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domingo, noviembre 18, 2012

La dichosa cuestión

Cuando estábamos esperando a Diego y Santiago, Ana y yo discutimos entre muchas cosas la cuestión de Dios. Para las dos, era importante que creyeran en algo pero que tuvieran su propio misticismo. Una espiritualidad que es muy necesaria. Lo que sí, es que no queríamos meterlos en la lata de la religión católica porque es un contrasentido llevarlos a que les enseñen que su familia está mal. Lo complicado del caso es que no puedes ignorar ni a la religión católica ni al díos judecristiano por mucho tiempo. Y en este lapso de seis años hemos tenido una cascada de preguntas por parte de los dos. Últimamente, Santiago es el más intrigado, pero en realidad Diego fue el que empezó con estos temas, incluso llegó a decirle a Ana que él sabía que ella no creía pero que Dios sí existía.
Por fortuna, encontramos un libro que habla de la existencia de doce dioses. Lo descubrimos este fin de semana en la Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil.  Lo compramos sin pensarlo y esperamos que les ayude a resolver sus dudas, mismas que hemos intentado contestar pero que a la vez, a veces no tenemos suficientes palabras para explicar la cuestión de dios.
Les dejamos el título y la liga donde pueden hojear el libro:

Para echarle un ojo, haz clic aquí.

jueves, agosto 16, 2012

Cómo me rompen los destos los católicos parte III

Y sigue el articulito que me mandaron:

Coherente con esta actitud de condenación de la actividad homosexual, pero de amor y comprensión hacia las personas homosexuales, la enseñanza de la Iglesia también condena todo tipo de violencia o agresión hacia estas personas: "Es de deplorar con firmeza que las personas homosexuales hayan sido y sean todavía objeto de expresiones malévolas y de acciones violentas. Tales comportamientos merecen la condena de los Pastores de la Iglesia, dondequiera que se verifiquen


Una medida de acción sería dejar de incitar al odio y a la intolerancia diciendo que somos unos desviados, que hacemos actos desordenados, que somos algo así como la abominación de Dios. Entiendo que no se pueden desdecir como de la ley de gravedad, pero es que tampoco puede decir que es deplorable que nos maltraten. Es ILÓGICO que por un lado digan que lo que hacemos está mal y que por el otro es condenable que nos levante la policía, que nos griten de cosas en la calle, que no nos den empleo, que nuestros hijos crezcan con el estigma. Es tonto, es ilógico, es DOBLE MORAL. No puedo creer que prediquen un falso respeto porque no lo es, en todo caso es condescendencia y gays y lesbianas estamos HARTOS de "compasión", de que se nos trate como personitas, pobrecitas, pecadorcitas ellas, tan en contra de Dios y las buenas costumbres. O hay respeto o no lo hay. O fomentas cero agresión o no te levantas el cuello considerándote tan amoroso que nomás por eso no me vas a mandar a violar con un tubo como Peña Nieto. 

El 23 de julio de 1992, la Congregación para la Doctrina de la Fe publicó una serie de consideraciones sobre proposiciones de ley en algunos estados de los EE.UU. y en otros países, que harían ilegal la discriminación en base a la "orientación sexual". Es decir, que les concederían a los homosexuales ciertos "derechos", como el de contratos de alquiler de viviendas a parejas homosexuales, el adoptar niños, el ser contratados como maestros en escuelas para cualquier edad, etc. Sobre este punto la Iglesia enseña que: "Las personas homosexuales, como seres humanos, tienen los mismos derechos de toda persona, incluyendo el no ser tratados de una manera que ofenda su dignidad personal. Entre otros derechos, toda persona tiene el derecho al trabajo, a la vivienda, etc. Pero estos derechos no son absolutos; pueden ser limitados legítimamente ante desórdenes externos de conducta...Existen áreas en las que no es una discriminación injusta tener en cuenta la inclinación sexual, por ejemplo en la adopción o el cuidado de niños, en empleos como el de maestros o entrenadores de deportes y en el reclutamiento militar...`La orientación sexual´ no constituye una cualidad comparable a la raza, el grupo étnico, etc., con respecto a la no discriminación. A diferencia de éstas, la orientación homosexual es un desorden objetivo" 9. 

