, templen o cojan cuanto quieran, y sean felices y trabajen bien y triunfen donde sea y en la cama.

¿Se imaginan?
Ah claro. Nos tratarían de putas. Una mujer no puede ejercer plenamente su sexualidad sin enfrentar una dura crítica social y sobre todo, de hacerlo, no vendría una horda de intelecutales a tratar de defender el punto ni tendríamos una horda de comentarios que nos justificara, comentarios como "no es un secreto que las mujeres tienen relaciones sexuales" o "serás una hermana de la caridad como para no tener sexo", "mientras cumplan en su trabajo no nos interesa su vida sexual". No, por el contrario tendríamos un bonche de comentarios al estilo de: "Dénse a respetar","mejor dejen de venderse si ya no quieren que las violen", "si abres las piernas por amor eres puta, si cobras TAMBIÉN".

Eso, señoras y señores, eso es doble moral. Apuesto a que muchos de nosotros ni siquiera nos hemos puesto a pensar por qué cuando se trata de sexo el asunto es más restrictivo para la mujer.
¿Alguna idea?
Marcha de las Putas Monterrey 2011.

Ser feminista en 2011, ¿todavía?

Un artículo de  Lilian Lopez Camberos publicado en el site Distintas Latitudes:

Ser feminista en 2011, ¿todavía?

