Páginas
- Las Dos Mamis
- ¿De qué trata el blog?
- ¿Cómo me puedo casar en DF?
- ¿Cómo nacieron Santiago y Diego?
- ¿Cómo puedo registrar a mi bebé con dos mamás?
- ¿Dónde y con quién puedo hacer un tratamiento de reproducción asistida en el DF?
- ¿Qué se necesita para separarse de un pacto civil de solidaridad?
- ¿Qué se necesita para firmar el pacto civil de solidaridad en Saltillo?
viernes, noviembre 21, 2014
Y que Santiago debuta en gimnasia rítmica
jueves, abril 03, 2014
Diego necesita el feminismo
lunes, enero 20, 2014
20 cosas que una madre debe hacer con su hijo
lunes, julio 16, 2012
20 horas
sábado, enero 14, 2012
Cosas para niñas
viernes, octubre 21, 2011
Todo cambia
Todo cambia. Me siento como Thalía en Quinceañera cantando que mi cuerpo cambia día con día (que por cierto yo pensaba que le cambiaba el "deacondía", cualquier cosa morbosa que eso significara). Cambio por dentro y por fuera. Me descubro cada día más arrugas y por qué no admitirlo, con más kilos. Es en serio (¿ven? ¡Les dije que habría terror!).
En mi última entrega (y no hablo de sexo, sino de mi último post con relatoría AnaDeAlejandresca) les había contado el flamante, por no decir inflamable caso del Queer móvil accidentado por culpa de unos cables cruzados. Y osadamaente me atreví a pronosticar que después de todo las cosas podrían estar peor. Y vaya, no me he equivocado.
Lo peor, peor, por su puesto, es que sigo envejeciendo. Y sigo con esa extraña crisis de los 32 por la cual hice una lista que no sé si me llena de orgullo, angustia, vergüenza o consternación. El punto es que sigo intentando cumplirla.
Creo que ni si quiera noté cuándo fue que todo comenzó a cambiar, simplemente de pronto fue diferente. Algunas cosas más graduales que otras, como la dichosa arruga del entrecejo que he ido viendo cómo se profundiza cada día sin mi consentimiento y muy a mi pesar. Lo de los 6 kilos estoy segura que fue de un día para el otro, niego los posibles efectos caguameros de constantes martecitos, jueves sultaneros y sabadrinks.
Pero yo quería “aprender”, “vivir”, “experimentar”. Es como un ciclo bianual que me da en los años nones. Y así pues este año ha sido “intenso”. No puedo dejar de entrecomillarme. Hagan de cuenta que lo digo con mi voz más pretenciosa, después de todo ese fue uno de los 33 puntos que me iba a permitir este año, ser muy pretensiosa.
Y todo viene a colación de la lista que en tantos “líos” nos ha metido, pero que también muchas satisfacciones nos ha dado, no sólo a mí, sino creo que a quienes me han acompañado en la aventura. Ando psicotrópica, tanta felicidad no radia de mi sistema, sino de 25 mg de una sustancia ajena patrocinada por el IMSS, o más bien mis impuestos.
La gente me pregunta muchas veces ¿cómo le haces para poder con todo? Y me siento como en la peli (súper mala por cierto) de Sarah Jessika Parker, de la superwoman que todo lo hace chido y siempre le sale bien, sin perder el estilo, ni romperse las uñas. La cosa es que yo soy del mismo guionista, y quienes me conocen sugieren que soy más bien una chica Almodóvar: siempre al borde de un ataque de nervios.
¿Cómo puedo con todo? ¡SORPRESA! No puedo. Eventualmente, las 48 a 56 horas semanales de trabajo en el humillante call center, más tres horas semanales de programa de TV por internet, más activista-pseudofeminista de tiempo completo y Mami-Lesbiana de fin de semana terminaron por volverme más loca de lo que estaba. No, no fue de un día para el otro. Fue igualito que la arruga, y los más bien 8 kilos, y el ejército en la ciudad y los miles de muertos. Fue poco a poco, pero se veía venir.