No pues muchas gracias por dejarme vivir bajo un techo como el resto de los mortales. Me encanta el criterio para adoptar. Hay que ser heterosexual. No importa si es secuestrador, si es traficante de niños, si es corrupto, si trabaja en gobierno y roba que da gusto, si maltrata animales, si evade el fisco, si se la vive de huevón comprando cerveza con lo que le dan de Oportunidades, eso no importa, eso es secundario porque el primer requisito es ser heterosexual. Igual acá, no importa si tienes doctorado, si donas ropa al bazar de las monjitas, si no contaminas, si pagas impuestos, si no te roba el Cable, eso no importa, porque eres GAY o eres Lesbiana.
Y claro, todo mundo sabe que ni los gays ni las lesbianas aprenden pedagogía, todo mundo sabe que son pésimos en condición física y como se pintan las uñas peligro se les quiebre una cuando agarren un fusil. Muy objetivo el desorden, muy objetivo.

Cómo me rompen los destos los católicos parte I

Hace un par de días posteé de pura coña en mi facebook sobre que Benedicto XVI iba a aceptar la ley de gravedad. La mayoría obviamente lo tomó a broma y a chascarrillo propio del April's Fool o Día de los Inocentes. O sea, ¿se imaginan que Newton realmente estuviera en el infierno? ¿Qué le iban a decir? "Ay perdón, Sir Newton, hemos decidido siglos después que usted en realidad no es un hereje, pase por favor al purgatorio". Pero era broma, aún y cuando este es uno de los errores históricos de la Iglesia, era broma.
Alguien, entonces, envió a mi inbox un artículo con la intención de que me quedara claro que la Iglesia recibe a todos los homosexuales con los brazos abiertos.
El artículo pueden encontrarlo acá: La Iglesia católica y la homosexualidad.
Y dice más o menos así (lo que está en rojo  es parte del artículo):
La Iglesia Católica, reflexionando a la luz de la Palabra de Dios y de la recta razón bajo la guía del Espíritu Santo, siempre ha enseñado que el acto homosexual es un pecado objetivamente grave. La Congregación para la Doctrina de la Fe declaró en 1975: "Según el orden moral objetivo, las relaciones homosexuales son actos privados de su regla esencial e indispensable. En las Sagradas Escrituras están condenados como graves depravaciones e incluso presentados como la triste consecuencia de una repulsa de Dios"

KATEME!!!!!!Que la Iglesia católica reflexione lo que se le dé la gana reflexionar me parece perfecto. Yo me junto con mis amiguis todos los viernes y de igual modo trato de arreglar el mundo. Lo peligroso de esta religión es que se apropian de la espiritualidad y como consecuencia de la moral de la gente. ¿Un pecado es OBJETIVAMENTE grave? No hay nada menos objetivo que un pecado. Todos somos pecadores pero, perdón, unos somos más que otros. Infierno para las machorras que se agarran de la mano en la calle pero dos golpes de pecho y un rosario al padre pederasta que se cogió quince monaguillos. Objetivas mis nalgas, la verdad.  Además, reto a los católicos de hueso colorado que me indique dónde chingados en toda la Biblia dice: "Y odiaréis a los homosexuales porque son depravados y Dios se arrepintió de haber traído semejante abominación a la tierra". 

La Iglesia, sin embargo, distingue entre la maldad objetiva de la actividad homosexual y la responsabilidad subjetiva de quien la realiza. En esa misma declaración del 75 se nos enseña que: "Este juicio de la Escritura no permite concluir que todos los que padecen de esta anomalía son del todo responsables, personalmente, de sus manifestaciones; pero atestigua que los actos homosexuales son intrínsecamente desordenados y que no pueden recibir aprobación en ningún caso" 2. Esto no quiere decir que las personas que practican estos actos siempre sean subjetivamente excusables, sino que a veces la ignorancia, el abuso de otras personas, las influencias ambientales muy fuertes, etc., pueden conducirlas a realizar actos no totalmente libres. Sin embargo, tales actos son gravemente malos en sí mismos, pues ofenden a Dios y van en contra del bien auténtico de la persona humana. 


Esto realmente me ofende. Me dice quien quiera que haya escrito en nombre de la Iglesia que padezco una anomalía, que no soy del todo responsable por cometer actos íntrínsecamente desordenados. Pos papitos, claro que son actos desordenados, la Iglesica católica cree que las personas nomás cogen para traer más cristianos al mundo y si eso fuera cierto no habría tanto pinche pedo con comerse el gansito antes del recreo. ¿Me explico? Los seres humanos cogemos por golosos, porque es una de las tantas formas de comunicación que tenemos, porque es una de las tantas caricias que se nos ocurre hacernos y porque sentimos bonito. Si Iglesia y Estado no controlan la sexualidad no tendrían el poder que tienen. ¿De verdad tenemos que explicarles a los católicos que su fe en dios no tiene nada que ver con las verijas? 
Y me ofende porque dicho así hasta parece que el agua está contaminada y si no fuera por eso pos yo sería quién sabe qué cosa, porque de lo que se trata es de no ser homosexual porque serlo es hacer cositas que van contra el bien auténtico de la persona humana. 
O sea, en pocas palabras. Las lesbianas y homosexuales se levantan, se estiran, cogen. Van al baño, desayunan y cogen. Suben al micro y cogen. Suben al metro y cogen. Están en el trabajo y están cogiendo. Sal y cogen. Se quedan de ver con los amigos y cogen. En resumidas cuentas, la vida de un homosexual es coger coger y coger. No hacen otra cosa que "ofender a Dios".



