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viernes, abril 13, 2012

Uñas de colores

El martes antepasado le caímos a Denise en su casa y terminamos varias chicas, entre ellas Crix y yo pintándonos las uñas de los pies. Yo además me pinté las de las manos y me puse unas florecitas. En eso terminó el grado académico de la licenciatura en artes, en poderme hacer florecitas con la mano izquierda sobre la mano derecha y que sigan pareciendo flores.
Las uñas iban de color azul y sobre de ellas con puntitos de diversos colores los pétalos, con esmalte verde los tallos y las hojas. Una monada (he visto muchjas pelis con traducción al castellano últimamente). Las vieron al día siguiente Diego y Santiago y pidieron que la próxima vez se las pintásemos también a ellos.
Este martes Crix decidió que mientras yo trabajaba ella se iba al museo de historia con los niños. El museo de historia es su favorito. Al terminar pasaron por mí y acabamos, otra vez en martes, visitando a Denise. Estaba también Brenda la hermana de Crix que últimamente sale bastante con nosotras. Brenda y yo decidimos que era momento de renovar la manicura, aprovechando los enceres de Chío, la rumi de Denise. Yo recordé la petición de mis hijos y les llamé al cuarto en el que nosotras estábamos decidiendo entre muchos esmaltes cuál usar.
Ellos los vieron emocionados y quisieron pintar sus uñas también. La víctima de Diego fue Denise, mientras que Santiago puso sus manitas en las de Chío. Diego escogió llevar una mano negra, una roja, un pie azul y uno verde. El diseño de Santiago fue más experimental ya que intercaló colores distintos en la misma mano.
Al día siguiente, miércoles por la tarde el abuelo (mi señor padre) descubrió semejante reto al género y flipó. Decidió torturar a mi hijo rascándole las uñas para quitarle el barniz y lo amenazó con ir al s-mart a comprar acetona para removerle el color. Obvio el niño llegó corriendo donde su madre y lloró amrgamente su desventura. Todo esto mientras yo trabajaba.

Me hizo recordar el capítulo del niño al que, justo hace un año, su madre le pintó las uñas de rosa y conmocionó a los Estados Unidos y del cual se habló por semanas en internet. Creo que a veces los estereotipos y roles de género son súmamente estrechos y no permiten el completo desarrollo de las personas en un ser humano integral capaz de ver todas sus posibilidades creativas.
Estoy tan molesta y harta de estas agresiones y faltas de respeto a nuestras desiciones que no sé ni cómo enfrentarlo.
Por lo pronto, aquí está el artículo que les mencioné:

martes, enero 24, 2012

Lucha por la igualdad

El domingo 22 de enero, salimos en el programa de Azucena Uresti, después del TELEDIARIO y antes de CAMBIOS. Nos entrevistó a Gloria Hazel, a Ana y a mí, por toda esta lucha que hemos estado haciendo en Monterrey. El tema no pierde vigencia y aunque llevamos mucho tiempo sensibilizando a la sociedad, aún queda mucho por hacer. Les dejamos el programa para que lo vean y lo compartan.

LUCHA POR LA IGUALDAD PARTE 1



LUCHA POR LA IGUALDAD PARTE 2

sábado, agosto 13, 2011

Queremos un papa católico

Noticias más relevantes del mundo LGBTTTI en EL NUEVO SHOW DE ANA Y CRIX. Noticias del 8 de agosto de 2011 transmitidas por Diversimedios.


Watch live streaming video from diversimedios at livestream.com


lunes, marzo 14, 2011

Monterrey, tierra querida...

Hoy en Milenio y en el Telediario matutino salió una nota sobre la discriminación en Monterrey. La nota me deja muy confundida por muchas razones, pero la más alarmante de todas es que TENEMOS el primer lugar en discriminación a CASI TODO. El estudio, sea o no sea serio, consistió en encuestar a habitantes de Guadalajara, DF y Monterrey. Y tal como el Tec de Monterrey, NOS EXIGIMOS SER MEJORES... pero mejores discriminadores.
Chequen la nota de Milenio en el siguiente link: Exhiben a NL como líder en discriminación.
En pocas palabras, la gente de Monterrey piensa que está bien:
A. Golpear a las mujeres.
B. En que las mujeres son violadas porque provocan a los hombres.
Y además piensan cosas tan raritas como que:
C. Los indígenas son pobres porque no trabajan lo suficiente.
D. Los católicos deben tener más derechos que los de otras religiones.

Si ven el siguiente video pueden notar que:
E. El 36% de los encuestados no les gustaría vivir con lesbianas.
F. El 30.6% con homosexuales.
G. El 29 % con enfermos de Sida.


¿Ciudad progresista? Me da tristeza todo lo que tenemos que aprender los regios y lo necios y cabezotas que somos para aceptar con humildad otra perspectiva de la vida. Creo que es lo que nos mantiene matándonos entre nosotros mismos.

martes, octubre 26, 2010

Peña Nieto manda violar con un tubo a un maestro por ser gay

Está circulando en la red el siguiente video. Es sobre un programa de Denise Maerker, Punto de Partida, donde se habla de un caso terrible de homofobia. Peña Nieto, como ustedes lo saben es gobernador del Estado de México. No sé ustedes, pero la simple sospecha de que esto pueda ser siquiera solapado o encubierto por este personaje me hace dudar demasiado de su calidad moral para postularse como candidato a la Presidencia de México. Hablo de la calidad moral en el sentido del respeto a la dignidad humana.