 
En un episodio de la cuarta temporada de Mad Men, la serie sobre publicistas neoyorquinos en los años sesenta, Peggy Olson está sentada en un bar con las luces bajas. Peggy no es una mujer convencionalmente hermosa, pero es tenaz: minó su camino de secretaria a copywriter, una de las buenas. Es talentosa, una mujer que hace el trabajo de un hombre en una época inconcebible. En esta escena, Peggy conversa con un tipo que a todas luces la corteja. Él es un intelectual típico de los sesenta, un progresista, las ideas bullendo del revisionismo marxista de Adorno y Horkheimer. La revolución es inminente. Hay un aire de protesta flotando, que es fino y delicado, pero que ahí, en esos años claves, está.
El intelectualillo habla de la injusticia de los corporativos, la forma en que “lanzan el dinero” que es, aunque él no lo nombra, tan capitalista. ¿Y cómo puede trabajar para esta gente, haciendo la publicidad de empresas que ni siquiera contratan negros? No puede creerlo, la poca consciencia social de esta chica, “estamos hablando de los derechos civiles, por Dios, de lo que es inequitativo en esta sociedad”. Entonces ella, permitiéndose un momento de indulgencia, de desahogo casi, comenta que muchas cosas que los negros hacen ella tampoco puede hacerlas. No puede jugar golf, no puede asistir a ciertos clubs. Y no hay copies negros, dice, pero pueden labrar su destino como ella lo hizo. Nadie la quería en la agencia, nadie sentía ningún respeto por su trabajo y aún ahora sufre la segregación a la que su sexo la condena.
El intelectualillo la escucha con la mirada en blanco. Y luego, con voz sardónica, pregunta ¿y qué quieres que hagamos, una marcha por los derechos de las mujeres?
El capítulo, que además se titula The beautiful girls, termina de una forma hermosa. Tres mujeres diferentes (la gerente de oficina, la copywriter en ascenso, la sicóloga soltera), enfrentadas al reto cotidiano de ser mujer, pero ahora en una nueva época, bajando juntas un elevador. Uniéndose, acaso sin saberlo, a la lucha de género.
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La marcha se hizo, pocos años después. Fue en Estados Unidos, incluso en Nueva York. No fue el primer acto por los derechos de las mujeres, pero la huelga por la igualdad, en 1970, fue uno de los puntos cruciales en la segunda ola del feminismo, iniciada en los años sesenta.
Hace unos días, las defeñas replicaron la Marcha de las Putas. Leo que la marcha se ha hecho en varias ciudades: de Toronto a Tegucigalpa. Que fue inspirada por la desafortunada frase de un policía canadiense, women should avoid dressing like sluts in order not to be victimized. Porque si ellas seducen deben cumplir. Porque a pesar de que la mujer es, ya lo dijo Natalia Flores, biología pura, el hombre, que es la razón, no puede contenerse ante la exhibición de sus carnes. De esos atributos que él no conoce, tan abandonado como queda a su lado animal si está frente a la tentación.
Vestirse provocativamente como atenuante para la agresión sexual tiene tanta lógica como dejar la ventana abierta como atenuante para robo a casa habitación. El ladrón que diga “no pude evitarlo, robarlos era inevitable” parece risible, pero hay quien piensa que ese mismo argumento, en la boca de un agresor sexual, tiene toda la lógica del mundo. ¿Un ejemplo? El presidente municipal de Navolato, Sinaloa, que pretende erradicar la minifalda de la vestimenta femenina para “evitar embarazos”. ¿Campañas de reproducción sexual? Qué va, el problema no está en la razón sino en el impulso. Recuerda al ex gobernador de Chihuahua, el infame Francisco Barrio Terrazas, que en 1993 atribuyó los feminicidios de Ciudad Juárez a la vestimenta. No eran chicas de buena lid, tuvieron lo que merecían.
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 La Marcha de las Putas trajo el tema a la mesa: feminismo. Y entonces, la ignorancia. Twitter fue el hervidero de la discusión. Una selección de tweets que mencionan la palabra feminismo el domingo 12 de junio, el día de la Marcha de las Putas. @brisaruch, mujer: “Al menos es un atisbo de conciencia. Si hubiera cultura sabrían que el feminismo es tan peligroso como los demás esencialismos”. @butterocio, mujer: “no hablo del feminismo, que para mí es sólo la contraposición del machismo. Hablo de mujeres en su derecho a ser, pensar y decidir”. @herziliagato, mujer: “hay cosas en las que nunca seré consecuente, una de ellas es la doble moral del feminismo”. @cherryelix, mujer: “Tanto el machismo como el feminismo no debería de existir (sic). No concuerdo con ninguna de las dos”. @luislamz, hombre: “el feminismo es machismo rosa, tal cual”. @Tales_Milet, hombre: “Feminismo: palabra que el hombre le dio a la mujer para que se entretenga”. @CualquierCabron, un cabrón cualquiera: “Feminismo de rancho es lo único que se puede esperar en un país que todavía requiere vagones exclusivos para mujeres en el metro”.
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El tema del último mes es Dominique Strauss-Kahn, ex director del Fondo Monetario Internacional, acusado de presunta agresión sexual a la empleada de un hotel en Manhattan. No es la primera vez que es denunciado por su conducta sexual, un hombre que donde pone el ojo pone la bala, de naturaleza inquieta. En el blog de Letras Libres, Alejandra Isibasi cita a un terapeuta manhattanita que trata a fauna de Wall Street, hombres con poder para quienes el impulso siempre antecede a la acción, hombres que siempre, o eso creen, se saldrán con la suya. Isibasi comenta: “esto agrega una dimensión sistémica al drama personal de Strauss-Kahn y explicaría –sin justificar– la sensación de impunidad que se resiente en su historia con las mujeres”.
La periodista Elaine Sciolino escribe en el New York Times que, históricamente, los franceses son más tolerantes con las vidas privadas de los hombres de poder, pues desde la época cortesana la información no verificada corría libremente para el entretenimiento del vulgo. Esto no exime a Strauss-Khan de varios delitos que no sólo lo separan de su deseo de contender por la presidencia de Francia, sino que lo tipifican como un agresor de mujeres.
Cuando eres un hombre poderoso, importa mucho con quién te metes a la cama. Cuando eres una mujer, marca toda la diferencia. Varias décadas de liberación femenina no han evitado que las mujeres salgan más perjudicadas de un escándalo sexual. El ejemplo más famoso: Monica Lewinsky. Vamos, Bill Clinton recuperó su prestigio y hasta se reconcilió con su esposa. ¿A qué suena? A que la sociedad tiende a ser más permisiva con los hombres que se muestran arrepentidos. Lewinsky, en cambio, porta aunque no queramos admitirlo una letra escarlata. La reputación es como un recordatorio invisible de lo que hiciste y de lo que ya no podrás ser.
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¿Quieren cifras? INEGI tiene varias: el desempleo en el sector femenino subió en un 0.6% durante la década de 2000 a 2010. De 1990 a 2005 se duplicaron los hogares monoparentales comandados por mujeres (6 millones, 24% de la totalidad de hogares en México). Sí, las mujeres constituyen el 35% de la fuerza laboral del país, pero ganan 12.6% menos que los hombres.
¿La ley? En Guanajuato el aborto es considerado homicidio y se castiga con mínimo tres años de cárcel. Hay mujeres que han sido condenadas a veinticinco años.
Ahora hay que preguntarle a los que consideran el feminismo como un “machismo rosa”, como un “esencialismo” igual de peligroso que la misoginia, si la lucha por la equidad de género no es necesaria. Si hoy, al igual que en los años sesenta, parece absurdo unirse a una marcha por los derechos de las mujeres. Y con los datos sobre la mesa, con la realidad de un país en el que los feminicidios en Ciudad Juárez no sólo no son esclarecidos sino obscenamente ignorados, por hombres como Plata Insulza y Barrio Terrazas, porque una marcha por nuestros derechos sexuales es motivo de mofa y descalificación, la única respuesta sensata es que sí lo es. Esos avances de los que nos jactamos, esa pretendida igualdad de género, no existen aún. No en el sentido práctico de nuestras vidas y de nuestro papel en la sociedad. No en nuestra participación económica. No en nuestra salud reproductiva. Esa lucha que apenas se gesta en los años sesenta no es menos pertinente hoy, ni menos necesaria. Aunque suene incómodo cuando se dice.

