sábado, marzo 27, 2010

Entrevista en vivo Milenio Televisión

Alrededor del minuto 3:00 empieza la entrevista que nos hicieron en Milenio Televisión hace una semana, el 20 de marzo.


lunes, marzo 22, 2010

Reportaje de Milenio a propósito de nuestra unión civil

Un bonito reportaje que nos hizo Milenio Televisión el sábado 20 de marzo, previo a nuestra celebración de matrimonio en el Distrito Federal.


miércoles, marzo 17, 2010

Matrimonio colectivo 21 de marzo

Comunicado de Lol Kin Castañeda


Hola a todas y todos

Este domingo 21 de marzo, en el marco del natalicio de Benito Juárez y con la exigencia de que se respete la separación Estado Iglesia y que no haya ingerencia de ninguna moral por encima del derecho, realizaremos un matrimonio colectivo. Tenemos confirmadas a muchas parejas que vienen de Monterrey, Jalisco, Nayarit, Estado de México y del DF para ejercer su derecho. Esto es muy importante para comenzar a avanzar en las legislaciones Estatales.

Les pedimos que quienes estén interesadas e interesados en matrimoniarse ese día (estarán exentos de pago de derechos), se pongan en comunicación dado que el último día para ingresar documentos es el miércoles 17 de marzo en las oficinas del registro civil central. Sabemos que hay mucho interés y dudas de los Estados y les decimos con toda claridad que quienes se casen en el DF, tendrán validez en sus Estados y que en caso de que quieran venir a casarse de manera individual, pueden dar como comprobante de domicilio de DF, un recibo prestado de alguien a donde lleguen o incluso la factura del hotel en donde se hospeden.

El compromiso es que estaremos regresando colectivamente a los Estados para avanzar por nuestros derechos, este no es un tema del DF, es un tema de derechos que cruzan todas las realidades de la República Mexicana. Les pedimos que quienes ya se hayan casado o estén en planes y cuenten con IMSS o ISSSTE que nos pongamos de acuerdo para hacer los registros de nuestras parejas de manera organzizada y garantizar que reconozcan ese derecho.

Pueden encontrar los formatos y la información en http://www.sociedadunida.org o en http://www.rcivil.df.gob.mx/tramites_RC_JCentral.html

y los correos electrónicos derecho.al.matrimonio.df@g
mail.com

Favor de difundir ampliamente.

viernes, marzo 12, 2010

Primer matrimonio entre parejas del mismo sexo México

Ayer 11 de marzo se llevaron a cabo los primeros matrimonios entre personas del mismo sexo en México. La primera pareja fue la de Lol Kin Castañeda y Judith Vásquez. Nos habría encantado estar en la boda por más de una razón, por la importancia del momento histórico para el movimiento LGBT, los derechos humanos y la madurez política de México, así como porque tuvimos la fortuna de conocer a Lol y a Judith hace algunos años cuando nuestros caminos coincidieron en el activismo. También fue la boda de Ema y Janice, de Jaime López y David González, Daniel Gómez y Temistocles Villanueva, y por supuesto Liliana Felipe y Jesusa Rodríguez.
La cobertura de Noticieros Televisa:



Las entrevista luego de haber contraido matrimonio:



La nota de Milenio:

Se inauguran las bodas gay en el DF


Me encantaron dos cosas:
1. Las palabras de Lol en la segunda entrevista, la lucha que sigue después de esta conquista de nuestros derechos, la pelea en los estados.
2. Las palabras de Hegel Cortés, director del Registro Civil en México capital, en la ceremonia: el matrimonio que ahí se celebró “tiene plena validez jurídica, legal y administrativa en todo el territorio nacional”.

jueves, marzo 11, 2010

Yo las amo, yo las quiero parte VII

Y por fin, concluyo mi discurso presidencial sobre las mujeres de mi vida que ha resultado igual de divertido que Miguel de la Madrid en la cámara de diputados, o sino igual de divertido, por lo menos sí emotivo. Oh well, at least I tried.
Como les dije en la entrada pasada, mi viaje a Houston es otro de los eventos en mi vida que me han dejado profundamente marcada. No tengo quejas, la gente me trató bien. Tuvo sus altas y sus bajas. Me quemé la mano por jugar con fuego. Pero heme aquí, de pie... como los árboles.