lunes, agosto 23, 2010

Qué semanita

Lunes 16/08: Por la mañana pude gozar de unas horas más de dormir. Se suponía que íbamos a ir a la CEDH a poner nuestra denuncia por discriminación del IMSS, pero por cuestiones de agenda política cambiamos el plan. Sin embargo, ya había yo pedido el cambio de horario en el trabajo así que tenía libre la mañana hasta la una. Crix y yo fuimos a hacer unos trámites míos del INFONAVIT en compañía del Tío Manuelito y le pedimos el que pedía ser el último ride a Gómez Morín para ver un vocho usado que remataba a buen precio. La verdad sea dicha, se seguía llamando Gómez Morín por exceso de imaginación y falta de otro nombre, porque eso ya era más bien bosque de Chipinque cruz con el pino de la ardilla. Fuimos hasta punta de la loma, perdidos entre callejuelas retorcidas para ver un vochito que estaba perfecto, salva por el hecho que no prendía. De regreso, ya en camino para mi trabajo, el Tío Manuelito vio mi desánimo total y se atrevió a decir "yo no les había querido decir nada para no crearles falsas expectativas y darles mayores problemas peeeero yo tengo un carro rojo parado desde hace tres años en un taller que les puedo vender".
Martes 17/08: Me desperté extra temprano presagiando un gran día. Me esforcé por llegar tempranito a la parada y tomar el camión anterior al que suelo tomar con el regocijo de que probablemente sería mi última ida en camión. Apenas avanzadas unas cuantas cuadras, el camión nos dejó tiradas y todos los pasajeros fuimos reubicados en otra unidad. Yo únicamente abrí los ojos para completar el traslado al otro asiento que me llevaría rumbo a la Independencia (colonia, no situación). Llegando al metro me di cuenta que iba en una unidad que no llegaría nunca a la Independencia, así que pedí al chofer la devolución de mi boleto, en venganza me dejó parada en Reforma a las 6 de la madrugada, con todo oscuro. La calle estaba desierta salvo por una señora gorda de vestimenta provocativa que se acercó a mí y prendiendo un cigarrillo preguntó "¿a dónde vas mija?", "a la Independencia", caló hondo y al soltar el humo dijo "pues cúidate mucho mija, porque si te vas a quedar solita aquí es muy peligroso" y con eso se marchó. Yo sólo alcancé a responder con voz de hilo "pues no se vaya". Acto seguido, corrí de regreso al metro que estaba más concurrido, ahí esperé mi camión.Llegué sin más pena ni gloria a mi trabajo a la hora de siempre a pesar de haberme levantado tan temprano. A la salida le marqué a Crix para ver dónde estaba y se encontraba allá por La Pastora con Manuelito tramitando la salida de nuestra nueva adquisición. Minutos más tarde recibí una llamada: "Hola Ana, soy Luis, queríamos ver si te podíamos hacer una entrevista", yo dije que sí como siempre y él contestó "qué bueno, entonces ahora mismo tomo un avión para Monterrey". Una hora más tarde, me reuní con Crix en La Pastora. Tras juntar los ahorros de nuestro cochinito con los del Tío Manuel, pudimos sacar finalmente el coche del taller, pero después de tres años de estar parado, Rogelio Seferino no quería cooperar para ponerse en marcha. Tras 40 minutos de ir a 20 km por hora, intercalando acelerador y freno para que no se matara, Rogelio no pudo más y nos dejó tiradas en frente del Parque Fundidora. Ahí un señor se acercó a ayudarnos y con una cadena amarró nuestro coche a su defensa. Yo lejos de agradecérselo interpreté mi propia escena de la Bruja Blair y llorando dejé mensaje en las contestadoras de todos mis amigos dictando las placas del individuo que yo suponía nos estaba raptando. Minutos más tarde, cuando nos depositó sanas y salvas al otro lado de la calle, se bajó y le dijo a Crix "servida señorita, ¿algo más que pueda hacer por usted?" y yo muerta de vergüenza por haber sospechado que nos iba a robar.Esperamos una hora hasta que Rogelio Seferino quiso prender por propia voluntad y así avanzamos hasta Félix U. Gómez (casi a la altura de Ruiz Cortines) donde decidió nuevamente matarse, para esto, Manuelito y nosotras nos vimos distanciados por el tráfico y su celular murió por falta de batería, así que tuvimos que esperar una hora más hasta que se comunicó con nosotras para pedirle auxilio "nuevamente". Mientras tanto, un transeúnte ayudó a empujarnos a mí y a Seferino hasta el estacionamiento de un banco, esta vez guardé compostura. Allí aprovechamos Crix y yo para ponernos al día y comprar unas carnitas. Finalmente, el Tío Manuelito llegó a nuestro rescate para empujar el coche a nuestra casa, no muy lejos de ahí.
Miércoles 18/08: Una vez más, sufrí aterrorizada en la Independencia esperando a ver si esa mañana me tocaba una bala perdida (la situación me tiene en crisis nerviosa), sobre todo porque iba especialmente arreglada para la entrevista que nos iban a hacer. Durante la mañana, le marqué no menos de seis veces a Crix, que si para ver a qué horas, que si para ver dónde, que si para ver qué se ponía. A las 4 salí pero de ella y los reporteros ni sus luces. Iban apenas sobre Félix U. Gómez a plena hora del tráfico. Finalmente pasaron por mí pasadas las 4:30. Yo estaba de malhumor, pero Crix ya venía cableada con micrófono y todo y un camarógrafo siguiéndola, así que no me quedó más que sonreir y sonreír y seguir sonriendo.Nos llevaron a la Alameda Alfonso Reyes donde hicimos nuestro mejor esfuerzo por parecer más relajadas de lo que en realidad estábamos ¡con semejante calor!
Luego nos llevaron a casa y fuimos nuevamente por Rogelio Seferino que parecía ya funcionar bien.
Jueves 19/08: Finalmente mi esposa me llevó al trabajo en el carro. Mis días esperando camión en la Independencia habían quedado atrás. A las 4:30 que salí, me esperaba ya puntual... a media calle porque no se pudo estacionar. Volvimos a casa donde descansamos hasta que llegó la hora de acudir a nuestro habitual Mc Jueves que en esta ocasión se llevó a cabo en casa de Barbie. Se suponía que llegaríamos ahí a las 9 para regresarnos a las 11 y ver el programa de Denise Maerker en casa, pero en realidad llegamos allá a las 10 y terminamos viendo allá el programa.
Viernes 20/08: Desveladas y todo, madrugamos para ir al trabajo. Atrás muy atrás habían quedado ya los días de tomar camión... o eso pensaba yo, porque nuevamente en Félix U. Gómez nos dejó tiradas Rogelio Seferino, el Golfo que no quiso caminar. Yo iba ya muy tarde, así que como pude tomé un taxi para llegar al trabajo. En la tarde Crix tuvo que ir por mí porque yo no tenía suficiente dinero para volver sola a casa. Estuvimos en casa solo una hora y luego volvimos a irnos porque teníamos invitación para participar en el programa de Radio Tu Vox con Arturo Zúñiga. Al salir de ahí nos fuimos a festejar a huestro amigo Leos que cumplió un año más de vida. Después de haber empujado el carro, haber tenido entrevistas y haber sobrevivido al calor de esta ciudad, prácticamente nos quedamos dormidas encima del sushi durante la cena.
Sábado 21/08: El sábado presumía ser un día muy ocupado. Con una fiesta y un taller. Terminamos yendo únicamente a la fiesta y llegamos tarde porque fuimos a sacar a Rogelio nuevamente del taller mecánico. Después de haber pasado por el dilema moral de pagar a nuestro mecánico precio completo a su chalán menos de la mitad engañando a su jefe. Optamos, como es debido, por hacer las cosas bien y pagar precio completo a la persona con la que hicimos el trato. Pero he aquí que nos arrepentimos, porque aún así volvió a dejarnos tiradas Rogelio Seferino. Después de la fiesta se suponía que nosotras teníamos que ir a un taller de participación ciudadana o a la casa de las anfitrionas de la fiesta. El taller nos quedaba muy lejos y las anfitrionas nos desinvitaron. Así que terminamos tomando un camión de regreso a casa.
Domingo 22/08: Crix fue por Rogelio Seferino y todo indicaba que ya iba a funcionar bien. Por eso decidimos llenarle el tanque de gasolina y no batallar el resto de la semana. Llevamos a los niños al cine con el Tío Manuelito porque había una oferta: 20 pesos en todas las funciones de niños. Pero oh sorpresa, que al llegar al estacionamiento de Céntrika descubrimos que Rogelio Seferino tiene una fuga en el tanque de gasolina. Crix se imaginó que volaríamos en pedacitos tal y como se ve en las películas, pero el Tío Manuelito, tan geek él, la convenció de que él vio un programa de los Mythbusters en el Discovery donde se demuestra que ni agarrando a balazos el tanque de gasolina explota tal y como en las películas. Hicimos súper mientras esperábamos a que se terminara de vaciar el tanque o al menos llegar al punto del hoyo y luego volvimos a casa donde nos arreglamos para nuestra participación en el programa de Televisa Monterrey: Tribuna TV. Nuestra participación en dicho programa fue muy divertida,esperamos que a ustedes también se los haya parecido.

