sábado, agosto 29, 2009

Necesito un patrocinador, necesito un Mecenas, en realidad un sponsor

Bueno, vengo para variar enojada. Ahora resulta que no es suficiente con ser hermosa e inteligente para lograr una beca o un TA o una admisión en una universidad gringa, sino que además se necesita un "sponsor", es decir un patrocinador.
Este es el punto en el que nuevamente me planteo la posibilidad de prostituirme o sentarme en la acera de una plaza pública a vender chicles, papitas y golosinas varias. De verdad quería cerrar el mes y empezar septiembre con un estado mental más tranquilo, pero todo se me complica cada día que pasa y yo me siento cada vez más ahogada por trámites que me parecen imposibles. La novedad más novedosa es que necesito un sponsor que firme mi forma (qué lindas son las cacofonías) de que sí puedo sobrevivir allá. Normalmente es un familiar el que tendría que firmarla, es decir el padre o madre o tutor con capacidad económica de mandar a su chiquitina hermosa y lista a los USA. También podría ser un primo multimillonario de esos que no tiran bardas, ni se esfuman a Durango en cuanto las crisis aparecen. O bueno, hasta un marido, pero en vista de mi carencia total de todos los anteriores siempre queda la posibilidad del fraude.
En realidad, se supone que queda la opción de un trabajo estable con un jefe buena onda de esos que te manda a estudiar a los United para prepararte para tu puesto en la compañía. Aunque bueno, quien conozca la triste historia, ya sabrá que yo ni tengo un trabajo decente, ni tengo uno de esos jefes buena onda que firman formas para mandar a sus empleadas a estudiar maestrias en español a Houston.
Básicamente necesito tres cosas:
1. Que el sponsor firme una forma de la universidad donde dice que acepta ser el sponsor.
2. Que el sponsor entienda que no pagará nada porque es un "en caso de que no haya dinero" y si no hay dinero nadie lo va a perseguir.
3. Que me dé documentación probatoria para el día de la cita en el Consulado que puede consistir en a) Carta de empleo y patrocinio de la empresa, b) Tres estados de cuenta bancarios de los últimos meses, c) Carta donde el sponsor dice que es el sponsor
Así pues, la vida no se cansa de de demostrarme que puede ser tan linda y tan impredecible. Y ahora que por fin veíamos clara una alternativa para que por fin todos juntos nos podamos ir a Houston, resulta que necesito el dichoso SPONSOR para demostrar que no me quiero quedar allá! Sí, algo así como "en caso de que le dejemos de pagar" quién se hará cargo de usted. HUM! Como si no supieran que de verdad, de verdad, una mexicanita promedio nunca es tan honesta como para no vender su alma al diablo para pasrse de aquel lado! Parece increíble pero tal vez es que la crisis realmente es mucha.
El punto de todo es que nuestro plan B es que yo me vaya a estudiar con Crix a la Universidad pero necesito prácticamente un Mecenas que diga que ayudará (pagará, pero decir pagar no es que de verdad vaya a hacerlo sino que solo firmaría que lo haría sin que esto se lleve a cabo) en caso de ser necesario los gastos en los cuales incurra mi hermosa personita. No, no se trata de que en realidad pague ni la tuition, ni las fees, ni la renta, ni el súper, es meramente un "por si acaso" que solo sirve de trámite.
Crix y yo hemos estado piense y piense pero de verdad no se nos ocurren muchas alternativas. ¿No habrá alguien ahí que amablemente se ofrezca cual Reyes Católicos de España a "patrocinar" esta expedición tan accidentada? ¿Alguien que tenga una escuela y que diga que me manda a "perfeccionar mi español"? ¿O alguien que diga que necesita que su empleada favorita haga un Master of Arts in Spanish para poderle poner los acentos a sus folletos?
En fin, Hola! Me llamo Ana y necesito un sponsor para poderme ir con Crix y nuestros hijos a Houston.