sábado, enero 28, 2012

CARTAS A NOTIESE. Posicionamiento de GESS ante decisión de la SCJN

CARTAS A NOTIESE. Posicionamiento de GESS ante decisión de la SCJN

México DF, enero 27 de 2012.

Posicionamiento de Género Ética y Salud Sexual AC (GESS) ante la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de rechazar las impugnaciones de los gobiernos de Jalisco y Baja California contra la validez de los matrimonios de personas homosexuales.


Como organización de la Sociedad Civil con trabajo en la promoción de los derechos humanos, de una vida libre de violencia, estigma y discriminación, de la cultura de la legalidad, de la educación sexual y de la prevención del VIH/sida, Género, Ética y Salud Sexual AC (GESS), manifiesta lo siguiente:


Ante la histórica decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de desechar las controversias constitucionales promovidas por los estados de Baja California y Jalisco para invalidar las reformas al Código Civil del Distrito Federal que permiten el matrimonio entre personas del mismo sexo, así como la adopción de menores por parte de estas parejas, entradas en vigor en diciembre de 2009 en la capital del país, GESS señala que:


Reconocemos el compromiso y la congruencia de la ministra Olga Sánchez Cordero, así como de los ministros Luis María Aguilar Morales, Sergio Valls Hernández, Guillermo Ortíz Mayagoitia, Juan Silva Meza, Arturo Zaldívar Lelo de Larrea, y Jorge Pardo Rebolledo, cuyo trabajo en pro de las personas y su derecho al matrimonio y a la familia mas allá de su preferencia u orientación sexual, beneficiarán a miles de parejas y familias que tanto en el presente como en el futuro podrán vivir en un país más justo y libre.


La decisión de la SCJN honra y hace realidad la reforma al Artículo Primero de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, que eleva a rango constitucional los derechos humanos y los tratados internacionales firmados por México en esta materia, con lo que se garantiza el derecho de las personas no heterosexuales a vivir sus vidas sin discriminación.


Ante lo cual, consideramos que la postura de la SCJN sobre la validez del matrimonio entre las personas del mismo sexo, y su cobijo por el artículo primero de nuestra Ley Suprema, deben ser tomadas en cuenta ante cualquier postura discriminatoria y ofensiva hacia las parejas y familias basadas en una relación no heterosexual, promovidas por organizaciones contrarias, políticos, funcionarios y representantes religiosos.


Esto ante la próxima visita a México del Papa Benedicto XVI, quien constantemente ha denostado y condenado las relaciones de personas del mismo sexo y su derecho al matrimonio y la adopción, ahora validadas por el máximo tribunal de justicia de la nación mexicana.


Hacemos un llamado a quienes organizan la gira papal, a autoridades eclesiásticas y al propio pontífice a conducirse con pleno respeto hacia las parejas y familias de personas del mismo sexo, a asumir y honrar la postura de la SCJN y a ajustarse irrestrictamente a los términos del artículo 1 constitucional y a abstenerse de cualquier expresión condenatoria o que vulnere nuestra Constitución.


Asimismo, extendemos este llamado al respeto hacia partidos políticos y aspirantes de cualquier partido político o integrantes de cualquier organización que los apoye, para abstenerse de cualquier expresión de condena a las parejas y familias conformadas por personas del mismo sexo, así como el respeto total de los términos que marca el artículo primero de nuestra Constitución.


Atentamente:


Mariaurora Mota

Presidenta

Género, Ética y Salud Sexual AC


Gloria Hazel Davenport

Directora de Derechos Humanos, Género y Sexualidad

Género, Ética y Salud Sexual AC


Monterrey, Nuevo León, México

52 (81) 8358-2401

Cel. 044-811-228-6802

Monterrey, Nuevo León

sábado, agosto 13, 2011

jueves, febrero 28, 2008

¿Ser o no ser?

He allí el issue***...