En el trabajo conocí a mujeres increíbles. La primera, Lina. Creo que por fin he llegado a la conclusión de qué fue exactamente lo que pasó y a pesar de que cuando me fui no me fui en paz con ella, fue realmente alguien en quien me pude sostener. Creo que en algunas ocasiones me pasé de ojete con ella, pero igual en algunas otras ella se pasó conmigo. Al final, no nos despedimos. Mi último día en Houston fue muy emotivo, cabronamente emotivo y lo pasé lo más solitaria que pude. Recuerdo que le dije a Josefina desde temprano que me llevara a la central de camiones, de verdad quería estar sola, pero no me dejó. Por el contrario me llamó Carlos para cumplirme el capricho: la foto con Obama, la pinche foto con Obama que tanto necié con ella. Se robó mi corazón, la verdad que sí. Como cosa poética mientras esperaba la toma de la foto de Obama pasó en ese carro verde con la calcomanía de la llorona mi antigua jefa. Carlos me regresó a la casa de Josefina y a pesar de mi deseo de querer estar sola Dana me llamó para ir a almorzar. Su últimas palabras: "Wey, tú no te puedes ir, wey, este es tu país, tú naciste en el país equivocado". Yo la verdad ya ni contesté, ya tenía el sentimiento bien atorado en la garganta.
Al final, Josefina me llevó a la central de Turimex y entonces hice la última llamada: "Amira, muchas gracias por todo, espero que nos podamos ver pronto". Subí al camión con el corazón todo arrugado.

Otra mujer increíble: Laurita Garza. Qué mujer, Dios mío. Alegre, servicial. Me hizo el paro en una y mil ocasiones. La única con la cual platicar guarradas a gusto y a todo pulmón. Ayer precisamente me acordaba de que a cada ratito le bailaba el Mono de Alambre. Todos los lunes, después de mi clase de Cine Mexicano, Laurita me llevaba a mi casa y nos poníamos a hablar del amor. Yo actuaba como experta, como si realmente yo hubiera descifrado el meollo del asunto. Laurita no me creía ni madres, pero nunca importó, simplemente me dejaba teorizar.

La última mujer que marcó la diferencia en mi vida fue mi profesora: Anadeli Bencomo. El último día, ya a punto de regresarme a México me fui a despedir de ella, me invitó a comer porque hablaríamos de Rhyme& Reason. Le dije que ya estaba todo preparado para mi regreso y tomó como propio el asunto: ella estaba convencida que debía quedarme y trató de encontrar una solución express pero por diversos motivos no pudo. Yo le agradecí enormemente la deferencia, le agradezco de una manera que no puedo explicar el haberme hecho sentir apreciada, hacía tanto tiempo que no sentía que alguien tuviera realmente fe en mí.

Y bueno, ni qué decir de todas las personas que me brindaron su amistad: Daniela, La Natalia, la profesora Soliño, la profesora Sisk, Thelma, Josefina TIAAAAAAAAA ni cómo agradecerte la paciencia esa semanota de tener a la mad woman en el ático!!!! Laura Zubiate, cómo no. Zully, Nancy y a todas aquellas mujeres con las cuales rimé y razoné pero injustamente las olvida mi memoria.

Ah, Claro, y también a Carolina, mi antigua jefa.


P.D Dra Juanita, no la estoy olvidando... pero usté se merece una entrada aparte.

Yo las amo, yo las quiero parte VI

Wow, no pensé que me tomara tanto tiempo. Eso sólo prueba dos cosas: o soy una cursi sin remedio, o de verdad he aprendido tanto de tantas mujeres.

Y cómo olvidar a la Morra!!!! Una amistad chida, sin complicaciones. Algo que todo mundo necesita, la verdad. Que viva la vida chida y pase por alto mi carro insano.

Y antes de pasar con la gente de Houston, no puedo perder la oportunidad de agradecer todas las enseñanzas a Karla, Denisse, Mariaurora, Ana Goñi, Vicky, Paty, Adriana, Rocío, Laura, Wendy, Zaira, por todo su tiempo, paciencia, entrega a este proyecto común que es la visibilidad, que es la maternidad lésbica, que es el activismo en una sociedad tan difícil como es la regiomontana.

Sé que pocas cosas he contado sobre mi viaje a Houston. Sé que pocas cosas pueden comprenderse de este año en mi vida. Pero quiero compartirles una cosa. Este viaje, goddamn, me cambió a niveles muy íntimos. No es broma. Lo que viví en Houston aún no he podido procesarlo. Digamos que son como los archivos desclasificados de la CIA o algo así.

Además de Amira, como les dije, otras dos mujeres súper importantes en este viaje fueron Eloísa y Maira. Creo que nunca me alcanzarán las palabras para decirles lo fundamental y el pilar que fueron para mí. Cuando yo llegué a Houston no tenía ni un peso partido por la mitad. Y Eloísa me dijo que llegara ahí con ella, al departamento que compartía con Maira. Durante el primer mes, en lo que salía mi cheque completo, Maira y Eloísa vieron que yo cenara algo. Bueno, hasta los papás de Eloísa vieron que tuviera cobija durante la primera semana que literalmente me tocó dormir en el suelo, vestida y con los tenis puestos porque hacía un frío de la chingada.
Luego Maira, que viajaba bastante a Laredo, cada que podía me dejaba en el puente para que yo pudiera visitar a Ana, Diego y Santiago. Ocho horas de camino, ocho horas de platicar, ocho horas de amistad y de tocar todos los temas posibles, de recordar Monterrey, porque Maira es de Monterrey pero desde los 9 años se fue a vivir a Laredo.
La última vez que vi a Maira nos fuimos al Monterrey Chiquito, allá en Houston, y le conté que ya me iba, que no me podía quedar, entonces ella se indignó y me dijo que no podía irme así como así, que tenía que hacer algo, que tenía que luchar por quedarme, pero no me convenció. Maira es una amistad con la que sí perdí contacto porque no tengo su número de teléfono (recuerdan ese episodio en el cual aventé mi celular texano a la Presa de la Boca?) y porque no tiene Facebook.

