domingo, julio 26, 2009

Y es que te quiero uó

Soy Criseida y les quiero compartir una anécdota.
Cuando Diego y Santiago nacieron, Ana y yo todavía vivíamos en el DF y estaba de moda el comercial de Jitomates de la Comercial Mexicana. No sé muy bien cómo, pero empezamos a cantarle la canción a Diego. Si mal no recuerdo, Ana pensaba que se iba a parecer al niño del comercial. Y entonces adoptamos el jingle como una especie de canción de cuna hasta que derivó en Diegomates y hasta que la letra se modificó a: "Me lo como con limón y con un poco de sal, Diegomates, Diegomates". Hace una semana que estuve de visita en Monterrey, cuando Ana terminó de bañar a Diego y me lo pasó para que le ayudara a vestirse, Diego me dijo "Mamá, canta" y yo le pregunté cuál quería y me dijo que la de Diegomates. Me dio mucha risa y se la empecé a cantar, pero más risa me dio cuando él empezó a cantar de regreso: "Mamamates", yo que tengo la mente muy cochambrosa le entendí algo así como "temamaste", pero bueno.


Como muchos recuerdan, apenas los tiagos cumplieron un mes, nos mudamos a Monterrey y recuerdo que el papá de Ana nos decía que si uno era Consomate el otro tendría que ser Cambpell's o algo así, pero resultó de tal suerte que un día, necio que estaba Santiago, y que tuvimos que ir a HEB a comprar leche, decidimos dejar al pacífico Diego y lanzarnos en la expedición con Santiago y estaban pasando un reguetón en el radio, mismo que Ana y yo decidimos destrozar para hacerle su respectiva canción a Santiago. Cabe destacar que tardé años en deducir que la canción era de Daddy Yankee y además de todo no tenía ciencia cómo se llamaba BORICUA.
Empezamos a improvisar y quedó así
El Champi, bonito, chiquito, flaquito, guerito, de la Villa, consetido de la abuela... uo uo uo uo uo.... y así en loops interminables.

Dios mío, lo que hace la tele y el radio en esos momentos...
Lo más chistoso es que, y los que conocen a mis hijos no me dejarán mentir, las canciones de cuna improvisadas parecen sentarles a la perfección a la personalidad que han ido desarrollando nuestros hijos. Aunque bueno, Dios salve a Sampi del reguetón.

domingo, julio 05, 2009

Mi vida afuera del clóset...

