martes, noviembre 25, 2008

Como Gloria Marín en Historia de un gran amor

Mi viaje a Chiapas fue con motivo de un Encuentro de Escritores en donde leí una parte de mi novela.
El viaje fue largo porque no hay vuelos directos desde Monterrey hasta Tuxtla Gutiérrez, una forzosamente debe hacer escala en México y ésta puede ser de una a dos horas o las que sean. Tuxtla es un amor de invierno que tuvimos Ana y yo, así que conocía la ciudad y no me pesó tanto no haber podido pasear porque el programa estaba muy recargado.
El jueves que llegué, no había gran cosa, pero la noche se dejó venir y el único plan que se hizo fue ir a un billar. Grande y grata fue mi sorpresa, cuando me di cuenta que el billar a donde nos habían llevado era el mismo al que años atrás Ana y yo habíamos ido a vivir el folclor tuxtleño. Letreros por todos lados te advierten que se negara el servicio a todas las personas en estado de ebriedad y a todas aquellas que no sepan jugar o maltraten el equipo. El baño, en esta ocasión preferí no utilizarlo, porque su concepto de baño de damas es un sanitario protegido con una puerta metálica con llave inserto en el baño de hombres que tiene un menjitorio y un lavabo. Además, en la atmósfera del lugar todavía reina una sensación de "a este lugar no deberían entrar mujeres respetables".

La mañana siguiente me tocó leer temprano. En realidad yo no estaba preocupada por el público, porque, no sé, me había dado por andar ecuánime como la tundra. No estaba preocupada por el público, en efecto, hasta que vi a toda una sección de segundo año de secundaria entrar y ocupar las butacas del auditorio del Centro Cultural Jaime Sabines. Ahí empezó mi desasosiego, porque la parte que iba a leer bien podría catalogarse como PARENTAL ADVISORY NEEDED. Total, que como tampoco estaba como para improvisar, me arranqué leyendo un track que se titula Denme más, perros.

Al principio oí unas risitas nerviosas, y después ya no supe de mí. Las manos me sudaban, me picaba todo, me quería quitar la chaqueta, el sombrero, todo. Yo nada más estaba piense y piense que estaba traumando al 2ºB de alguna secundaria pública chiapaneca. Luego, cuando terminé de leer, me di cuenta que en realidad el problema no eran ellos, sino los maestros. Como fui la primera en leer, me quedé convencida de que al terminar la mesa los maestros súper ofendidos iban a abordarme y decirme cuán impropio había sido leer eso frente a 20 adolescentes. Cabe destacar que no ocurrió ninguna de las dos cosas, además estoy convencida que cosas peores leen o ven en la tele, y los profes tampoco se acercaron a mí a reclamar nada. Luego, una escritora que conocí ahí, me dijo que mi mesa había sido la mejor, porque en ningún momento permitió que la atención del público se escapara y eso había sido lo más valioso, como que independientemente de todo, lo que habíamos leído resultó efectivo para captar la atención de adolescentes latosos.
Como yo todavía andaba en el trip, no me relajé lo suficiente, y en la segunda mesa donde teníamos que discutir sobre la frontera, las cosas fueron de regulares a simplemente espantosas. Para empezar me pusieron con puro cabrón. Cuatro hombres. Para seguirle, dos eran de la frontera sur, y dos (y yo) de la norte, así que llegó un momento en el cual yo me quedé como el chinito, nomás mirando, sin acertar a decir nada porque la experiencia y mi concepción de pronto era más académica y cuando me atreví a decir que la frontera en realidad no existía ni debía existir, que ligar la frontera al concepto de identidad y de estética nada más generaba prototipos y más adelante estereotipos, todos se me quedaron viendo raro, y empezaron a discutir sobre la necesidad de Chiapas de empezarse a considerar frontera.
Me cagó mucho la situación por dos cosas: porque sé que todo eso fue generado por dos cosas: por mi arrogancia-timidez-a-la-tierra-que-fueres-haz-lo-que-vieres y porque es una mentada de madres que en todo el Encuentro solamente hayamos estados DOS mujeres. Sí señores, hubo un par de escritoras chiapanecas, pero nomás leyeron y se fueron. Así que abandoné la discusión, la cual después de un par de intervenciones reducidas a un par de líneas, por dos sencillas razones: porque no conocía ni tenía puta idea de la realidad chiapaneca y porque me pareció que mis colegas veían la frontera desde un romanticismo de clóset, sin pensar que la frontera en sí recoge diversidad y sobre todo, recoge los conceptos de última, primera, segunda, doble, triple frontera que era la que yo vivía ahí: mujer/escritora/y pa molarla de acabar lesbiana. Pero vaya, que no tiene la culpa el indio... (para seguir con ejemplos fronterizos) sino yo, por no abrir la boca y decir con la correctitud que me caracteriza que era absolutamente estéril hablar si los chiapanecos debían o no asimilar su condición de seres fronterizos tal cual lo hacían los compañeros del norte y ya hasta tenían un corpus y un fenómeno editorial. La onda, en esto de la frontera, en pleno siglo XXI, es asimilarla, que de hacer estéticas y estereotipos ya se encargaron cientos de escritores.
¿Ven a lo que me refiero? Si tenía tanto que decir ¿por qué no lo dije?
Pues el caso es que terminé muy enfadada conmigo misma y no dejaba de darle vueltas al asunto, sino hasta que la escritora de la que les platico me invitó a ir al zoológico a ver los jaguares. El taxista nos dijo que ahí nos íbamos a desestresar, que todo se nos iba a olvidar, y creo que algo de cierto tuvo porque después de recorrer el lugar se me quitó la muina y me recargué.

