viernes, junio 05, 2009

Nuevo Cine Mexicano

Nota: Ningún animal fue dañado (todavía) para la realización de este guión.






Favor de imaginar en blanco y negro para mejores efectos...

Operación Pollito


Abre cámara, zoom out desde un mega cuchillo cebollero que va dando paso a un brazo femenino, fuerte, pero ajado por el tiempo, seguido de el resto de la mujer que en el rostro refleja años de abnegación y sabiduría doméstica. Poco a poco la cámara nos regala una cocina amplia e iluminada, con una mesa desayunador al centro donde se sienta un hombre gordo y bigotón (en caso de casting, escogeríamos a un Soler, de preferencia Fernando) que se relame los bigotes mientras se zampa el almuerzo. De fondo escuchamos risas femeninas y un par grititos infantiles, un coro celestial de felicidad doméstica.






De pronto irrumpe una voz jocosa y entra en escena un hombre locuaz, también algo relleno y bigotón, entrado en años y muy canoso (casting, casting para Joaquín Pardave!!) El extraño saluda efusivamente: ---Hoooola!!! (así, haciendo énfasis en la o como prolongando el saludo y barnizando de felicidad todo lo que su sonrisa alcanza)






Desde atrás se dejan entrar el par de chiquillos (aquí tenemos discrepancias, porque Crix opina que deberían ser Juliancito y el niño español con el que hacía pelis, pero esos ya son de pelis setenteras, así que el casting queda abierto a opciones, cabe aclarar que si fueran niñas escogería a la Tusita y Angélica María, ja ja ja, ni si quiera creo que coincidan en edades, pero eso es lo de menos...), corriendo y gritando:
Niño2: TOÑO!! Cómo estás?



Toño: Cómo están niños? Listos para pasear?

Gritan los dos guapísimos querubines a coro.

Niño1 y Niño2: Sí!



Entonces, entra finalmente en escena la despampanante mujer que dio vida a tan adoradas criaturas (puede ser Marga o cualquier otra llorona de época), se retuerce las manos en falsa modestia y dice con voz extra dulce:



Madre: Niños, no empalaguen al Tío Toño.



Abuelo: Déjalos, que le den lata él y no a nosotros.



Toño: Cuál lata pueden dar estas hermosas criatura?



Niño 2: Tío Toño, vamos al parque?



Niño1: Vam a paque?



Niño 2: Oye Toño, cómo estás? Te doy beso? Mira qué grandes manos. Me das una mano? Dame la mano. Mira ven que te enseño...



La voz del niño va cayendo en fade off mientras que saca de escena a Toño y se lo lleva. En la cocina quedan la abuela, la madre y el abuelo fingiendo que hacen algo relevante.



A los lejos se alcanza a escuchar:



Niño 2: Ay mira hoy hay mercado! Mira ven, aquí hay pollitos...



Niño 1: Pollitos!



Entra imagen de patio de casa, Niño 2 corriendo de aquí para allá, Niño 1 brincando arriba abajo. Toño, rebuscando entre las jaulas (en el patio hay jaulas). Los tres muy silenciosos, sólo se escucha ruido de ambiente, voces en el mercado que se aduivina tras el gran portón del patio. Madre se asoma y observa la escena. Voz en off de madre:



Madre: hum! Algo traman (ok, esto es más bien estética ochentera, pero mi peli es un remix mexicano y qué y qué)...



En voz alta:



Madre: Toño, qué trae Niño2 en la mano?



Zoom in a la bolsa de papel con agujeritos que trae Niño2 en la manita.



Madre: Toño! Acaso traen un pollo?



Toño: Eh? No!... Un pollo no! Traen dos!



Zoom in cara de angustia de la madre... Fade away



Música rápida y cámara rápida con escenas subsecuentes de Madre, Toño, Niños 1 y 2 y Abuela corriendo por toda la casa y patio buscando una vasija para el agua de los pollos.



Corren los créditos y se entromete escenas de precuela: Abuelo diciendo: No, el pollo no porque se lo comen los perros. Madre: No, ahorita Pollitos no porque luego el perro los muerde, mijito.



Abuela amenazante con cuchillo en Mano: Ay Abuelo! Te dije que no les dijeras nada de los pollitos del mercado!



FIN









¿o no?



Juro que yo no sé ni qué pensar, esas cosas suelen durar tres días y morir sin razón aparente, se sofocan con el aire regio de 40 grados celsius. Es una crueldad venderlos y comprarlos. Pero, ¿y ahora qué? Ni modo que no darles de comer ni de beber...



En la segunda parte, los cortos prometen a la Madre moliendo cereal en la licuadora para darles de comer a los pollos y a Toño huyendo con el Abuelo, lejos donde ni la Abuela ni la madre los alcanzan con el cuchillo amenazante. En la tercera, presumo al perro de la foto masticando un pollo.



Por cierto, ¿alguien quiere adoptar un pollito?



Me preguntó Crix: y los regañaste?




¿Quién puede regañar a semejante trío de bandidos si me hacen su mejor escena de película cursi mexicana de la época de oro??

3 comentarios:

Mariana dijo...

Uffff!!!!
Yo tengo amenazada a toda la flia de que MANCO queda el que ofrezca coca cola a Luli!
Cuando pide un perrito le digo que tiene 5 gatitas mascotas, que la Jenny esta en el cielo con la Abuela Rosa!!!!
Ahora que me acuerdo, aun no la llevamos al Zoo...jajajjaja

Besos, ajo y agua!

Lucky dijo...

Si teneis dos niños riquisimos ;)


Un besazo!!!

Euge dijo...

el nene de las pelis españolas ese era uno que cantaba una canción de un caballo que tenia claveles o algo así? jajajaja

Me muero si me traen un pollo a casa, además calculo que María los cocina en cinco minutos la muy bruja jajajaja

Besotes y suerte