Un día mis mejores amigos ya no estaban desesperados afuera de la casa molestos porque nos tardamos un chingo en salir. Un día de pronto, tomaron un avión y se fueron con toda su familia al punto más norteño que le encontraron a Estados Unidos. Ese día sin embargo, igualito que el ejército, se veía venir.
El estúpido de Calderón declaró una guerra y se lo permitimos y yo ingenuamente pensaba que Zedillo tenía la culpa de todos mis problemas incluídos los exámenes reprobados de mate cuando estudiaba arquitectura por necedad de mi papá. La verdad es que Calderón sí que tiene la culpa de todos los problemas de la humanidad y junto con Ratzinger ha de ser uno de los signos de Apocalipsis, pero esa soy yo hiperboleándome.
En fin, que para cuando Manuelito se fue, la verdad yo ya llevaba un año entrado muy agitado y muy agitadora también. Hasta me robé un grupo lésbico y me asocié con quién menos esperaba para darle vida a Las Juanas. Hasta empecé a hacer amistades en el trabajo. Hasta me empezaron a poner de floor support (ayudante de piso, persona que ayuda a sus compañeros tomando llamadas de supervisor y se libra por ratitos de estar conectado y que la gente le gritonee). Hasta hice dos viajes este año y hasta participé en como 7 marchas y manifestaciones. Hasta me fui de puta e intenté salvar a La Pastora. Tristes sucesos me acongojan pues....
Un día me salí de un diplomado con la noticia de una amiga violada, nada más ni nada menos que por el mismo ejército que debía de protegernos y resguardarnos. Pero esas cosas en México no pasan, todos son inventos de las televisoras. Seguro son mis nervios.
Mis nervios no son de acero y mi pecho no es bodega. Poco a poco he ido notando como van corriendo de mi trabajo a las personas que más años llevan trabajando. Siempre con pretextos barrocos, baratos, estúpidos. Mi empresa permite que nos maltraten y discriminen y luego viene a vendernos valores de integridad y fortaleza. Y luego nos corre, haciéndonos firmar una renuncia voluntaria. Somos maquiladores de palabras bonitas y buen customer service. Somos una herramienta y un recurso fácilmente renovable, reemplazable. Somos nada.
Un día me senté a platicar con una amiga de cómo a ella no la obligarían a firmar su renuncia pues ya llevaba trabajando allí más de tres años. Más tardó en cerrar su frase que una coach en venir a desconectarla para mandarla con el chico de recursos humanos que le extendió a firmar la hoja.
Algo dentro de mí se colapsó. Fue todo al mismo tiempo. Trabajo en una bodega con techos de lámina en la que prenden el aire acondicionado cuando se les da la gana o nos congelan a su antojo según el rendimiento que quieran de nosotros. La única salida es por medio de un dispositivo electrónico. El único pasillo es demasiado angosto. Las puertas son de vidrio reforzado. Todo está cubierto de tapices y alfombras. En caso de un atentado o un incendio moriríamos más que en el Casino Royale.
En el súper, ya sea WalMart, Soriana o hasta en el pinchurriento 7eleven encuentro a diario al ejército. Hacen operativos donde se forman en fila india consecutiva policia municipal-policia estatal-agencia federal-ejército y luego se repite la formación de forma equidistante y rítmica creando una composición de arte militarizado post contemporáneo ultra barroco.
Jueves de carne asada en El Sultán. Con Denise, con Kirén, con Iza. Con el ejército de camino a los tacos en la madrugada. Con la violencia doméstica de Kirén e Iza. Con la policia y el ejército. Con mi suéter de llama que parece de viejita y nos libra de sospechas en la madrugada.
Algo dentro de mi hizo crac. Fue la quinta llamda de supervisor en un sólo día. Aventé la diadema. Fue mi segundo ataque de llanto en pocas horas. Alzé la mano y vino hacia mi una amiga que estaba de Floor a tomar mi llamada. Me preguntó de qué era la llamada. ¡No lo sé! ¡Pregúntale, ya no puedo!
Corrí dispuesta a decirle a mi OM (jefe) que me desconectaba y largaba por el día, pero cuando volteó a mirarme lo único que emití fue un hipo llantoso, un gemido continuo un lamento lloroso que duró violentos 20 minutos.
