miércoles, octubre 03, 2012

Un mal día

Quisiera tener una entrada feliz, y quizá al rato la ponga para quitarme el mal sabor de boca, pero siento que reviento y tengo que sacarlo. Estoy más que concernida y desconcertada. Estoy estremecida y desaforada. Estoy que trino de lo enojada. Me siento perseguida por el sistema como en cacería de brujas.
Se podría decir que todo comenzó el viernes por la noche. Diego le cayó encima (literalmente) a una San Bernardo a la que el abrazo del cachorro humano no le pareció y le respondió con una mordidota que casi le arranca el bracito. Todo esto afuera del Oxxo. Como testigos están el elotero, la tamalera (que se llama Katy), nuestra amiga Tatiana Sotres, Santiago y el mismísimo dueño de la perrita quien por cierto venía amarrada con una cadena.
Pues bien, nosotras expertas en cualquier cantidad de mordidas (después de los 40 perros de mi padre), decidimos no hacer más grande la situación asustando al niño con médicos. Él berreaba como animal en matadero. No había poder humano que lo apaciguara. Salió la novia del chico y muy mortificada ofreció ayuda, pero yo lo único que quería era que ya me dejaran ir a casa a lavarle la herida. Me aseguraron que la perrita tenía sus vacunas y se veían dispuestos a colaborar, así que en un acto de buena fe les pedí que nos dejarán y nos fuimos a casa.
En la casa limpié a Diego con muchísimo alcohol, luego agua oxigenada y después más alcohol. Cuando ya no salía más sangre, le unté paracetamol, luego le dí una dosis oral y le unté también abeja diolmex. Él sábado estuvo perfecto, amaneció sin quejas y jugó toda la tarde con Yaretzi, la hija de nuestras amigas Viole y Sai. No se quejó ni nada. El domingo, igualmente se la pasó jugando con Gala, la hija de Janice y Emma, sin quejas, sin llanto, sin traumas.
Todos los días le he seguido untando su pomada y cada día va mejor. Cicatrizando perfecto.
Hoy por la mañana, mientras yo esperaba en el coche, Crix bajó a dejar a los niños a la entrada de la escuela. Afuera de la escuela se pone como en muchas escuelas, un puesto que vende sandwiches, galletas y jugos. Diego quiso un jugo y Criseida que no llevaba dinero le dijo que no. Diego entonces prorrumpió en ése llanto mortal que vuelve loca a la gente. Criseida entonces lo trajo de regerso al coche. Ahí hablé con él y le recordé que era hora de ir a la escuela. Caminó de regreso, pero iba muy enojado. Tan enojado que aventó la lonchera al piso. Gritaba y lloraba y berrinchaba. Criseida lo hizo tomarla y meterse. Desde adentro aventó la mochila y se salió corriendo de la escuela.
Vino de regreso al coche y le dimos la vuelta a la escuela para que entrara por la puerta trasera, porque obvio ya habían cerrado la delantera. Lo dejamos en la escuela. a las 8:10, a las 8:15 am, ya habían marcado a la casa diciendo que Diego se quejaba de un dolor mortal en el brazo.
Resulta que Diego les dijo que NOSOTRAS le habíamos hecho el daño del brazo. Que Criseida lo jaló y yo lo pellizqué. Fue un verdadero drama. Hicieron a Crisieda firmar un oficio donde ponían lo que el niño decía. Ella les dijo que sí lo firmaba, pero bajo protesta y que lamentaba que la estuvieran enfrentando a su hijo y tener que ponerse en su contra. Le dijo a la directora que se pusiera a pensar si un berrinche por un jugo, POR UN JUGO, valía la pena eso. 