Yo las amo, yo las quiero parte V

Después del breve interludio de la entrada pasada, prosigo con mi listado bíblico de mujeres.

Daniela. Caray, no sé. Esta es una de las amistades más kármicas, creo. Es una de esas amistades que tenían que suceder. No les ha pasado? Creo que la vida se encargó de que nuestros caminos se cruzaran de una u otra manera. Resulta que a Daniela la conocí en mi propia casa. Así es. Ana y yo vivíamos en el DF cuando a Daniela se le ocurrió ir de vacaciones y por alguna razón hizo el contacto con Karina y pues el caso es que terminamos en la siguiente situación: Karina nos llamó para invitarnos el 2 de enero a las pirámides para pasear a las turistas. Entonces, Ana tuvo una de esas extrañas ideas y me dijo, palabras más, palabras menos: "Vamos a casarnos en Teotihuacán" y me mandó a conectarme a deshoras para calcular la carta astral de nuestro matrimonio. El punto es que sí, al día siguiente cargamos con velitas, trajes exóticos y cámara fotográfica para intercambiar nuestros votos en la Pirámide de la Luna. Como llevábamos una apretada agenda, la hora estipulada nos dio en el autobús rumbo a las Pirámides y ahí, en medio de toda la gente, cual escena de Hollywood, Ana y yo nos casamos espiritualmente. Daniela espontáneamente se quitó una pulserita de arcoiris y nos dijo "ahi tienen el lazo" y yo casi lloro de la emoción.
El punto es que después de robarse nuestro flash (jajajajaja lo siento, Daniela, tenía que decirlo) pasaron muchos años antes de volvernos a encontrar. Resulta que cuando por fin regresamos a Monterrey, luego de las andanzas laborales, encontré trabajo en un periódico peculiar y me asignaron trabajar en la edición de la cual Daniela se hacía cargo!!!!!!! Cuando a Daniela le ofrecieron un puesto mejor y le dijeron que si no conocía a alguien más o menos con mi perfil no dudó un solo segundo un jalarme con ella, hasta que por otras vueltas de la vida decidí emprender esa otra exótica aventura de Houston.

A propósito de eso, en ese mismo periódico del que les hablo me reencontré con Olivia, que ya habíamos conocido en el DF y eso me recuerda a todas todas todas las amistades en el DF: Genny, Yadira, Sara, Susana, Mabel, Ceci!!! que aunque es de Chile es chilanga de corazón. Qué recuerdos!!! Ana y yo estrechamos más el lazo con Ceci porque nos entró la loquera de tomar clases de portugués con ella.

En extensivo, me hace acordarme de la Vecina... de la vecina de Daniela, claro. De Claudia Rebeca, las primeras personas con las cuales me empecé a aclimatar en Monterre.

Piensa Índigo

En la revista electrónica Reporte Índigo sacaron este artículo a propósito del tema en boga: Matrimonio entre personas del mismo sexo y adopción. No sé qué pensar exactamente del tratamiento de la nota, pero supongo que hay que rescatar los testimonios de las madres lesbianas que se han incluido.
Chéquenlo:


http://www.reportebrainmedia.com/edicion/piensa-169-amo-mis-dos-mamas?coreTema=9487

miércoles, marzo 10, 2010

Todo se lo debo a la Virgencita y a mi manager

Esas eran las sabias palabras del Ratón Macías, sino me equivoco. Pues así es. Una amistad peculiar es la que llevo con Amira. Ustedes no están para saberlo ni yo para contarlo, pero a Amira la conocí cuando estudiabamos el seminario de Literatura Mexicana y supongo que en aquel entonces no daba un cacahuate por mí que era una estudiante de semestres mucho más bajos.
Pero luego tuvimos la fortuna de ser asistentes en el mismo departamento y eso hizo que al menos tuviéramos más trato. Luego ella se fue a Canadá, yo a Las Cruces, ella a Houston y yo a México, DF. Pero el bendito messenger nos mantuvo en contacto y de pronto me di cuenta que Amira era el único contacto con el cual podía discutir ñoñeces de la RAE, la academia y la misión de aquella escuela cuyo nombre aunque me acordara no quiero pronunciar.
Y fue un factor esencial en mi viaje a Houston en más de un sentido. Intercambiamos videos de youtube y hasta hicimos un playlist especial para su tesis que ya muy pronto terminará y dejará de atormentarla.
La cosa es sencilla: Cobija, almohada, cama, micro y aspiradora llegaron un buen día a mi departamento de Houston a la semana de yo haber llegado. Sin Amira el viaje a Houston nunca hubiera ocurrido ni tampoco hubiera sido menos cabrón de lo que fue. Me refiero que yo no llegué a aquella ciudad como muchos otros, sin conocer a nadie. Yo al menos tenía a una amiga que me fuera diciéndo qué hacer cuando se atravesar algo.
Cuando me despedí de ella en mi última día, nos encontramos por casualidad, nos topamos bajo la lluvia de aquel día de enero y me dijo "bueno, ya sé que no es lo mismo, pero ya sabes que ahí andaremos por el messenger".