jueves, agosto 27, 2009

Cuando mueren los sueños

Hay sueños que mueren. Sueños que nos dejan, nos abandonan, nos arrebatan, nos son arrebatados, los matamos, o simplemente mueren. Cuando los sueños mueren hay que guaradrles luto. Hay que vivir el duelo como un proceso natural del ciclo de vida. Al principio está la negación, luego la tristeza, el enojo, la resignación y finalmente la aceptación. Así hasta dejarlo ir.
A Crix le gusta mucho la analogía del globo, ese que sueltas al aire y se lleva tus penas y más profundos sentimientos al cielo. Yo no sé qué pensar, a mi me cuesta mucho dejar ir.
Habrá quien lo haya notado: mis nicks y updates de messenger, gmail y facebook son status que oscilan entre la tristeza más desoladora y el enojo más intenso. Se me murió una ilusión y estoy en mi momento de duelo. No es el primer sueño que se me muere, ya me han dejado varios y a cada uno le he guardado su respeto proporcional. Ahora me toca llorar por éste.
Hay quienes depositan una esperanza en su trabajo, un lugar, una situación, una persona. Hay quienes construyen sus fantasías desde la más tierna infancia. Yo por ejemplo, ¿les he contado?, me iba a casar con mi primo Andrés (o eso pensaba y quería cuando tenía 3 años). A los 16 años me tocó asimilarlo, podría vivir enamorada de él si quería, pero NUNCA se iba a consumar mi debraye. Lloré, patalié mucho, tal cual corresponde llorarle a los ideales frustrados. Acto seguido reemplacé alpersonaje principal de mi historia, le di tiempo extra a mi sueño y lo resucité del coma, dispuesta a no renunciar a la parte básica del mismo.
Seguí imaginando, reemplazando al protagonista cada vez que fuera necesario. En total negación, sin aceptar si quiera la posibilidad de cambiar la fantasía de la iglesia, vestido blanco y familia feliz que va a McAllen cada fin.
Total, un día el sueño prefabricado a los 3 años me asfixió. Quise estrellarlo contra la pared, hacerlo estallar, ahogarlo, ahorcarlo, esconderme de él, pero el muy malditro sueñoi era más fuerte que yo, estaba arraigado amí y se resistía a encontrar la muerte. Mi dulce sueño se volvió casi pesadilla. Y si no podía matar al sueño, había que destrozar al protagonista.
Entonces fue cuando enviudé. No, no es broma. Yo soy viuda de un amor, o más bien autoviuda, porque yo solita lo maté. Envenené su cariño hasta que no aguantó más. ¡Pobrecito él, tanto que me quería!
Cuando vi lo que había hecho quise morirme yo también. Enviudé, no porque una Iglesia o un Estado me lo avalen, no porque haya un certificado de defunción. Enviudé porque ese día, mientras estaba yo en Valencia, fue declarada finalmente la hora de muerte de un gran amor. Me aferré, lo negué, envié miul cartas y hasta ropa interior, pero el daño estaba hecho. Y de la muerte no hay quien te salve, no hay vuelta atrás. Y es enjtonces cuando me quedó recoger los trocitos de mi alma desparramados en el piso y volverlos a pegar con Kola Loka.
Mi sueño original, sin embargo, aunque magullado, había resistido. Ingrato, ni por matar protagonistas se moría el dichoso sueño, o más bien, ya se iba debilitando, pero se aferraba como mala hierba. Quedó debilitado, pero se alcanzaba a adivinar todavía un vestido blanco, la ceremonia y la familia nuclear. Sólo había que buscar una nueva ilusión para llenar los huecos. A Crix le llegué con un sueñoi armado, un espacio prefabricado, un guion de película ya escrito, mi historial de fantasía que ella solo tenía que usar y asentir. Ni si quiera tomé en cuenta sus propios sueños, le impuse los míos. Poco a poco, como quiera, ella fue dejandome claras su ideas, sus límites, sus expectativas y tuve que ir moldeando mi propio sueño al de ella. No voy a decior mentiras, como a todos los muertos, aún le lloro y le llevo flores al vestido blanco, al vals, al banquete. Lloro por lo que pudo ser y no fue, por lo que yo creí que quería y no resultó estar escrito para míu en las estrellas. Pero a veces ni me acuerdo. El nuevo sueño que creamos juntas es tan hermoso que me permite vivir con alegría el aquí y el ahora, aunque en mi corazón siempre quedarán restos de humedad por los sueños muertos.
Recientemente me inventé una idea nueva. Una de esas ilusiones guajiras que desde el principio sabes que no son tangibles, pero qeu vale la pena intentar. Ya sea por mi mente hiperactiva, por mis afanes de aventura, mis ganas de complicarme la vida, porque soy renecia, o simplemente porque estaba allí (sí, ya sé, Elva, que si me hubieran puesto enfrente un pozo lo habría pensado y que hay oportunidades que es mejor dejar pasar), el caso es que me dejé soñar, tipo gran negocio, pirámide de Mary Kay, mis recursos son inagotables y voy a ganar, ganar, ganar. Volé e imaginé que cualquier cosa podría pasar.
Como quien sueña que le van a dar una beca, o que hoy sí, de veras, de veritas, hoy sí se saca la lotería, o quien jura que esta vez sí va a quedar embarazada, o quien sueña que nunca lo va a quedar, o que esta vez sí se saca el premio de... y así. Porque sueños hay mil, y todos soñamos y para gustos hay colores. Y entonces yo me dejé llevar.
Y como dice mi mamá, que es casi una santa, agárrate de la brocha que voy a quitar la escalera. Y de un santo zopetón me desperté. Desperté a la realidad y a la razón, a las cosas como son, o más bien a lo que ves es lo que hay porque no se puede de otra forma y hazle como puedas. A una realidad con trámites y sapos en el IMSS. A la realidad cruda y dura donde cada cuál se rasca con sus propias uñas. Y me toca hacerme tonta, o dejar de hacerlo, imaginar formas de convencerme de que esto no está sucediendo, que como siempre soy una exagerada, llorar hasta que los ojos se me escurran por sus cuencas, gritar, gimotear, enojarme hasta que no quede algo sin romper. Me toca aspirar hondo y profundo y exgalar poco a poco hasta encontrar la calma, entender por qué y cómo pasan las cosas. Luego, finalmente, me toca aceptar que así es, que los sueños, sueños son. Y entonces sí, amarrarlo a un globo de helio y dejarlo ir. Visitar de cuando en cuando la tumba de mis sueños, ponerle flores, recordarle cada vez menos, seguir adelante con mi vida... olvidar.
No creo ser la única, de hecho creo que habemos muchas que necesitamos sentarnos a pensar si el sueño que nos vendió Hollywood será alcanzable algún día. Si la fantasía que forjamos de chiquitas con el maridito de azúcar y los hijitos bonitos es real. Si la fantasía de la vida alternativa y flower power encaja con los sueños prefabricados. Si la posibilidad de encajar los sueños y realidades de ambas personas en la pareja es factible. Si nuestras formas de amar son compatibles.
Hace muchos años vi la película "Requiem por un Sueño" y no la entendí sino hasta ayer que iba por la tarde en el camión pensando en esto a lo que vengo dando vueltas. Trata de personas que viven vidas insatisfactorias y en algún momento dejaron morir sus sueños. Este fin estuvo aquí Crix ayudándome a pegar mis pedacitos otra vez, como tantas otras, conteniéndome emocionalmente, enseñándome cómo hacerle para seguir adelante, sosteniéndome fuerte y recordándome cuánto me ama cada día y hasta siempre. Antes que otra cosa, es la mejor amiga y consejera que la vida me pudo dar.
Crix me miró a los ojos, en alguno de nuestros muchos trayectos en camión urbano y me dijo algo así como: "tienes que entender, hay veces que hay que vivir un proceso de duelo por los sueños que no fueron. Y tu tienes que esperar, ser paciente, darle tiempo al tiempo, dejar que las cosas fluyan. Hay que vivir el proceso como guardando luto. Si alguien tenía una idea de lo que debía de ser y eso no resultó como la historia que había comprado, entonces necesita llorar por su sueño roto."
Así que este es el réquiem por mi sueño de una noche de verano, y por lo que pudo ser y no fue, y por lo que sí será. Este es mi "ya me cansé de mi tema de agosto y ya me cansé de estar enojada y ya me ventilé lo suficiente". Hoy recuerdo que sobreviví a mi viudez emocional hace 7 años y que si pude superar a solas mi más grande pérdida, con ayuda de mi mujer y mis hijos enfrentaré todavía mejor lo que sea.
¿Que cómo estoy? ¿es en serio? Sobrevivo a pesar de los esfuerzos de la vida misma por aniquilarme. Y quiero gritar: "déjenme si estoy llorando... quiero estar sola con mi dolor", pero no, de verdad, no quiero estar sola. Ya no quiero sentir, ni que duela, ni sufrir, ni pensar, ni nada.
Quien sí conoce mi "tragedia" personal, sabrá que exagero, pero no quiero saberlo. Espero que comprendan que yo soy una persona muy intensa y sentimental, muy emocional y si no ventilo lo que llevo dentro me pongo como olla de presión y yo no quiero explotar. Y si exploto no respondo por los que salgan salpicados. Pero prometí no explotar.
De nada sirve que me digan que todo va a estar bien, porque ya lo sé. Que todo pasa, que el tiempo cura todas las heridas, también lo sé. Ni me pregunten cómo estoy, porque mi respuesta cambia cada 30 segundos, aunque se puede resumir en "estoy dolida". No, no me quieran convencer de que soy una exagerada o una tonta por sentirme así, porque también ya lo sé. Y sí, ya sabía en lo que me metía y como quiera acepté. Aunque en el fondo no me lo esperaba, esperaba estar equivocada y pensaba, en el fondo de mí, de verdad esperaba que mi pirámide de Mary Kay no se me cayera encima y me dejara con menos fondos que cuando empezé. Esperaba equivocarme y que todo saliera bien. Pero a quién se le ocurre hacer inversiones tan fuertes en épocas de crisis! Y eso sí, ni me digan que luego se me olvida, porque eso sí no va a pasar: yo ni olvido, ni perdono.