martes, junio 28, 2011

Tenían que ser lesbianas!!!!

A ver, no. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Ok. Soy lesbiana ¿pero eso qué tiene que ver con el hecho de ser radical? Ok, también soy feminista ¿pero eso qué tiene que ver con el hecho de ser radical? ¡Hombre! Hasta podría ser de izquierda (que no lo soy del todo) y eso ¡TAMPOCO tiene que ver con el hecho de ser radical!
Yo defiendo a las mujeres porque soy mujer. Y no, no odio a los hombres. Me gustan para hijos, me gustan para amigos, me gustan para compañeros de trabajo y activismo, me gustan como familiares, sólo que no me gustan como pareja sexual. Es más, creo que lo sexual es lo de menos. Simplemente prefiero estar con una mujer porque me siento más conectada en lo intelecutal, en lo emotivo y desde luego, en lo sexual. Pero es no tiene nada que ver con ser radical.
Ahora bien. ¿Por qué estoy defendiendo tanto la Marcha de las Putas? Pues porque soy mujer y por muy lesbiana feminista de izquierda y radical que sea el hecho de tener senos, cadera ancha y vulva es razón suficiente para que cualquier pelado me grite algo cuando voy caminando por la calle, no digamos de noche, no digamos de madrugada, sino ¡en plena luz del día! Cuando voy al súper, cuando voy a recoger a mis hijos de la escuela, cuando los llevo al dentista, cuando voy al doctor, cuando voy a pagar los recibos... Yo podría en este momento defenderme diciendo "hey! pero yo no visto provocativamente" pero ¿saben qué? NO LO VOY A HACER. ¿Por qué? Porque entonces estaría pretendiendo diferenciarme de "las otras" mujeres y estaría implicando que YO sí soy respetable y las otras no. Estaría implicando que a mí se me trata injustamente de puta y a las otras no. Y entonces no tendría sentido. Por eso defiendo la dignidad de las mujeres de vestirse como se les dé la gana y en dado caso que según los puritanos y conservadores y socialmente aceptables estándares de vestimenta dicen que estás siendo muy provocativa, andas de calienta huevos, de putona o cualquiera de esas monerías, en dado caso, defiendo que si la mujer ya dijo que no, entonces, mis vidos adorados: NO ES NO.
Vestirse con mal gusto, con poca ropa, sexy, provocativamente, como santurrona o como gustes y mandes NO ES NI UN DELITO NI UN CRIMEN. Abusar sexualmente de una mujer SÍ lo es. Así que no tiene que ver con que yo sea lesbiana feminista radical de izquierda, tiene que ver con que no podemos seguir disculpando crímenes responsabilizando a las mujeres por su atuendo. Hay que pensar en eso.