“Siempre he seguido tu desempeño de cerca” me dijo, “pero nunca me acerco porque te ves muy fuerte, muy segura, y yo soy muy tímido”. Casi logra sacarme una sonrisa y hacerme dejar de llorar. ¿Se estaba burlando de mí? ¡¿La antisocial que está en el rincón es tan fuerte que le provoca timidez a semejante señorón?! Una burla, no cabe duda. Saqué dignidad de no sé dónde y me volví a conectar 45 minutos hasta terminar mi turno.
Esa tarde fui al IMSS. El médico me dijo que tengo ataques de pánico. Que lo mío es angustia y ansiedad. Que hay que estudiar y mantener en observación una posible depresión. Era lunes 10 de octubre. El quinto aniversario del día más feliz de mi vida. En todo el día no vi a mis hijos. Me dio un pase a psiquiatría que tendría que recoger al día siguiente, martes 11. Así lo hice. El pase indica cita con el médico psiquiatra en la Clínica 2 el DÍA 7 DE DICIEMBRE!!!! ¿Qué? De aquí a entonces igual, me despiden, o me mato, o encajuelo a alguien que es más típico en mi trabajo.
El miércoles no me presenté a trabajar. Después de mis desfiguros previos a nadie pareció tomarle por sorpresa. Pasé tres horas de nueva cuenta en la sala de espera del IMSS junto a Crix que preparaba su performance de esa noche. Cuando entré a consulta el médico me vio como reprchándome la impaciencia. “Es que por estas fechas las citas se ocupan mucho porque la gente se pone así como trsite y ansiosa”. Y yo no sé qué cara le puse, pero salí con una receta para 30 días de ansiolíticos, antidepresivos y vitaminas. Luego fue el performance de Crix y la calma volvió a mi vida. No más desvaladas, ni angustias, ni películas del Santo contra las momias.
El jueves descansé y también el viernes por la mañana. Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Jueves de festejar el cumple de Sol. Locas las Juanas hasta la madrugada. El viernes tocaba dormir temprano. Pero tocaba ver a Raquel. Cómo decir que no. El sábado, nuevamente festejo de Sol. Con un clonazepam, ni recuerdo la fiesta. Alguien mencionó que yo no fui yo ese día.
Domingo a trabajar. Nadie me enseñó a andar en bici ése día y la lista sigue y sigue.
Lunes de comenzar todo nuevo. Me bajé a 20 horas porque ya no pude más. Me metí a la SEP a dar clases de Inglés. Comencé un curso de capacitación el miércoles 19 y Crix junto conmigo. Transgrediendo al sistema. Las dos en la misma escuela.
Todo fue por casualidad. El día de mi colapso nervioso, cuando fuimos al IMSS vi al pasar un letrero que decía We're hiring. Pasamos a preguntar. Me apunté para hacer el exámen el miércoles antes de la segunda visita al IMSS. Nos asignaron y contrataron el viernes que entré tarde a trabajar. A mi me asignaron 1ero y 2ndo de primaria y me dieron la carta de aceptación en tres minutos. A Criseida la pasaron dos veces. La segunda vez le preguntaron “sobre la naturaleza de nuestra relación”. ¿Son amigas o pareja? ¡Somos esposas! Estamos casadas. Les voy a decir lo mismo que a cualquier pareja: sean dsicretas en el trabajo.
Ahora somos maestras. Empezamos a impartir clase el 1ero de noviembre.
Pero cuando todo va viento en popa, algo sopla rarito....
Nos chocaron. No chocó, la chocaron. Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Íbamos rumbo a casa el día 20 a dejar a Santiago cuando nos golpeó un coche por atrás. El de adelante se frenó. Criseida hizo lo propio, pero el de atrás nos alcanzó. El tránsito (cuando por fin llegó) no se atrevía a bajar de la patrulla: había visto al ejército una cuadra más atrás y pensó que éramos ejecución y no percance.
Nos quizo morder. Nos quizo multar. Nos quizo asustar. No logró nada. Nos fuimos, sin multa, sin mordida y sin susto. Con un cheque de GNP que pagará por los trastes rotos. Y tan linda Crix sacó el triángulito naranja tan coqueta ella como debe ser.
