sábado, enero 31, 2009

Contigo en la distancia

Yo me echo ánimos. Y he tenido la gran fortuna de que en Houston he encontrado gente que me ha echado la mano de una manera maravillosa. Pero yo veo el departamento donde estoy viviendo y no dejo de pensar en Ana y los niños, y pienso: estarían tan bien en un lugar como éste. Y luego pienso que hay que tener paciencia, que seis meses se pasan volando.
Ayer pude hablar con Ana y con los tiagos. Diego me pareció sorprendente, una semana que no lo oigo me parece que ahora es un niño de cinco años. Ana dice que tampoco exagere, que de tres palabras que usaba por oración, ahora usa cinco. A Santiago no lo pude apreciar bien porque gritaba mucho y provocaba estática en el teléfono. Hablar desde Estados Unidos por medio de tarjetas de prepago implica cierta estática y ciertos ecos en la bocina, yo me imagino que así se oía antes cuando las operadoras conectaban los cables para hacer las llamadas.
La comunicación es muy poca realmente, porque el problema no es comprar las tarjetas o conseguir los lugares más baratos para hacer las llamadas, el problema es que allá en Monterrey Ana no tiene dónde recibir las llamadas, eso y que su horario siempre es muy estrambótico.
De verdad espero que el padre de Ana pague muy pronto el teléfono para que yo no termine de enloquecer.
Los primeros días, como les decía, tuve que dormir en el piso!!!! Sí, en el vil piso que aunque está muy alfombrado y pachón, no dejaba de ser piso. Y bueno, mi roomate me prestó una cobija. En Houston el clima es parecido al de Monterrey, así que uno de estos días de la semana pasada nos dio el bajón de temperatura que yo hasta tuve que dormir con tenis porque de otra manera no se me calentaban los pies. La verdad no me quejo, es parte de la aventura, además una gran amiga me ha conseguido una cama y ya ayer pude dormir como Dios manda.
Hoy, el soundtrack de esta historia es el siguiente, se los pongo con Tin Tan para estar ad hoc con mi contexto:

jueves, enero 29, 2009

Teléfono descompuesto

Si Dios existe, tiene un NEGRO sentido del humor. No me queda duda. Pues resulta que ya estoy en Houston y las cosas acá van mejorando y a pesar de ciertas inclemencia todo marcha viento en popa. Sin embargo, he perdido gran parte de la comunicación con Ana y Diego y Santiago debido a un artefacto que prometía acortar distancias: EL TELEFONO.
Como la historia de cosas inexplicables que hace el padre de Ana aún nos persigue, Ana no tiene teléfono como para que yo como ser civilizado le llame desde acá y nos contemos cositas al oído. Eso repercute en que tampoco tiene internet. Y la situación se complica porque durante las mañanas da clase y en la tarde sigue con su empleo en el call center.
Pero teníamos el celular, que aunque nos salía caro porque solo puedo recibir mensajes pero no enviarlos, y hacer llamadas que son cobradas a un ojo de la cara y se come mi saldo al igual que el de Ana, era la mejor vía de comunicación que habíamos encontrado.
Sin embargo, ayer sucedió que simplemente no la puedo escuchar. Sí, señores y señoras, marco (o me marca) y ella me puede oír pero YO NO!!!!! No sé cuál es el problema, pero el caso es que ella puede oírme y yo puedo leerla.
Tiene sus ventajas, claro, puedo darle malas noticias y no me grita por el teléfono (que tampoco es que lo haga muy seguido, no vayan a creer), y yo puedo exigirle explicaciones y ella puede colgar y no mandarme contestación por texto.
Aún así, lo que tenemos ahora de comunicación es algo muy bizarro.
Hoy me mandó un recado para que marcara y "hablara" primero con Santiago y luego con Diego.
La "conversación" se llevó a cabo así:
YO: Hola, pues no sé cómo calcularle el tiempo, pero ahí va, voy a contar hasta tres y empezaré a hablarle a Santiago.
[silencio]
YO: Hola, Sampi, cómo estás, ¿te estás portando bien?, ¿fuiste a la escuela? Cuéntame qué has hecho, ¿jugaste con Diego? ¿te está cuidando la abuela? Bueno, Sampi, te quiero mucho, pásame a MAMI.
[silencio]
YO: Bueno, no sé con quién estoy hablando, pero le voy a empezar a hablar a Diego... Hola Diego, cómo estás, qué estás haciendo, ¿fuiste a la escuela?, pórtate bien con Mami, con la Abuela y con Sampi, no llores mucho. Pásame a MAMI.
[silencio]
YO: Bueno, no sé si le calculé bien, me siento muy extraña adivinándole, pero bueno, ya voy a colgar.