Estoy leyendo un libro que es muy interesante

No se vayan con la finta del título del libro que se llama PORNOTERRORISMO y lo escribió la pornoterrorista española Diana J. Torres. Digo que no se vayan con la finta porque hasta ahorita lo que he leído no tiene nada de porno ni nada de terrorista y esto no lo digo en detrimento sino al contrario como un punto de reflexión.
Hay algunos conceptos que me encantaría compartirles al respecto:

Diana J. Torres define un concepto que nos ayudaría mucho a entender porque se piensa que las mujeres o son santas o son putas. La performancera habla de las bio-mujeres como "un concepto de cuerpo de mujer nacida para repetir la norma secular de cuerpo binario con vagina (el clítoris todavía se ha quedado ilegal por no hablar del ano) en oposición al cuerpo del bio-hombre con polla (el ano está también fuera de la ley). La bio-mujer es educada a la sumisión no consensual y a la costumbre de no desear el poder, y a no tenerlo. Su destino: la reproducción. (Idea desarrollada ampliamente por Beatriz Preciado en su libro Testo Yonqui, Espasa, Madrid, 2007)".

O sea que mujer que no es sumisa, que desea el poder y que se niega al sexo con fines reproductivos es una mujer que se sale de la norma, que se sale de lo que es legal, que se sale de lo que entendemos por práctica sexual heteronormativa. Por eso esas mujeres son unas putas y por eso los hombres (y algunas mujeres) piensan que pueden disponer de ellas como un bien material, como un objeto, porque ellos en este binomio están acostumbrados a ejercer el poder a través de la cultura fálica y una mujer fuera de la "norma" es claramente una mujer que hay que someter a través del poder, o sea, creen que la misma falta de consenso que hay en la sumisión puede traspolarse al cuerpo y por lo tanto disponer de él. Por eso no me sorprenden los comentarios totalmente fuera de lugar de algunos detractores de La Marcha de las Putas porque piensan que las mujeres que nos rehusamos a seguir este patrón estamos promoviendo un desfile para que ellos se deleiten. ¿Por qué querríamos hacer esto?
Además, esto no es una marcha de trabajadoras sexuales. Esta es una marcha para la reivindicación de que las mujeres pueden vestir como quieran y para que el resto de la gente entienda que NO ES NO! Eso es poder, eso es querer poder y eso es tener poder... y por eso molesta, no se supone que las mujeres nos empoderemos... pero ya es tiempo.

