miércoles, septiembre 19, 2012

La crianza y sus avatares


Tomada desde un edificio del GDF que no me pidió credencial para entrar.

El día de hoy tuvimos una experiencia por demás decepcionante que nos ha hecho reevaluar algunas de nuestras desiciones. Para empezar, cabe aclarar que nuestra familia, como muchas, sino es que cualquiera, se compone de individuas e individuos disímiles. Somos una familia bastante heterogénea (mixta, mezclada, diferente), o sea que hay de todo. Un par de señoras en sus treintas con un carácter feroz intentando criar un par de cincoañeros para entrar en seis que bueno, cada cual termina jalando para su lado. Así pues, no debería sorprender a nadie que cuatro organismos distintos decidan tener ritmos orgánicos diferentes.
Esta mañana, Santiago nos despertó a las seis de la mañana con un concierto de arcadas y gorgeos salpicados de fluídos viscosos que emanaban con evidente dolor desde su interior. Después de que desocupara el baño, seguí yo con fluídos más acordes a tan matutinas horas. El pobre niños estaba mal, pero seguía en pie, y no parecía tan moribundo como para faltar a clases. Así pues una vez que cantó el gallo (y quienes nos siguen saben que es literal) y nos vestimos, fuímos a la escuela a dejar a los niños y luego Crix me llevó a la UAM a una de mis clases.
Salí a la una y media, pero tenía otra de 3 a 5. Como a las mismas 5 tenía una cita en cierta estación de radio donde estábamos invitadas LasDosMamis y los dos hijos, opté por faltar. Llegué a casa, casi a las 3 pm. Ahí me recibió una esposa nerviosa y ofuscada porque uno de sus cachorros seguía malo. Resultó que como a las 11 am llamaron a Crix de la escuela para informarla de que el niño andaba vomitando de nuevo. Como a las maestras no les gusta lidiar con fluídos ajenos, hubo que llevar al niño a checar. Semos pobres y de familia numerosa, sin IMSS, ni ISSTE de momento por aquello de la mudanza. Así pues hubo que recurrir al médico de la gente pobre como una: el Dr. Simi. Ahí lo recetaron y medicaron. Siguió vomitando (parece que ya hasta le salía fácil).
Cuando yo arribé al sagrado hogar, el niño ya había logrado mantener sus entrañas dentro de su cuerpo, pero la mamá estaba poco menos que histérica: no había podido avanzar nada en el trabajo, le faltaba lavar dos camisas blancas del uniforme para el día siguiente, el pollo no había nacido cocido y apenas se le había ocurrido comenzar a hervirse, etc. Las targedias domésticas eran muchas y tantas que no las recuerdo todas.
A las 4 pm, comenzamos a comer. Santiago no atinaba ni a llevar la cuchara a la boca, pero a final de cuentas logró introducir en su cuerpo medio platito de caldo de pollo y dejarlo adentro (que era la parte más complicada). Ya como a las 4:30 tuvo fuerzas para quitarse el uniforme, pero su cabecita no le daba para encontrar otro pants qué ponerse. Termianmos saliendo de casa al 10 para las cinco.
A las 5:15 pm llegamos al lugar de la cita Av. La Paz #26. Diez vueltas y 40 minutos después seguíamos sin encontrar estacionamiento. Finalmente fuimos a un lugar al otro lado de la avenida Insurgentes donde nos cobraron $20 pesos por hacer uso de una calle pública. Quise decir ¡PÚBLICA!