Soy una persona emocionalmente tensa. Mi mente no deja de producir los más extraños y estrambóticos pensamientos y a menudo "me persigo sola". Y lo sé. Y es algo con lo que tendré que lidiar el resto de mi vida, pero fue precisamente por eso que decidí salir del clóset. Y sentí cómo una carga se descargaba de mis hombros y hacía mi vida más ligera.
No es fácil. Es más, una vez que salí del clóset no he dejado de salir porque cada lugar nuevo, cada gente nueva, cada nueva situación implica salir del clóset. Y esto se hace extensivo a familiares, amigos y en un futuro a mis hijos.
Tampoco es fácil porque cansa. Porque, al menos en mi caso, me cansa mucho empezar de nuevo a contar cómo, cuándo y por qué que a veces raya en el exhibicionismo emocional. Pero no es tal cosa. Al menos para mí no es tal cosa. Para mí es la única manera que tengo de contribuir a hacer al mundo mejor y más tolerante. Yo no aspiro a ser un modelo de comportamiento. Yo aspiro a que la gente conozca mi historia y a través de mi historia se sensibilice y comprenda que siempre hay otra manera de decir las cosas, de sentirlas, de vivirlas. Y que mi caso es éste. Mi caso es un proyecto de maternidad con la mujer más importante en mi vida, la que más me conoce, la que ha estado conmigo desde los 15 años y me ha aguantado tal cual soy.
Pero eso de repente me hace sentir terriblemente vulnerable, me hace sentir que estoy expuesta y sin privacidad. No solo porque comparto algo de mi vida en el blog, sino porque al estar afuera, al estar visible, una sensación de no volver a tener control sobre la privacidad me invade. No se supone que lo que suceda en la cama de uno es muy asunto de uno con la cama? No se supone que lo que cada quien haga con su vida, es muy su vida y ya?
Creo que salir del clóset y ser visible de pronto puede resultar renunciar un poco al privilegio de mantener nuestra vida privada exactamente así PRIVADA, pero por otro lado creo que la sociedad necesita conocer nuestras historias. Necesita identificarnos para que nos humanice, para que no nos vea como algo extraordinario que ocurre en películas y noticieros, sino que somos los compañeros de trabajo, los mejores amigos de, los hijos, los primos, los sobrinos, los nietos de, y todos los días hacemos las mismas cosas que el resto del los humanos porque somos eso, humanos.
Yo sé que no tendría que ser así. Uno debería contar con la garantía de poder vivir su vida a gusto, como si cualquier cosa, pero por alguna razón no es así, y entonces tenemos que levantar la voz, alzar la mano, pedir la palabra, hacernos notar, aunque eso signifique estar en la mira durante algunos días o meses en que la noticia y el chisme se esparza.
Antes de Diego y Santiago yo salía del clóset en pequeña escala. Pero cuando llegaron a mi vida, supe que no tenía marcha atrás y que no había trabajo ni familia en el mundo que me iba a obligar a negarlos, y descubrí que me hacía sentir bien el hecho de no tener nada que esconder. Para mí es tan simple como que no pueden decir de ti algo que tú no hayas dicho antes, y eso, en mi caso, me da tranquilidad. Nadie le puede ir con el chisme a mi papá o mi mamá de que soy lesbiana y que tengo hijos porque ya lo saben. Ni a mis jefes. Ni a mis compañeros de trabajo. Ni a mis amigos. Ni a nadie. Y eso da tranquilidad, da la sensación de no ser clandestino. Y a la par, la gente que te rodea puede aprender algo sobre ti como lesbiana, como madre, como epicureísta, como lo que gustes o mandes.
Yo sé que cada circunstancia es diferente, que cada quien su situación. Pero de una cosa estoy segura, salir del clóset significa muchas veces recuperar algo de la salud mental que te jode tanto este tema de la discriminación y de la intolerancia de la gente que no entiende que amor es amor.

viernes, julio 03, 2009

¿Y por qué llora el niño?

