lunes, marzo 30, 2015

Día 4: Vacaciones de Semana Santa

Ana tenía ganas de ir a la Feria de la Nieve desde hace 2 años. Hoy, por fin se armó la expedición. Salimos a las 10:00 am de la casa rumbo al paradero de Taxqueña. Ahí, tomamos un micro al centro de Xochimilco. En realidad, no nos habíamos aprendido bien el nombre de a dónde íbamos, así que íbamos medio adivinando. Cuando llegamos a Xochimilco, de pura casualidad, vimos un micro con un anuncio que decía: Tulyehualco y le dije a Ana: "¡Ese es! Así se llama el pueblo". Nos bajamos y yo ya iba en estado de deshidratación porque hoy hizo un día bastante soleado y caluroso, así que les invité un Bon Ice. El camino fue un poco largo, pero por fortuna ese micro hacía su base justo en la Plaza Quirino y Cortés que es donde está la mentada feria.


Llegamos y ya estábamos ladrando de hambre. Diego y Santiago quisieron comer una pizza elaborada con harina de amaranto.

Les propuse a los chicos que fuéramos recolectando las cucharitas de todas las pruebas gratis que nos iban ofreciendo. Probamos cualquier cantidad de sabores: Pulque, tequila con limón, mojito, beso de vampiro (cereza con quién sabe qué), Bob Esponja (quién sabe qué con bombones), Tierra de Osos (panditas con nieve de chocolate), Pikachú (nieve de vainilla con gomitas y quién sabé qué más), nopal, aguacate, Gansito, Skwinkles, queso, 101 dálmatas (rompope con chispas de chocolate), clericot, cerveza, Viagra (una mezcla fuerte de tequila, pulque, cerveza y quién sabe qué más), chicle, galleta Oreo, elote y no puedo recordar más sabores.

Al final, cada uno escogió su sabor favorito y se compró un vasito. Santiago escogió Pikachú, Diego 101 Dálmatas, Ana de Skwinkles y yo una que se llamaba perro rabioso, que tenía guanábana, tequila y chile piquín.

Cuando terminamos el recorrido, nos sentamos en una banca y nos pusimos a contar las cucharitas. Nos dio un total de 118. O sea, cada uno de nosotros probó cerca de 30 muestras gratis. Aún así, Ana no pudo resistir la tentación de seguir comiendo y se compró una nieve de limón para el camino.

Regresamos a casa cerca de las 6:30 y Diego y Santiago se pusieron a cenar una chuchería que compraron en la feria: una bola de palomitas con amaranto que probablemente la unieron con miel.

Todavía no pensamos en un plan para mañana, pero al menos hoy, Diego y Santiago están cansados, despejados y listos para bañarse e irse a la cama. Ok, ok, debo reconocer que tienen ganas de ver un poco de televisión.

2 comentarios:

Silvia Borghi dijo...

qué linda tarde!!!!!
y cuántos saboresssss, genial lo de guardar las cucharas, jajaja

ELVIA RAMOS SUAREZ dijo...

Hola Ana y Cris, que gusto que hayan estado por estos rumbos, me hubiera encantado verlas y hecharnos una platicadita.