Para quien nos sigue con alegría, y sobretodo en facebook sabrá que por malos manejos financieros, o mera mala suerte, o echémosle la culpa al Queer-móvil que se volvió a descomponer, nos quedamos sin dinero esta quincena y estamos viviendo de la beneficencia pública (literaal me sugirieron agregar paypal al blog para aceptar donativos ¡qué pudor! No lo he hecho). Así que $20 representan 5 sopas, o dos kilos de fruta de la calle, o 2 latas de atún, o 10 litros de agua, o un paquete de yogurs líquidos para niños, etc. Equis, hicimos de tripas corazón, total el asistir a este tipo de entrevistas y programas permite dar visibilidad a las maternidades lésbicas y eso siempre vale la pena.
Despertamos a los chicos que venían dormidísimos en el coche. Santiago seguía mareadón, pero se reincorporó y esperó en la acera. Diego en cambio no sabía ni su nombre. Le decía yo: “Diego ponte los zapatos” y él me veía con el ceño fruncido, intrigado, como si hablara yo en otro idioma. Pensando que no me oía lo repetí 3 veces, cada vez más alto. Entonces comenzó a ponerse su chamarra... en los pies. A punto estuve de tener un ataque de risa mezcla de nervios por la hora y condescendencia con la situación, pero como mencioné al incicio, soy muy feroz. Agarré un zapato, lo puse en sus manos y repetí “ZA-PA-TO, en los pies. Zapato en los pies.” Así captó y se los puso y luego hubo que esperar a que los abrochara.
Ya tardísimo, llegamos al lobby del edificio donde una encargada de seguridad me vio fijo cara de asesina, ladrona o algo peor, sí seguro de terrorista, y me negó la entrada por no llevar identificación. Que cómo puedo ir a un edificio de gobierno sin identificación y bueno, me dio un sermón. Al final su jefe le dijo que me diera chance por “única ocasión” y ella me volvió a regañar diciéndome que en TODOS los edificios del GDF piden lo mismo y le dije: “ayer estuve en el edificio de Ebrard y no me pidieron más que registrarme”. Obvio no me creyó, las terroristas con dos hijos bomba como yo no somos confiables.
Subimos al piso indicado (debo agregar que no sin dificultades, pero eso ya era colmo de mala suerte) y llegamos al lugar de la cita. Nos atendió un hombre que amablemente se presentó, pero los enojos tienen la cualidad de borrar la memoria, y me dijo que el conductor había tenido que entrar a la cabina a grabar con otras personas. Que mejor le llamáramos luego para reagendar. Creo que con mi mejor cara de diva ofendida le di las gracias y me despedí del lugar para siempre jurando no volver.
Rumbo al carro, le dije a Crix: “creo que voy a escribir un comunicado”. “¿De qué?”
Pues:
Por medio de la presente, nos permitimos informar que de ahora en adelante LasDosMamis, aunque seguimos comprometidas con el activismo social tanto en forma pública como virtual, nos permitiremos declinar las invitaciones a todos los lugares tanto “públicos” como privados que no sean sensibles con la crianza y sus avatares. Es decir, que no asistiremos a lugares que olviden lo que significa tanto bio-psico-socio-cultural, economica y moralmente lo que significa “mover” a una familia completa y/o que no valoren el trabajo que realizamos para llegar hasta ahí.
A veces siento que ya no hay respeto por las madres, pero en realidad lo que no hay es consideración hacia las hijas y los hijos y su proceso de crianza. Esas personitas que algún día llegarán a la adultez repitiendo esos modelos donde lo primordial es lo económico, porque “time is money” y darse el tiempo de vivir y crecer aparentemente no es importante. Qué trsiteza, espero poder hacer algo para que sea distinto en Diego y Santiago.
Mi familia, los sentimientos de Criseida, Diego, Santiago y Ana también, son una prioridad para nosotras, así que no vamos a ir a donde nos hagan sentir mal o no nos valoren, gracias.