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Este se suponía que era un blog sobre maternidad lésbica, pero últimamente se ha convertido en cementerio de ideales. No importa, todo es parte del proceso de la vida, el ciclo natural de las cosas. No puedo engañar a nadie diciendo que todo es miel sobre hojuelas, que todo va a estar bien. La verdad es que la mitad del tiempo no sabemos qué hacer. La otra mitad lo inventamos.

martes, agosto 25, 2009

Secretos de Alcoba VI

Pensé que jamás me tocaría postear un secreto de alcoba. Pero aquí van dos que me tocaron presenciar este fin de semana largo que pasé en Monterrey.
Diego tiene ya un buen tiempo en el modo me llamo-go-diego-go-y soy-un-súper-héroe. Y para convencerlo que diga su verdadero nombre, Ana le ha tenido que explicar que todos los súperheroes tienen un nombre secreto, y es así como hace que el niño diga Diego Alfonso en lugar de Go-Diego-Go.
Pues resulta que el sábado que salimos a pasear, Santiago, Diego y yo nos adelantamos mientras Ana hacía algunas cosas en el cuarto y yo aproveché para llevarlos rumbo a la puerta y de paso decirles que se despidieran de la abuela.
La conversación sucedió así:

Diego: Abuelita, ya noz vamoh. Mi Mamá es un súper héroe y va a ir volando muy arriba hasta las nubes.
Abuela: Ah, ya se van, bueno.
Mamá: Volando?
Santiago: Pero pero... no podemos volar!