La Niña Bagón, Martha y Janell

Este es el versículo número cuatro mil de mi lista de mujeres importantes. Recuerdos importantes, recuerdos borrachos y de todos los sabores: La Niña Bagún. No sé qué tanta pendejada se nos ocurrió en aquellos tiempos, pero seguro fue bastante. La Niña Bagún se llama en realidad Sandra Barrón y fue, sin riesgo de equivocarme, la primera amiga que tuve en Letras Españolas. La conocí gracias a una clase de verano que nos cancelamos y que terminamos inscribiendo Literatura Mexicana con mi queridísimo Ramón Martínez, beshotototote donde quiera que esté. Ese verano fuimos inseparables y el semestre que le siguió también. Habíamos tenido la idea de hacer nuestro minor en Francés!!! Así que llevábamos clases de Francés y de ahí el Baggon, luego Bagón, después Bagún... yo era Niña Santuz, claro.

Luego, al mismo tiempo, antes, durante o tal vez en un mundo paralelo, llegó Martha Castro a mi vida. Revolucionó por completo mi sistema de valores y moralidad. Me enseñó a ver la vida desde otra perspectiva y creo que fue la primera persona con la cual me permití mostrar mi lado tierno. Yo creo que si le preguntaran a Martha si es que esto es verdad se quedaría con cara de incomprensión y después cuestionaría severamente mi concepto de "lado tierno", pero estaba yo muy verde en materia interpersonal. La vida nos llevó por caminos distintos, ella ahora está en Tijuana y hablamos poco, pero sé que en el fondo de nuestros corazones hemos podido sacar todo los positivo de aquel tiempo y guardamos un bonito recuerdo la una de la otra. Yo, al menos, podría decir que tengo una marquita en mi corazón con su nombre.

Y aunque ya nos conocíamos desde la prepa, gracias a Martha Castro me acerqué a Janell. Una mujer importante en mi vida. Muy inteligente y sensible. Por alguna razón tenemos una incapacidad para llegar a acuerdos y entendernos, pero eso a mí, al final del día, parece que nunca me ha impedido querer a las personas. Ahora mismo, sé que Janell no comprende el rumbo que ha tomado mi vida y puede ser que yo tampoco comprenda el suyo. Tal vez con ella me faltó eso de lo que tanto pregono, yo siempre he dicho que si me atrevo a decir algo de las personas cuando éstas no están presentes es porque ya le he dicho eso mismo en la cara. Supongo que con Janell esto fue una excepción a la regla y no hablo del hecho de haber andado hablando mal de ella sino a las palabras que por mucho que soplamos no se las llevó el viento.

Yo las amo, yo las quiero parte IV

Ayer Anita se quedó muy consternada porque dice que no fue suficiente la entrada donde le decía que SÍ, ACEPTO, que porque esa era muy independiente de mi ejercicio catártico. Yo lo que le digo es que si me pongo a ennumerar todas y cada una de las cosa que ha impactado en mi vida NO VOY A ACABAR NUNCA.
Quiero pedirles una disculpa, primero a todas aquellas que por culpa de este Alzehimer prematuro injustamente no estoy considerando, y en segundo lugar a todo mundo que nos lee y esto ya le está pareciendo más largo que el Génesis.
Pere heme aquí, de nuevo, trayendo del pasado a aquellas mujeres que han dejado huella:

Griselda. Cuando me fui a Las Cruces, recuerdo bien, iba acompañada de mi madre y llegué a aquel pueblo desértico que me ofreció una de las experiencias más cabronas de la vida. Fue la primera vez que viví sola (seis meses), en un cuarto de hotel (con mi querido amigo Ernie y también durante seis meses) y luego con una francesa del demonio, con una sueca divina y con Lucía. En ese tiempo yo no hubiera sido nada sino hubiera estado Griselda a mi lado. Si la nostalgia me entraba, si la nostalgia le entraba, bastaba con treparnos en su camioneta y largarnos a Juárez, cuando Juárez era igual de peligroso pero menos militarizado que ahora. Fue mucho tiempo el que pasamos en ese carretera de Juárez - El Paso - Las Cruces, fueron tantas cosas que platicamos, tantos cigarros que nos tomamos, tantos cafés a los que fuimos. A Griselda la llevo siempre en mi corazón, pienso mucho y muy seguido en ella, y de verdad me encantaría poder visitarla o hablarle más segudio pero supongo que así es la vida. Llega un punto en que estar diciéndoles adiós o hasta pronto a las amigas duele mucho, pero he llegado a pensar que no puedo evitar estarme moviendo de lugar y cambiando de escenarios.

