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jueves, octubre 22, 2015

Vida gringa .- El Otoño

El otoño entró puntual a El Paso. El 22 de septiembre estuvo fresquito y creo que por esos días, pudo ser el sábado 19 o 26, hasta llovió. Una lluvia suave, cálida, más bien refrescante en el caluroso desierto. Desde entonces, al menos una vez a la semana, ha vuelto a llover, algunas noches más que otras, pero siempre de forma intensa, como si el clima quisiera compensar tantos días de sol y calor. 
Así se miran amarillas algunas banquetas rumbo a la escuela.
   Ya tiene un mes, pues, que entró el otoño. Ahora ya está decidido a notarse, a hacerse patente que es hora de refrescar y llover. Ya las calles se pintan de amarillo con las hojas que caen de los escasos árboles que hay afuera de una que otra casa. Ya el sol no cala igual, aunque está ahí, casi todos los días entre 3 y 4 de la tarde que voy por los hijos, arriba de mí, siguiéndome como si fuera niña y como si fuera Monterrey.
     Ayer llovió de nuevo. Llovió muy fuerte. De forma intermitente, casi toda la tarde. Empezó como a medio día. Se cargaron las nuves, se pusieron obscuras, escondieron al sol y se volvió tarde de julio en DF. Una tarde oscura y fría, muy atípica de este desierto. Una lluvia errática que de pronto se olvidaba de caer y dejaba secarse la tierra para recomenzar con más ahínco media hora más tarde.
     Cuando a la hora usual, salí de la biblioteca de UTEP para encaminarme al shuttle que me lleva gratis a la parada más cercana a mi casa, me agradecí a mi misma de que en un último y raro impulso, antes de salir de casa, haya tomado el paraguas, que aunque destartalado, ayer sí me sacó de apuros. Correr los pocos metros que me separaban del edificio de ingenieria y metalurgia hasta la parada fue una osadía, tomando en cuenta que ayer se me ocurrió ir en vestido y con zapatos de tela sin calcetines, muy primaveral ella, en otoño.
     El techito de la parada sólo nos hizo favor de hacernos sentir resguardadxs, pero todxs lxs que allí esperábamos nuestros camioncitos, estábamos más empapados que en balneario. El hielo se me metía en los zapatos. ¿A qué hora comenzó a caer el granizo? Luego amainó, como para darme oportunidad de subirme tranquila al bus en cuanto llegó.
Por estas calles camino mientras pienso pendejadas para ir a recoger a los hijos.
     A veces me pongo muy mística, me imagino que la Universa confabula en mi favor o en mi contra y que yo sola peleo contra las fuerzas de la Naturaleza. Juro y perjuro que la Tierra me maldice dejándome sentir su furia o su buena voluntad, según toque el clima del día. Y voy pensando todas estas pendejadas mientras camino por las calles en solitud. Porque qué más puede una hacer sino platicar con una misma mientras camina. Ayer, entonces, maldecía a los vientos y me prometía que en cuanto llegara a mi casa iba a agarrar todos mis suéteres y hasta la pijama de ser necesario.
     La tregua del agua siguió unos minutos más allá de que me bajara del camión. Me permitió llegar a mi casa, correr al baño, darle rienda suelta a mi vejiga. Salir dando tumbos para no perder tiempo. Cambiarme y ponerme el pantalón de mezclilla. Echar al piso los zapatos mojados, enfundar los pies en una mullidas calectas y luego en los únicos otros zapatos que tengo acá. efectivamente, cumplí mi promesa y agarré hasta la camisa de la pijama "por si las dudas" y la eché junto con las chamarras de los niños en una bolsa.
     "Time's up" dijo la primera gota de lluvia que cayó en mi ventana. Comenzó el chipi chipi de nuevo. Salí rapidísimo de la casa. Aún tenía que caminar hasta la escuela de los hijos. Tomé de nuevo el paraguas y me enfrenté a El Paso y sus intentos de desanimarme.
     Me fui caminando tan rápido como pude. La verdad no es muy rápido tampoco. Hago como 15 minutos de la casa a la escuela de los hijos. Según google maps debería de hacer menos, pero yo me lo tomo con calma. Excepto ayer, ayer hice malabares porque justo cuando creí que había dejado de llover nuevamente, comenzaron a caer del cielo cubetadas de perdigones helados. Nuevamente pelotitas de hielo amenzaban con meterse en mis zapatos, pero no contaban con mis calcetas súper wow.
     Así, peleándome contra el clima, el viento indomable que hacía todas las groserías que quería con mi paraguas, incluso doblarlo hacia afuera como si sólo lo llevara de accesosrio, finalmente llegué a la escuela. Recogí a mis pequeños vástagos y los enchamarré. Caminamos de regreso a la parada, y juro y perjuro que el clima se burlaba de mi porque otra vez dejó de llover. Mis hijos, por supuesto, pensaban que yo soy una exagerada de esas que traen chamarras ante cualquier lloviznita.
Estas inocentes calles se vuelven ríos indomables cuando llueve.
     Sólo cuando llegamos de regreso a la parada del shuttle fue que se desató de nuevo la lluvia torrencial, con grandes ríos y cascadas formándose en las calles elevadas que llegaban hasta la parada, amenazando con mojarme los pies aún secos. Lo bueno, es que pudimos meternos al edificio de Campbell St y esperar ahí hasta que llegara el shuttle.
     Santiago, no quiso esperar dentro, él estaba decidido a atrapar un granizo en la boca y aprovechar que esta no es lluvia ácida como la de su ciudad natal. Nunca lo logró, no es muy hábil mi'jito. Así pues, en cuanto llegó el bus nos regresamos a la biblioteca de UTEP y nos refugiamos del inclemente clima ahí toda la tarde.
     Por la noche, cuando Criseida salió de clases y pasó por nosotros para caminar de vuelta a casa, ya no llovía más. Aún así, no quise arriesgarme, estaba fresco y yo no iba a andar cargando de oquis, así que saqué de la bolsita mi gorro de invierno y la camisa de la pijama que me puse como chamarra encima de todo.