De ratito entraron dos mensajes de texto a mi celular: Era Ana diciendo que había salido todo bien, que Santiago y Diego regresaron el teléfono cuando les dije, y que si tenía acceso a una WEB CAM podían ir al ciber, pero por desgracia yo estaba trabajando y ahí no hay computadores con WEB CAM, habrá que esperar a un fin de semana que mi roomate me preste la suya y pueda verlos a los tres.
Mi otra roomate irá a Monterrey el próximo fin de semana y me está entrando la comezón de irme con ella.
¿Me alcanzará el dinero?
No se pierda un capítulo más de esta tragicomedia.
Anita, ¿será que uno de nuestros teléfonos es republicano y está siendo bloqueado por el pro-Obama?

lunes, enero 26, 2009

Me picaron las avispas pero me comí el panal

Ya estoy en Houston y no me lo van a creer, el viaje rumbo a esta ciudad fue el más tranquilo de todos mis recientes viajes. Para empezar, nadie ocupó en el autbobús el asiento al lado mío, así que pude dormir todo el camino de Monterrey a Nuevo Laredo, donde hizo la primera parada. Inusualmente, no hicimos tanta fila en el puente, y delante de mí en la ventanilla de los permisos solamente había cinco personas. Sí señores, cinco personas. Y lo que pudo ser mala suerte, en realidad fue buena, porque justo me tocaba pasar y fue cambio de turno, entonces fui la primera persona que atendió un agente recién comido y de buen humor. Me recogió el permiso de turista y me selló todos los papeles que tendré que usar/cargar por los próximos años.
Apenas cruzamos la frontera y nos paramos a comer. Después me dormí y me dormí y llegué con vida a Houston.
Ahora me estoy quedando en un departamento donde se supone que viviré hasta el verano, lo malo es que no está amueblado y no tengo ni una sola cobija.
Necesito ir al Salvation Army!!!!

jueves, enero 15, 2009

Aquí unas fotos recientes...

Y se preguntarán qué hemos andado haciendo... no mucho, navegar por nuestros días preguntándonos cuándo se arreglarán los trámites de Crix. La vemos ir y venir y ni se termina de ir ni de quedar. Mientras visitamos amigos y tratamos de llevar una vida normal.

Por otra parte yo sigo con mis cursos de la región IV, cada vez más cerca de la meta. A punto de entrarle al rollo del doble empleo y menos horas con los niños. Ellos por supuesto, entre que lo notan y no.

Ayer me dijo Diego muy serio mientras le leía el cuento del elefante: "Cuando Mami eh-nojah-da, Diego se siehnteh tiste". Y mi mi corazoncito me hizo crash.

Obvio yo ando histérica todo el tiempo entre tantas presiones, y jamás se me ocurrió recibir una observación tan coherente y madura de alguno de mis hijos. Palabras tan llenas de emoción y sentimiento de un pedacito de dos años me han conmovido profundamente. ¿Puede ser que en ellos quepa más la cordura que en mí? Esto viniendo con perfecta paciencia y calma del Rey de los Berrinches me hace sentir que en una semana algo ha cuajado y definitivamente mis bebos de dos añitos son más maduros que yo.
¿A dónde se va el tiempo? ¿Cuándo crecieron tanto? Muy pronto también Santiago nos va a estar dando unas lecciones de vida que me van a dejar caer el pelo. Y aunque no es que me moleste la epilación definitiva, a veces me siento avergonzada de no ser la mejor madre que ellos pudieran tener. La vida sabe por qué pasan las cosas y definitivamente cada cuál tiene que estar donde nos toca. Doy gracias al Universo entero de que a ellos les haya tocado estar con nostras. Tenemos los mejores maestros de vida que una pudiera esperar.