Lunes 23/08: Hoy no me quería levantar, el fin de semana me sentó fatal. Toda la semana me sentó fatal y todavía me pregunto por qué a veces pasan tantos días sin poder postear. Espero que esta semana ya venga más tranquila y ya empiece a funcionar Rogelio Seferino. Tales fueron mis pensamientos mientras esperaba mi camión NUEVAMENTE en la Independencia.

viernes, agosto 20, 2010

Punto de partida con Denisse Maerker: El video

Ya está disponible el video del reportaje del programa de ayer, Punto de Partida, con Denisse Maerker. Se los compartimos:

domingo, agosto 24, 2008

Entrevista Televisa Monterrey Febrero 2008

Para todos aquellos que no tienen acceso a los deliciosos noticieros de Monterrey, les posteamos el que salió en Televisa Monterrey a propósito del Pacto Civil de Solidaridad.

viernes, agosto 10, 2007

Los padres gays te educan en la tolerancia

Nuevamente es viernes de artículo encontrado. ¡Y en la que me tuve que meter para encontrar este artículo...! Bueno, les recomiendo que lean el blog al que me metí para encontrarlo...
Y aquí el artículo:
LOS PADRES GAYS TE EDUCAN EN LA TOLERANCIA
Cuatro hijos de madres lesbianas explican que crecer en esos hogares les ha hecho más tolerantes
Que mamá sea feliz. Eso es lo que importa, dicen los hijos de lesbianas que hablan en este reportaje. Ellos no se ven distintos a los otros jóvenes. Si acaso, como mantienen los estudios, son más abiertos: un chaval de 15 años que comenta con naturalidad que otro chico le tiró los tejos, o una chica con novio que nunca descartó enamorarse de otra mujer. Cuatro de cada 10 españoles consideran, según un barómetro del CIS de junio de 2004, que lo más importante es garantizar el bienestar del niño, independientemente de la orientación sexual de la pareja, aunque casi la misma proporción (39,2%) se muestra en desacuerdo con la afirmación de que la pareja homosexual garantiza mejor el bienestar del niño. La ley aprobada ayer permitirá adoptar a los matrimonios del mismo sexo.
MARCELA Y JUAN ANDRÉS "Nos ofende que nos consideren diferentes" Cuando Marcela madre le dijo a Marcela hija que tenía novia, ésta le respondió: "Ah, sí, la verdad es que ya lo había notado". La niña tenía 13 años y se quedó tan ancha. A Juan Andrés se lo anunció en el super. El crío, de 10 años, replicó: "Ah, vale, ¿me compras eso?". Así de sencillo. Y no es que Marcela Prádenas tuviera problemas para anunciarlo, entre otras cosas porque la vida le había deparado ya terribles obstáculos. Escapó a las torturas que sufrió durante la dictadura de Pinochet junto a su marido (le han dejado graves secuelas) y llegó a España embarazada de su hija. En un solo año, 2000, murió su compañero, mantuvo una huelga de hambre para protestar por las trabas a la extradición del dictador y se enamoró de una mujer.
"Yo ya les había explicado a mis hijos que la mayor parte de las personas son heterosexuales, pero que algunas no", dice Marcela, de 39 años, que trabaja como técnica en el grupo socialista del Ayuntamiento de Madrid. Así que los chicos se acostumbraron a ver una cara más en aquella casa amplia de Madrid que compartían con varios amigos.
Ahora, cinco años después, los tres viven solos, a base de consenso, como siempre: Juan Andrés escucha a Los Suaves, rock guitarrero, en su habitación, y Marcela, a Pasión Vega en la suya. En el salón, suena lo que les gusta a todos: clásica y jazz.
"Los curas dicen que no soy normal, que no soy feliz", se queja con furia Juan Andrés, que, con 15 años, es un tiarrón de casi dos metros vestido con sólidas botas y una camiseta con los colores republicanos: "Yo creo", dice la madre mirándole de reojo, "que lo importante para un chico es darle afecto, respetar sus derechos, que pueda, por ejemplo, llevar el pelo como a él le guste, aunque no me guste a mí". Juan Andrés luce cresta a lo cherokee y se siente ofendido, igual que su hermana: "Por el hecho de que nos consideren diferentes, raros".
"Entre mis amigos, nos saludamos todos y todas con dos besos", dice Juan Andrés, haciendo un alarde de vocabulario igualitario. Un día llegó comentando con naturalidad que otro chico le había tirado los tejos, sin entrar en valoraciones. "Además, haber vivido con mujeres me ayuda para conocerlas mejor", mantiene con una sonrisa pícara. Marcela hija tiene 18 años, estudia Bachillerato artístico y sueña con irse a Nueva York. "Lo importante es vivir con dos personas que se quieren", dice muy seriecita. "Muchos amigos míos tienen padres muy mayores y tienen problemas con ellos. Creo que los homosexuales son más tolerantes y sus hijos lo perciben".
LUCAS, 17 AÑOS "Algo con lo que naces te parece normal" Lucas se encoge de hombros cuando se le pregunta sobre cómo es crecer en una casa con una madre y la novia de ésta. "Algo con lo que naces te parece normal. No te lo planteas". Él tiene recuerdos de la primera novia de su madre, Beatriz Gimeno, la presidenta de la Federación Estatal de Gays y Lesbianas (FELGT), que ahora tiene 43 años, y también evoca el momento en que conoció a la actual, Boti García, hace una década: "Me faltaba un diente y tenía un chichón. Me ayudó en un truco de magia", recuerda Lucas, sorbiendo una coca-cola. "Luego la veía mucho y después nos fuimos a vivir juntos".
Lucas, gran lector de ficción científica y futuro biólogo, es activista, sobre todo, de la antiglobalización. También le gusta salir con los amigos, bajarse música de Internet "y no hacer nada, como todos, ¿no?". Ni pasar mucho tiempo en casa. También ha crecido en una familia muy politizada: "La organización que tiene más crímenes de pederastia que no me diga a mí que defiende mis derechos", dice rotundo.
"Tengo las ideas que tengo porque he nacido en la familia en la que he nacido". Y también responde al tema de si hay más posibilidades de que él, por ejemplo, sea gay: "No, no hay más probabilidades, sí de que lo diga. En Holanda no habrá más homosexuales, pero sí se lo dirán a sus padres con más libertad". ¿Ha notado alguna diferencia en su vida diaria respecto a sus amigos? "No se me ocurre ninguna, lo que sí creo es que es mucho peor vivir en cualquier familia en la que te sientas oprimido". También, con rapidez (asegura que no se le dan mal los estudios), expresa un razonamiento: "Lo de la figura paterna y materna me parece una tontería. Si la paterna equivale a la autoridad y la materna a ternura y al amor, sólo te diré que mi madre es bastante autoritaria".
ASIA, 21 AÑOS "Los padres homosexuales te educan en tolerancia" Asia está encantada de vivir con su novio, porque así aprovechan al máximo el poco tiempo libre que les queda. Ambos trabajan y estudian. "Pero nunca he dicho que no a la opción de enamorarme de una mujer, creo que te enamoras de alguien que te dé lo que buscas", dice. Tiene 21 años y en plena adolescencia, su madre, divorciada, le dijo que acababa de romper con su novia, quien resultaba ser aquella amiga con la que tanto habían viajado ambas y que tan bien le caía a Asia. "Yo suponía algo, la verdad, como cuando los niños sospechan que los reyes son los padres pero no se quieren dar cuenta. Ellas llevaban juntas seis años. Le dije que al principio lo pasaría mal, pero que yo estaba ahí para lo que quisiera", recuerda Asia desde Barcelona, al otro lado del teléfono.
A partir de entonces, cuando su madre le presentaba a alguna mujer, ya no le decía que era su amiga Fulanita. "No intentaba esconder lo que era". Ella, sin embargo, no se lo contó a sus amigos, sólo a sus novios. Ahora sí."Yo creo que es muy difícil que, creciendo en una familia con padres homosexuales, no seas tolerante, directamente ya te educan con esa tolerancia", dice. La tesis del Foro de la Familia le llena de rabia. "Un niño necesita alguien que le eduque. ¿Qué es eso de que les falta la figura paterna? ¿Y si muere su padre en un accidente?", se pregunta Asia. "Los padres son personas que te dan cariño, y punto".