Me dio mucha ternura que Santiago intentara, literalmente, aterrizar a su hermano. Y llamó mucho mi atención el uso de la lógica que estaba haciendo.
Luego, ese mismo día de regreso a casa, veníamos en el camión y cada uno terminó sentado en nuestras piernas. Santiago con Ana, Diego conmigo.
Y como son unos malechores de lo peor que ya saben abrir puertas y además de todo podían levantarse a mitad de la noche o muy temprano en la mañana mientras todos dormían y salir a explorar el patio, Ana en común acuerdo con su madre, decidieron amarrar la puerta para que no pudieran abrirla así como así. Entonces, con eso como antecedente les presento la conversación número dos:

Diego: Voy a marrar la puerta y Mamá no se va de viaje...
Santiago que estaba cómodamente recargado en Ana saltó de inmediato y dijo: No, Yeyo no, mamá no viaje no trabajo!!!!!

Yo morí de la risa y claro de la ternura que me provocó la discusión entre mis dos vástagos. Uno entregado por completo al mundo de la fantasía y la invención de historias, y el otro en el campo del razonamiento, de las relaciones causa y efecto y de esa cosa tan abstracta que es la realidad.
Ay... mis bebés que ya no lo son tanto...

jueves, agosto 20, 2009

Ansiedad Generalizada

Bueno, un médico del IMSS decidió que lo mío es un estado de Ansiedad Generalizada. Y creo que lo mío es un estado mental que ya distorsiona la realidad. Los trastornos Bipolares I suelen tener momentos de delusiones, o como quiera que se diga en español. Yo, como que ya imagino cosas! Estoy al borde del delirio de persecución más acuciante, tanto que ahora sí me siento hija de mi padre.

¿Me estaré volviendo loca? ¿O será que ya lo estaba y ahora que entro en razón me doy cuenta que lo mío ha sido locura temporal?

No tengo idea, de verdad que no. En fin, no se me confundan, que me sigo asumiendo feliz, sólo que hoy ESTOY empanicada ante las perspectivas que me plantea la vida... Las cosas cambian tan rápido a mi alrededor que no les puedo seguir el ritmo, me desconcierto y siento un desbalance horrible.

Me viene a la mente una situación muy particular: Yo tengo una amiga, Myrna, de la cual he platicado antes y a la cual llamo por hobby "nominalmente mi mejor amiga" y a veces en un exceso de confianza para con Crix y con ella la llamo "mi ex-mujer". El caso es que hace 7 años tuvo a bien (¿mal?) divorciarse de su entonces marido y ahora actual concubino. Las circunstancias de la separación son lo de menos. El caso es que devenimos en un apego que empezó por una llamada telefónica a la semana desde Valencia a Mty (yo la llamaba desde mi retiro espiritual en España) y terminó en una banca de un parque llorando porque su concepto de familia es diferente al mío. En el lapso de los dos primeros años, yo me convertí en su soporte, mano derecha y casi padre de sus hijos (así me llamaba su hermano y sus amigos). Fernanda y Daniel eran mi luz de cada día. Sobre todo Fer. Llegué a hacer la promesa de que algún día le pagaría la carrera a esa niña. Nos veíamos diario y sus hijos y yo desarrollamos el afecto puro y sincero que se da con la diaria convivencia. Nunca me dijeron "Tía", siempre Ana. Pero yo los quería (y quiero) muchísimo. Dirán que no es lo mismo, pero yo les apoyaba mucho también en el sentido económico, en aquella época eran otras las circunstancias. Casi que los sacaba más a pasear de lo que saco ahora a los míos.

En fin, luego vino la situación en que yo me fui al DF y ella, (Myrna obvio) se peleó con Crix por una bobada, pero yo seguí llamándola y todo. Ella se sintió solita y su marido la reconquistó, lo cuál la verdad ha sido bueno a final de cuentas aunque en aquel entonces la idea no me parecía tanto. Obviamente, la relación cambió y los niños ya sólo me veían como la amiga de su mamá que ocasionalmente venía a Mty a visitarlos.

Después yo me embarazé, pasé un mes en su casa en una visita que hice a Mty y Daniel y yo peleábamos diario. No digo que fuera lógico, él tenía 5 y yo 27, pero discutíamos como familia. Allí fue donde empecé a pensar en mudarnos de regreso y hasta ser vecina de Myrna. Mi relación con mi abuela era de discusiones y mucho cariño, no sé qué decir, como las de antes. Así que algo así tenía yo con Daniel. Obvio Myrna me regañó y padre biológico (ja ja ja) tampoco lo encontró simpático. Pero la verdad es que jugábamos mucho y nos llevábamos bien por encima de todo.

Para entonces los encuentros y desencuentros de Myrna habían llegado al punto de la tolerancia semiamistosa, así que cuando nos vinimos a vivir aquí esperábamos una especie de recepción cálida. Pero llegamos cerca de Navidad, y ya sabrán nuestros temas con la Navidad. Ése fue el año que nos alimentamos de los renos de Santa.