Lucía. Vaya tela! Fuimos roomates durante todo un año, también en Las Cruces. Veíamos la novela juntas por Telemundo, Velo de Novia. Cabe destacar que a Lucía ya la conocía porque además habíamos estudiado juntas en Monterrey y habíamos jugado en el equipo de fut rápido y de softball de la carrera. Qué tiempos aquellos!
Todas todas las mujeres que conocí en mi carrera, la Corral, Marcia, Gaby Mtz, Pelusi que luego nos reencontramos en México y fuimos a varios juegos del Cruz Azul, Lorena que también nos encontramos en la capital y hasta trabajamos juntas por un breve periodo,Rigel, mi comadre Diana y Susana, Gloria que merece una entrada aparte, Nadia, Ceci, Amira, Giannina, Martha Castro!!!!! Janell, en fin, todas todas todas.
Mis maestras, claro, en especial Blanca López.

martes, marzo 09, 2010

Yo las amo, yo las quiero parte III

Sigue la tercera parte de este ejercicio de la memoria, el reconocimiento y el respeto por todas aquellas mujeres que han marcado mi vida.

Karina, válgame. Karina merece una entrada aparte. Karina fue un gran apoyo en nuestros días en el DF y es la que no una sino mil veces me llama la atención en cuanto a sororidad y violencia. Karina es una de las mujeres que más respeto en la vida, por su lucha, sus convicciones, sus renuncias. Y porque tiene una hija preciosa que se llama Ori y es una gran poeta. Karina fue mi madrina de bodas, de aquella boda espiritual del 2 de enero de 2004 en las pirámides de Teotihuacan. Y ahora será nuestra testigo en la boda civil del 21 de marzo. Quién mejor que Karina para atestiguar el poco o mucho avance que he tenido en cuanto a feminismo y activismo. Gracias a ella conocí un mundo que de otra manera jamás me habría enterado ni siquiera que existía. A Karina le tengo confianza. La confianza de dejarla entrar a mi casa con una pila absurda de platos sin lavar, apestosos, como aquella vez que fue a visitarme, en el 2006, que yo estaba en una nunca reconocida depresión. Le tengo la confianza de haberle presentado el escenario real, la jauría en la cual está basada Rhyme&Reason. A Karina es a una de las pocas personas que le abro mi corazón y Karina, si no lo sabes, quiero que lo sepas.

Marlene. Otra de las mujeres que cambiaron radicalmente mi vida. En el 2006 formamos el Club del Desempleo. Nos veíamos casi a diario para comer tostadas con frijoles y jugar cartas o cualquier juego de mesa. Compañera en todos aquellos años que duró nuestra vida en el DF. La primera amiga que Ana tuvo allá y que no tuvo reparo de hacer extensiva su amistad para conmigo.

Elva. Sucede prácticamente lo mismo. La amistad con Elva la fue tejiendo Ana y yo poco a poco me fui inmiscuyendo. A Elva no la puedo separar de Manuel, pero bueno, saben que si se tratara de reconocer a las personas que han dejado huella en mí, Manuel también estaría. Elva se ha convertido en nuestra familia, no hemos encontrado más que cariño y apoyo en estos dos amigos. Cabe destacar que en la prepa nos juntábamos mucho Ana, Manuel y yo, y cabrona que es la vida, se empeñó en reunirnos cuando los cuatro andábamos formando nuestros matrimonios y planeando nuestros hijos. Ahora Manuelito, Diego y Santiago son compas de travesuras y muy pronto Ema se incorporará a la banda.

Yo las amo, yo las quiero parte II

Algo súper extraño sucedió hace un par de años. Mis compañeras de la secundaria y yo nos volvimos a encontrar. Nuestro grupo era pequeño y además de eso, era el único del grado así que tres años de convivencia dejan una serie de recuerdos que no alcanzaría a listar. Esta es la segunda parte de la conclusión de este reconocimiento de las mujeres de mi vida, a propósito del DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER.
Recuerdo con mucho cariño a mi colega, Erika. A Patricia y los diálogos de Pedro Infante. A Carolina. A Gaby. A Elizabeth. A Cinthia y a Karina que siempre estaba imitando a Paco Stanley. A Damaris y Claudia. A Belinda, que casi nunca expresaba palabra alguna. A Jacqueline, que nunca me quise pasar de ojete con ella y no sé si lo logré porque era, fui y sigo siendo un terror que no reconoce el límite y se sale de control con sus bromas muy a menudo. A Nelia, a Daniela. A Brenda que se iba conmigo en la camioneta Contry. A todas todas un abrazo muy fuerte. A Olivia!!! El desmadre con patas, antes, ahora y siempre.
Y claro, a la maestra Simona. Grata sorpresa volver a saber de ella luego de tantos años y tantas vueltas que da la vida. Imposible dejar de acordarse de ella cuando recuerdo aquel intento extraño de hacer un periódico en la escuela.

