domingo, mayo 15, 2011

Nunca sabrás...

De pronto me da por pensar barroquismos. Soy de un rostro transparente y cejas chismosas. Creo que se me da poco el arte de disimular. Por eso me doy risa cuando me pongo a pensar que nunca sabrás cuánto me importas. lo digo así al aire y en segunda persona, porque no importa quién seas, si tienes el infortunio de conocerme en persona tu sabrás, vaya que sí, tú lo sabrás.
Hoy platicaba de eso con Elva y Manuel que son mis gurús en estas cosas de poner en equilibrio mi plato derecho de la balanza, porque si no luego se ma va la olla y me derramo por la izquierda. ¿Suena feo? ¡Se siente peor! Ah sí, ya me lo han dicho: soy mainstream y es un arte que creo a final de cuentas manejo con sumo placer y mucho encanto. Total, que nuestra conversación giraba en torno al terrible arte de disimular enfados y disgustos. Y llegamos a la conclusión de que hay quién no puede disimular. Yo en cambio, soy buena para disimular enfados, pero no importancias. Es decir, si hueles feo seguro no te lo diré aunque probablemente se me note en la ceja derecha que estará muy parada. Ahora bien, lo más certero es que el 75% de las veces esté yo lo suficientemente entretenida en mi propio olor corporal, porque así soy de egocéntrica y me gusta pensar en mí.
por otra parte, mi distracción es tal que necesitaré de un par de encuentros y un par de datos relevantes para recordar un nombre. Me es más fácil recordar un signo zodiacal.
pero bueno, supongamos que estamos ya en la fase en que logro recordar quién eres y todavía más allá supongamos que has pasado la prueba del olfato. Mejor aún, digamos que mis ojos no sólo no se estresan, sino que hasta descansan al verte, en ese momento estoy segura que tu ya sabes lo que siento por tí. No lo sé disimular. Cuando alguien me cae bien se me nota. No soy de las que son muy efusivas, así que si logras tener mi atención más de veinte minutos es que me has caído bien.
Hace unos minutos escuchaba con atención y ternura un par de canciones que incluyen la frase "nunca sabrás cuánto te..." amo, quiero, whatever, fill in the blanks... Y caí en la conclusión de que esa frase no se me puede aplicar. Yo quise creer que sí, es más estaba segura de que sí, hasta hoy. Después de mi más reciente reflexión he caído en la cuenta, es obvio que cuando quiero QUIERO y quiero mucho. Soy evidente y descarada cuando ando de buenas, cuando ando de malas, cuando te quiero y cuando no. Cuando me gustas, cuando me disgustas, cuando me has caído en gracia y cuando de plano las cosas no van.
Probablemente no soy la persona más fácil, pero bueno, así me han aprendido a querer unas que otras personas, así que tan terrible no ha de ser. Por lo menos podrás tener la seguridad, tu siempre sabrás cuánto te quiero.




1 comentario:

Helga dijo...

A mi me encantaría tener poker face pero estoy convencida y resignada a que no puedo hacerlo; invariablemente se va a notar mi cara de desaprobación en una larga lista de casos además del "hueles feo".