Obvio, después de eso, Criseida tuvo que llevar al niño con el Dr. Simi para que corroborara que el daño en el brazo son marcas de colmillos de perro y no dedos humanos. Ya quedó el reporte.
Llegué yo a casa a eso de las 4pm, y me puse a averiguar lo que había sucedido. Me molesté mucho con Diego. ayer tuvimos una discusión similar (pero infinitamente más jocosa) con Saniago, que se puso a decir que ya no quería fiesta de XV años porque no le copramos un Froszt del Seven. Como solución, cuando nos amenazó que ya no quería ser nuestro hijo, salimos a la banqueta y le dije que mirara la calle y le pregunté dónde iba a dormir, qué iba a comer, qué ropa se iba a poner y quién lo iba a cuidar. Acto seguido reflexionó y nos pidió disculpas.
Hoy pensé que con Diego podría servir la misma reflexión. Criseida ya le haabía platicado de lo que es el DIF y lo que son las casas hogar y los capullos. Así que salimos a la banqueta y estaba yo enunciándole todas las cosas que como madres le proveemos, luego comencé a preguntarle quién y cómo lo iba a cuidar. Acto seguido pasó un vecino y desde su coche me empezó a gritar de cosas. Ni sé qué me gritó, pero me enojé muchísimo y le grité que si tanto le mortificaba le llamara de una vez al DIF. Diego se asustó al ver que el vecino se entrometía, así que me pidió disculpas y se metió a disculparse con su madre.
Acto seguido me senté a iniciar la redacción de este post. Pero no pasaron ni cinco minutos cuando tocaron a la puerta. Salió Susana la niñera de mi sobrino y le dijo a la persona "aquí no pasa nada, gracias." Salí yo a ver qué era, y vaya sorpresa: ¡era la policía!
¡No mamen! Eran un policia de a pie y uno de patrulla. Obviamente los dejé pasar, les enseñé todo. Y vieron a Santiago y dijeron "ah, era falsa alarma, el niño está sonriente". Y yo, "no, oficial, éste no es, usted viene por el otro". Acto seguido voy por Diego a la cocina, que estaba ya Susy con él. Y cuando le dije, "la policía quiere verte," se puso poco menos que histérico. Yo pensé para mis adentros, con este llanto me lo van a quitar. El poli agarró la onda y se dio cuenta que el niño lloraba de nervios por su presencia. Lo tranquilizó y le dijo que sólo estaba aquí para ver que estuviera bien. Diego le explicó que sí está bien, que no le pasaba nada. Y bueno, pues ya le expliqué yo al hombre lo de la mordida y el jugo y el show de todo el día.
El hombre se fue tranquilo, aunque obvio tuve que llenar el formulario de la visita. Ahora tenemos en nuestro expediente escolar un oficio de maltrato y otro en la delegación de la visita de la policia. Válgameel cielo y todo por un maldito jugo. Me disculparán el "maltrato infantil", pero por obvias razones Diego tiene castigados los jugos por todo lo que queda del año. ¡Qué bárbaro, qué show! ¡Qué irá a inventar después! ¿¡Y qué cosas no le llegará a creer la maestra nomás porque es bonito y es hábil con las manipulaciones!?