Ni si quiera me gustaría adentrarme en el multiexplorado, ultrasobado y remanoseado tema de las dificultades de ser una working mom, pero desafortunadamente es allí a donde he venido a parar. Soy una working mom, pero no cualquier tipo de working mom, sino una lesbian activist working mom. A veces me pregunto por qué no hay más mujeres en la política, o qué tuvieron que hacer Hillary, Margaret, Corazón y Michel para llegar a dónde llegaron. Ahora me doy cuenta que los sacrficios debieron ser inmensos e intensos.


Para darles una idea de lo que implicaba un día en mi vida hace dos semanas cuando todavía estaba en trainning les cuento: despertar temprano; escuchar cantar a Diego; Sacar a Diego de la cuna; llevar a Diego a despertar a Mamá; escoger la ropita; despertar a Santiago; consolar a Santiago por haberlo despertado; visitar a la abuela; cambiar a los niños; tener la pelea matutina que nos hace una pareja más chida; volver a cambiar a Santiago porque vomitó; trepar a los niños a la camioneta; discutir con el señor suegro de Crix por las llaves de la camioneta; llevar a los niños al kínder; regresar a casa; poner el agua en la regadera; tomar un baño; llevar a Crix al trabajo; hacer el súper con la abuela de los niños; escribir algo en el blog; hacer comentarios en otros blogs; organizar y adecentar las recámaras; comer (sólo cuando quedaba tiempo); apapachar al Perro; disfrazarme de gente decente; correr al trabajo; llegar y pasar el badge (como checar tarjeta); parecer adulto funcional perteneciente a la población económicamente activa; educar compañeritos heteros acerca de las diferencias y la diversidad y la tolerancia; salir de trabajar; esperar a que pasaran por mí; dar ride al chico de Coatepec al que le decimos Jalapa; llegar a casa sin hacer ruido para no despertar a los niños; convivir con Crix; cenar; fingir que todavía tenía energía para ver la tele; DORMIR.


Sobra decir que esperaba con ansia llegar al último de la lista. Y ese era un día normal, sin marchas, sin protestas, sin pancartas, sin tener que hacer presencia lésbico feminista en algún lugar.


Ahora que mi horario cambió me es más fácil pasar más tiempo con los niños por la tarde y hacer cosas, pero créanme no por eso es más sencillo... Y sí, ya me lo decían por allí "¡pero quería trabajar, chiquita!"


Y se vuelve esto algo así como lo que mencionaba Crix de tener ese complejo de wonderwoman. Vienen luego los comentarios incidioso de gente grrrrosera! que dice que si una no va a poder con todo que mejor nomás se dedique a lo que le toca que es "ser madre".


Siguiendo con las listas les daré el overview de cómo viví yo el fin de semana que tan idílicamente describió Crix en el post anterior.


Viernes:


Trabajar y contabilizar cada minuto de mi vida en llamadas; dividir el tiempo en availability y open time; estar dispuesta a darme un tiro o dárselo a algún customer para bajar mi average handle time; ser secuestrada por mi padre que me recogió ese día; seguir en el secuestro exppress acompañada por mis hijos hasta una oficina del recóndito Escobedo; llegar a casa; intentar localizar a las interesadas en la vuelta a Saltillo; visitar a los amigos; dormir encima de la pizza (ay no esas no fuimos nosotras :P ) ; regresar a casa tratando de no dejar a los hijos olvidados; DORMIR ahora sí en la cama.


Sábado:


Ir a la lavandería (la lavadora se descompuso); hacer compras para el viaje; correr al banco para recuperar el PIN de mi tarjeta; pasar por McDonald's por algo de comer; emprender el viaje; llegar a Saltillo; estar perdidas en Saltillo; dar con el lugar del evento; intentar recuperar la compostura cual homeless arreglándonos en el baño; fingir compostura donde no la recuperamos; corretear detrás de Santiago intentando que no se aventara del balcón; consolar a Santiago después del regaño por lo del balcón; evitar que se robaran a Diego (sus fans); entretener a los niños durante la conferencia; evitar que saquearan las galletas en el coffee break; subir a dar la mejor cara en nuestro panel de madres lesbianas; morir de vergüenza cuiando Diego vomitó encima de Crix en pleno escenario; decidir quedarnos a sociabilizar en Saltillo; cenar tacos de bisteck a medianoche; lavar mi pantalón después de que Santiago me vomitara (¿han notado cuántas veces vomitaron los niños en este viaje?); DORMIR; despertar 5 veces porque a Diego le dio temperatura.