viernes, julio 06, 2007

Más Historias de la invisibilidad

Navegando por la red me encontré con esta deliciosa historia. Es una mezcla de la tragedia y la comedia del diario vivir. Nada para tomarse a la ligera. Mucho para reflexionar sobre la invisibilidad en la que vivimos y condenamos a vivir a las personas que no son como nosotros. En el mundo LGBTTT solemos estar muy distanciados unos de otros, opacarnos mutuamente y luchar sólo por lo que nos interesa a cada quien, pero condenar a unos es condenarnos a todos. Me encantó la historia y creo que es digna de ser leída. Por cierto me la encontré en la página transexualegal.com
Como ser transgénero en Monterrey (Y no morir en el intento)
Por Mario Alonso Prado Cabrera (Glenda Fradde TG)
A manera de prólogo:Noche de abril en la carretera a García Nuevo León, son casi las dos de la mañana y el pavimento continua caliente, camino por las piedras del acotamiento torciéndome los tobillos por mi terquedad en usar zapatos de aguja.Metros adelante mis compañeras contonean sus cuerpos semidesnudos (entre más enseñas más clientes consigues) similares al mío; agujas, minis ajustadas, tops, peinados y maquillajes exagerados; eso sí nada de pantis o trucos que engañen o escondan, pero si una inyección por aquí y allá para realzar lo que falta (nalgas, chiches, labios).No ha sido buena noche, los trailers pasan sin detenerse desde hace dos horas, pocos son los autos que cruzan la cinta en ambas direcciones con mirones curiosos a los que despedimos con mentadas de madre cuando nos gritan algún insulto.A mitad de la nada, con pocas esperanzas de agarrar algo (ni siquiera un resfriado porque la temperatura anda en los treinta centígrados), queda suficiente tiempo para dejar volar la mirada más allá del horizonte, a las estrellas dibujadas en el tapiz infinito del universo.Es 1998, y sobre las sombras desnudas de los montes, una centella multicolor se despliega para romperse en la fugaz agonía de un arcoiris casi besando la punta de la sierra.Apenas tengo tiempo de captar la visión cuando ya ha desaparecido, nadie más parece haberla visto, he sido la única testigo, y con ello he atrapado una fracción del universo que me habrá de acompañar hasta el día de hoy, muy lejos de García y de un tiempo de mucho sudor, algunas lágrimas y algo de sangre.
IIEl Gerente del ABC me observa en silencio un instante, luego desvía la mirada a los cajones del escritorio, de donde remueve y saca algunos papeles:-¡No tenemos queja de ti, has sido muy buen reportero, pero comprende que esas son chingaderas-, vuelve a quedar en silencio, yo asiento con la cabeza; sin embargo pido otra oportunidad, que aquella persona a la que conozco desde hace dos años se encarga de aplastar definitivamente:-Estrada me dijo que no quiere maricones en el empleo, no podemos hacer nada- pausa -además tu la fregaste al mencionar el nombre del periódico cuando te detuvieron- nueva pausa y al fin -pasa la semana entrante por lo que se te debe-. Hacia apenas un mes que había entrado, es el 11 de junio de 1997.Acabo de salir del clóset.
IIIFrente a mi una multitud expectante cubre la Macroplaza, desde la plataforma ubicada a un costado de palacio de gobierno mis palabras se pierden en un eco diluido en la oscuridad sofocante de este junio del 2004.-¡Muchos o pocos, a despecho de todo, somos este día presencia viva y real de la comunidad gay de Nuevo León, quienes debemos y podemos tomar las decisiones para beneficio del resto, es el premio del sacrificio, del esfuerzo y de mucho sufrimiento-.Un sollozo interrumpe el discurso, hay aplausos y gritos de apoyo, vuelvo a retomar el hilo de mis palabras con un ligero temblor en las manos que nadie nota; soy el líder de la comunidad transgénero, Soy el vocero de los gays, soy mi propia historia que aún no termina, Soy, ¿quién soy realmente?.En el fondo, un pequeño Mario Prado sigue mirando al abismo del pasado con ojos fríos, llenos de odio; ya no teme, pero aún busca la venganza.Afuera, Glenda sonríe con satisfacción porque la revancha ha sido toda suya; más allá de la macroplaza el futuro la espera, Mario quedo atrapado, empequeñecido en los oscuros años del despertar.
IVLas imágenes vienen a mi mente una tras otra esta noche: calles, pelucas, masturbaciones, lipsticks, y espejos, muchos espejos donde mi cuerpo transforma, transfigura constantemente hasta volverme una verdadera mujer; adolescente, niña que corre por una calzada lluviosa a los brazos de su amado; al hombre que más quiso, que más odio, que mas lloró, su padre.El niño abre los ojos, la calzada esta vacía en este septiembre de 1980; no comprende, ni quiere comprender, seguirá siendo buga por muchos años más; pero en casa la niña seguirá esperando paciente su tiempo, el tiempo de rebelarse.
VEn algún punto de los setentas (principio del ¿78?, ¿79?) Hace frío, me acurruco bajo las colchas hecho pollito atrás de papá que mira al infinito buscando taladrar en la oscuridad, el porque de esa mañana, de ese niño con brassiere y peluca asomando asustado de bajo la cama donde ahora intenta dormir sintiendo mi cuerpo pegado al de él, ese cuerpo delgado, lampiño, que ya empieza a soñar ser mujer.
VIPrimavera de 1981. Subió al camión en la esquina de Arteaga y Carranza donde todavía existe la fábrica de dulces La Imperial. Llevaba unos pantalones vaqueros ajustados, blusa escotada y el pelo largo, negro que no le alcanzaba a cubrir el rostro moreno, sin maquillaje, con barba y bigote de cuatro días.Pidió un cigarro al chofer, lo encendió y acomodó en el asiento delantero mientras seguíamos por Carranza hacia la secundaria. Por las noches, de regreso a casa, le veíamos asomarse al balcón en "Las Carmelas", el prostíbulo donde vivían las travestís por avenida Madero. Nos guardábamos la curiosidad malsana de saber que había detrás de aquellos muros, nunca mencionábamos nada, sólo observábamos y callábamos, no fueran a acusarnos de maricones.Hoy en ese sitio hay un table dance, pero sigue manteniendo el nombre original, de las vestidas que ahí vivían no se volvió a saber nada. Eran “invisibles”, por eso cuando aquel balcón quedo vació nadie se dio cuenta.
VIIFebrero de 1984-¿Para quién lo querías?-, pregunta el vigilante al adolescente asustado que acaba de detener a la puerta del supermercado con un traje de baño. Confuso guarda silencio mientras lo arrastra a la caja. -No te voy a detener pero lo tienes que pagar-. Tímidamente responde, -es para mi novia-. La cajera ríe, -Con esto le va a dar una pulmonía-.No, no me dio una pulmonía, pero tuve que sacarle el dinero a papá con el pretexto de unos exámenes de segunda oportunidad en la preparatoria.No fue la primera pero tampoco la última vez. Unas veces detenido, otras impune, hurtando, recogiendo ropa (faldas, vestidos, brassieres, pantalones, blusas) en la calle, lotes baldíos, pronto se formó un ajuar escondido tras un viejo clóset en el taller paterno. Hasta que hicieron limpieza y lo tiraron todo, como siempre sin comentarios.Y volver a empezar, recolectando como hormiguita, una prenda aquí, Otra allá, hasta cuando me la volvieran a tirar en la basura.
VIIIMayo de 1994 Dicen que sus últimas palabras fueron a mamá, -¡Te encargo mucho a mi hijo!-. Lo enterramos una húmeda tarde de mayo, junto al secreto de sus múltiples silencios, ante la ropa de mujer escondida bajo los colchones, tras los roperos, el maquillaje usado, las medias de mamá rotas, las horas encerrado en el baño; y el porque de aquella historia tantas veces repetida con admiración, del compañero de bachillerato que en los treintas se "vestía" en las fiestas de graduación para engañar a sus colegas con una belleza enloquecedora(¿no habrá sido algún pariente innombrable?, ¿no habrá sido él mismo, misterio).
IXOtoño de 1995Al principio fue la voz. Llamadas al azar tomadas del directorio telefónico. Practicando para el futuro con ingenuos oyentes; cachonda, sensual, inventando historias, perfiles, amores hasta que cansada cortaba para volver a marcar otro número. Estaba enloqueciendo de desesperación, la mujer se ahogaba entre cuatro paredes; salir, ser vista, excitarse, sentir un pene en el culo, empinada en un callejón oscuro o abierta de patas en una cama.
X¡Putos!, les grito con todas mis fuerzas a las vestidas que cada noche se reunían afuera de una vecindad por Carlos Salazar, desde la impunidad del camión escolar y de mis compañeros que festejan la gracia rió con ganas, sin ningún remordimiento; me siento satisfecho, tranquilo en esta reafirmación de hombría; en casa, escondida en el clóset, expectante, me espera ella preparada a salir ese fin de semana, a conocer nuevas compañeras, a vestirse, a talonear, a cojer.
XIPrimeriza. (Verano del 98) Estrenarme con las jotas más viejas. Dos, tres veces, por el derecho a usar el cuarto, a vestirme con trapos y maquillaje ridículos, por la ilusión de salir, de ser admirada, aunque se burlen de mí porque soy una jotita novata de 30 años. Luego esperar afuera a que la reina dignara darme paso no sin antes ir por las cocas o aguantar como perro en la esquina hasta dos o tres horas.Aguantar callada, con la quijada entrincada de coraje, con la voluntad de que algún día estaría del otro lado, igualita a la otra que vi en la casa de la "clorofila", niña de quince a la que traían barriendo, lavando platos, ropa; silenciosa, sin hablar con las visitas, agachada la mirada, pero con la decisión de ser en unos años " la más perra".