8 comentarios:

Embecita dijo...

Estoy atónita..leía y leía, y cada vez el embrollo se hacia mayor. Dificil rol ser madre, ¿como educar? nadie nos enseña, y tenemos que ir aprendiendo día a día de estas "situaciones" desagradables por cierto.

No sabría que decirles que hacer, pero lo único es que Diego debe de entender a la perfección que con mentiras, berrinches y todo lo que ello conlleva no se vale y así no conseguirá nada. Creo que esta demás decirlo si seguramente ustedes ya hablaron con él.

Un abrazo a los cuatro.

Gottys Sauza dijo...

Es increíble lo que les paso, pero con los hijos algunas veces tenemos anécdotas buenas y otras no tan buenas, pero lo que les debe de quedar claro es que las mentiras no dejan nada bueno.
Saludos :-)

Aglae dijo...

a pues a mi hermano pequeño, que justamente tiene 6 años tuvo un periodo de berrinches similar, problemas en la escuela y todo el show, mi madre ya quería regalarlo, se le quito entrando a tae kwon do, al parecer tenia mucho tiempo libre y demasiada televisión!!!

Manuel Tenorio dijo...

"Acto seguido pasó un vecino y desde su coche me empezó a gritar de cosas. Ni sé qué me gritó, pero me enojé muchísimo y le grité que si tanto le mortificaba le llamara de una vez al DIF." Bueno, ¡¿Y ESE VECINO QUÉ?! No entiendo de dónde sacó que el niño estaba en "situación de riesgo" como le llaman ahora. Ah, cómo me rechoca la gente metiche.

Ana de Alejandro dijo...

En fin, ya están jugando, ya están tranquilos. Obvio, ya les puse en youtube videos de capullos, niños maltratados y situaciones reales para que vean que ellos viven de fforma privilegiada y nada qué ver con lo que argumentan.

jess dijo...

Wow, ese Diego debe dedicarse a la actuación! mira todo lo que logró después de que le negaron un jugo! No se que decirte en cuanto a crianza, pero como maestra te puedo decir que cuando algun niño o mamá nos parece "incomodo" nos buscamos cualquier cosa para dehacernos de ellos... habría que ´preguntarle a Diego como fue la narración, evidentemente ustedes conocen a su pequeño pero a veces nosotras ponemos en la boca de los niños muchas palabras, yo creo que la maestra (por todo lo que ha pasado) pudo manipular la situación, estaba ahí Diego cuando Crix firmó, es decir Crix escuchó la narración? muchas veces nosotras creamos la versión y solo esperamos que los niños digan que si segun nos convenga como: fue tu mamá la que te pegó verdad?, yo creo que no debieron firmar el escrito y si lo firmaron debieron escribir ustedes también su narración al calce de lo que les hicieron firmar pues esto si puede derivar en un asunto serio, yo les sugiero que lo antes posible acudan a la direccion de primarias con todos los elementos que tengan y si es posible consigan la rceta donde diga que fue un perro con la fecha de ese día eso va a servirles si algo más llega a pasar, saludos y si en algo puedo ayudar avisenme x fa

Anónimo dijo...

Hola nuevamente,creo que esta aventura de ser madres esta llena de felicidad extrema y eventos como el que les pasó hoy, cuando Demian tenia 6 años decía que le pegábamos y lloraba amargamente, si apenas le tomaba el brazo para cruzar la calle llego a ser su actividad favorita cuando mas gente había y su abuela amenazó con ir al DIF y se volvió una guerra de poder hasta que la crédula abuela se negó a comprarle un juguete y el inteligentísimo de mi hijo arremetió en su contra diciendo que la abuela le pegaba. El recurso fue el mismo mostrarle imágenes de niños maltratados, platicar sobre las consecuencias de sus palabras y decirle cuanto me lastimaba que dijera que el que es el amor de mi vida dijera eso de nosotras así poco a poco recapacitó, sin duda creo que esa parte fue un proceso de importante aprendizaje para el, hoy las situaciones son otras y hay que sortearlas de a poco, leo tu historia y no me deja boquiabierta por que nos pasó y así estuvimos sin poder creer lo que decía pero pasó y las alegrias superaron el pronto el mal rato. Los nueve años nos trajeron de novedad que Demian tome dinero de la bolsa de mamá para gastar en la escuela.
Saldo: no podrá ni acercarse a una moneda por los próximos 30 días.
Asi que serenidad y paciencia por el camino que nos falta.
Saludos Corina

Chocolate dijo...

Pero qué le pasa a la gente ?!?!?!? Como si el vecino pudiera ser el perfecto padre de su hijo !!!
Nadie conoce mejor a sus hijos que ustedes, y como yo no soy madre pues no me atrevo a aconsejarles más que paciencia y amor.

Jejeje, un beso.