Yo las amo, yo las quiero parte I

Y para concluir con esta reflexión, me encantaría hacer un reconocimiento público de amigas, novias, compañeras y mujeres significantes en mi vida. Unas breves palabras para todas aquellas que han sido el hombro en el cual necesitaba apoyarme y me han favorecido con su generosidad. A las que me amaron y me odian, a las que me aman y me siguen amando, y a las que yo quiero con locura pero yo solo les caigo bien.

Mi única amiga en toda la primaria, Liliana. Seis años de camaradería, de ir juntas a la escuela. Dejé de verla cuando entré a la secundaria y alguna vez en nuestro veintes nos topamos en el cine y nos saludamos con mucho gusto.

Lucy, esa amiga que ahora tampoco veo pero cuando funcionaba para mí el juego de los papás y mamás me adoptó oficialmente como su hija. Preciosa voz, además. Cantábamos juntas, ella tocaba la guitarra y yo hacía coros a la Verónica Castro...

Abril, también le perdí la pista, pero durante dos años pasó religiosamente por mi casa para que fuéramos al coro.

Mi prima Nayeri, desde luego. Años de seguirme el pedo con mis inventos. Mis juegos de Pícaro y el Guácala. Y nos invitó a ser testigos de su boda, a Ana y a mí, en un momento tan decisivo. No dejo de agradecerle ese detalle, sé que fue una constante pelea para que se respetara esta voluntad.

Wait, que nos reencontramos gracias al maldito Facebook, un saludo y un abrazo muy fuerte.

La Teacher, que nunca me ha quedado claro si tiene idea de lo mucho que siginficó para mí su amistad en aquellos tiempo de la prepa. Aún ahora no estoy muy segura de caerle bien, pero yo guardo un lindo recuerdo de aquellas tardes que nos justificaba a Miriam y a mí el tiempo para salirnos del salón de Apoyo donde estábamos en Detention por malandros. Las innumerables bromas que le hice con mi cómplice de aquel entonces, Alejandrito.

A todas todas mis amigas de la prepa con las cuales compartí papas con queso en la cafetería y que me vieron llorar tristemente el amor incomprendido entre Mejorado y yo. A todas y cada una de mis compañeras del Paquete 2. Y a las que fui conociendo luego de mi larga estancia en la prepa. Un abrazo a todas, a Inna, a Edna, a Angélica, a Adriana, a Tere, a Wait, Alehelí y a todas aquellas que escapan de mi memoria en este momento.

Doña Concha

Como recordarán, de pronto me dio por hacer un recuento de las mujeres de mi vida. Ya dije que luego de mi madre, Ana es la mujer más importante de mi vida. Luego, mi hermana. Creo que si no son las personas que más me conocen, al menos sí son las que más tiempo tienen de conocerme.
Otro de los dramas de mi vida, lo encabeza Doña Concha, que era mi abuela.
Mi abuela, la madre de mi madre, fue una mujer de gran peso en mi vida. Nunca me quedó claro si es que yo le caía bien o era una de esas relaciones tauro-escorpión difíciles de llevar. Lo único que sé es que la última gran lección que me dio fue la siguiente: hay que dejarse de mamadas.
Me explico: El recuerdo de mi abuela y su muerte fueron una de las cosas más retadoras de manejar. La última vez que la vi con vida fue en la boda de mi prima Nayeri y no sólo no nos dirijimos la palabra, sino que se rehusó a estar presente en el civil, que fue donde Ana y yo fungimos como testigos.
Nuestras fieles lectoras tal vez recuerden el episodio en el cual tuve a bien avisarle a mi abuela sobre la inmaculada concepción de Diego y Santiago y los resultados funestos. El punto es que mi abuela se murió necia, terca y sin hacer las paces conmigo. Eso para mí, además de instalarme en un estado desconcertante, me dejó meditando acerca de la importancia de no quedarse con las cosas dentro, de no irse sin dejar explicaciones, sin darse por lo menos cinco minutos para cerrar círculos. Tal vez por eso quedé traumada y con una incapacidad para dejarle de hablar a la gente, tal vez por eso a partir de ese entonces consideré pertinente decirle a las personas lo que estaba pasando por mi cabeza. La muerte de mi abuela me obliga a aprender a lidiar con las situaciones no resueltas, las que no se resolvieron y nunca se van a resolver, pero sobre todo, me obligó a estar siempre en el esfuerzo de aclarar las cosas, de llegar a acuerdos, de evitar confrontaciones y cuando éstas sucedan dar la oportunidad de por lo menos decir dos o tres palabras que ayuden a disipar un poco la nublazón.

