jueves, marzo 31, 2011

Carta abierta de agradecimiento al diputado David Razú

Y he aquí la mía!! (Ana). Por acá está la de Crix.

Carta de Ana de Alejandro a David Razú

David Razú cambió mi vida. Él cambió mi vida y la de mi familia gracias a la propuesta y defensa de las leyes de matrimonio en el Distrito Federal.

Cuando yo conocí a mi ahora esposa, Criseida Santos, hace casi 17 años, nunca imaginé que mi vida sería lo que ahora es. Hace 8 años iniciamos una relación de pareja que no estaba contemplada, en ese momento, por las leyes de nuestro país. Aún así nuestro amor fue más grande y decidimos compartir la vida juntas y formar una familia. Un par de años después, en el 2006, ya consolidadas como pareja trajimos al mundo un par de hijos hermosos que merecen los mismos derechos y el mismo amparo ante la ley que cualquier menor en el mundo. La ley, sin embargo, seguía sin considerarnos ciudadanas iguales al resto y nos discriminaba negándonos la oportunidad de un matrimonio.

En el 2010, finalmente, y gracias a David Razú nuestra familia encontró la igualdad de derechos por la que había luchado. El 21 de marzo de ese año, pudimos orgullosamente citar las palabras de Juárez y recordarle al mundo que “el respeto al derecho ajeno es la paz”. Ese día firmamos nuestro contrato matrimonial y afirmamos ante la ley el compromiso social, el vínculo afectivo que nos ha unido a nosotras como pareja de vida desde el 2 de enero de 2004.

Ahora, como antes, somos esposas, somos un matrimonio, somos dos personas que se aman. La diferencia es que ahora, gracias a David Razú, la ley nos reconoce.

Carta abierta de agradecimiento al diputado David Razú

Como parte del reconocimiento que la comunidad LGBTTTI quiere hacer al diputado David Razú postulándolo para el Premio Luis Elizondo, nos vimos en la tarea de escribir unas cartas para compartir cómo es que su actuación en esta legislatura impactó en nuestra vida.

He aquí mi participación:


Carta de Criseida Santos Guevara a David Razú
El 2 de enero de 2004, cuando mi ahora esposa Ana de Alejandro y yo decidimos unirnos espiritualmente jamás nos imaginamos que 6 años después podríamos casarnos con todas las de la ley gracias a los avances legislativos impulsados por el diputado David Razú en el H. Congreso de la Unión.
Me llena de orgullo saber que se ha superado favorablemente el debate y que las parejas del mismo sexo tenemos derechos plenos como cualquier otro ciudadano en este país, al menos en lo que a nuestras uniones civiles se refiere. Creo que este es un triunfo no sólo para Ana y para mí como miembros del colectivo LGBTTTI sino para todos aquellos que luchamos día a día por los derechos humanos. Cuando México sea capaz de reconocer social y jurídicamente que todos somos iguales ante la ley y que todos tenemos derecho a tener los mismos derechos, entonces estaremos en el camino de conformar un lugar respetuoso y maduro para que todos podamos convivir en armonía.
El derecho a que gays y lesbianas podamos contraer matrimonio es uno de los pasos necesarios para consolidarnos como una nación comprometida con sus ciudadanos y eso sin duda se está logrando gracias a representantes del pueblo que están tomando en cuenta la voz de todos nosotros. El diputado Razú y su equipo han trabajado arduamente y con gran visión para legislar las necesidades de un sector vulnerabilizado por la sociedad, y eso marca una gran diferencia en mi historia personal, en la historia de mi familia, en la historia de la comunidad LGBTTTI y en la historia de México.
 