9 comentarios:

Manuel Tenorio dijo...

Qué terrible dia, espero que Santiago se sienta mejor. Y lamentablemente sí es posible que se requiera empezar a pedir que las entrevistas sean via Skype, o sean en su casa, escuela o alguna otra área donde se hallen ustedes, o de plano les manden o les paguen el taxi. ¡Nunca se me hubiera ocurrido lo de la estacionada! Pero no estoy familiarizado con el D.F. y sus calles. Suerte y un abrazo. Y Ana: aunque sea difícil por la distancia, queremos mantenernos al día :)

Anónimo dijo...

ana yo entiendo que estés molesta por la situación, que te sientas frustrada por que santi ande enfermo y que no les alcance el dinero para la quincena y lo que tú quieras. Pero aún con todo eso, ana llegaron más de una hora tarde! Primero que nada es horrible que al mexicano siempre se nos catalogue de impuntual y es una malisima costumbre que se aprende de padres a hijos y hasta de maestros, eso de los 10min de tolerancia no debería existir. Entiendo la enfermedad, el pollo, el tráfico y el estacionamiento... Pero ustedes sabían que tenían una cita a las 5, mínimo por cortesía pudieron llamar a la radio y decir que llegarían tarde. No es para que te enojes ni nada por el estilo, es simplemente tratar que comprendas que todos tenemos más cosas que hacer y si quedamos formalmente con un compromiso lo correcto es cumplir o como en este caso pudo ser, hablar y disculparse.
Un abrazo para las dos y que se mejore el monillo y ojalá que no contagie a ninguno de los otros 3 miembros de la familia :-)

Criseida dijo...

Querido anónimo: Hasta Umberto Eco que es mucho más importante que nosotras le declina invitaciones a periodistas, cátedras, festivales y universidades para pasar tiempo con la nieta que le acaba de nacer. Tal vez si te lo explico en términos masculinos logremos un mejor entendimiento.
También es odioso que a los mexicanos nos tachen de homofóbicos y misóginos. Tampoco debería existir, pero ni del trabajo te corren por llegar tarde y hasta en el IMSS te atienden 3 horas después.
En una cosa estoy de acuerdo, costaba lo mismo llamar y decir que íbamos tarde que llamar y preguntar qué pasaba y que ya no nos diéramos la vuelta. En cuestión de dineros hubiera sido muy amable de tu parte la consideración. La cuestión es que yo no me autoinvité, así que la cortesía se espera más del anfitrión que del invitado.
No es para que te enojes tampoco, es para que comprendas que hay cosas infinitamente más importantes en el mundo que intentar darnos lecciones de puntualidad.
En tu inbox puedes checar que te enviamos un mensaje a las 16:51 que decía "vamos tarde pero sí vamos", según FB lo viste a las 16:57. Querido, también habría sido una señal de cortesía no hacernos dar la vuelta hasta allá si sabías que tenías hartas cosas que hacer. No quiero ofender pero cualquier medio serio confirma minutos antes del compromiso.

Anónimo dijo...

yo creo que lo que se debio de hacer en este caso es cancelar la entrevista, no se puede andar por el mundo con un niño enfermo lo ideal era dejarlo descansar en su casa entiendo el activismo pero lo mas importante son los niños

ves ? ni llegaste ni te agradecieron tu esfuerzo ni nada!!! hay prioridades en esta vida y la tuya son tus hijos ... eso creo

Anónimo dijo...

que se mejore santiago!!!!

Ana de Alejandro dijo...

Sí, estoy de acuerdo, pero me sentía comprometida con llegar porque sentía que iba a valer la pena. Sin embargo, es cierto, mi familia va primero. Y bueno, Santiago ha pasado el resto de la tarde en camita y no ha vuelto a vomitar ni nada.

Aglae dijo...

estoy muy de acuerdo en que no solo en México sino en el mundo entero siempre se habla de la familia y los niños son primero... pero en la realidad es que muy poca gente tiene en cuenta que moverse con esas crías aunque solo sea una ida a la tienda conlleva un esfuerzo, ademas de tomar en cuenta que son pequeños por lo tanto son inquietos y casi siempre tienen necesidades inesperadas que lo complica todo mas, y en lugar de ser comprensivos y tolerante solo queremos ahorcar a los padres, en este caso en particular creo que las personas que quieren entrevistarlos a ellos o a sus mamis deberían esforzarse mas en tener a los niños cómodos...

Ana de Alejandro dijo...

Ay aglae! Cómo no hay like en blogger! jaja lo que dices es muy cierto! :)

Anónimo dijo...

Animo todo pasa que se mejore la situación