viernes, octubre 21, 2011

Todo cambia

Esta historia es de terror, de violencia, de romance, de sexo explícito, de comedia y con un poco de buena suerte hasta de suspenso.... ya saben, ¡mi vida diaria!

Todo cambia. Me siento como Thalía en Quinceañera cantando que mi cuerpo cambia día con día (que por cierto yo pensaba que le cambiaba el "deacondía", cualquier cosa morbosa que eso significara). Cambio por dentro y por fuera. Me descubro cada día más arrugas y por qué no admitirlo, con más kilos. Es en serio (¿ven? ¡Les dije que habría terror!).
En mi última entrega (y no hablo de sexo, sino de mi último post con relatoría AnaDeAlejandresca) les había contado el flamante, por no decir inflamable caso del Queer móvil accidentado por culpa de unos cables cruzados. Y osadamaente me atreví a pronosticar que después de todo las cosas podrían estar peor. Y vaya, no me he equivocado.
Lo peor, peor, por su puesto, es que sigo envejeciendo. Y sigo con esa extraña crisis de los 32 por la cual hice una lista que no sé si me llena de orgullo, angustia, vergüenza o consternación. El punto es que sigo intentando cumplirla.
Creo que ni si quiera noté cuándo fue que todo comenzó a cambiar, simplemente de pronto fue diferente. Algunas cosas más graduales que otras, como la dichosa arruga del entrecejo que he ido viendo cómo se profundiza cada día sin mi consentimiento y muy a mi pesar. Lo de los 6 kilos estoy segura que fue de un día para el otro, niego los posibles efectos caguameros de constantes martecitos, jueves sultaneros y sabadrinks.

Pero yo quería “aprender”, “vivir”, “experimentar”. Es como un ciclo bianual que me da en los años nones. Y así pues este año ha sido “intenso”. No puedo dejar de entrecomillarme. Hagan de cuenta que lo digo con mi voz más pretenciosa, después de todo ese fue uno de los 33 puntos que me iba a permitir este año, ser muy pretensiosa.

Y todo viene a colación de la lista que en tantos “líos” nos ha metido, pero que también muchas satisfacciones nos ha dado, no sólo a mí, sino creo que a quienes me han acompañado en la aventura. Ando psicotrópica, tanta felicidad no radia de mi sistema, sino de 25 mg de una sustancia ajena patrocinada por el IMSS, o más bien mis impuestos.

La gente me pregunta muchas veces ¿cómo le haces para poder con todo? Y me siento como en la peli (súper mala por cierto) de Sarah Jessika Parker, de la superwoman que todo lo hace chido y siempre le sale bien, sin perder el estilo, ni romperse las uñas. La cosa es que yo soy del mismo guionista, y quienes me conocen sugieren que soy más bien una chica Almodóvar: siempre al borde de un ataque de nervios.

¿Cómo puedo con todo? ¡SORPRESA! No puedo. Eventualmente, las 48 a 56 horas semanales de trabajo en el humillante call center, más tres horas semanales de programa de TV por internet, más activista-pseudofeminista de tiempo completo y Mami-Lesbiana de fin de semana terminaron por volverme más loca de lo que estaba. No, no fue de un día para el otro. Fue igualito que la arruga, y los más bien 8 kilos, y el ejército en la ciudad y los miles de muertos. Fue poco a poco, pero se veía venir.

Un día mis mejores amigos ya no estaban desesperados afuera de la casa molestos porque nos tardamos un chingo en salir. Un día de pronto, tomaron un avión y se fueron con toda su familia al punto más norteño que le encontraron a Estados Unidos. Ese día sin embargo, igualito que el ejército, se veía venir.

El estúpido de Calderón declaró una guerra y se lo permitimos y yo ingenuamente pensaba que Zedillo tenía la culpa de todos mis problemas incluídos los exámenes reprobados de mate cuando estudiaba arquitectura por necedad de mi papá. La verdad es que Calderón sí que tiene la culpa de todos los problemas de la humanidad y junto con Ratzinger ha de ser uno de los signos de Apocalipsis, pero esa soy yo hiperboleándome.

En fin, que para cuando Manuelito se fue, la verdad yo ya llevaba un año entrado muy agitado y muy agitadora también. Hasta me robé un grupo lésbico y me asocié con quién menos esperaba para darle vida a Las Juanas. Hasta empecé a hacer amistades en el trabajo. Hasta me empezaron a poner de floor support (ayudante de piso, persona que ayuda a sus compañeros tomando llamadas de supervisor y se libra por ratitos de estar conectado y que la gente le gritonee). Hasta hice dos viajes este año y hasta participé en como 7 marchas y manifestaciones. Hasta me fui de puta e intenté salvar a La Pastora. Tristes sucesos me acongojan pues....