viernes, marzo 25, 2011

Los chicos crecen

Pero claro que crecen y estoy orgullosa de eso. Hace ya ocho meses que yo, Criseida, dejé de trabajar y me he dedicado entre otras cosas a cuidar de Diego y Santiago. Durante estos meses nuestra relación se ha enriquecido de muchísimas cosas y me he dado cuenta de los retos de ser una Mamá de tiempo completo. Quiero decirles que nunca había tenido oportunidad de ser quien se quedara en casa. Ana sí. Ana tuvo oportunidad en el primer año de los chicos y ahora que yo lo hago siento esa mezcla entre orgullo, felicidad y frustración porque a mí me encanta lo de salir afuera, ejercer mi profesión y traer dinero a casa. Por fortuna o por desgracia, Monterrey, desde que volví de Houston no ha tenido mucho que ofrecerme en ese aspecto pero la vida continúa y tengo que aprender a vivir con lo que tengo. Y lo que sí tengo es una maravillosa esposa que se parte el lomo para sacarnos adelante y lo que sí tengo es un par de hijos también maravillosos en los que sí puedo volcarme y a quien les puedo marcar una diferencia.
Ayer fue la asamblea del Natalicio de Benito Juárez y el Festival de la Primavera. Diego y Santiago están en segundo de kinder y desde enero los cambiamos a la escuela pública por muchas razones; primordialmente las económicas. En México la educación se supone laica, gratuita y obligatoria y la verdad de eso tenemos que echar mano y tenemos que tomar esa realidad. Fueron a parar a un jardín de niños que está a cinco cuadras de nuestra casa. Así que todas las mañanas caminamos hasta la escuela. El ahorro es doble: no tenemos que pagar colegiatura (sí las cuotas que toda escuela pública pide, que si para el maestro de educación física, que si para mejoras, que si para materiales) y no tenemos que pagar transporte porque llegamos caminando.
¿Es mejor o peor la educación pública? Pues igual que todo, depende de cómo se aproveche. Diego y Santiago han tenido su etapa de ajuste pero para mí fue una grata sorpresa verlo bailar sin los típicos llantos. Lo grabé para Ana porque no pudo faltar al trabajo y se emocionó muchísimo al verlo concentrado y participando en el baile de su salón. Diego es la abejita:



Y como la política de las escuelas es mantener en grupos separados a los gemelos, Santiago está en otra sección y tiene otros amigos y otros compañeros. Santiago parece adaptarse con mucho mayor facilidad a los cambios y lo vi muy amoroso con sus compañeros. Eso sí, Santiago es un travieso de lo peor. Cuando subió al estrado a bailar tumbó una mariposa, Diego intentó ponerla en su lugar y eso tal vez distrajo la atención de su hermano. De cualquier manera bailó pero como su baile fue el último tal vez ya estaba aburrido para ese entonces. Helo aquí, el pájaro azul del primer plano.

viernes, marzo 18, 2011

Yo soy yo todo

Me defino. Al definirme me invento. Con hermosas palabras voy creando una persona. Pero este yo que yo me invento es sólo parte de la historia. Tú tienes el resto. Té eres mi testigo. Testigx/coautorx de mi yo que no soy yo, sino lo que tú quieres que sea.
Me defino y reclamo mi derecho a decir "yo soy quien soy y no me parezco a naiden" aunque para expresarlo tenga que usar frases prestadas.
Yo soy yo. Soy Ana. El Estado dice que soy Ana Elizabeth de Alejandro García. El mundo dice muchas cosas de mí. Yo soy persona. Soy un animal humano eternamente atormentado con definir quién es. ¿Tú quién crees que soy?
He decidido hacer muchas cosas, pero no forzosamente SOY todo lo que hago, ni mucho menos lo que digo, ni dejo de ser YO por hacerlo. Esos sólo son estados temporales de mi yo que me definen. Una parte de mí, pero no el todo.
Dicen que soy mujer, lesbiana, madre, artista... Y a veces yo también lo he dicho. Pero ni me sujeto, ni me circunscribo sólo a ello.
Soy artista, pero trabajo en un call center. Soy bisexual, polisexual, pansexual, o asexual según el día del mes, pero vivo una vida de lesbiana feminista (me viene la generación según el día) con posturas políticas (y en la cama) flexibles. Soy casada, legalmente monógama, pero creo en el poliamor. Soy poliamorosa, pero circunstancialmente monógama.
Soy hedonista ecléctica, creyente en todo lo visible y lo invisible, pero me comporto como agnóstica empedernida, casi atea gracias a dios. Soy anticatólica, pero rezo el padrenuestro y me convenzo de que eventualmente dejaré mis resabios heteropatriarcales.
Soy artista y me creo de arcilla. Soy diosa y me insuflo de vida. Me engarzo en oro y me cubro de perlas. Soy sabia. Soy divina. Soy hermosa. Soy tuya, soy mía, soy de todos. Soy una zorra. Soy una puta ética. Soy todo, soy nada.
Yo soy una masa informe que muere de nervios cada que te mira. Yo soy una niña insegura que tiene miedo de todo. Yo soy una guerrera valiente. Yo soy perseverante.
Pero sobre todas las cosas sé lo que no soy: yo no soy ejemplo de nadie, yo soy responsable de mi vida y sólo mi vida. La de nadie más. Yo soy responsable de mis ideas y de mis acciones. Yo no le debo nada a nadie y no pago facturas ajenas.
Yo soy Ana. Soy Gutano, pero también Maricosita. Soy la Vida, el Bicho, la Mami, la hermana y la amiga.
Yo soy lo que tú quieras. Si tú quieres, yo quiero.
Soy muchas cosas. Soy lo que quiero ser el día que se me antoja. Soy lo que tú quieres que sea el día que me lo pidas.
Soy paz. Soy amor. Soy luz. Soy energía.
Yo soy tú y somos parte de un todo más grande en el universo.
Yo soy yo.
Yo soy.
Yo.