lunes, marzo 08, 2010

Brenda

Mi hermana es otra de las mujeres en mi vida.
Durante años en mi vida fui incapaz de expresar un sentimiento. Me era absolutamente imposible decir TE QUIERO, dar algún abrazo espontáneo, saludar de beso, hablar. Es en serio, no es una broma ni una exageración. Era INCAPAZ de reconocer emoción alguna fuera de estar de malas todo el tiempo. En este contexto, mi hermana llegó un 17 de diciembre de hace algunos años, más de quince, con su regalo del intercambio de Navidad, el de la escuela. Ella estaba en la primaria y yo en la secundaria. Llegó con un muñeco de felpa de forma indefinida que lo mismo habría podido ser un gato, un topo, una foca, cualquier cosa. Después de una breve encuesta decidimos que sería un gato, se llamaría Quítopo y maullaría.
Quítopo fue nuestra terapia. Si algo quería decirle a mi hermana, Quítopo maullaba y una voz en off (la mía) traducía al gato. Si algo quería decirme mi hermana, Quítopo maullaba y una voz en off (la suya) traducía. El problema de este sistema es que "hambre", "yates", "nada" sonaban exactamente igual. Tendrían que ver el performance para comprenderlo.
El Gato quería ser bailarín de ballet, ése era su sueño.
Cuando me fui a Las Cruces, mi hermana echó a Quítopo a la maleta. Cuando me fui al DF, también. Pero cuando nos distanciamos me lo pidió de regreso y el Gato viajó por DHL hasta Monterrey.
Simbólicamente, cuando volvimos a hablarnos me dijo que Quítopo estaba recluido en un hospital psiquiátrico porque había caído en una crisis emocional.
Mi hermana y yo hemos pasado por tantas cosas también. Pero ella en la medida que le ha sido posible ha intentado ayudarme y estar presente. Ve a los niños seguido y de pronto vamos al cine con ella y tratamos de llevar la fiesta en paz.

Mi madre

Hace dos entradas hice una pequeña reflexión sobre el DIA INTERNACIONAL DE LA MUJER. Y había dicho que en las próximas entradas iba a hablar sobre las mujeres que han marcado mi vida. Ayer estaba platicando con Ana precisamente de esto, de las mujeres que nos habían dejado una enseñanza o habían cambiado para siempre nuestra vida por su intervención, su amistad, su cabronez, su paso en nuestra vida como torbellino.
También les comenté que en definitivo, mi vida empezaba con mi madre.
Don't get me wrong. Mi relación con mi madre dista mucho de ser la que ella y yo hubiéramos querido, pero una cosa es muy cierta, sin ella para empezar no estuviera dando lata en el mundo y para acabar soy quien soy gracias a ella.
Durante mucho mucho tiempo la presencia de mi madre y por extensión de mi abuela Concha fue fundamental. Gran parte de ese tiempo más que disfrutar, padecí el lazo, pero bueno, la vida me llevó a tomar decisiones de las cuales no me arrepiento y de las cuales he aprendido.
No estoy segura, pero creo que al final de todos los tiempos, hemos logrado reactivar una relación más o menos decente. Y sobre todo, estamos encaminándonos más hacia el rumbo de la comprensión.
Para mí fue muy duro enfrentar algunos episodios de mi vida sin su presencia, pero al final de cuentas creo que hubo una gran ganancia en todo ese drama: mi fortaleza. Y de verdad lo creo así, creo que después de aquel dolor tan grande de sentirme rechazada y no apoyada por mi madre no he sentido otro parecido. Al principio sentí que moría, pero después de sanar las heridas tomé lo bueno: va a estar bien cabrón que otra cosa me tumbe y no me pueda parar.
Vaya, ni la juzgo ni la entiendo, pero algo bien raro me pasa: sí la comprendo, sí puedo más o menos imaginar lo que la llevó a tomar tal o cual camino. Pero esa es mi parte racional que habla, eso es mi tolerancia, mi respeto, mi inteligencia que habla, no mi corazoncito apachurrado que se quedó estancado sintiendo como niña de cinco años.
Sin embargo, como bien dijo alguna vez la Tía Meña, no me gusta ir por la vida siendo coleccionista de agravios y como Eloísa alguna vez sentenció: la vida algunas veces da segundas oportunidades. Es por eso que en la actualidad llevo la relación con mi madre al paso que ella quiera, más o menos al ritmo que ella quiera. No voy a mentir, a veces regreso contrariada porque no sé de qué se trató o porque titubea en sentir como propios a sus nietos, pero yo le estoy dando oportunidad tanto a ella como a mis hijos de crear un lazo y una relación en la medida que ellos quieran.
Es mi deseo que logren conquistarse mutuamente y tanto Ana como yo somos lo más respetuosas posibles de los vínculos que Diego y Santiago hacen con sus adultos favoritos. Cada vez que Diego o Santiago piden ver a la Tía Brenda, a la Mamá de Mamá o al Papá de Mamá, en ese momento llamo y hago cita para que los vean, igualmente si mi padre, madre o hermanos sienten la cosquilla de verlos.
Juego mucho con la idea, juego mucho con las metáforas, pero no, mi madre, mis amigos, Ana, todo mundo sabe que no tengo la frialdad del Extranjero y no I would never diss my own mama just to get recognition.