XIIMe corrieron del cine América por nueva, las más corridas no querían Competencia y me hicieron lío, eso lo supe años después. A pesar de la Peluca echa bolas y la plasta de polvo como único maquillaje las inquiete; no fuera a dar el golpe y luego quién sabe.De ahí Bibiana me invitó a su casa a dos cuadras de la mía; cuarto con cama como principal objeto de decoración (y de trabajo); aquella noche Me arregló por vez primera bien en mi vida. Al verme al espejo llore de Alegría. Esa noche fui presentada en “sociedad” en el bar Espuma.También me enseño a vestirme; de puta claro, pero aprendí a hacerme Desear, a despreciar al pobre, a cobrar, a desafiar a las otras, a reírme De ellas a carcajadas; porque Glenda no sonreía, se burlaba.El Espuma y el Ocean se convirtieron en mis segundas casas, la carretera en la tercera, la de la Chucles en la cuarta; ahí conocí a la Fer que tenía una estética en Guadalupe, a la famosa Jenny “po favo” (las mendigas dicen que hasta le levantaron estatua en la ciudad de México).Recuerdo ahora el viento, el airecillo colándose rico por entre las piernas, bajo la mini untadísima mientras caminaba por avenida Colón rumbo a la central de autobuses; después fue el aire, ese que me despeinaba la peluca cuando la granadera corría a toda velocidad por las calles rumbo a la delegación; es uno de esos pequeños detalles que nunca se olvidan, el viento colándosete por todos los orificios del cuerpo desde ese negro hueco bajo el toldo de la patrulla por donde te metieron esposada o por los ventanucos enrejados de la van, y las luces de la ciudad dormida que van dejando atrás con esa urgencia desesperada que le imprimen los polis al vehículo, tal y como si tuvieran urgencia por deshacerse del puto que llevan dentro y volver tranquilamente al oficio nocturno de recoger maricones y cobrarles la cuota en carné o efectivo; sino, vas para adentro, porque tus derechos se los llevo ese viento, dejándolos tirados, atropellados a mitad de la calle. Ahora, sólo eres una jota más en la celda 11, y el viento no alcanza a llegar a este húmedo y apestoso rincón de la cárcel.
XIIINunca estoy sola, desde la madrugada llegan nuevos inquilinos, casquetes cortos, al rapé, calvicies incipientes o de plano pelones pero eso sí, cuerpos inyectados, blusas escotadas, micros o pantalones femeninos en piernas masculinas, algunas despojadas salvajemente del truco; otras con el delineador y el labial corridos durante los golpes y forcejeos. Ninguna se salva de la basculeada, del dedo en el culo, de desnudarse supuestamente para inspección antidrogas pero en realidad sirve de espectáculo a los policías que con burlas y albures festejan el "encueradero". Las mujeres (policía y secretarías por igual) sonríen sarcásticas como diciendo -¡Nunca van a ser como nosotras, jotitos!-.En la celda de enfrente llega un cargamento de teiboleras extranjeras; a ellas las dejan hacer llamadas, les traen refrescos y las sacan a comer.A nosotras, ni agua; sólo la del excusado.
XIVNunca supimos quién era, le arrancaron los trucos, la golpearon hasta dislocarle un hombro y luego cargada como un saco de papas la fueron a aventar inconsciente a la celda contigua, donde azoto entre orines y excremento. Era bella, lo fue; cuando salí 12 horas después todavía estaba ahí.Alguien exigió que llamaran al médico de la delegación, con cara de fastidio llego mucho tiempo después hasta la puerta del calabazo, miro al interior, hizo un gesto de asco y se fue; después de todo el pinche joto se lo busco.Nunca me la encontré en las calles, en los antros, en la oscuridad de los callejones donde se chupa por 50 pesos para conocer su odisea, saludar su dolor compartido con otra jota.Posiblemente, su espíritu todavía duerme en la celda del edificio hoy semiabandonado.
XVComo ser travestí en Monterrey y no morir en el intento.Miércoles 19 de diciembre del 2001.Se llamaba Karla y la mataron a palos en el Libramiento Noreste. El trailero la persiguió hasta la entrada de una empresa a donde corrió pidiendo ayuda. Los vigilantes no le abrieron, miraron impasibles como el asesino golpeaba hasta el cansancio el cuerpo inerte.Era una buena chica, sus sobrinos la adoraban, su mamá aún la llora. Cometió el pecado de enamorarse de un sujeto que oculto la relación a sus compañeros; cuando uno de ellos descubrió esa noche la relación, la mejor manera de preservar la hombría fue matando al travestí y luego acusándolo ante la policía de haber intentado robarlo. La opinión pública aceptó el veredicto, -Al cabo todos los putos son iguales-; en tierra de hombres las vestidas no tienen derechos, ni a morir con dignidad.En una casa de la colonia Independencia, los sobrinos se quedaron esperando que como cada navidad la "tía" llegará con sus regalos.
XVI2 de noviembre del 2002La gente pasa curiosa frente al altar de muertos improvisado montado afuera del Sanborns. Los que se detienen no ocultan su sorpresa al leer los recortes de periódicos y la lista con los nombres de los travestís asesinados.-¡Como es posible!- exclama una señora madura de clase media alta a su elegante esposo, -¡esas cosas no suceden aquí!-, el no contesta sólo hace una mueca de desagrado, de rechazo; voltea a verme, falda larga de mezclilla, saco de vestir, botas, peluca larga castaña, maquillaje discreto; su expresión no cambia.Los empleados de la tienda intentan retirar el altar, los policías municipales amenazan hasta que una llamada (simulada) por el celular a un canal de televisión los ahuyenta.La gente continua pasando, nadie lo puede creer; ven los nombres de la "chisqueada", de la que encontraron con el cráneo partido en Apodaca, la que mataron en el libramiento, la que atropellaron en la Carretera a García, la que estrangulo el chiclero con su mascada, y mentalmente repiten en su mirada, -¡esas cosas no suceden aquí!. Hace frió y la llovizna sigue cayendo en la calle Morelos, el cielo es el único que llora estas muertes invisibles.
XVIISomos un páramo de cruces invisible que va cubriendo las calles y avenidas de Monterrey. Ahí, en Colón, afuera del bar donde se prostituía “fulanita de tal”, queda de repente un espacio vacío; pero no tarda en llegar una “nueva” de quién sabe donde, casi siempre adolescente a talonear; de la ausente sólo quedan rumores que nadie busca comprobar, -Le pego el huevo-, -se le paso el aceite a los pulmones-, -la atropellaron en la Monterrey-Saltillo-, y poco a poco su imagen se va difuminando, como el humo de esos camiones destartalados que cruzan por la avenida hasta la madrugada.
XVIIIVivir y morir en Monterrey."Lala" era la más chingona, a ella todos los polis le pelaban los dientes. Con 1.80 de estatura, larga como garrocha y una voz de trueno, asustaba a los clientes para robarlos o a las jotitas nuevas para tenerlas bien "dominadas", pero con el comandante Villarreal no pudo.Le costo tener expediente en el MP y gritarle que lo iba a denunciar ante los medios por extorsionar a las vestidas; no cumplió, pero Villarreal si. Se fue a Ciudad Victoria, regreso hace unas semanas pero volvió a irse; se vino porque allá también la buscan pero aquí ya no puede trabajar, aunque sea la mas chingona.A Xiomara le picó una víbora en la carretera a García. Un torniquete y de urgencia al hospital. De todos modos se le puso el pie como pelota; tuvo que regresar con su familia que no la quiere. Ya no puede talonear, quedo baldada permanentemente; el cuarto que rentaba se ocupo inmediatamente por otra travestí.Bibi escupe permanentemente el aceite que se inyecto hace cinco años para agrandarse el busto; este ya no existe más que en fotografías pero el líquido continúa ahí, como una plasta pegada a los pulmones que la sofoca y le hincha el vientre permanentemente.A la Aries el "huevo" le vale madre, sin dientes pero con mucho colmillo para el "golpe", atrae a los clientes con la piel blanca y el rubio platinado en el pelo que le dejaron los polis en una que la cacharon en la movida y la mandaron directo al penal. Pero a la jota eso le vale, nieve, llueve o truene siempre anda rabona y cuando anda bien peda, enloquece a los ebrios haciendo tijera con las piernas o doblándose hacia atrás hasta casi tocar las nalgas con la cabeza. Las otras vestidas se la curan, jurando que lava los condones usados o se pone dos para ahorrar.
XIXEl fenómeno se repite día tras día, el número crece, la edad disminuye, las más grandes se sorprenden de esta invasión; los adolescentes gays apenas llegan a los quince(o a veces menos) y ya comienzan a pintarse y usar pantalones ajustados a la cadera.-Es la nueva generación que viene arrasando-, aseguran con sentimiento de resignación y coraje porque las "nuevas" vienen a "comerles el mandado". Como la Vicky que a los dieciséis ya esta totalmente hormonizada, trabaja de bailarina en un table y cuando una "biológica" le hace pedo se la pone en su lugar. O como la Anahi que triunfo con su interpretación de Rocio Durcal y se llevo un título de miss, aunque en las noches talonea de niño en los rincones oscuros de la colonia Sarabia sabiendo a ciencia cierta que va cargando en sus entrañas un boleto con día y hora señalada. Como la Samantha que lloró en mi hombro cuando le dieron el resultado positivo y luego se fue a "jalar" a Reforma para enjugarse en hombres la pena.