Un día me salí de un diplomado con la noticia de una amiga violada, nada más ni nada menos que por el mismo ejército que debía de protegernos y resguardarnos. Pero esas cosas en México no pasan, todos son inventos de las televisoras. Seguro son mis nervios.

Mis nervios no son de acero y mi pecho no es bodega. Poco a poco he ido notando como van corriendo de mi trabajo a las personas que más años llevan trabajando. Siempre con pretextos barrocos, baratos, estúpidos. Mi empresa permite que nos maltraten y discriminen y luego viene a vendernos valores de integridad y fortaleza. Y luego nos corre, haciéndonos firmar una renuncia voluntaria. Somos maquiladores de palabras bonitas y buen customer service. Somos una herramienta y un recurso fácilmente renovable, reemplazable. Somos nada.

Un día me senté a platicar con una amiga de cómo a ella no la obligarían a firmar su renuncia pues ya llevaba trabajando allí más de tres años. Más tardó en cerrar su frase que una coach en venir a desconectarla para mandarla con el chico de recursos humanos que le extendió a firmar la hoja.

Algo dentro de mí se colapsó. Fue todo al mismo tiempo. Trabajo en una bodega con techos de lámina en la que prenden el aire acondicionado cuando se les da la gana o nos congelan a su antojo según el rendimiento que quieran de nosotros. La única salida es por medio de un dispositivo electrónico. El único pasillo es demasiado angosto. Las puertas son de vidrio reforzado. Todo está cubierto de tapices y alfombras. En caso de un atentado o un incendio moriríamos más que en el Casino Royale.

En el súper, ya sea WalMart, Soriana o hasta en el pinchurriento 7eleven encuentro a diario al ejército. Hacen operativos donde se forman en fila india consecutiva policia municipal-policia estatal-agencia federal-ejército y luego se repite la formación de forma equidistante y rítmica creando una composición de arte militarizado post contemporáneo ultra barroco.

Jueves de carne asada en El Sultán. Con Denise, con Kirén, con Iza. Con el ejército de camino a los tacos en la madrugada. Con la violencia doméstica de Kirén e Iza. Con la policia y el ejército. Con mi suéter de llama que parece de viejita y nos libra de sospechas en la madrugada.

Algo dentro de mi hizo crac. Fue la quinta llamda de supervisor en un sólo día. Aventé la diadema. Fue mi segundo ataque de llanto en pocas horas. Alzé la mano y vino hacia mi una amiga que estaba de Floor a tomar mi llamada. Me preguntó de qué era la llamada. ¡No lo sé! ¡Pregúntale, ya no puedo!

Corrí dispuesta a decirle a mi OM (jefe) que me desconectaba y largaba por el día, pero cuando volteó a mirarme lo único que emití fue un hipo llantoso, un gemido continuo un lamento lloroso que duró violentos 20 minutos.

“Siempre he seguido tu desempeño de cerca” me dijo, “pero nunca me acerco porque te ves muy fuerte, muy segura, y yo soy muy tímido”. Casi logra sacarme una sonrisa y hacerme dejar de llorar. ¿Se estaba burlando de mí? ¡¿La antisocial que está en el rincón es tan fuerte que le provoca timidez a semejante señorón?! Una burla, no cabe duda. Saqué dignidad de no sé dónde y me volví a conectar 45 minutos hasta terminar mi turno.

Esa tarde fui al IMSS. El médico me dijo que tengo ataques de pánico. Que lo mío es angustia y ansiedad. Que hay que estudiar y mantener en observación una posible depresión. Era lunes 10 de octubre. El quinto aniversario del día más feliz de mi vida. En todo el día no vi a mis hijos. Me dio un pase a psiquiatría que tendría que recoger al día siguiente, martes 11. Así lo hice. El pase indica cita con el médico psiquiatra en la Clínica 2 el DÍA 7 DE DICIEMBRE!!!! ¿Qué? De aquí a entonces igual, me despiden, o me mato, o encajuelo a alguien que es más típico en mi trabajo.