Domingo:


Despertar a Crix; lavar la ropa de los niños; cambiar a Sampi; cambiar a Diego; cambiar a Sampi otra vez; convencer a los niños de desayunar; no lograrlo; ir al súper por ropita para los niños (la otra ni lavada servía); regresar a desayunar con las dueñas de la casa donde nos quedamos; darle Tempra a Diego; dormir a Diego; entretener a Sampi; ver el programa de tele donde salieron las dueñas de la casa; platicar con el fraile que vino de visita; salir corriendo para llegar a la misa del Obispo; descomponer el vidrio de la camioneta; dar entrevista a Multimedios Saltillo; oir misa; dar Tempra a Diego; dar más entrevista después del sermón; acosar al Obispo después de misa; entretener a Santiago que se histerizó con los medios; correr al lugar de los eventos; encontrar un estacionamiento para la camioneta del vidrio descompuesto; cuidar niños; desfallecer de hambre; intentar retirarnos a casa; aguantar dos hijos latosos; estar nuevamente perdidas en Saltillo; aguantar a una mujer gripienta; manejar dos horas con el vidrio abajo en carretera; tratar de rebasar al coche que iba a 30 km/hr en carretera!!!!; no lograrlo por culpa de los trailers que iban más rápido que yo; llegar a Monterrey; manejar una hora más hasta llegar a casa; acostar a los niños; cenar como fieras hambrientas; sentir culpabilidad porque el fin de semana los niños solo comieron un nugget (y lo compartieron, fue mitad y mitad); DORMIR; ¿mencioné darle más Tempra a Diego?


El fin no descansé nada. Y así me desperté de madrugada para el horario matutino que cambia más seguido que mi humor. Aun así mi trabajo resulta muy entretenido y gratificante, aunque ocupo tanto tiempo en él que hasta hoy pude postear.


Lo que concluí de este pesadísimo fin de semana es que el rol de la mujer es "doméstico" y cuando intentamos salirnos de lo doméstico todo se vuelve un caos porque nuestra sociedad no está preparada para lo contrario.


Lo que más he disfrutado del mundo de la diversidad es que al ser más incluyente, tiene casi por obligación dar apoyo a las madres con sus hijos. Los niños son nuestro futuro, son de la comunidad, son de todos. Yo no podría estar al frente platicando mis experiencias como madre lesbiana si no fuera gracias al apoyo de tanta gente. Primero que nada el de Crix, luego el de las personas que nos acompañan, las que juegan y cuidan a los bebés, las que nos invitan, las que nos reciben, las que nos preguntan, y las que nos leen.


Son tantas las cosas domésticas que se espera que una mujer haga y como bien dijeron las mamás de Luli (que sí me acuerdo que son Marina y Mariana): si nos esperamos a que un hombre nos venga a ayudar a las lesbianas con las "cosas de hombres", nos comen los piojos esperando. Así que sumemos: las cosas de hombres + las cosas de las mujeres + las cosas de mamás + las cosas de la política = cero tiempo personal.


¿A qué voy con todo esto? A que si me pusiera a hacer caso a las malas personas incidiosas y grrroseras que me dicen que deje de parecer cartel y que tire mi pose de mamá de póster a la basura, terminaría sin lograr los cambios que espero en la sociedad. No soy mamás de anuncio. No soy ni más ni menos feliz que las mamás hetero. No smos ni más ni menos felices Crix y yo por ser lesbianas. Lo que sí estoy segura es que estamos muy felices de estar juntas y yo me siento muy satisfecha de a veces no tener tiempo de cortarle las uñas a Santiago o de limpiarle los mocos a Diego porque tuve algo más "importante" qué hacer. El suegro de Crix, abuelo de mis hijos, creador de mis días opina que no está bien que todo el tiempo ponga fotos de lo felices que somos que porque es mentira. Que doy la impresión de ser una madre perfecta cuando en realidad los tengo aventados y olvidados en una guardería, en vez de cumplir con mis obligaciones de madre. Ah y que sólo soy una ficha, una peona en el juego político de otra más colmilluda que yo. Yo opino que ni lo uno, ni lo otro. Ni están olvidados, ni quiero que alguien piense que me creo pefecta, ni me dejo tanto que me muevan más de lo que quiero. Soy falible, humana y me canso mucho, pero lo intento. Intento todos los días hacer las cosas lo mejor que puedo.