jueves, junio 23, 2011

Cambio de pensamiento

Nos urge cambiar de manera de pensar. Debemos dejar de pensar que las personas nos pertenecen como si fueran un objeto al que podemos aventar, patear, pisotear, rayar, descomponer, reparar, arrumbar...
Las mujeres no somos propiedad de los hombres. Perdónenme que sea tan insistente pero no logro entender por qué el hecho de tener tetas, curvas y cadera me pone en un escaparate en el cual miradas anónimas se sienten con la autoridad moral de evaluarme, decirme cómo sentir, decirme qué desear, cómo vestirme, cómo comportarme, cómo exhibirme. Son años y años y años en los que los hombres se han sentido con la autosuficiencia de poner el cuerpo de las mujeres en el mercado sexual. ¿Cómo lo hacen? Se despojan de cualquier razocinio, de cualquier cualidad de autocontrol y discernimiento y ponen en manos de la mujer la responsabilidad. En otras palabras, una mujer no podría caminar desnuda por la calle sin que una horda de personas griten, hablen por lo bajo, chiflen, succionen, haga chasquidos con la lengua en franca reprobación. O sea que si a esa mujer le gritan cosas es que"no se dio a respetar" porque el respeto no es algo que una persona pueda brindar nada más porque sí. O si a esa mujer la toquetean es porque "se puso en el toqueteo" porque claro, la anatomía y desnudez de la mujer está hecha ÚNICA Y EXCLUSIVAMENTE para el deleite de los varones, de algunas mujeres y para la censura de otros tantos.
Voy a aclarar que estoy siendo completamente sarcástica por si acaso no había quedado claro. No estoy enojada u ofendida de algo en particular, es algo que merece la pena reflexionar ahora que en Monterrey se está convocando a la MARCHA DE LAS PUTAS este próximo 10 de julio. En el evento de Facebook hay una amplia diversidad de comentarios pero muchos parten del supuesto de algo que tendría que ser erradicado por completo: La creencia de que el cuerpo de la mujer es para el deleite y recreación de la población masculina y la creencia de que el hombre es un ser irracional, cavernícola y retardado que no es capaz de controlar el impulso de saltar encima de una mujer cuando esta mujer viste como una cualquiera facilota prostituta según el código de vestir social de determinada región. Puede que sea cierto que existen mujeres que se dedican a incitar y provocar, pero también hay hombres así. Pero de la misma manera la parte masculina debe ser capaz del autocontrol. ¿O qué significa esto? Que uno queda libre de toda culpa y responsabilidad nada más porque el otro o la otra me provocaron. ¿O sea que puedo matar a alguien y justificarme diciendo "pos pa qué me provocaba si ya sabía que era un simpe mortal"?
Sé que es muy difícil borrar de nuestro cerebro las enseñanzas que por generaciones nos han transmitido respecto al comportamiento del hombre y la mujer, pero precisamente lo bonito de reflexionar es que podemos cambiar nuestro entorno y nuestra sociedad para vivir en armonía. ¡Y vaya que nos hace falta en una ciudad como ésta!

miércoles, junio 22, 2011

La Marcha de las Putas Monterrey 2011

Los supongo enterados no sólo de que en Monterrey sino en el resto del mundo se están llevando a cabo Slutwalks o Marchas de las Putas originadas gracias a una iniciativa de unas universitarias canadienses hartas de que el consejo que se nos dé para evitar agresiones a nosotras como mujeres sea el típico y consabido "no lo andes provocando". O sea "no te vistas como puta si no quieres que te traten como una". Ana y yo como madres de dos hijos varones estamos sumamente preocupadas por educar a nuestros hijos en la diversidad, respeto, amor y feminismo. Sí, así es, queremos hijos feministas que RESPETEN a sus mujeres y no las despojen de su esencia para adjudicarles este halo extraño en el que nuestra sexualidad y género definen 1) cuánto vamos a ganar, 2) cuánto placer podemos sentir o dejar de sentir, 3) si merecemos o no ser ultrajadas, violadas, asesinadas.
Quiero que a Diego y Santiago les quede claro que la misoginia y el hecho de que exista esta creencia de que las mujeres andan de provocativas y ofrecidas es un problema no sólo de las mujeres sino también de los hombres. Porque nuestros cuerpos nos pertenecen únicamente a nosotras mismas y no es otro hombre y no es ni debería ser el Estado quien nos tendría que decir cómo, cuándo, por qué y de qué manera usarlo, vestirlo, desnudarlo, darle placer, etc. No sé si me explico. Mi cuerpo es mío y nadie tiene por qué tocarlo si yo no quiero. Nadie tiene que hacerme sentir incómoda por mis atributos y características físicas. Mi cuerpo es mío y aún si decidiera ir desnuda por la calle esto no es una invitación a que OTRO lo toque, a que OTRO lo mire y a que me diga cosas desagradables porque mi cuerpo es mío y no le pertenece a los hombres ni tampoco debería pertenecerle al Estado.