Al final lo intentamos un par de meses, hasta que un día del niño, después de haberlo planeado por semanas, Myrna nos canceló porque iba a recibir "familia" en su casa. Criseida, ella y yo, terminamos llorando un par de horas en la banca de un parque porque ella no nos veía como familia, y Myrna decía que sí, pero que su familia no y ella no iba a imponerles gente a ellos y so and so... Cabe agregar que nos llevábamos super bien con la susodicha familia, pero más bien había otros issues en el trasfondo que fueron saliendo más adelante.

Después de eso seguimos hablándonos. Siempre seguimos hablándonos. Es una parte muy importante de mi vida y ya lo dije, yo siempre recojo mis chanclas, no las puedo andar dejando regadas por allí. Pero me asustó darme cuenta de que sus hijos sólo por eso ya no me verían como familia, que incluso nunca he podido desarrollar un lazo con su tercer hija. Que mis hijos rara vez piensan en la "Tía Myrna".

Y bueno, ahora estoy llore, que llore. O más bien, no más me acuerdo...

Y ahora, ahora tengo una nueva "familia" o tenía.. o ya no sé!

Los Tenorio... Allí está otra historia. En prepa, hace quince años justo, en Agosto de 1994, yo vi un niño chistoso, de ojos claros y plática alaracosa y fluída. Superando la inicial timidez que me caracteriza ante los desconocidos, me acerqué y le pregunté su nombre: "Tenorio, Manuel Tenorio" e hizo la más barroca de las reverencias posibles. Es un encuentro inolvidable que me dejó marcada de por vida. Por muchas razones. Para empezar me volví su stalker personal. Fue un crush de prepa (ése sí!) por el cuál yo lloraba en albercas, patios y fiestas varias. Luego se me pasó. Pero me tomó mi tiempo. Juro que hubo un momento en que lo odiaba yo con más ganas que nada. Claro, luego uno de los momentos en que más pánico sentí fue cuando Elva, su entonces novia y actual esposa me dijo "leí tu autobiografía, me gustó mucho!" y yo allí hablaba de todo ese tema.

En fin, eso fue hace más de diez años. Luego, nuevamente, viene el momento en que yo me fui al DF y Crix y yo comenzamos a andar. Es más tengo bloqueado en mi mente el momento en que les dije a ellos que estaba con Crix. No lo recuerdo. Pero recuerdo claramente una vez que fuimos a un café en una de mis visitas, y luego a otro y aotro y así seguimos, y nos invitaron a su boda y ellos sí nos dieron invitación impresa con fecha y todo. Y luego, vine yo porque Crix no podía y por cierto llevé de pareja a Myrna.

Total, de pronto ya éramos nostras, Crix y yo, ajonjolí de todos sus moles. Cuando se casaron nos invitaron a su casa. La plática nunca se nos acababa. Eran horas y horas y horas. Primero con películas raras, luego con juegos de mesa, luego con series de televisión, luego hasta con animes y de vuelta a las películas raras. Vinieron los hijos y hasta un tiempo fueron al kinder juntos, hasta que los míos se salieron. En tiempos de carencia hasta nos empleó de choferas/repartidoras. Ha sido un amigo súper divertido y Elva una súper buena consejera, insisto, una sanadora de almas de lo mejor. Antes, yo pensaba que todavía había reservas, ahora me doy cuenta que puedo confiar en ellos plenamente. Se han ganado mi respeto a pulso, los quiero y los admiro. Mis hijos los ven ya como parte indispensable de sus vidas y Diego acuñó la ya famosa frase: "Tío Manuel es mi favorito!"

Ahora no me sacan de su casa. Y espero que no me corran pronto.

Y digo que ha sido altamente influyente en mi vida porque en mis momentos de peor depresión en la carrera todo recaía en :"Es culpa de Manuel y de Zedillo!" Por él conocí al 50% de mis amigos de antes y ahora. Por él indirectamente conocí a los amigos que mellevaron a conocer a ése de cuyo nombre no quiero acordarme. Por él conocí a la mujer, al amor de mi vida. Él casi que nos metió a la una en el radar de la otra.

Finalmente, entre los amigos que tuvo a bien presentarme, están algunos, cuya importancia en mi vida es tan fluctuante que me hacen desvariar la cabeza. David Chapa, Ixchel, los Guerra, en fin, mucha gente que entra y sale y vuelve a entrar.... y a veces a salir.

Esto me pone de nervios.

Y volvemos a Myrna y sus hijos. Cuando ella y yo salíamos a diario, solíamos visitar mucho amis amigos, y sus hijos estaban muy involucrados emocionalmente con varios de ellos. Sobra decir que la gran mayoría me dejaron de hablar cuando empecé a salir con Crix. Y Daniel preguntaba a diario por Mache, y Fernanda preguntaba a diario por Roberto. Roberto que incluso fue padrino de sus hijos junto conmigo, porque yo soy madrina de los hijos de Myrna.

Y yo, sentimental que soy, lloraba diario por los hijos de Myrna. Y ahora, sentimental que soy, me he torado ya tres veces a Diego en brazos llorando por tíos y tías diversas a los que tiene ya tres, cuatro y hasta cinco semanas sin ver. Santi, se nos queda viendo, y nos da abrazos y nos dice "tanquila, Mami, tanquilo Iego, ya mene Mamá de Jiuton".