En nuestra sociedad está muy penado que las mamás trabajemos, y está más penado todavía estar de "candil de la calle y obscuridad de la casa." Eso significa que para ser vocera, y figura pública y no sé cuantas cosas más tendría que ser una excelente madre y además una excelente política. Lo bueno es que todavía no pienso lanzarme para lidereza de ningún partido político, así que no tengo que preocuparme por parecerlo. Lo malo es que si quisiera ya sé a lo que me enfrento. Yo creo que la política se hace a diario, en la casa y partiendo en lo doméstico. Comprarle una escoba de plástico a los niños fue un acto político muy bien pensado. Lo mismo que evitar que usen azul sólo por ser niños.


No deberíamos de vivir en una sociedad que te pone a escoger entre tu familia y el bien común y social. Yo creo que estar al frente y tener al niño dando vuelta es una opción muy valiente y además me siento muy satisfecha de involucrar a mis niños en el activismo aunque sea dando brincos en todos los eventos izquierdozos a los que voy. En fin,pueblo, he dicho. (Aunque dice Crix que nada que tenga que ver con la religión puede ser de izquierda, les recuerdo descreídos y descreídas que era un evento que explraba la teología de la liberación sexual.)


¡¿Alguien votaría por mí, jajaja!?
*** disculpen mi pochismo, es cosa de mi nuevo trabajo! Donde por cierto nos prohíben decir problema, tenemos que decir issue para que los customers no se estressen

lunes, febrero 25, 2008

¿Qué tal el fin?

Ante la pregunta "qué tal el fin", Ana y yo nos vemos en la necesidad de tomar aire y recapitular: Este fin de semana fuimos a Saltillo, invitadas por la Comunidad San Elredo a un evento de conferencias y debates sobre Diversidad Sexual, Familiar y Religiosa.

Y he aquí la travesía:
El sábado a mediodía habíamos quedado con algunas personas de salir en caravana a la mencionada capital de Coahuila, cuna del Pacto Civil de Solidaridad. Por alguna razón, la caravana nunca se llevó a cabo y por otra razón aún más extraña, tardamos más en llegar de San Nicolás a Santa Catarina, que en sí de Monterrey a Saltillo. Como llevábamos a los niños, Diego decidió apagarse antes de abandonar la zona metropolitana y Santiago entró en crisis existencial porque cosa curiosa, hace calor como si ya fuera verano, hace calor como si el calentamiento global estuviera derritiendo Groelandia. En fin, como la camioneta del abuelo tiene los vidrios polarizados, pensamos que sería suficiente, pero no, el sol estaba muy duro y Ana y yo ingresamos a ser viajeras del populacho al improvisarle un protector solar a nuestro bebé. Por fortuna no llevábamos toallas, así que el nacazo estuvo más leve.

Entramos en Coahuila y en poco tiempo estuvimos en Saltillo. Por mail nos habían enviado las instrucciones para llegar al Icocult (Instituto Coahuilense de Cultura), así que llegamos directamente hasta el centro de la ciudad que es donde se encuentra el instituto. Llegamos una hora antes de la cita, así que estuvimos vagando por el patio, hermoseando a los bebés que actuaban como energúmenos puesto que tenían hambre pero no se les antojaban los nuggets que les habíamos comprado.