XXA manera de intermedio. Fragmento del discurso pronunciado en abril del 2003 por el lic. Ramiro Cárdenas Durán de asuntos internos de la policía regia a un servidor cuando lo carearon con el policía que lo detuvo en diciembre del año anterior por "prostitución" al caminar "vestida" en vía pública:-¡En esta ciudad los hombres se visten de hombres y las mujeres de mujeres!-.Tres semanas después inicie mi campaña para diputad@ local en vestida y maquillada, durante dos meses en toda el área metropolitana, -Aunque en esta ciudad los hombres se vistan de...-
XXILa elección.Nomás a mi se me ocurre. Pero ahí va la Glenda de candidata.En la primera aparición en televisión, -¡escándalo, como era posible que un homosexual se atreviera a tanto!, si en Monterrey nomás sirven para el talón, cortar pelo, divertir a las solteras y estrenar a los quintitos-.Diplomático y conciliador, el comentarista recordó al sacrosanto auditorio que en este país, lo que sobran son políticos homosexuales, nadamás que se la pasan encerrados en el closet. ¡zaz!.Y todavía aguantar una candidata a la alcaldía más mocha que Serrano Limón, asustada porque sus comadres del deportivo Cumbres la vieron junto a un homosexual, a no tener lana, a no tener propaganda, a que el cierre de campaña ni el líder del partido presente.Al final, agotada, botar los maquillajes, la peluca, la ropa, los zapatos, el truco. Fueron 300 votos, pero a Glenda sólo le interesaba echarse un sueñito, de cuatro meses, hasta noviembre, después de todo se había salido con la suya; voluntariosa la niña, como quién dice, ganarse el derecho a la calle nomás por sus benditos “ovarios”, todo con tal de romper el ghetto.
XXIISentir la soledad, sentir la muerte.En Arteaga y Guerrero afuera del bar Espuma, a eso de las dos de la mañana, una noche lluviosa de marzo del 04. Siempre pasa lo mismo, camino lejos de las vestidas que se berrean unas a otras como forma de ahuyentar el aburrimiento, el cansancio y a los borrachos que llegan a pedir nalgas gratis.Siento un hueco en el corazón, un infinito sentimiento de tristeza que se pierde en las oscuras cuadras, en ese momento los triunfos parecen nada, los años idos de luchas incansables diluyen en el pavimento mojado al sentir la frustración y el coraje de estar aquí, con un currículo de tres hojas, con una candidatura, con diplomas y reconocimientos, tratando de ganar unos centavos porque he ido tan lejos en este desafío que se me han cerrado las puertas de los trabajos, porque en ésta sociedad nadie contrata en un medio de comunicación o una empresa a una "vestida" full time y menos activista.Recuerdo pasados instantes de depresión, por un breve segundo veo mi cuerpo retorcerse abajo del urbano; doy un paso bajo la acera, me siento atrapada, no puedo escapar de Glenda y lo que soy ni siquiera atravesando el umbral; regreso sobre mis pasos, no habrá otra cruz más en la ciudad.Retorno al bar, un cliente invita a sentarme, pido una cerveza con ficha y me dispongo a escuchar otra historia de frustraciones matrimoniales. Afuera sigue lloviznando, no parará en los siguientes meses.
XXIIINoche de enero de 1998.El gas invade poco a poco la cocina, acostado en el piso se apodera de mí un sueño cada vez más pesado. Cerrada la puerta que da a la sala, mamá ve la televisión sin percatarse de nada.Siento ya no tengo nada que perder, lo he perdido todo, trabajo, novia, estudios, el futuro servido en bandeja de plata; un jale seguro en el ABC, la posibilidad de titularme, de llegar a El Norte, de alcanzar algún día el puesto político con el cual tantas veces soñé; todo por un momento de calentura seis meses antes.Me dejo caer resignado, con los ojos cerrados mientras aspiro el cada vez más pesado ambiente; de pronto bajo los parpados pasan en rápida secuencia una serie de imágenes, del futuro que ya no conoceré.Apenas puedo respirar, un pensamiento me despierta, -¡Si te vences vivirás arrepentido toda la eternidad viendo pasar ante tus ojos la existencia que rechazaste!-.Mamá nunca se dio cuenta, el aire fresco de la sala reanima; vendrán Tiempos muy duros, pero la decisión esta tomada; viviré.
XXIVNoche de mayo del 98 en Saltillo.Lloro buscando respuestas con la mirada entre las nubes donde se oculta ya el sol. No hay más que buscar la soledad del exilio para lamer las heridas y recuperar el coraje. Mario siente la tristeza del desarraigo, Glenda calcula las posibilidades del nuevo hogar.
XXVJunio del 2000.Con el nuevo siglo Glenda retorna a Monterrey. Atrás quedaron las noches de una ciudad muerta, la Ana Karen y la Karla viviendo al filo eternamente drogadas, eternamente perseguidas, o la "Chiquis" de rostro duro y pocas palabras que desgasto noches en un callejón hasta que la hicieron escupir el hígado a golpes. Los policías que pedían moche para dejarte jalar, los idiotas que bajaban la ventanilla para preguntarte que si eras mujer antes de largarse con una mentada en el asiento de al lado. Las noches frías de calles donde ni siquiera perros. La zona donde sólo hay dos bares para gays y travestís y si llegas de nueva y sin madrina te arriman una pero con cuchillo y filo de botella.Regreso con el verano y los calores que invitan a salir en las noches, pero esta capital ya no es la misma, pronto habré de comprobarlo.
XXVI2000-2003"Por faltas a la moral y el buen gobierno" decía el alcalde Felipe de Jesús Cantú, guapo guapo, pero bien cabron con la raza, sobretodo las vestidas. ¡Ah que lata nos dio tres años, ya nos traía bien asoleadas!, nomás llegaba la mañana del domingo y las celdas estaban de jotos y vestidas hasta la madre. Ya no podías andar ni con las uñas pintadas porque ibas para arriba. Pero no lo dejamos dormir, le hakeamos el mail con cartas de protesta, organizamos paradas y preformances afuera del municipio, entregamos quejas a la comisión de derechos humanos, lo enfrentamos "face to face" en su "miércoles ciudadano" junto con su jefe de policía, le organizamos tres marchas del orgullo, le hicimos "pancho" en los medios cada vez que pudimos, etc.Glenda sobrevivió, y Mario se hizo más pequeño
XXVIIPrimera marcha del orgullo gay en mayo del 2001.Bajo un sol canicular, me estoy cociendo bajo la peluca cuadrada pero marcho y grito hasta cansarme junto a la Eliud y la Nancy. Llevamos una manta con la leyenda “derechos para todos”, y a pesar del calor cantamos junto a otras vestidas, gays y lesbianas “a quién le importa”.Es una catarsis, igual que yo veo mucha gente llorando, es la primera vez que somos diversidad en el día, en la calle; no los sábados por la noche en los antros. Hemos abierto una grieta en el muro de la intolerancia.En las fotos de prensa soy una “monita” con pelo de “henrruchito” casi tapada por la manta y la multitud. Otras fueron las que llenaron ese día las primeras planas. A la mayoría no las he vuelto a ver, sólo a las vestidas de la Coyotera, que siguen presentes tres años después a pesar de que el nuevo alcalde ya les tumbo la mitad de la colonia para ampliar la avenida Carranza. Cosas del progreso.
XXVIIOctubre 2003Toma de posesión del nuevo alcalde.Con una manta en la macroplaza para despedirlo. Nunca lo vimos. Salió por la puerta de atrás. Los colores las siglas cambiaron. La gente alrededor nos apoya. Los policías no nos molestan. Parece haber una nueva actitud, ¿pero, hasta cuando?.Esos mismos días, al teléfono la licenciada Idalia Guerrero de asuntos internos de la policía regia.Sobre las detenciones de diciembre, se me devolverá el dinero de las multas, se destruirán documentos, se pide una disculpa.-Este seguro que en esta administración eso no volverá a suceder-. Noviembre en su oficina con mi abogado, se devuelve el dinero, se reitera la promesa; veo de reojo al pasillo, Ramiro Cárdenas Durán cruza en silencio, mira sorprendido, yo sonrió, -en esta ciudad los hombres ya pueden andar como mujeres y las mujeres como hombres-, punto.
XXVIIINuevos retosOctubre 2004Los comandantes extorsionan a las vestidas. El mero jefazo se presenta personalmente afuera del bar.-Eso no volverá a pasar, si sucede denúncienlo- les discursa a los sexo servidores. A los comandantes -si lo vuelven a hacer los corro, porque estas personas son ciudadanos como todos y tienen sus derechos-, regaño frente a las jotas, ahora andan muy mansitos, sobretodo el tal Villarreal que cobraba hasta 300 por derecho de piso.Ya me dijo una travestí que hasta piensan montarle un altar al jefazo, y encienden velas por si las dudas para que el alcalde no lo corra.Ocho meses antes comentario de ella sobre el mismo tema, -No jota, mejor ni hagas pedo en los medios porque luego nos van a traer de carro. Mientras nos dejen trabajar vamos a pagar, que al cabo nomás son cincuenta pesos-; pero la cuota subió, subió y subió, hasta que a los 400 la bomba estalló y dos de ellas denunciaron en asuntos internos y en la televisión.Ahora el problema es controlar las que andan drogas o insultando casi encueradas a las familias a las cuatro de la tarde; esa es tarea del grupo que comienza a tomar conciencia de unidad.Ya no me necesitan, han iniciado a volar con sus propias altas; pequeño triunfo en una lucha interminable.