sábado, marzo 23, 2013

Bitácora de vacaciones: Día 2

Como me agüitó el hecho de que a Santiago le pusieron, en mi opinión injustamente, un 6 en Formación Ética y Cívica (algunos se enteraron de este drama en el facebook de Ana), pensé en que llevarlos al Palacio Nacional a la charla didáctica "De pastorcito a Presidente" sería una muy buena manera de reforzar el contenido del mes de marzo. Se suponía que la plática tendría actividades y estaba diseñada para niños entre 6 y 12 años. Pues ahí tienen, me levanté a las 8:30 para alcanzar a lavar un poco de ropa y a preparar un desayuno contundente para la expedición vacacional, ahora al Zócalo capitalino. La cita era a las 11:00, así que faltando 10 minutos para las 10:00, les dije a Diego y a Santiago que me hicieran el favor de ponerse ropa de salir. Justo en ese momento descubrí que el menor de todos mis hijos no había tocado NADA del plato del desayuno. Con argucias de madre, lo convencí de que devorara los alimentos en 20 minutos. Así que para las 10:20 ya íbamos rumbo a nuestro destino final.
Llegamos muy emocionados y resulta que habían cancelado la charla. La persona que da informes en el Palacio Nacional, al ver el puchero de Diego, nos aconsejó irnos al Museo de las Culturas, que está al lado. Así que me enfilé junto con mis huercos al museo que ya habíamos visitado en aquel mes en que Mami se fue de viaje, claro, no sin antes tomarles una foto del recuerdo:

viernes, enero 25, 2013

Un día cualquiera de los viernes de la SEP

Como en algún momento les dije, acá en el DF se estila que los últimos viernes de mes no haya clases en las escuelas por aquello de la junta de consejo técnico. A casi seis meses de habernos mudado, hay cosas que me tienen maravillada de Diego y Santiago es como de pronto han madurado en cosas que yo no veía la hora.
Hoy es viernes y como ya estamos prácticamente en la última semana del mes, para ahorrar gasolina decidimos acompañar a Mami a sus clases y quedarnos a esperarla. Así comemos todos juntos y hacemos un solo viaje.
¿Cómo matamos el tiempo?