Para el sábado estaban programadas las actividades de diversidad familiar. Primero hubo una conferencia sobre familias compuestas que la impartió la Dra. Inés Uribe. Muy interesante y todo, porque se trataba de la diversidad de familias que existen en el mundo y el derecho de cualquier ser humano a formar su núcleo como mejor le plazca. Después siguió un panel de PADRES CON HIJOS HOMOSEXUALES donde cuatro padres de familia intercambiaron sus experiencias ante la salida del clóset de sus hijos y la reacción hacia la sociedad y la familia extensa. Había una pareja de un gay muy interesante porque era la representante de muchos de nuestros padres. El señor no entendía por qué su hijo era homosexual y la señora en parte no quería hablar, se notaba que todavía le dolía haber sido enterada de la situación de su hijo. El señor básicamente dijo que para él, un homosexual nace, porque si es una elección para él era aún más difícil de entender. Estaba también la madre de una mujer transgénero, Alondra. Ella contó un poco la historia de su familia y las justificaciones que ella misma se daba ante la sospecha, pero cuando yo casi lloro fue cuando compartió que su madre, o sea, la abuela de Alondra, se portaba muy grosera y de forma despectiva con ella, con la nieta, y que eso la hizo reaccionar y enfrentarla y decirle: "Mire, mamá, yo la quiero mucho, pero si quiere que la siga viendo, va a tener que respetar a Alondra, porque no merece que la trate con desprecio". La siguiente panelista era la mamá de Gaby, una de las organizadoras del evento, y también transmitió toda la historia.
Después de un breve receso, Ana y yo, junto con otra pareja de Comales subimos al estrado a compartir nuestras respectivas historias. Nuestro caso era el de la pareja lésbica que decide tener hijos mediante tratamiento de fertilización y el de las otras madres era el de aquellas lesbianas que vienen con hijos de una relación heterosexual. Este panel, se tituló PADRES HOMOSEXUALES CON HIJOS pero esta ocasión solo hubo participación de madres.
La idea de nosotras era regresarnos a Monterrey apenas terminara el evento, pero en el triqui truqui, en la despedida y todo, nos convencieron de que pasáramos la noche en Saltillo. Fuimos a casa de Noé y Gaby, organizadores del evento, y estuvimos platicando (y comiendo tacos) con mucha gente. Los temas eran de lo más variado, que si cómo está Saltillo, que qué escándalo traían en Monterrey con la Ley de la Familia, que si el Pacto Civil de Solidaridad, y en ese momento caímos en cuenta que la Comunidad San Elredo es católica y cuenta con el apoyo del padre Robert (oh... he olvidado el apellido) párroco de la iglesia El Calvario. Y doblemente caímos en cuenta que el domingo habría una misa oficiada por monseñor Raúl Vera, obispo de Saltillo. Yo quedé súper impresionada, pero más impresionada estuve el mero domingo el día de la misa, cuando en pleno altar figuraba la bandera del arco iris, del orgullo gay. !Virgen del Perpetuo Socorro! ¿Qué estaban viendo mis ojos?
La cosa se puso más intensa cuando nos propusieron que le propusiéramos al obispo que bautizara a Diego y Santiago. Yo enmudecí, claro, y Ana también. Fue cuando Ana (otra Ana) tuvo que tomar la palabra y decirle: "Señor Obispo, aquí estas mujeres que vienen desde Monterrey quieren pedirle que les bautice a sus dos preciosos hijos". Yo entré en rigor mortis, porque el obsipo se nos acercó a intercambiar dos o tres palabras y yo trabadísima no sabía ni qué decir. Pregunta el obispo: "¿Son uno de cada una?" y cuando nuestra vocera le contó nuestro proceso de fertilización, el obispo se me acercó, me tomó del cachete (sí, del cachete, como cuando los tíos te pellizcan la mejilla para decir "mira cuánto has crecido") y dijo: "ah, pero qué cosa tan extraña". Luego nos refirió con una persona para tomar los datos y ponernos de acuerdo.
En la misa Diego y Santiago se portaron súper bien, pero al término estallaron en un grito, ya bastante desesperados por comer algo diferente a barritas, gomitas, galletitas, leche, etc.
El padre Robert salió a darnos los datos para que habláramos con la secretaria del Obispo y nos explicó que tanto padrinos, madrinos, padrinas y madrinas como Ana y yo debíamos acudir a la plática bautismal que él con gusto nos podría dar nada más tuviéramos la fecha apartada. Que para cada niño podría haber un padrino, una madrina o un padrino y una madrina, pero todavía la combinación madrina-madrina, ni padrino - padrino era aceptada dentro de las leyes de la iglesia, sin embargo, nos aclaró que no había nada escrito acerca de dos madres, así que por ese lado podía llevarse a cabo el bautismo sin ningún problema. También nos dijo que incluso ellos podían viajar a Monterrey o nosotras ir a Saltillo, que eso era válido en cualquier caso.
Yo para ese entonces había recuperado el habla pero de todos modos fue Ana (mi Ana, nuestra Ana) la que agradeció mucho las atenciones. Después de las despedidas y todo, fuimos al Icocult con la intención de escuchar la conferencia que Fray Julián, el representante de la asociación Católicas por el Derecho a Decidir iba a impartir sobre el tema HOMOSEXUALIDAD Y RELIGION. A mí casi se me caen los calzones de la apertura, ya estaba yo como el obispo, "ah qué cosa tan extraña".