lunes, marzo 01, 2010

Ana

Después de mi madre, no hay duda, Ana es la mujer de mi vida. Es mi mejor amiga, mi compañera, mi cómplice, mi socia, mi asesora, mi lectora, mi agente, la madre de mis hijos, mi confidente. No hay nada en el mundo, por más terrible, por más duro, por más complicado, que yo no tenga la confianza de decírselo.
Nos conocemos desde hace ya quince años y es la persona que más fe ha tenido en mí. A veces, me parece que comprende las cosas que me pasan aún antes que yo pueda siquiera empezar a digerirlas.
Nuestra historia no es una historia rosa. Es una historias con muchos ires y venires. Cuando estamos de buenas somos como los viejitos del balcón del Show de los Muppets, pero cuando estamos de malas podemos destrozar la casa.

Por alguna razón, cuando Ana y yo empezamos a andar, mucha gente sintió que podía opinar al respecto porque 1) les parecía casi casi una relación incestuosa, 2) el hecho de que ella y yo andáramos era la prueba de que la amistad no existe, porque una termina enamorándose de su mejor amiga.

Sin embargo, ya tenemos seis años de matrimonio y próximamente cumpliremos siete de haber empezado la relación, aunque, como hasta mi madre lo dijo alguna vez ya teníamos mucho de actuar como si anduviéramos.
En fin, Ana me ha enseñado muchas muchas cosas. Y una de ellas es ha estar en contacto con mis sentimientos, a no tenerles miedo. Anita, sé que hay veces que convivir conmigo es una verdadera pesadilla y que por cada vez que te hago reír hay otra que te hago llorar. Sé que es infinitamente difícil ser optimista con tanto humor negro, con tanta visión negativa de la vida. Pero quiero que sepas que te quiero mucho, que te prometo amor eterno en los términos que Frontán bien nos explicó.

Y al resto de la gente puedo decirle que si hay alguien verdaderamente feminista es Ana: su sororidad llega al extremo de pelear porque sus hijos sean reconocidos como míos. Como todo mundo sabe, Diego y Santiago están, hasta el día de hoy, a nombre de Ana, esperamos que eso pronto cambie. La sociedad nos ha enseñado que madre, lo que se dice madre, solo hay una, y ella pelea mi lucha. No sé si me explico, ella tiene el reconocimiento social y legal de ser madre, sin embargo es la que sale, da la cara, se pelea con medio mundo por el mío.

Por eso, Anita, sí sí y mil veces sí ACEPTO!

Vamos a casarnos con todas las de la ley en el Distrito Federal este 21 de marzo de 2010 y a pelear esa adopción!!!!!!

Si están en el DF, nos encantaría que asistieran al evento del hemiciclo a Juárez.

Entre mujeres podremos destrozarnos...

pero nunca nos haremos daño.
Así iba un comercial de una obra de teatro hace muchos muchos años.
Y se quedó súper impregnado en el subconciente colectivo de todo México. No sé si sea un dicho de mayor repercusión mundial, pero sé que en México todo mundo lo recuerda.
El próximo 8 de marzo será el DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER y creo que por primera vez en la vida tengo algo que decir al respecto.
Cuando era estudiante, allá por la década de los 90, veía un par de stands en aquella escuela de cuyo nombre no logro acordarme y francamente no entendía cuál era la necesidad de conmemorar estos días, y vaya que si algo tengo yo es esa morbosa esperanza de que la solemnidad y las instituciones empiecen a funcionar de una buena vez.
Pero como decía, es el primer DÍA INTERNACIONAL DE LA MUJER que tengo algo que decir. Hace un par de años, una querida amiga cuestionó mi sororidad, hospitalidad y demás cosas. En lugar de contestarle "tienes razón, lo siento mucho" se me ocurrió hacer un disclaimer de cómo su actitud también me hería en lo más profundo. La vida dio vueltas, siguió su curso inevitable y entonces decidí dar yo el primer paso y hacer la llamada de "no me gusta estar peleada con nadie". Pero esa deferencia sólo la tengo cuando a todas luces mi falta es existente y es mayor.
Tal vez este parteaguas en mi vida me ha hecho reflexionar en las mujeres más importantes de mi vida.
De ellas hablaré en las próximas entradas.