El miércoles no me presenté a trabajar. Después de mis desfiguros previos a nadie pareció tomarle por sorpresa. Pasé tres horas de nueva cuenta en la sala de espera del IMSS junto a Crix que preparaba su performance de esa noche. Cuando entré a consulta el médico me vio como reprchándome la impaciencia. “Es que por estas fechas las citas se ocupan mucho porque la gente se pone así como trsite y ansiosa”. Y yo no sé qué cara le puse, pero salí con una receta para 30 días de ansiolíticos, antidepresivos y vitaminas. Luego fue el performance de Crix y la calma volvió a mi vida. No más desvaladas, ni angustias, ni películas del Santo contra las momias.

El jueves descansé y también el viernes por la mañana. Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Jueves de festejar el cumple de Sol. Locas las Juanas hasta la madrugada. El viernes tocaba dormir temprano. Pero tocaba ver a Raquel. Cómo decir que no. El sábado, nuevamente festejo de Sol. Con un clonazepam, ni recuerdo la fiesta. Alguien mencionó que yo no fui yo ese día.

Domingo a trabajar. Nadie me enseñó a andar en bici ése día y la lista sigue y sigue.

Lunes de comenzar todo nuevo. Me bajé a 20 horas porque ya no pude más. Me metí a la SEP a dar clases de Inglés. Comencé un curso de capacitación el miércoles 19 y Crix junto conmigo. Transgrediendo al sistema. Las dos en la misma escuela.

Todo fue por casualidad. El día de mi colapso nervioso, cuando fuimos al IMSS vi al pasar un letrero que decía We're hiring. Pasamos a preguntar. Me apunté para hacer el exámen el miércoles antes de la segunda visita al IMSS. Nos asignaron y contrataron el viernes que entré tarde a trabajar. A mi me asignaron 1ero y 2ndo de primaria y me dieron la carta de aceptación en tres minutos. A Criseida la pasaron dos veces. La segunda vez le preguntaron “sobre la naturaleza de nuestra relación”. ¿Son amigas o pareja? ¡Somos esposas! Estamos casadas. Les voy a decir lo mismo que a cualquier pareja: sean dsicretas en el trabajo.

Ahora somos maestras. Empezamos a impartir clase el 1ero de noviembre.

Pero cuando todo va viento en popa, algo sopla rarito....

Nos chocaron. No chocó, la chocaron. Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Íbamos rumbo a casa el día 20 a dejar a Santiago cuando nos golpeó un coche por atrás. El de adelante se frenó. Criseida hizo lo propio, pero el de atrás nos alcanzó. El tránsito (cuando por fin llegó) no se atrevía a bajar de la patrulla: había visto al ejército una cuadra más atrás y pensó que éramos ejecución y no percance.

Nos quizo morder. Nos quizo multar. Nos quizo asustar. No logró nada. Nos fuimos, sin multa, sin mordida y sin susto. Con un cheque de GNP que pagará por los trastes rotos. Y tan linda Crix sacó el triángulito naranja tan coqueta ella como debe ser.

Obvio, fuimos por la carnita, y nos acompañó Raquel. Terminamos visitando en la madrugada a Iza y Kirén que para entonces habían vuelto y cortado tres veces o así. El viernes cortaron porque Iza golpeó a Kirén. El sábado Las Juanas fuimos a ver el clásico a Plaza Real y consolamos a Kirén. El domingo lavamos en casa de Alethia y consolamos a Kirén. El lunes Kirén volvió con Iza y nos borró del facebook. No entiendo.

En mi lista faltan muchas cosas. En cuatro días cumplo 33 años y me siento de 15. Los antidepresivos parecen funcionar, también los ansiolíticos. Aprendí a andar en bicicleta el domingo a la 1:30 am, en la reunión post clásico con Las Juanas. Al menos de un empate tan pastoso, saqué una experiencia muy divertida! Hoy quiero a todo mundo. Estoy enamorada de mí y la mitad de la gente que conozco. Hoy me siento más poliamorosa que nunca y no sé qué siga después. Pero creo que no sentaré cabeza hasta después del 30 de octubre.

Por lo pronto este 27 será Jueves de Sultán. Jueves de Carne Asada. Les espero por ahí.



miércoles, octubre 19, 2011

Respuesta a Cocoa Calderón sobre adopción de parejas del mismo sexo

Los pongo en contexto: Hace unos días en Animal Político salió una entrevista con Cocoa Calderón, candidata a la gubernatura de Michoacán y, entre otras linduras, hermana mayor del Felipe Calderón (Presidente de México, pues). El título de la entrevista realizada por Alberto Tavira es:

No impulsaría adopción en parejas gay: Cocoa Calderón



E incluye también el video del encuentro:


Pues bien, para ambientarse en mi contestación les recomiendo leer con música de fondo DOBLE MORAL DE TOTE KING.