Pero yo no estoy tranquila. Me duele mucho pensar que mi círculo íntimo se ve trastocado porque a veces las personas no le dan el mismo valor que yo a ciertas relaciones. Y en esos momentos, me siento desmoralizada, y realmente enojada. A veces, me siento usada. Es como que "sólo te veo cuando me pareces divertida, pero el muerto y el arrimado a los tres días apestan y tu ya extendiste tu visita hasta el cansancio".

Bueno, es que yo soy muy sentimental, y la gente normal tiene familias biológicas con las cuáles pasar la Navidad. Y lagente normal no se mortifica desde agosto sobre con quién va apasr la Navidad este año. Y la gente normal lo tiene claro. Y la gente normal no es delusional, ni se imagina que la estiman más de lo necesario.

En fin, que yo no soy normal, y estoy segura que alguna par de desterradas hijas de Eva, del otro lado del mundo entenderá que las familias por opción y las comunidades de intención son necesarias, son base y red de apoyo fundamental para quienes ya no contamos con nuestras familias de origen. En fin, es sólo drama. No es otra cosa. Seguro algún ciclo hormonal tengo volteado.

O seguro, es que de verdad tengo delirio de persecusión y nada pasa, nada cambia, todo sigue igual... Lo mío no es más que Ansiedad Generalizada y ya.

martes, agosto 11, 2009

Sigo viva

Este post lo escribo Chana, pa que me leas Juana... No más porque me encanta la pasivo-agresividad.
:)
Punto 1.- Soy feliz. Soy muy feliz.
A veces estoy triste. A veces estoy contenta. A veces estoy compungida. A veces estoy enojada. Otras veces muero de miedo, algunas veces me desborda la angustia. Puedo estar sorprendida, alterada, deprimida, en el hoyo y cavando. A veces, simplemente estoy. Se llaman estados de ánimo. Se trata de estar en ellos, no ser ellos. Son estados en los que me encuentro, no me quedo en ellos, no soy ellos. Soy feliz, aunque esté triste. Soy feliz, aunque esté celosa. Soy feliz, aunque padezca dudas y temores. Soy feliz, hasta cuando me siento sola y cuando lloro en el baño.
Soy feliz, no porque tenga todo lo que quiero, sino porque quiero mucho lo poco que tengo. Cuestión de apegos, será. Soy feliz, porque ciclotímica que soy, mis constantes manías me ayudan a exudar felicidad. Soy feliz porque me lo justifico en el hedonismo (del cual soy fan cuasi religiosa) y vivo intensamente cada emoción y cada estado de ánimo. Vivir así, sentir así, hasta que duele, me hace feliz.
Punto 2.- Sobre mi codependencia.
Hola. Me llamo Ana y soy codependiente. Y lo digo así, sin penas ni pelos en la lengua. ME gusta fusionarme aunque sea de larga distancia, porque créanme, también se puede. No sé bien si debería decir que "soy" codependiente o que "estoy" codependiendo o que de plano "me gusta" la codependencia. Anyways, fui a una sesión del grupo de mujeres y lesbianas de Cresex este miércoles pasado y tratamos el tema de la codependencia. Me fui llenando de angustia al reconocerme en cada síntoma, pero la neta es que me gusta. Al final, resulta, según la psicóloga, que si la pareja es feliz en su fusión y no resulta en violencia inecesaria (hay alguna necesaria no? :P), se vuelve una cosa aceptable.
Salió en la reunión que quizás sea cosa de Occidente esta cosa estrambótica de la búsqueda del yo y la individualidad. Platicamos de que en Oriente se considera que una es parte del todo, así que no existe ese miedo a pertenecer a la otra y ser parte de alguien o algo más grande que una misma.
Yo me siento a gusto y feliz con mi codependencia, y siendo parte de comunas y comunidades más grandes que yo misma, donde generamos cosas mejores y más agradbles para todas las personas que estamos dentro. No tiene que ver con mi "completitud" o falta de ella, sino con la grandeza de formar parte del Universo.
A mis amigüis lind@s que solapan mi codependencia, les adoro y son parte de mi todo.
Punto 3.- Que la chancla que yo tiro....
La vuelvo a recoger y a recoger, a levantar de nuevo hasta que me duele la espalda de tanto agacharme... pero creo que todo radica en la codependencia antes citada.
En fin, que como soy codependiente, me da por extrañar. Pero extrañar, extrañar, o sea, extrañando en serio, no nada más "echar de menos". Una echa de menos cualquier cosa reemplazable. una extraña algo que hace falta en la vida. A mi me hacen falta las personas que de una u otra forma completan mi vida, no porque yo no esté completa (como em marea eso de "primero tenemos que estar compeltas nosotras mismas"), sino porque a su lado mi vida es mejor. Y yo espero que la suya también se vea beneficiada con mi presencia.
A veces echo de menos mi pijama favorita, como caundo la lavo y no la veo en todo el fin, pero cualquier camiseta me da cobijo y ya está. Echo de menos mi cepillo, pero me peino con cualquier otro de plástico y ya quedo presentable. Al que sí extraño de veras es a mi cepillo de dientes, sin él no vivo, y por el bien de la comunidad no puedo pensar en mi vida sin él.
Punto 4.- Extrañezas y faltas.
Extraño como una loca a Criseida, me hace falta. Me gusta su compañía y yo sí creo que juntas formamos parte de algo más grande que nosotras mismas por separado. Juntas tenemos una familia. Y así mismo, formamos parte de un microcosmos al que hemos ido incorporándonos, independientemente de nuestra situación geográfica.
También extraño a algunas personas más que se han vuelto parte importante de mi vida. Y a otras las echo de menos, pero la vida me ha ayudado a dejarlas ir y soltarlas, hasta que solitas deciden regresar y pedirme que les dedique los miércoles antes del grupo, no más por no dejar algún día desocupado en mi agenda. Así somos las personas, vamos, venimos, regresamos y bueno, alguien como yo siempre acepta que regresen cuando tengan tiempo y le haga yo falta. Pero falta falta. No nomás porque me echaron de menos como al reloj del abuelo que se fue y volvió del Monte de Peidad, pero en realidad no hacía falta, falta lo que se dice falta.
Punto 5.- Dedicatorias.
En fin, que yo nada más necesitaba reportarme con buen estado de salud y que sigo viva. Y bueno, las dedicatorias del presente post van así:
Para Crix, que espero no se deje amilanar por quien la acuse de soltera, yo sé que formo parte de su todo y ella del mío aunque nuestros todos sigan siendo todo a la distancia. Ja ja ja. Que tu sin mi eres tu, y yo sin ti sigo siendo yo, pero me gusta más cuando tu y yo somos nosotras. :)
Para aquella curiosa anónima que quiere saber dónde ando. Aqui estoy, y sigo viva y bien y feliz. Muy feliz, gracias por preguntar, cuídate! Y sigue leyéndonos!
Para mis amiguitos del alma, que ya de verdad hasta acongojada me siento de tanta lata que les doy. Los quiero mucho! A los que me sacan a una chela el lunes, a una comidita el martes, a una entretenida de media semana, a un paseíto el viernes, a una distraída el sábado, o hasta a un antro, y a la obligatoria paseada de hijos los domingos. Ahora ya tengo agendado el miércoles y estoy extasiada!
Y bueno, para quienes me echan de menos, ándense a paseo y consíganse con qué entretenerse, ah y me llaman cuando me extrañen de veras y les haga yo falta y sobre todo, tengan tiempo!!! :/ Que la chancla que yo tiro sí la vuelvo a levantar y siempre tengo tiempo para lo que sea. En fin...
Era todo, creo yo, por el momento.
Punto 6.- Necesitaba tanto ventilarme en público!