Obvio, fuimos por la carnita, y nos acompañó Raquel. Terminamos visitando en la madrugada a Iza y Kirén que para entonces habían vuelto y cortado tres veces o así. El viernes cortaron porque Iza golpeó a Kirén. El sábado Las Juanas fuimos a ver el clásico a Plaza Real y consolamos a Kirén. El domingo lavamos en casa de Alethia y consolamos a Kirén. El lunes Kirén volvió con Iza y nos borró del facebook. No entiendo.
En mi lista faltan muchas cosas. En cuatro días cumplo 33 años y me siento de 15. Los antidepresivos parecen funcionar, también los ansiolíticos. Aprendí a andar en bicicleta el domingo a la 1:30 am, en la reunión post clásico con Las Juanas. Al menos de un empate tan pastoso, saqué una experiencia muy divertida! Hoy quiero a todo mundo. Estoy enamorada de mí y la mitad de la gente que conozco. Hoy me siento más poliamorosa que nunca y no sé qué siga después. Pero creo que no sentaré cabeza hasta después del 30 de octubre.
Por lo pronto este 27 será Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Les espero por ahí.
miércoles, septiembre 07, 2011
Servicio militar obligatorio en Monterrey
martes, agosto 16, 2011
Nomás por molestar
jueves, julio 14, 2011
Programa de Mariaurora Mota
El único comentario que yo haría es que COMALES tiene más de un año de no estar sesionando como tal.
lunes, julio 11, 2011
Defienden sus derechos
“Mi falda cortita no me hace facilita”
“Mi falda cortita no me hace facilita”
Locales • 11 Julio 2011 - 7:12am — Sandra González Más acerca de este artículo
El movimiento que inició en Canadá luego de la declaración de un oficial de la policía donde criminalizó a víctimas de delitos de género por vestirse como putas, se ha llevado a cabo en países como Estados Unidos, México, Brasil, Argentina e India; en Monterrey juntó a unas 150 personas.
En esta ocasión no hubo distinción de clases, ocupaciones ni razas. Dentro del contingente iban por igual jóvenes estudiantes, amas de casa, profesionistas, obreras, travestis y uno que otro hombre que se sumó a la protesta por empatía.
“Oye cabrón, no me gusta el arrimón” , gritaban energéticamente las protestantes, provocando la risa de quienes observaban el paso de algunos personajes vestidos con diminutas prendas y portando pancartas con mensajes de doble sentido.
Tantas veces han escuchado la palabra como ofensa pero esta vez se apropiaron de ella para exigir respeto y libertad de hacer con su cuerpo lo que crean conveniente, vestir la ropa que les gusta sin temer a usar falda o escote porque las cataloguen como provocativas; de caminar por las calles sea día o noche sin miedo a ser víctimas de algún abuso y de poder desempeñar las actividades que les gustan sin ser acosadas.
Entre el contingente los colores vivos de un morral, los ojos pequeños y los rasgos indígenas de una mujer llamaban la atención. Era de las que gritaban con más fuerza y más reclamos hacía a las autoridades, a los hombres que practican el machismo y a la sociedad que permite la misoginia.
Y es que nacer mujer, pobre e indígena son las razones más contundentes para que Esther Cruz se sienta extremadamente vulnerable en una ciudad como Monterrey donde a pesar de los avances que se pregonan dice que todavía existe la discriminación y el abuso hacia las mujeres.
Integrante de la asociación casa de la mujer indígena Esther es testigo de que aunado a las costumbres de sus comunidades, que las dejan en un plano donde tienen pocos derechos y su principal labor es el sometimiento a la palabra de un hombre, las autoridades han hecho poco para brindarles oportunidades de superarse y vivir dignamente.
“El hecho de ser indígena, y sobretodo ser mujer indígena te hace más vulnerable que otras poblaciones: por ser indígena, mujer y por pertenecer a un estrato social más pobre tienes una triple discriminación, eso nos hace tres veces vulnerables.
¿Cómo podemos cambiarlo?, hay que empezar una misma como mujer indígena, tenemos derecho de alzar la voz”, dijo en un tono decidido para después continuar con las actividades de la marcha.