martes, enero 13, 2009

My very own Apollo 13 mission

Pues así me siento, como Apolo 13. Vine a Houston para tratar de determinar qué fregados estaba pasando con mis papeles y con mi visa y encuentro todo espeluznante. Por un lado tengo hasta el 23 de enero para que se arregle todo, por la otra, para que se arregle todo tengo que esperar al 30 de enero. Así como lo leen, estoy entrando en el universo kafkiano.

No hace mucho frío en Houston pero esperar el autobús en medio de las ráfagas de viento es espantoso. Ahora bien, por arte de magia he podido llegar a la Universidad y a los edificios a los que necesitaba, he decidido no consultar ningún mapa puesto que siempre lo leo al revés, así que ahora confío en mi GPS interno que me llevó a la siguiente aventura, para leerla, pique aquí.
Al día de hoy no se ve muy claro mi futuro, pero todo mundo (excepto una mona de International Students) confía en que se va a solucionar.
Ahorita, mientras pasa la hora del lunch, estoy haciendo mis visualizaciones, pensando positivo y a punto de prenderle una veladora a San Judas Tadeo.

miércoles, enero 07, 2009

Basta de tanta tontería

El día de hoy me levanté como siempre, hice que Diego y Santiago tomaran un baño, los vestí, les puse la chamarra, los trepé a la carriola, los llevé con la abuela para que nos acompañara a tomar un taxi, pasé por un Súper 7 y compré una rosca, le llamé a mi hermana para que pasara por nosotros y llegamos a casa de mis padres.

Sí, señores y señoras, ayer me harté de tanta tontería y le llamé a mis padres para casi casi nada más avisarles que sus nietos y yo iríamos de visita a partir la rosca de Reyes.

Me motivaron un par de cosas:

1. Que mis padres me habían invitado a comer entre el Año Nuevo y la Navidad y yo acepté, y cuando le comenté a Ana me dijo que pensara bien, que si eso es lo que yo quería para el futuro, porque según ella se acordaba yo no quería repetir la historia de mis padres con mis abuelos, en especial aquella en la cual mi padre decidió que no conviviéramos con sus familiares para evitarse problemas

y

2. Que de un tiempo a la fecha me ha dado por pensar que Santiago merece saber de dónde viene.

Ok. Ahora me explico:

Estoy escribiendo bajo el influjo de una foto que me encontré por ahí en el ciberespacio del cumpleaños del nieto de una de mis tías. En la foto aparecen todos los hermanos de mi madre que son abuelos cargando a su nieto, la foto, deduzco yo, tiene toda la intención de ser una foto del abuelo con su nieto y de esa misma foto deduzco que los hermanos de mi madre consideran que mi madre es abuela. Ahora bien, si son capaces de esos momentos sublimes de lucidez mental ¿alguien me puede explicar por qué los nietos de mi madre no estaban ahí?
Y entonces hice lo que cualquier persona haría: "Madre, he aquí tus nietos".
Toda la familia estuvo presente, mis hermanos, mi madre y hasta mi padre. Todos hicieron por convivir con Diego y Santiago que se portaron como los monstruos que suelen ser. Diego, en especial, estaba teniendo un mal día y yo había tenido que recurrir al tiempo fuera en más de una ocasión. Santiago entró como Juan por su casa y mi madre lo dejó hacer y deshacer. Por fortuna, a mis hijos les fascinan los perros, así que pasaron gran parte del tiempo correteando a Cocoa, una de las hijas de Cloti. Mi madre les dio plastilina para que jugaran y cuando se despidió de ellos les dijo "aquí la voy a tener para cuando vuelvan a visitarme". Yo me quedé helada ante tal comentario, pero me quedé más helada cuando mi padre me dijo que querían ir a Houston de visita. Yo les dije que con mucho gusto que mi casa era mi casa pero que de todos modos los invitaba y me despedí.
Cuando Ana salió del trabajo hicimos cambio de turno y se llevó a los niños al Museo de Historia Mexicana porque Santiago trae una fijación con los trenes y después de eso fuimos a partir rosca con la Tía Stella, pero de eso ya les contaremos más adelante.
En la noche, rumbo a casa, le pregunté a Ana que si mi padre se daba cuenta que yo a Houston no iba sola, que iba con mujer e hijos y que si se daba cuenta de que era todo el paquete. Ana solo contestó "si te lo dijo con tus hijos de visita, creo que se da perfecta cuenta".
Y bueno, así las cosas y casi con un pie en Houston me encuentro estupefacta por toda la intensidad que vivimos en dos años en estas tierras de Monterrey.