martes, agosto 04, 2009

They just don’t see my real side…

Hoy contesté un test en Facebook que se llama Which feminist thinker are you? Y me salió: Audre Lorde: Self-proclaimed black, lesbian, feminist, warrior, poet, etc. Y luego de mandar las respectivas invitaciones a la demás gente lo postié en mi profile y recibí por todo comment una simple pregunta: Eres feminista?
No supe que pensar pero pensé en contestar varias cosas:

Un simple y llano reply que dijera: Self proclaimed HISPANIC, lesbian, feminist, warrior, poet, y adjuntar pruebas, pero pensé que tal vez la poesía derivada de Arjona no me sería de mucha ayuda.


Ofenderme, claro, no por nada casi me divorcio de Ana a los dos días de haber llegado al DF por haber llenado la casa, no solo de lesbianas, sino de lesbianas feministas que además estaban organizando el VI Encuentro Lésbico Feminista de América Latina y El Caribe del que ella formaba parte como comité organizador y a cuyas juntas me obligó a asistir con religiosidad pese a mi renuencia a toda esa cuestión que me parecía “diabólicamente comunista”.

Contestar nomás que sí, total, esto de la política es cuestión de autoproclamarse y ya está.

Pero luego me quedé en serio reflexionando, porque en realidad era una simple pregunta a la cual podría contestar: nomás tantito.

Pero es una pregunta que me obliga, no a responder, sino a repasar mi historia y la relación que tengo yo con el feminismo.

Para empezar no me incomoda ser identificada con esta palabra. Al principio sí, antes de vivir en el DF. Al principio pensaba en la indefinición y apatía como forma de vida, pero eso cambió cuando Ana me presentó a gente maravillosa y me confrontó a todos y cada uno de mis prejuicios. Ninguno ha salido impune, todos han pasado por la báscula.

Y al principio renegué tanto de que me hubiera obligado a entrar en ese mundo de feminismo, socialismo, zapatismo, activismo y muchas más cosas, pero ahora tengo un entendimiento del mundo más completo y sobre todo, entiendo que si una no se auto proclama, se empodera y empieza a pedir lo que necesita, la gente por sí sola no renunciará a sus privilegios por hacer las cosas más equitativas.

Pero sí, soy lesbiana, lesbiana feminista, haciendo un u-turn a la academia aunque hice lo que pude en el activismo, sobre todo en el activismo lésbico y de la maternidad lésbica.