miércoles, marzo 16, 2011

Yo no soy como las demás. De eso trato de convencerme todos los días. Mi moralidad no es la que rige al mundo, ni la del mundo me rige a mí. Y sé que cuando lo digo sueno exáctamente igual de loca que muchos otros locos que ha habido antes de mí. Yo no soy igual que nadie, y menos mal porque se supone que cada quién es diferente. Aunque eso me termine haciendo exáctamente igual. Me pongo tautológica, ontológica, y rebuscada... o rebuscona según se lea...
Por mi corazón vernáculo y ridículo ya habíamos atravesado. Por mis dolores pasados, por las tantas y tantas ridiculeces que me agobian en la vida, y lo único con lo que atino a defenderme es con "yo no soy como las demás". Me molesta seguir las reglas. Tener que lidiar con la autoridad con el deber ser. Me molesta sentirme encerrada en mi propio cuerpo en mis decisiones. Me molesta sentirme prisionera de mis expectativas.
Pero yo no soy como las demás que pueden aceptarlo maduramente. Yo me peleo, hago berrinches. Brinco, grito, lloro, rayo paredes, rompo cosas.
Estoy enojada, tan enojada que no puedo dejar de llorar. Estoy enojada de no decir claramente lo que siento. Estoy enojada conmigo por caer en el juego de la buena conducta. Estoy enojada conmigo por querer cumplir satisfactoriamente con roles autoimpuestos. Como un castigo autoimpuesto. Como un compromiso forzado. Me siento atrapada de mí. Me siento una vil común y corriente telefonista de call center que no tiene más futuro que la llamada de troubleshooting del día siguiente. Me siento eternamente perdida en una factura enorme de mil días sin explicación y sin razones.
Lo sentimos, en este momento nuestros operadores están ocupados atendiendo a otros clientes, favor de permanecer en la línea. Y permanezco en la línea... ¿Cuánto tiempo voy a permanecer en la línea antes de cansarme? Cansarme depende de mí. Empiezo a cansarme. ¿Cuándo me voy a ir?
Yo no soy como las demás. Yo no soy de las que se van. Yo me quedo. Yo no soy como las demás. Yo lloro por las tardes, independientemente del día del mes. Yo me enojo, yo me río. Yo sigo esperando, yo me quedo hasta que me corren o hasta que me dejan... O hasta que me dejan.


lunes, marzo 14, 2011

Monterrey, tierra querida...

Hoy en Milenio y en el Telediario matutino salió una nota sobre la discriminación en Monterrey. La nota me deja muy confundida por muchas razones, pero la más alarmante de todas es que TENEMOS el primer lugar en discriminación a CASI TODO. El estudio, sea o no sea serio, consistió en encuestar a habitantes de Guadalajara, DF y Monterrey. Y tal como el Tec de Monterrey, NOS EXIGIMOS SER MEJORES... pero mejores discriminadores.
Chequen la nota de Milenio en el siguiente link: Exhiben a NL como líder en discriminación.
En pocas palabras, la gente de Monterrey piensa que está bien:
A. Golpear a las mujeres.
B. En que las mujeres son violadas porque provocan a los hombres.
Y además piensan cosas tan raritas como que:
C. Los indígenas son pobres porque no trabajan lo suficiente.
D. Los católicos deben tener más derechos que los de otras religiones.

Si ven el siguiente video pueden notar que:
E. El 36% de los encuestados no les gustaría vivir con lesbianas.
F. El 30.6% con homosexuales.
G. El 29 % con enfermos de Sida.


¿Ciudad progresista? Me da tristeza todo lo que tenemos que aprender los regios y lo necios y cabezotas que somos para aceptar con humildad otra perspectiva de la vida. Creo que es lo que nos mantiene matándonos entre nosotros mismos.