A la marcha se unieron también los integrantes de la comunidad de travestis pues aunque no son mujeres de nacimiento se consideran mujeres de corazón y como tal también han recibido abusos a la hora de desempeñar su trabajo.
“Los policías nos levantan nada más porque nos ven en las calles vestidas, nos exigen dinero para dejarnos salir y eso es muy frecuente, osea no puedo yo andar en la calle con mis tacones y mi pantalón entallado porque eso pareciera que es un delito”, dice uno de ellos.
Todos ellos se mostraron en contra del maltrato psicológico, físico y/o verbal que se emite contra las mujeres y que causan el detrimento de la mujer y en la mayoría de los casos el goce sexual del hombre por lo que consignaron “Mi falda cortita no me hace facilita”.
Ser mujer es peligroso en México
Llegando al palacio de gobierno algunas integrantes del movimiento rindieron sus experiencias, de menor o mayor trascendencia pero todas coincidieron en haber pasado por situaciones de maltrato.
“Hace algunos años saliendo de un bar del Barrio Antiguo tomé un taxi, iba sola, ya era noche y el taxista estuvo a punto de secuestrarme lo único que me salvo fue que nos tocó el semáforo en rojo y una familia al lado se bajo para ayudarme”, dijo Claudia Muñiz de 27 años de edad.
Las pocas mujeres que se juntaron para realizar la Marcha de las Putas en Monterrey exigieron a nombre de todas el día, la noche, las calles, el transporte, la ciudad, el mundo, su destino y su cuerpo para ellas sin miedo.
Piden fin de agresiones contra mujeres
| Piden fin de agresiones contra mujeres |
![]() | ||||
Alrededor de 300 personas, en su mayoría mujeres, desfilaron ayer por calles del Centro en favor a la no agresión hacia el género femenino. Foto: Fernando Zapata | ||||
"Venimos por las mujeres lesbianas, indígenas, transexuales. Es una marcha para que se elimine la violencia. Se busca crear en esta Ciudad, que ha salido en encuestas en los primeros lugares de discriminación por género, crear esa conciencia, que sirva como un foro de reflexión al derecho de la mujer", agregó.
A las 16:00 horas, aproximadamente, el contingente salió de Colegio Civil para recorrer la Avenida Juárez, rodear el Palacio Municipal y llegar a la Explanada del Palacio de Gobierno, en la Macroplaza, donde varias manifestantes expresaron su sentir a las puertas del recinto.
Esta marcha, conocida como "Slutwalk", se ha realizado en diversas ciudades del mundo. La primera de ellas fue en Toronto, Canadá, en abril del 2011. Nació cuando el guardia Michael Sanguinetti sugirió, durante un foro de seguridad en la York University, que para prevenir la violencia en las mujeres ellas deberían evitar vestirse como trabajadoras sexuales, o "slut" en inglés. Como resultado miles de mujeres salieron a protestar.
"No significa que sean trabajadoras sexuales, significa que las han denigrado así, que por ponerse una minifalda les dicen pu..., que porque ejercen sus derechos sexuales son consideras pu..., que si son pensantes son consideradas pu...", señaló Antonio Nevárez, presidente de Comunidad Metropolitana A.C.
viernes, julio 08, 2011
La Marcha de las Putas Monterrey 2011
viernes, julio 01, 2011
La Marcha de las Putas
La campaña tiene un eslogan central: cuando una mujer dice NO, significa que NO. En México, una de las organizadoras, Minerva Valenzuela, lo plantea de forma muy clara:
Aunque use medias de red y tacones de aguja: si digo no, significa no.
Aunque la apertura de mi falda suba hasta mi muslo: si digo no, significa no.
Aunque en cualquier momento decida no consumar el acto sexual: si digo no, significa no.
Aunque me ponga una borrachera marca diablo: si digo no, significa no.
Aunque baile de forma sensual: si digo no, significa no.
Aunque el escote de mi vestido sea tentador: si digo no, significa no.
El artículo salió en PROCESO y puede leerse completo aquí:
La marcha de las putas

Foto: Eduardo Miranda
Aunque use medias de red y tacones de aguja: si digo no, significa no.