Aquí estoy en el zoológico que les hubiera fascinado a mis hijos.

Y acá estoy tocando la marimba

En fin, que en el Encuentro de Chiapas, si me preguntan cómo me fue, pues me fue como a Gloria Marín en Historia de un gran amor:

Cuando Julio Bracho le hizo a Gloria Marín las pruebas para Historia de un gran amor, la invitó a tomar un café y le dijo: “Eres una de las mujeres más clásicas y perfectas que se han visto en la pantalla, pero eso en el cine no lo es todo; dentro de treinta años no vas a tener la belleza de ahora y si no comienzas a ser Gloria Marín nunca llegarás, así es que quiero que cuando llegues al set tengas tus líneas perfectamente sabidas, pues te voy a pedir todo lo que tú me puedas dar, porque el papel lo exige; yo mismo soy también muy exigente; además vas con Jorge que es un hombre muy tímido en su forma de actuar. Sin embargo estarás al lado de una señora que se llama Sara García, de un señor llamado Julio Villarreal, otro que es Andrés Soler y uno más que es Domingo Soler. Es decir, si te desvías dos minutos te comen; como las pirañas te dejan en huesito”.

6 comentarios:

Carmen dijo...

OOrales mi escritorzasa fronteriza.
Nel, yo no entiendo eso de las fronteras, ni eso de literatura exclusiva para mujeres, ni especial para hombres. Lo que sí veo y me ha pasado que lo único que hay que tener es talento, no hay más, aunque se rodee de insensibles.
Me encantó tu cita de Gloria Marín. ¿De onde la sacaste querida?
Te ves rebien con la marimba

+*Chokolatosa*+ dijo...

Hola Hola!!!!! pues vaya viaje, creo que hubo de todo un poco no????? Yo tampoco entiendo eso de las fronteras... como que no va con mi forma de pensar pero bueno!!!
Te felicito y ps te mando saludos, a ti y a la family!!!!!
Cuidate!!!
Att: chokolatosa ((la amiga de Sara, espero sepas quien soy! => ))

Akaotome dijo...

Carmen: pues sí, de pronto fue muy bizantina la discusión pero son cosas que "se tienen" que discutir, pero creo que tienes razón la onda es la sensibilidad. La cita, pues la dijo Julio Bracho y aparece en un montón de revistas, pero completa aparece en un libro de Jesús Ibarra que se llama LOS BRACHO.
Chokolatosa: No entendí qué es lo que no va con tu forma de pensar?!?!?!?! Jajajaja y ya sé quién eres.

Magui dijo...

Me encanta tu manera de relatar. Te felicito por haber logrado captar la atención de los adolescentes que ya sabemos son un poco menos qeu imposibles!
Se te ve feliz en las fotos!
besos a la flia.

Aqua dijo...

No se que decirte por que yo vivo en una frontera y lo unico que veo a mi alrededor es diversidad e intercambio de culturas, asi que probablemente no comprendo al 100% el tema frontera, amén de los problemas que da el tema de inmigración-migración y el coste tan elevado de vidas humanas en este tema.
Me encanta la forma que tienes de narrar.
Aqua
PD me he abierto un blog para escribir de muchas cosas si quieren participar decirmelo.

Anónimo dijo...

...ese sombrerito se va a hacer famoso, me cae. Qué bueno tenerte de vuelta.

Saludos, besos y abrazos para todo mundo

Mr.H