sábado, octubre 18, 2008

¿Día como cualquier otro?

Hoy es uno de esos días en los que solo queremos un poco de recogimiento. Hacer lo de todos los días.
1. Levantarse porque un estruendo en el cuarto de la tele anuncia el inicio de la destrucción masiva de nuestro hogar. Autores: Santiago y Diego.
2. Abrir un ojo para inspeccionar si está el enemigo observando, hace falta mucho valor para levantarse de la cama y disponerse a cambiar pañales.
3. Organizar el día, que como buen sábado común y corriente implica lo mismo ir a trabajar que ir a rescatar al padre de Ana del nuevo lío en el que se ha metido.
4. Pasear con Diego y Santiago en el parque, procurar que se diviertan pero sobre todo que se cansen para echarlos a dormir pronto y
5. Departir con los amigos.
Escribo esto mientras Ana soborna a Diego con dulces para que se deje cambiar la ropa, y mientras Santiago discute sobre la paternidad de los polémicos muñecos y le grita a Diego "mío, mío, mío".

6 comentarios:

Cantu dijo...

Que chicos... despiertan muy temprano?

Hay que cansarlos bastante para cuando lleguen a casa quieran dormir y no saber de mas juegos... ajajaja

un beso para ti, Ana, Diego y Santiago.

Vero dijo...

¡Me encantaron esos chicos! Marga me hablaba de ellos pero como yo no tenía conexión en mi compu, como en un acto de rebeldía, no visitaba a nadie desde su notebook.

Ahora todo ha vuelto a la normalidad.

Nosotras vivimos con nuestros gatos - todas las mañanas - la misma sensación de que un Tsunami está destrozándonos la casa...

:P

Alea Reygo dijo...

Sin importar para qué, el valor siempre es algo necesario para salirse de la cama...

Besos

Euge dijo...

Si el nuestro es uno solo y puede destruir la casa en muy pocos segundos, no quiero saber de lo que son capaces dos!

Besos

Lau...Plan B. dijo...

Y nosotras luchando por llegar a esa nueva lucha!!!
jejeje...feliz cotidianeidad...

Un abrazo familia!

Lau y Beg.

Akaotome dijo...

cantu: lo que sucede es que Diego, independientemente de la hora que se duerme, siempre se despierta temprano; hay ocasiones en que solito va y prende la tele o se pone a colorear, pero si se despierta con enjundia, despierta al hermano y para qué te cuento.
vero: sí, jajajaja es algo parecido a la hiperactividad nocturna de los gatos, tú nada más oyes cómo van cayendo cosas y tratas de adivinar si era la vajilla o el control de la tele o la tele misma!!!
alea reygo: pues soy una cobardeeeeeeeee jajajja, no tengo valooor
euge: eso es lo malo del dicho de que dos mentes piensan mejor que una, lo que no se le había ocurrido a uno, seguro se le ocurre al otro...
lau plan b: es muy lindo, y hasta en las travesuras y el tiempo que invierten en ellas se van modificando para bien o para mal según la madurez de la edad.