He aquí mi respuesta:

No obstante padecer a Felipe Calderón como Presidente de México, los michocanos están a punto de despertarse en una de las peores pesadillas que no le deseo a nadie: Cocoa Calderón, gobernadora constitucional del estado de Michoacán.


Pero bueno, yo estoy bien lejos de allá y lo único que me preocupa es la bola de insensateces que ha dicho la mencionada personaja respecto al tema de la adopción entre pèrsonas del mismo sexo.


Hace unos días, un reportero de Animal Político le preguntó su postura al respecto. La muy decente y progresista candidata al puesto de elección popular dice:





“Es difícil pelearte con la naturaleza –dice Luisa María cuando se le pregunta si está de acuerdo en la adopción entre parejas del mismo sexo–, yo entiendo que las personas puedan decidir vivir juntas teniendo una preferencia sexual distinta, una decisión de identidad distinta y merecen ser respetadas, pero también creo que la naturaleza nos ha dotado de diferencias fisiológicas distintas y que lo más natural es que la niñas crezcan con una mamá y un papá, a mí se me hace muy difícil que una niña o un niño crezca en una pareja que sea de dos mamás o dos papas”.





A ver a ver a ver, Cocoa, Cocoa, Cocoa. ¿Con que no es NATURAL la adopción? Bueno, supongo entonces que no debería existir tampoco para los heterosexuales porque implicaría que los niños tendrían unos padres postizos, ¿verdad? No naturales. ¿Entiendes, entonces que las personas podamos decidir vivir juntas teniendo una preferencia sexual distinta? Yo también, juro que yo también entiendo, aunque me cuesta trabajo, que haya mujeres que prefieren y deciden vivir con hombres, no me queda más que aceptar esta decisión de identidad sexual que hacen esos bugas, raros, que se sienten atraídos por personas de distinto sexo. Ahora bien, y la parte que, no voy a negar, me ALTERA! Es el hecho de que digas que la naturaleza nos ha dotado de diferencias fisiológicas distintas para argumentar que entonces lo natural es que niños y niñas crezcan con PAPÁ Y MAMÁ. ¿Por qué? ¿Crees que la crianza está determinada y definida por la genitalidad de los padres y madres? ¿Un pene y una vagina es todo lo que se necesita tener para darle cobijo, calidez y amor a un niño? ¿Qué es lo natural? El shampoo no es natural y lo usamos para lavarnos el pelo.


No me asusta que provengas de una familia conservadora, ni siquiera voy a entrar en controversia preguntando NETA? DE VERDAD? EN SERIO? No supiste de los jotos y las lenchas hasta que entraste a la Faculta de Psicología? Pero bueno, no me preocupa nada de eso, lo que me preocupa es que tus prejuicios, tu convicción conservadora, tus coqueteos y guiños al Yunque, tu desbaratada doble moral, te haga creer que personas como yo, mujeres como yo, ciudadanas como yo y familias como la mía no merecen un marco jurídico y legal. ¿Y quién lo dice? Lo dices tú que seguramente eres más decente que yo! Lo dices tú, madre soltera de hijo con padre desconocido, o no tan desconocido pero que no quieres dar a conocer, lo dices tú que la única decencia que tienes, por lo que entiendo, es ser heterosexual. ¿Por qué tu familia es más familia que la mía? ¿Por qué tu familia que la constituye únicamente tu hijo y tú es más familia que la mía? Y sobre todo, ¿qué talento oculto tienes que tú, sin la figura paterna, sí puedes sacar adelante a un hijo de manera funcional? ¿Entonces por qué mis hijos y los hijos de las madres lesbianas necesitarían un padre?


Yo no critico, no me podría importar menos cómo hagas o deshagas tu vida. Lo que sí me preocupa es que estés en un cargo público y no seas capaz de distinguir la gimnasia de la magnesia. O sea, que gobiernes para unos cuantos, que representes a unos cuantos y que te pongas en franca oposición al DERECHO de otros tantos. ¿Cuándo van a entender nuestros “servidores” públicos que no se trata de lo que ellos piensen, de lo que ellos crean, de lo que ellos se imaginen, de lo que ellos consideren que es correcto o incorrecto? Se trata de ARMONÍA, de leyes que nos ayuden a convivir, de LEGALIDAD, de DERECHOS UNIVERSALES. Si creen que lo que yo hago es pecado o no, si creen que me voy a condenar, si creen que no es natural, si creen que no es de Dios, si creen que tengo una enfermedad psicológica, si creen lo que quieran creer NO ES PROBLEMA SUYO! Están ahí para ayudar a que no nos matemos (literalmente) entre nosotros mismos tratando de conseguir un mejor mundo, un mejor país, en donde vivir.


