viernes, julio 08, 2016

Soltar

Soltar y dejar ir son procesos con los que no me considero capaz de lidiar. Los odio. Me odio a mí misma cuando necesito dejar ir algo o alguien. Esta ciudad me vuelve loca, o eso trato de convencerme, la verdad es que soy yo. Lo mismo me pasaba en Mty.Me choca llegar a sentir mucho apego por las personas, rolarme con ellas casi a diario yluego, por cuestiones de "migración y movilidad" perder esa frecuencia. Me choca luego ir de visita y que no tengan tiempo, ni espacio para mí. Que siempre haya oportunidad de seguir con sus vidas diarias que obvio incluyen visitas a sus nuevas amistades (esas con las que taparon el hueco en la agenda que dejó mi partida), pero no puedan en tres, cuatro o cinco semanas (mis visitas raramente son cortas cuando voy a Mty o cuando vengo a CdMx, porque viajar cuesta tanto que lo mínimo que puedo hacer es extender la estancia) darse una hora para verme en exclusiva. Entonces me da eses sentimiento de nostalgia y siempre prinso en el dicho de "santo no visto no es adorado" y pues me da por jurarme a mi misma que no debo volver. El año pasado fui a Mty por casi 20 días, y tengo un año sin ir, dudo ir pronto, porque me rompió el corazón. Hoy ando en la CdMx de visita y ya me quiero ir y no volver. :'( Además soy una chillona de lo peor. Neta, me caigo muy mal.

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