Diego y Santiago para ese momento estaban ultra fatigados, ya querían ver a la abuela, ya querían estar en su casa y sobre todo, querían comida de verdad. Me imagino que se les debió estar antojando algo guisado, casero, y no sandwiches, Gerber, salchichas, Pediasure, etc., etc. Para colmo de males, el camioneta estaba súper mega enpuercada y se descompuso algo en el mecanismo eléctrico, razón por la cual no podíamos subir la ventanilla del lado del conductor, ante esas situación y a que la placa delantera no está donde debe, pensamos que si dejábamos la camioneta estacionada en cualquier lugar iban a pensar que era un coche bomba, así que buscamos a un lavacoches para que a nos cuidara el mueble.
Pero bueno, lo poco que pude escuchar de la conferencia en Icocult, fue bastante interesante. Fray Julián estaba haciendo un recuento de lo que la perspectiva religiosa veía como espiritualidad y de lo que significaba el crisitianismo, base de la religión católica, la gran formadora cultural de nuestras ciudades y países. El fraile trataba de explicar que en este aspecto delicado de la humanidad, se tiende a confundir la ética con la moral, y la espiritualidad con la religión. Es decir que, mientras que la moral es un constructo social que está (valga la redundancia) constituida por valores locales, la ética es el estudio del carácter general de las normas de conducta y de las elecciones morales concretas que el individuo hace en su relación con los demás. Es decir, algo moral puede ser ético, pero algo ético puede no ser moral. Por tal razón, en muchos casos tenemos a la religión regida por una serie de moralidades apartadas del sentido espiritual del cristianismo, y con ello es posible encontrarnos día a día a cientos de miles de personas sumamente religiosas pero no espirituales. Digamos, en el enfoque de la homosexualidad y lesbianismo, el cristianismo dicta como máximas el respeto al ser humano, el amor al prójimo y la compasión entendida como el dolor o la empatía que experimentamos cuando somos testigos de algún abuso, arbitrariedad, injusticia, discriminación, etc., es decir que el odio hacia los gays y lesbianas no es cristiano, pero encuentra justificación en la doctrina, en la moralidad de la religión. Y esto además de ser cagante es muy complejo, porque empieza a develar los sistemas y empieza a confrontar los vicios de unos y de otros en cuanto al funcionamiento social. En fin, el tema era realmente interesante, pero lo tuvimos que dejar a medias porque Diego y Santiago pedían a gritos un poco de paz, y porque la noche se acercaba y debíamos volver a Monterrey para atender otros deberes.

A Ana y a mí siempre nos han intrigado los temas de las religiones. Siempre hemos tenido uno y mil cuestionamientos. Yo veo el catolicismo, al menos en mi caso, como una institución de la cual pende gran parte de la cultura mexicana. Para mí fue un verdadero tormento tratar de entender la espiritualiad y la existencia o no de un Dios o un poder superior, etc. Entiendo profundamente la importancia del catolicismo, ya no digamos en el país, en mi familia. Pero mi ejercicio personal sobre la espiritualidad, aunque se lo tomen a broma, arrojó como resultado el epicureísmo guadalupano. Obviamente, mi madre, sin preguntarme ni nada por el estilo, me ingresó en estos ritos del bautismo y la primera comunión y hasta la unción de los enfermos, si me hubiera dejado, pero todo en aras de la continuidad moral y religiosa, no tanto en la cristiana espiritual. Y así, la mayoría de todos nosotros por la vida, ¿no? El cuestionamiento es igual de raro que de cansado. No obstante, haciendo este deslinde, no debería resultarme complicado ni difícil hacer la imposición de nombres por éste o por cualquier otro rito, porque lo verdaderamente importante es el trasfondo, la espiritualidad, la afinación del espíritu. Ahora que, dentro de la moral, caben una y quinientas preguntas más:
1. ¿Es moral hacer uso de un rito católico para la imposición de nombres de mis hijos?
2. ¿Es moral que los ingresemos en una religión históricamente violenta hacia los gays y lesbianas? ¿Es moral que busquemos la reivindicación por este medio?
3. ¿Es moral que atendamos la importancia cultural antes que la espiritual? ¿La moral antes que la espiritual? ¿O debemos ser fieles al espíritu mismo, con lo cual sale sobrando lo demás?
4. ¿Es moral que tomemos la línea de la validación católica donde poca reivindicación femenina ha habido desde la Edad Media, al menos?
5. ¿Es moral pedir un sacramento cuando sabemos que no hay esperanza de aquel otro?
6. ¿Es moral, en todo caso, conformarse con solo un sacramento?
7. ¿Es ético, entonces, buscar otra alternativa?
8. ¿Es ético aceptar la estructura actual de la religión católica pese a la conciencia de tal o cual aspecto?
9. ¿Es ético usar de la moral para hablar en términos morales de algo esencialmente ético?
En fin, mientras me contesto estas interrogantes y mientras Ana viene aquí a contarnos su versión de las cosas y sus propias dudas, los invito a que lean la pequeña entrevista que nos hicieron en Saltillo en la misa en El Calvario.
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Recorte de la versión impresa del artículo que salió el 25 de febrero en el periódico de Saltillo Palabra.
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