Conozco de lo que Yan María(*) intentó enseñarnos en los grupos de estudio, de lo mucho que Karina nos transmitió en las encerronas en su casa de Tepojaco, de lo que alcancé a comprender de oídas de las autoras que estudiaba Sara, de lo mucho o poco que he leído por mi cuenta y en Wikipedia, y ahora de las clases que he tomado.
En el DF le perdí el miedo al feminismo, aprendí lo que es la sororidad, el patriarcado, el neoliberalismo, la propiedad privada, las alianzas entre movimientos y sindicatos y un sinfin de cosas más que, al parecer, no he sabido poner en práctica.

En fin, ese es otro tipo de closet: el feminismo. El terror que da identificarse como feminista. El descubrirse con las mismas preocupaciones que las feministas tienen y resistirse a autoproclamarse. O el identificarse con alguna lucha del feminismo y escudarse en algo, en algo asi como “ver los toros desde la barrera”.

El feminismo, en mi caso, ha sido teórico-práctico, aunque sé que para algunas esto sonará tibio, pero ese ya es otro asunto.

Amo con un gran fervor a las mujeres, amo con un gran fervor a Ana y aunque le digo “mi mujer”, nadie mejor que yo sabe que no me pertenece.

Tengo una relación difícil con mis padres, pero me gusta la maternidad. No me gusta el maternaje, me gusta la maternidad. Aunque amo las películas de Sara García no quiero reproducir el patrón de abnegación. Para mí la maternidad no es exclusiva, no debería serlo. Cada persona debería tener más de una persona a la cual recurrir, desde bebé hasta anciano.

Y cada mujer merece la libertad de amar, coger, trabajar y estudiar lo que se le pegue la gana. Ejercer la maternidad por gusto y no por imposición heteropatriarcal. Casarse, si sirve de algo casarse, por gusto y no para obtnener la validación masculina, en el mundo masculino. Y sobre todo, liberarse del estigma de su función reproductiva.

En fin, son pensamientos que la dichosa pregunta me provocó.

(*) Yan María Castro es una de las primeras mujeres mexicanas en declararse lesbiana feminista. A principios de los 1970's funda el colectivo Oikabeth y desde sus orígenes participa en el análisis y propuesta de autonomía, para el movimiento antes citado, respecto a la derecha, a los financiamientos, al movimiento homosexual -por la milenaria opresión histórica de la esclavitud de la mujer-, al feminismo heterosexual, y a la izquierda -por su carácter profundamente patriarcal-. Castro ha participado en numerosas actividades, foros, conferencias y publicaciones relacionadas con el feminismo, el movimiento lésbico así como en los movimientos sindicales y otras luchas desde la sociedad civil. Además, es compiladora del Archivo Histórico del Movimiento Lésbico en México (1977-). Usted puede leer algunos de sus artículos en el sitio Web Ciudad de Mujeres:
Tomado de: Enkidu Magazine

sábado, agosto 01, 2009

Yucatán: promulgan ley de la familia

Casi lo consiguen en Nuevo León, ahora todo parece indicar que es un hecho en Yucatán la Ley de la Familia que básicamente dice que personas del mismo sexo no pueden unirse legalmente ni mucho menos adoptar niños. Es una pena que la lucha que algunos activistas de todo el país están haciendo de pronto reciba estos vuelcos, estos ataques frontales de grupos de derecha a la comunidad LGBT.
Suficiente es el estigma social, suficiente es la lucha día a día como para ahora tener que luchar contra una figura jurídica que estrictamente prohíbe la protección legal de las parejas del mismo sexo.
Creo firmemente que el Estado no tiene que hacer otra cosa excepto proteger jurídicamente o intervenir en aquellas situaciones en las cuales esté en riesgo el derecho de algún ciudadano y hasta donde tengo entendido, sea uno del color que sea, de la estatura, de la complexión, tenga uno el color de pelo y de ojos que tenga y se acueste con quien se acueste el Estado debe ser capaz de proteger los derechos de cada uno de los ciudadanos.
Pero en fin, todo parece indicar que las personas que compartimos hijos, vida, sexualidad, amor, proyectos, sueños, etcétera, con personas de nuestro mismo sexo no podemos ser protegidos por las leyes de este bendito estado mexicano.
Yo de verdad no entiendo.
Yo de verdad quiero creer que la idea de tener un aparato legal es para poder llegar a un acuerdo común, un acuerdo común entre los habitantes de cierta comunidad y me parece que la humanidad pronto se ha olvidado que las persecuciones solo son muestra de cuan irracionales podemos ser frente a lo que amenaza nuestro sistema de vida. ¿Qué clase de amenaza representa, entonces, la unión de personas del mismo sexo para el discurso de poder? ¿Para la supuesta normal? ¿Para la mayoría? ¿Para la religión? ¿Para la economía?
Entiendo que la gente tenga concepciones diferentes de la vida, pero me gustaría entender cuál es la lógica de esta serie de intentos por hacer ilegal una elección de vida que ni es buena, ni mala, ni mejor, ni peor, solo diferente. Me gustaría comprender qué es lo que defienden porque solo así podría acercarme un poco más a comprender qué es lo que tanto temen o cuál es el privilegio que piensan que están perdiendo.
Por cierto, soy Criseida…