XXIXNuevo intermedioFrente a la computadora, mediodía de sábado octubre 2004. Mentalmente hago lista de nombres pasados y presentes en esta vida travestí, compañeras, conocidas, amigas, confidentes, criticas: Bibiana, Fernanda, Jessy, Jenny, Mónica, Madona, Paulina, Lala, Michelle, Nancy, Susana, Jasiela, Natalie, Lola, Karen, Aries, Anahi, Chabela, Gabriela, y así hasta el infinito. Sólo queda una pregunta, ¿conoceré algún día sus verdaderos nombres?, ¿sabré realmente cuantos somos en esta zona metropolitana?, si alguna vez la Fer que tenía la estética en Guadalupe señalándome un multifamiliar de cinco pisos y cuatro edificios afirmó, -¿vez esos departamentos?, los que no son gays, son de vestidas-, y no lo dude, porque cuatro cuadras a la redonda se encontraban a cada paso estéticas y salones de belleza; lo irónico es que en toda esa cantidad de gente, la mayoría se vuelve casi invisible porque ya no usan el nombre ni la foto de la credencial de elector; a menos que vayan a votar, pagar servicios, adquirir créditos, porque en Nuevo León los transgéneros y menos los transexuales tienen algún derecho ante la ley, simplemente no existen; ni cuando se mueren.
XXXRetorno a la realidadJunio del 2004.Glenda aparece seis días seguidos en televisión leyendo un comunicado. La famosa lucha por los derechos matrimoniales llega a Nuevo León. Su rostro de mujer madura, intelectual, lentes y pelo rubio corto repasando una y otra vez las líneas de la iniciativa remeció las fibras de la familia Prado.Terremoto al interior, los escandalizados tíos y tías piden al primo Ernesto que ponga un "hasta aquí" a la honra arrastrada por la "atrevida".El vocero familiar encara a Mario, pregunta, inquiere, escucha, comprende aquello que intuía pero jamás había escuchado de su boca, pide seguridades, prudencia, acepta más teme el futuro, el posible sacrificio y el dolor de una madre solitaria.Mario transige, pero Glenda mantiene la defensiva. No habrá más apariciones en los medios por el momento para tranquilidad del núcleo familiar, lo demás no se negocia, es una cuestión más allá de las posibilidades de Mario, atrapado en la telaraña de una dinámica que le lleva adelante, siempre adelante desde aquel día en que sin ningún recato la vestida le grito, -¡Voy a salir, voy a salir, y ni tú ni nadie podrá detenerme!-.Una semana después la "mujer" volvió a aparecer sin ningún recato. A Glenda el núcleo familiar le parece un lujo inútil.
XXXIMi madre llora en silencio desde 1998. Descubrió en la confesión del único hijo la terminación de sus sueños, verme casado, con profesión, hijos y una familia típicamente heterosexual, como mis tíos y primos.He conquistado muchas fortalezas, esa ha sido la única que no he podido coronar. Se acabaron los gritos, la ropa tirada a la basura, pero quedan las frases no dichas, las miradas interrogantes, el futuro cuestionado(los gays no tienen más que la soledad y la frustración). Acepto los viajes, las notas en el periódico, que los vecinos y la familia ya lo saben, que travestí no es sinónimo de prostitución (me vio vestida el día de cumpleaños de diciembre de 2001 y antes de encerrarse en su cuarto dijo -pareces puta-), que en esta vida aunque con sacrificio se puede triunfar y salir adelante sin importar el que dirán; pero el triunfo sigue lejano, y ella tiene ochenta y dos años.Mario siente acabar el tiempo, Glenda sangra a veces un poco su corazón, antes de leer el siguiente comunicado frente a las cámaras.
XXXIIEsta es mi historia, la historia de muchas y ningunas en Monterrey, porque en esta ciudad del conocimiento y los foros interMexicanas las travestís seguimos siendo invisibles a menos que luchemos incansablemente en los medios de comunicación, en los congresos, en los municipios, en las comisiones de derechos, en nuestras familias, escuelas, iglesias, con los gays y las propias travestís. Pocas están dispuestas a soportar esta presión diaria y mucho menos al saber que nunca concluirá. Pero siempre estamos ahí, a la vanguardia en las marchas, en las protestas, aunque los gays puros nos hagan cruces y se desgarren las vestiduras.Siempre ahí, juntas, solidarias, aunque nos perremos, nos agarremos del chongo o nos depreciemos porque siempre habrá una más bonitas o más feas que otras; viviendo juntas en vecindades sucias, compartiendo los cuartos, la ropa, los taxis, hasta las lágrimas o el coraje porque nos corrieron de la casa o nos metieron al bote; apoyándonos y rechazándonos porque vemos en esos espejos nuestros odios y frustraciones; ninguna alegría.Y es que en Monterrey las travestís no sonreímos. Cierto, aprendemos a burlarnos de todo, hasta de nosotras, aprendemos a reír con burla, a carcajearnos del dolor, del huevo que nos revolotea alrededor como ese espíritu de la santa muerte que nos mira fijamente desde el oscuro rincón de los cuartos, de los polis, de las señoras asustadas, de los rancheros que nos gritan estupideces en las avenidas, de los clóset, de los políticos tapados. Nunca conocerás aquí una travestí que sonría, a menos que cargue una infinita tristeza en su alma, entonces aparece levemente una mueca en su rostro como si viniera una imagen a su mente que desaparece en un instante, porque es un síntoma de indefensión, y a las vestidas no nos enseñan a ser vulnerables.
XXXIII¿Autobiografía?, tal vez, mejor diría radiografía de tres décadas de confusión, miedo, rechazo, auto aceptación, no de una persona, sino de un individuo integraldo en una sociedad que al descubrir su "verdad", hizo lo posible por desintegralrlo, marginarlo, porque aún le falta mucho para tolerar, pero no termina por aceptar; porque tiene terror de mirar sus propios pecados y omisiones en ese espejo.
XXXIVEn cada apartado de mi existencia como el de otros transgéneros surgen y repiten los mismos factores, marginalidad, rechazo, discriminación, invisibilidad. Unido todo esto provoca en un alto porcentaje, baja autoestima, sentimientos de autodestrucción, violencia, adicciones, soledad, falta de arraigo en un lugar específico. La salida o expulsión del hogar en la adolescencia lleva a bajos niveles educativos al no continuar estudiando y terminan en el circuito de la prostitución porque es mejor remunerado que los trabajos a los que pueden acceder con primaria o secundaria. Pocos son los que logran romper este círculo perverso.Paulina trabaja desde hace años en la calle, a domicilio o en su casa. Tiene más de treinta y una década en el "talón", a diferencia de otras ahorra y prevé a futuro. Vive en un lujoso departamento en céntrica zona residencial y cuenta con un auto compacto. Hace poco me contó que entro a estudiar belleza en el Seguro Social.Mónica llegó hace cinco años de Oaxaca y desde entonces "jala" en los bares, en la carretera a Matehuala y últimamente (como ya dejan) en calzada Madero. Vive en una vecindad con otras vestidas a un lado de la vieja policía regia (ironía), pero tiene aspiraciones. También entro a estudiar a una academia, porque ya está cansada de las desveladas, los sobresaltos con la poli y los clientes que le piden de todo. Piensa abrir una estética el año entrante y andar de "mujer" todo el día.Podrían ser más, si alguien (fuera de la nota roja y de espectáculos), se tomaran la molestia de saber que existen, y hubiera programas de apoyo a este grupo específico. Pero como en la "capital del machismo" no hay lugar para putos.
XXXVYo también soy una excepción, quiso la suerte que saliera del clóset después de estudiar, trabajar, tener curriculum. Con todo y todo, de nada sirvió ante la trasgresión a los sacrosantos principios de la moral regiomontana; por lo cual es una lástima pero:Ya no voy a trabajar en El Norte, no daré clases en el TEC, no iré a los tables(a menos que me dejen bailar en el tubo), ni a los bailes gruperos(a menos que de vaquerita), no formare parte de esa cultura regiomontana del trabajo y el esfuerzo, de obreros robustos (sólo casarme con uno), cerveceros y futboleros que comen carne asada con los compadres mientras insultan a la esposa y sueñan con la secre del jefe. No saldré en "Líderes" con Lerdo de Tejada o me harán un monumento como a Pipo (compañero de la diversidad) o al Piporro(a menos que funde una industria, me haga padre o de perdido futbolista). No me casaré en catedral ni habrá pachanga para los primos ( claro que siempre me he querido casar de blanco pero en fin), tampoco me iré de luna de miel a Orlando ni apareceré en la página de socialitos(a lo mejor en Rola Gay o Homópolis). No viviré en Cumbres, menos en la del Valle, pero si en Valle del Infonavit con otras jotas. Cuándo muera, no habrá esquelas de una página, pero si la bandera arcoiris y la Glenda bellísima sonriendo con el modelito de última moda y el pelucón de miedo.Dormiré tranquilo, porque habré recuperado un trozo robado a nuestra dignidad y fracturado el muro del ghetto donde todavía muchos insisten en vivir.Posdata a manera de agregado:Mañana de septiembre en la oficialía de partes en el congreso del estado. Mario Prado llega a presentar una iniciativa para homenajear a los caídos en la batalla de Monterrey durante la intervención norteamericana de 1846.Los medios se acercan presurosos, esperan taxistas piratas. Cuestionan el porque de la presencia de Mario. Breve explicación, una reportera de televisión inquiere -¿porque no vino Glenda?-, esto no le incumbe, es una cuestión de historia no de derechos humanos.Paneos, fotos con el documento, nuevos cuestionamientos, finalmente salgo satisfecho con la cobertura.Nada apareció, ni ese día, ni los siguientes (con una sola excepción); el intelectual no es noticia, la travestí si.Con esos bueyes hay que arar en la capital del Forum de las Culturas.Monterrey. Octubre del 2004