Pues otra vez, como las anteriores fuimos a la marcha. Cada una por su lado esta vez, ya que yo fui a la de Monterrey y Crix fue a la de Houston que coincidieron el mismo día. Yo fui, como podrán ver en la foto con la camiseta de COMALES y los niños. En caso de que se pregunten dónde está Santiago denle click a la foto para verla gigante y luego fíjense en la mujer que va hasta adelante con un sombrero de colores, esa es Denisse, atrasito de ella se ve un güerito con sombrero de explorador, ése se Santi. Nuestros hijos iban muy puestos a la marcha. Emocionadísimos con todo el asunto y de pronto ocurrió la tormenta. Como traíamos muchas cosas decidimos poner algunas en mi carrito que es doble y poner a un niño solo en otro carrito.
Primer error porque a Diego esto le pareció pésima idea y desatamos el ataque de llanto que duró con pequeñas interrupciones para descansar y debatir, casi tres horas. Luego, la cosa se complicó. Porque como suele pasar con las desorganizaciones de contingentes, había tramos en los que teníamos que correr mientras gritábamos consignas, así que el pobre niño ha de haber interpretado que su vida peligraba mientras que Mami corría gritando desaforada. Más llanto. Para ese momento el niño de casi 16 kilos ya iba en brazos. Hubo muchas manos solidarias dispuestas a cargar, consolar, ayudar y demás. Así que reapartimos pañaleras, globo, sombrero, pompón alegórico y demás. Diego fue dos minutos en hombros de un compañero gay, Heriberto que siempre ha sido muy solidario con nosotras, pero no funcionó, porque de tanto llorar le babeó la pelona al hombre.
Así que ya iba Mami con un niño encajado en la cadera y otro repartido en un carrito prestado. Pero Santiago iba feliz, el público es lo suyo. Él sí iba muy contento con Zaira que empujaba el carrito rosa que le prestaron y decía adiós y gritaba contento. Hasta que nos alcanzó en el convoy la camioneta de COMALES para las compañeras mayores, convalecientes y embarazadas, que iba una de cada una. También allí pusimos a los niños. Pero Diego no fue feliz con esa solución, y siguió llorando.
Así que a ratitos iba conmigo en brazos, a ratitos me iba yo con él sentada en la orilla de la camioneta, a ratitos él se quedaba sentado y yo marchaba (eran los ratitos de la vuelta a llorar). Yo le expliqué en un tramo que lo que hacía es muy importante. Le dije: "Mira Papi, ves a toda esa gente de la calle? Ellos vienen a ver el apoyo que tú le das a tu Mami. Diego, lo que estás haciendo es muy importante, le estás diciendo a toda esa gente que tú quieres mucho a Mamá y a Mami" Y me contestó divino él: "yo te quiero mucho, Mami y a Mamá tambiéh!".
Por su puesto esa fue la anécdota tierna del evento, porque seguro las mamás de COMALES sólo recordarán la parte del güerco a la llora y llora, pero insisto debe ser complicado explicarle a un niño de dos añitos y ocho meses que entre más corra, y más grite y más se canse y más se pelee, es más grande el logro y más divertida la marcha.
Y luego, claro, viene la parte de las consignas políticas. Yo estaba a la grite y grite porque sólo adelante gritamos, y entre nuestras consignas va una muy divertida que a mí me encanta, sobre todo en nuestro medio PANista: "a mí no me gusta el PAN, a mí no me gusta el PAN, me gusta la tortilla, la tortilla nacional" y Diego, todo confundido se me quedó viendo y me dice: "Mami, a mi zí me guzta el pan!" Hermoso mío, de aquí a que entienda que el PAN es el Partido Acción Nacional derechoso y religioso, le falta rato y mientras va a pensar que mi intolerancia es hacia el pan de trigo!
Aún así, me encantó la marcha. Fuimos muchas mamás lesbianas y eso la verdad es que demuestra que cada vez estamos tomando más fuerza y empoderamiento, más visibilidad. De regerso, los nichos iban cantando consignas "no que no, sí que sí, ya volvimos a salir!"
Y a la mañana siguiente me dijeron, sobre todo Santiago que fue al que le gustó más: "Mami vamoh a la mah-cha!" Estoy muy contenta! Y la verdad es que hasta conmovida, porque Diego sí entendió la importancia de la marcha, al menos la que tiene para mí, ya que por la noche antes de dormir me dijo: "Mami, discúh-pame por haber llorado tanto!" Son tan lindos los dos. Y a las personas que nos leen, ¿qué experiencias han tenido en marchas? ¿Han llevado hijos? ¿Qué tal ha sido?
La primera foto es del archivo del periódico EL Norte que otra vez nos cubrió el evento. También dicen que salimos en El Sol, pero no lo pude ver. Si alguien tiene copia, me lo guarda. La segunda, la del close up a Santiago y la de Diego lloroso nos la proporcionó nuestra querida amiga Olivia. Y la de Diego en los hombros de Heriberto nuestra otra querida amiga, Daniela. Muchas gracias a ellas por documentar fotográficamente esta IX Marcha.

Me encontré en youtube un video de la marcha en el que salgo! Allí me buscan agarrando del brazo a dos compañeras a un lado de la manta de COMALES:


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