domingo, octubre 16, 2011

Comiendo de las migajas del sistema

Pues nuestros firmes propósitos de postear a diario durante el mes de octubre se han visto frenados por diversas actividades en las cuales nos hemos involucrado. Para empezar, nuestra querida amiga Denise Alamillo me invitó a participar con ella en un performance para NUEVOS LECTORES FÍLMICOS y el trabajo nos absorbió de una manera que tal vez nunca pensamos. Posteriormente, a Ana y a mí nos invitaron a un FORO DE DIVERSIDAD SEXUAL en la Facultad de Psicología de la UANL. Estuvo muy interesante el rollo ahí y merece una entrada aparte. Estoy segura que pronto andará por youtube el video de esta participación. Finalmente, por razones que a lo mejor Ana les contará en otra entrada, íbamos transitando tranquilamente por Calzada Madero y Platón Sánchez cuando Ana advirtió una lona que decía WE'RE HIRING afuera de uno de los edificios de la SEP. Total, Ana entró a preguntar y resulta que se trataba para el programa de inglés que tiene la SEP para implementar la enseñanza de este idioma en las escuelas públicas desde preescolar hasta sexto de primaria. Total, que tenían fecha para el examen de selección de un día para otro. Por no dejar, yo también quise formar parte de esa onda, para no andar desocupada ni de nini. O más bien para ver si puedo juntar un poco de dinero para el juicio de adopción de Diego y Santiago, que es algo que en realidad me/nos urge.
Total, tanto Ana como yo fuimos seleccionadas y nos llamaron para asignación de escuela el viernes pasado. Pues bueno, ahi vamos. Nos dieron una página en internet dónde buscar las escuelas que todavía necesitaban maestros de inglés y nosotras por alguna convicción extraña decidimos que Monterrey sería nuestra área de acción. No obstante, casi todas las que aún requieren maestros están ubicadas en el área de San Bernabé. Ana y yo, bien listas, hicimos una lista con las mismas escuelas para quedar, ya fuera juntas o en una escuela cercana. En el momento en que me pasaron para asignarme la escuela, la persona que me atendió intentó persuadirme en repetidas ocasiones que no tomara el plantel en el que Ana había sido asignada. Yo insistía en que no había problema, que me gustaban los retos, que la distancia no importaba, que en realidad quería hacerlo. Después de mucha insistencia de mi parte, como que se percató de que tenía mis motivos bastante sólidos por los cuales prefería esa escuela y procedió a asignarme ahí. Me dijo que pasara a la sala de espera y luego de cinco minutos, ya que la mayoría de la gente que había pasado antes y después que yo había sido asignada, me llamó de nuevo a la oficina y me dijo: "Quiero que seas totalmente honesta conmigo. La otra chica que está asignada a esta escuela y tú ¿son amigas o son pareja?" Yo fajándome cual activista esporádica que soy, contesté: "Pues ni una, ni otra, somos esposas". Y medio le conté que habíamos ido al DF y todo el rollo. Total, la mujer después de desvivirse diciendo que qué padre y todos los cumplidos excesivos que una debe entender como que por ellos no hay problema, de verdad que no PEEEEEEEEEEEEERO... me dijo "mira, te voy a decir algo que le decimos a las parejas hombre-mujer que quieren estar en el mismo edificio trabajando: nosotros comprendemos que quieran trabajar juntos porque es más cómodo, porque ahorran, o por lo que sea, lo entendemos, pero no pueden ni darse la mano, ni hacer pública su relación, no queremos que el director de la escuela llame a quejarse y tampoco los niños tienen por qué estresarse de la clase de relación que tienen sus maestros entre sí". Yo, como buena persona diplomática que soy contesté: "No se preocupen por eso, somos bastante profesionales y ya hemos trabajado juntas, así que somos perfectamente capaces de dejar nuestra vida personal afuera y enfocarnos en la meta que tengamos en común". 
Después de agonizantes 10 minutos de espera, salieron por fin a darme la carta de asignación a la misma escuela que Ana y me confirmaron que el miércoles iniciamos nuestro curso de capacitación para incorporarnos a la escuela el próximo mes.
Ana y yo salimos de ahí con los nervios de punta. Pensamos que el personal de la SEP está muy al tiro con la no-discriminación y que al menos no van a dejar ningún frente descubierto. Es decir, aunque yo fuera fachosa y desaliñada no se van a dar el lujo de no contratarme por eso porque la Constitución y demás órganos son bastante claros al respecto: no se puede negar el trabajo a una persona basándose en su apariencia, estado civil, preferencia sexual, etc. Me pareció muy positivo pero estresante. Eso, a final de cuentas, nos hizo sentir como que aún y cuando sistemáticamente hemos sido rechazadas por el sistema, ahí andamos de chillonas rogándole un poquito de atención, un poquito de sus beneficios. Pero después Ana llegó a una conclusión muy padre: Pues si para eso está,  pues que nos beneficie a nosotras también, aunque en estos momentos estamos urgidos de hacerle un poco la guerra para reformarlo, para tener una mejor convivencia.
Esto, todo parece indicar, continuará...
Ya les iremos contando de nuestra aventurita en "de cómo fue que caímos como maestras de inglés en las escuelas de la SEP". Por lo pronto, sí se puede, hemos sido "aceptadas", "seleccionadas" para trabajar frente a grupos de niños en edad de preescolar y primaria basándose única y exclusivamente en nuestras credenciales profesionales. Yo, al respecto, no sé si cantar victoria... prefiero no.

