viernes, marzo 25, 2011

Los chicos crecen

Pero claro que crecen y estoy orgullosa de eso. Hace ya ocho meses que yo, Criseida, dejé de trabajar y me he dedicado entre otras cosas a cuidar de Diego y Santiago. Durante estos meses nuestra relación se ha enriquecido de muchísimas cosas y me he dado cuenta de los retos de ser una Mamá de tiempo completo. Quiero decirles que nunca había tenido oportunidad de ser quien se quedara en casa. Ana sí. Ana tuvo oportunidad en el primer año de los chicos y ahora que yo lo hago siento esa mezcla entre orgullo, felicidad y frustración porque a mí me encanta lo de salir afuera, ejercer mi profesión y traer dinero a casa. Por fortuna o por desgracia, Monterrey, desde que volví de Houston no ha tenido mucho que ofrecerme en ese aspecto pero la vida continúa y tengo que aprender a vivir con lo que tengo. Y lo que sí tengo es una maravillosa esposa que se parte el lomo para sacarnos adelante y lo que sí tengo es un par de hijos también maravillosos en los que sí puedo volcarme y a quien les puedo marcar una diferencia.
Ayer fue la asamblea del Natalicio de Benito Juárez y el Festival de la Primavera. Diego y Santiago están en segundo de kinder y desde enero los cambiamos a la escuela pública por muchas razones; primordialmente las económicas. En México la educación se supone laica, gratuita y obligatoria y la verdad de eso tenemos que echar mano y tenemos que tomar esa realidad. Fueron a parar a un jardín de niños que está a cinco cuadras de nuestra casa. Así que todas las mañanas caminamos hasta la escuela. El ahorro es doble: no tenemos que pagar colegiatura (sí las cuotas que toda escuela pública pide, que si para el maestro de educación física, que si para mejoras, que si para materiales) y no tenemos que pagar transporte porque llegamos caminando.
¿Es mejor o peor la educación pública? Pues igual que todo, depende de cómo se aproveche. Diego y Santiago han tenido su etapa de ajuste pero para mí fue una grata sorpresa verlo bailar sin los típicos llantos. Lo grabé para Ana porque no pudo faltar al trabajo y se emocionó muchísimo al verlo concentrado y participando en el baile de su salón. Diego es la abejita:



Y como la política de las escuelas es mantener en grupos separados a los gemelos, Santiago está en otra sección y tiene otros amigos y otros compañeros. Santiago parece adaptarse con mucho mayor facilidad a los cambios y lo vi muy amoroso con sus compañeros. Eso sí, Santiago es un travieso de lo peor. Cuando subió al estrado a bailar tumbó una mariposa, Diego intentó ponerla en su lugar y eso tal vez distrajo la atención de su hermano. De cualquier manera bailó pero como su baile fue el último tal vez ya estaba aburrido para ese entonces. Helo aquí, el pájaro azul del primer plano.

4 comentarios:

Sueño Azul dijo...

que bonito chicas, los niños esta muy wuapos y como crecen!!
bss

Sueño Azul dijo...

por cierto mandarme vuestra dirección de correo que actualizamos para que veáis el nuestro.

Euge dijo...

están hermosos!!! y muy grandes!
Te envidio que estas en casa, yo estoy al revés, siempre he sido la que pasa más tiempo con el enano y ahora entre el trabajo y el estudio casi no lo veo, me estoy volviendo loca jajajaja.

Aprovéchalos!!!

Besos pa' los cuatro

Akaotome dijo...

Hola Sueño Azul, la dirección del correo de ana es cetonanonima@gmail.com y la mía es criseida_s@hotmail.com
Euge: Han crecido yo no se cuándo!!! La verdad es que ha sido muy bonito estar con ellos durante este periodo, creo que ya recupere mi vínculo con ellos que no es que no estuviera pero sí que se vio afectado con lo del viaje a Houston. Estos malabares que hay que hacer para estar en todo.