viernes, enero 02, 2009

Para mi todos los días...

... es nuestro aniversaaaaariooooo, dice una de las canciones más lastimosas de la Rondalla de Saltillo, pero bueno, el tema de la canción no es el tema de este post, sino que el día de hoy, 2 de enero, Ana y yo celebramos nuestras bodas de madera, es decir, cumplimos 5 años de feliz unión. ¡Cuántos recuerdos!
Según una página que amablemente Anita me hizo leer, dice que la madera representa la fuerza y una relación solidificada, lo cual puede ser cierto, porque este quinto aniversario siento que nos hemos compenetrado como pareja.
The fifth wedding anniversary is represented by
Traditional: Wood
Modern: Silverware
Flower: Daisies
Gem: Turquoise
Por desgracia, nada de esto puedo comprar en este momento debido al inminente viaje que estamos por realizar, pero valga la ocasión para una serenata youtubeana:


y una cartita para mi amorcito corazón:
Busqué en google el significado de las Bodas de Madera, como podrás haber notado. De cualquier modo 5 años juntas es una ocasión para celebrar con mucho ahínco porque significa que hemos pasado ya mucho tiempo de nuestras vidas compartiendo, gozando y peleando.
Yo veo cada dos de enero como la oportunidad de preguntarnos si acaso queremos seguir juntas en este proyecto y me da gusto que ni ayer, ni los días previos a ayer la duda se haya asomado.
Creo que llegar hasta donde hemos llegado, como pareja, nos ha costado mucho esfuerzo y sé que en más de una ocasión casi perdimos el rumbo, pero algo de magia persiste porque seguimos juntas, haciendo planes, pensando la vida.
Yo sé que en estos 5 años ha habido tropiezos, a veces innecesarios, pero quiero que sepas que eres la persona que ha logrado que yo despierte de tanta apatía, que has entrado y marcado mi corazón para siempre, has domesticado este corazón mío tan bruto y gracias a todos los sentimientos por los que he pasado mientras aprendo a amar(te), soy una persona que ha entendido que la vida se pasa como si nada, que ser feliz es una voluntad y que no se puede estar perdiendo el tiempo de una manera tan impune.
Anita, te quiero mucho, te admiro un montón, me encanta la entrega que tienes conmigo, con tus ideales, con tus hijos y a veces la negligencia emocional en la que incurro es darlo por hecho, en pensar que así deben ser las cosas y dejo de notar que todo eso es parte de la voluntad y del empeño que TÚ pones en ser feliz, en perseguir incansablemente aquello que deseas, aquello que te hará feliz.
Te voy a extrañar mucho, pero me da gusto estarlo diciendo porque quiere decir que estamos en el camino de consolidar una relación donde cada una de nosotras puede crecer y tomar oportunidades. Por eso te amo, porque eres mi mejor amiga y mi histamina.
FELIZ ANIVERSARIO!!!!!!!
P.D Y si me hago cantante de rap, en uno de mis shows cuando el público enloquecido grite OTRA! OTRA!, voy a cantar esta canción y se la voy a dedicar a Anita:

Claro, solo si me lo piden por favor...