jueves, mayo 10, 2007

Time of My Life (Crónica parcial 10 de mayo)

Yo no sé si Cristian de RBD o Ellen Degeneres hayan sentido la misma euforia que yo cuando hoy, 10 de mayo, a sabiendas que iba a salir el reportaje en el periódico EL SOL, me subí al camión y precisamente en el cruce de Ruiz Cortines con Félix U. Gómez, el camionero decidió comprar el periódico y abir las páginas centrales. Fue suficiente para que mi corazón no dejara de latir aceleradamete.
Me bajé en Reforma para ir con la rapidez que me fue posible al Oxxo que está en Madero y Félix U. Gómez. Sí, sí, el que está al lado del Arco. Entré toda trabada y dije no sé qué tanto que la cajera terminó por decirme: "Quiere comprar EL SOL?" Asentí, desembolsé cinco pesos y al salir, compré otro en el puesto de revistas que está afuera. Pagué otros cinco pesos y en eso, la escena más impactante de mi vida: Un bolero, con el periódico abierto de par a par, leía la historia de dos madres que decidieron tener bebés. Exacto. Nuestra historia.
Cuando llegué al trabajo, Daniela me dijo que en el centro, había visto una situación similar:
Un bolero, con cuatro más a sus espaldas, leía el reportaje de César Ramírez.
A aquellos que no recuerden, no sepan o ni siquiera hagan en el mundo al periódico EL SOL, déjenme decirles que es una publicación cuyos cabezales versan más o menos así: "Saca jugo, a esta mami la zarandearon toda la noche". A pesar de esto, me da mucho gusto encontrar un reportaje respetuoso sobre nuestras personas.
En fin.
Agradezco mucho sus felicitaciones y si no he respondido sus mensajes es porque tristemente no tengo saldo.