martes, septiembre 04, 2007

Ay, corazón más vale así


Hay mujeres como yo que se agüantan las ganas de llorar como los meros machos, a las que les caga el palo sentirse vulnerables y que les cae en los huevos tener que reconocer que son unas nenas asustadas por todo lo cabrona que es la vida.Que pelean, bárbaras, con lanza y escudo y no doblan las piernas ante nada y prefieren incendiar pueblos para distraerse en su intento por suavizar el nudo en la garganta.Y se paran firmes en la cancha, meten la pierna, estoicas, y hasta pueden actuar como soldaditos de plomo.Montan la obra bonita de buscar a quien proteger, ceder el paso, abrir la puerta, llevar flores, dar sustento y ser estúpidamente tacaña con el cariño. Reducir todo a un duelo de pasiones que en la violencia hasta puede concluir con un par de botellas echas añicos y cicatrices en la cara.Como un páramo norteño en canícula, las emociones suplican un poco de lluvia, calmadas las gotas, no vaya a ser que en el llueve y llueve, colmadas las gotas, revienten panzonas en el agudo estruendo del instante.No vaya a ser, lo advirtió el padre, la madre, la abuela, que me haga más vieja, que me arrugue más pronto y que los niños me traten de faramallosa arrguendera, mujer al fin, lágrimas de cocodrilo.Es de niñas, dice el hermano, es de viejas, dice el amigo: Llorar es admitir que todos tenemos nuestro corazoncito y hay mujeres como yo que le vendimos el alma a un gallero y estamos a punto de volar al ras de la tierra.Y ésa es la historia pues, de tantas y tantas a las que les han dicho ah, ya vas a empezar a chillar y entonces se muerden los labios, toman un poco de agua y suspiran mientras traen a la mente otras cosas, ni siquiera tan agradables, por distracción, por perderse en el refugio de la indiferencia.

8 comentarios:

Ana de Alejandro dijo...

Ups, hubo un problemita técnico, pero...

LUZ DIJO...
Llorar a lágrima viva
Llorar a chorros.
Llorar la digestión.
Llorar el sueño.
Llorar ante las puertas y los puertos.
Llorar de amabilidad y de amarillo.

Abrir las canillas,
las compuertas del llanto.
Empaparnos el alma,
la camiseta.
Inundar las veredas y los paseos,
y salvarnos, a nado, de nuestro llanto.

Asistir a los cursos de antropología,
llorando.
Festejar los cumpleaños familiares,
llorando.
Atravesar el África,
llorando.

Llorar como un cacuy,
como un cocodrilo...
si es verdad
que los cacuyes y los cocodrilos
no dejan nunca de llorar.


Llorarlo todo,
pero llorarlo bien.
Llorarlo con la nariz,
con las rodillas.
Llorarlo por el ombligo,
por la boca.

Llorar de amor,
de hastío,
de alegría.
Llorar de frac,
de flato, de flacura.
Llorar improvisando,
de memoria.
¡Llorar todo el insomnio y todo el día!

Un abrazo!
11:49 AM, septiembre 04, 2007
Ana de Alejandro dijo...
Pues por lo menos llorar es genuino, aguantarse provoca cancer... dicen!
11:52 AM, septiembre 04, 2007

MrH dijo...

...simplemente hermoso

Luz dijo...

anita que paso? jajajaja me suprimiste! jajajaj un besito

Nidia dijo...

ahora me siento medio fuera de lugar por haber llorado con el Rey León...

Llorar no es mas que la manifestación de que esta sucio el ambiente y hay que limpiarlo.. solo por eso me la paso chillando como magdalena con conjuntivitis en las salas de cine de todo Monterrey.
Estan resucias.. la que te agarres.

es una disculpa en reflexivo para mi misma por ser la vieja arguendera..

saludos.. y cómo les ha ido a los muchachos en el Gymboree??

Ana de Alejandro dijo...

Luz! Qué pena, es que sin querer habíamos suprimido toda la entrada y de buenas la teníamos abierta en otra pestaña, así que la volvimos a poner y volví a postear tu poema! Obvio no salió link a tu perfil, pero puse en mayúsculas Luz dice. Sorry, fue un error a la hora de andar corrigiendo los tags de las entradas.

Verónik@ dijo...

Yo, muchas veces, lloro de impotencia por no poder dejar de llorar. Por sentirme vulnerable en ese momento en que me gustaría hacerme la indiferente y hacer como que las cosas me resbalan. Pero no me resbalan, y me banco que me miren más de una vez, con esa mirada burlona de "ja, no te pudiste aguantar".
Y no, no me pude aguantar. ¿Y qué?

Besos!

Ana de Alejandro dijo...

A mí no me gusta aguantarme, soy una Magdalena...

Luz dijo...

yo tambien me mando un monton de cagadas con la tecnologia!.- volviendo al llanto: Soy bastante llorona, por lo general no encuentro motivos por los cuales contener el llanto. Un beso.-