sábado, octubre 01, 2011

Y llegó octubre!

Llegó octubre y Ana tiene la costumbre de postear a diario en el mes de octubre. Este sería el quinto año que posteamos a diario en octubre, porque en octubre cumplimos cinco años de ser mamás. Sí, también Diego y Santiago cumplen años, pero también queremos hacernos el reconocimiento de que nosotras también celebramos algo, celebramos el aniversario de una aventura que se salió COMPLETAMENTE de nuestros planes y de lo que pudimos siquiera haber imaginado. A 5 años, hoy 1 de octubre, posteo mientras Diego y Santiago están revoloteando cerca de mí, tratando de obtener un segundo de mi atención para luego largarse con la impunidad que les da el hecho de ser párvulos egocéntricos a juguetear a otra parte, a ver la tele o simplemente a pedirle algo de comer a la abuela porque de pronto se les prende el reloj del crecimiento y tienen hambre todo el tiempo.
Hoy 1 de octubre, a 5 años de una historia tan compleja como el hecho de unir dos vidas, dos familias, a través de otras dos viditas, marca el calendario que es el Baby Shower de mi prima Blanca Esthela. Si hace 5 años me hubieran dicho cómo iba a cambiar yo y cómo iban a cambiar las cosas, sencillamente no lo habría creído, porque yo no sólo estaba peleada con la idea de la maternidad, sino que ni siquiera pensaba en una reconciliación conmigo misma al respecto ni mucho menos con mi familia. Ahora, no sé, me emociona poderle dar a mis hijos la oportunidad de que conozcan a sus familiares, pero me emociona también y bastante, darme la oportunidad de aceptar de ellos exactamente y no más aquello que son capaces de dar. Espero que eso se entienda. Luego de un shock tan terrible como fue el hecho de haber decidido compartir mi vida con una mujer y tener hijos, de haber estado cerca de un año sin comunicación con ellos, las cosas fueron evolucionando poco a poco hasta que yo, convencida de no necesitar su aprobación, me acerqué y dejé que se acercaran a mí todos mis familiares con la única idea de no romper los eslabones, de no interrumpir el flujo, de dejarme llevar, de no privarme y no castigarme por haberme salido del huacal. Creo que esa es una lección poderosa. No se trata sólo de romper relaciones y no volver nunca más a dirigirle la palabra a nadie. Se trata de romper con la idea y la expectativa, reconstruirse, empoderarse para después recuperar la cordialidad. Sí, ese es el mejor escenario, la cordialidad, pero en un descuido recuperas una nueva relación más íntima, más respetuosa y más aterrizada en la realidad. Sí, yo no resulté la hija, la nieta, la prima, la hermana, la tía que ellos pensaban y esperaban, pero ¿saben qué? ellos tampoco y eso no quiere decir que dejemos de intentar construir algo nuevo, algo que ni siquiera sabemos muy bien que queremos construir y de lo cual no tenemos idea. Después de grandes pérdidas lo único que puede obtenerse son ganancias.
Seguiremos posteando a diario porque este mes es un mes muy especial.