sábado, diciembre 01, 2012

Los pañuelos hablan

¿Ustedes saben qué onda con el movimiento Bordando por la Paz? Pues yo sólo sé que en Monterrey desde hace ya un buen rato hay personas que se han puesto a bordar pañuelos por los desaparecidos en la guerra de Calderón. Los rojos son las muertes, los verdes son desaparecidos, los rosas son los feminicidios de Juárez. Hoy vinieron de varias partes de México a exponer los pañuelos y desde luego vino la gente de Monterrey.


lunes, agosto 20, 2012

Día 24

El tan ansiado y ansioso regreso a clases por fin llegó. Hoy durmieron conmigo mis cuates. Yo, obviamente, estaba que me comía las uñas. Por ahí de las  5:00 am de la mañana un estruendo me despertó. Diego estaba tan profundamente dormido y se estiró tan rico (me imagino) que con su patota rompió un vidrio. No estoy diciendo mentiras. He aquí la evidencia.

Bueno, ya tenemos una hermosa vista al jardín. Cabe destacar que el responsable de estos actos ni siquiera se inmutó y no se dio cuenta sino hasta las 7:00 am que sonó el despertador. Diego, sea lo que sea de cada quien estaba bastante entusiasmado. No así, Santiago. El muchacho se levantó de malas, sensible, diciendo que le dolía el diente (tengo que llevarlo a checar YA porque es el postizo y puede ser que ya esté empujando el permanente). Los mandé a hacer pipí y a desayunar. Como es lógico, el gallo decidió cantar. Santiago se puso a llorar porque el gallo no se callaba. Susana y yo pensamos que en realidad Sampi estaba nervioso y canalizó su estrés culpando al gallo. Bueno, hasta mole lo quería hacer mi chiquitín con tal de que se callara.
Los vestí y nos fuimos en taxi como a las 7:40. Fue bastante rápido, en realidad, nos cobró 15 pesos y estuvimos ahí en 10 minutos. ¿Les había dicho que no es una distancia caminable al menos en las mañanas?
Como era el primer día y había un montón de padres y madres de familia histéricos dejando a sus hijos de primer año (como yo), el día de hoy nos dejaron a entrar a los Honores. Cuando llegamos lo primero que hice fue tomarles la típica foto de BACK TO SCHOOL:


Esta foto va a espantar a varios. La verdad tienen toda la pinta de niños grandes, ya no son aquellos bebés. En fin, cerraron la puerta, los hicieron formarse y luego  nos dieron entrada a nosotros para que pudiéramos fisgar con mayor comodidad.

Ahí entre la multitud se ven Diego y Santiago. A todos los chicos de primero los pusieron juntos y después ya los separaron por secciones. Nos pusieron a hacer Honores a la Bandera y para mi tranquilidad nos libramos de la promesa estudiantil y el canto a Nuevo León (y para el caso, el de San Nicolás). Acá nomás se estila a la antigüita el himno, el toque de bandera y el juramento.

Una cosa que me sorprendió fue la elegancia de la escolta. Eso sí, muy descuadrada, pero muy linda. Supongo que es porque es la escolta entrante y fue su primer día.

Luego de los Honores les dieron hicieron la presentación oficial del personal docente y dieron la bienvenida a todos los alumnos al año escolar 2012-2013.

La inmensa mayoría de los niños de primero estaba serios y sí, había uno que otro llorando. Diego y Santiago no. Diego estaba feliz, Santiago más seriecito, pero ya más tranquilo. Cada escuela tiene su detallito cursi, así que después de la presentación del personal, formaron a los niños de primero para presentarlos al resto de la escuela:



Los niños de sexto les dieron un presente a los chiquitines, una ofrenda de paz que relajó a TOOOOODOS, se les empezó a notar en sus caritas que ya estaban entrando en confianza.

Diego estaba plática y plática con la niña de al lado, creo que le gustó su mochila porque a cada rato le sacaba plática de los monitos y las florecitas y no sé qué tanto le decía. Después de este regalito, hicieron la entrega simbólica de libros. Le pidieron a cada maestra que llevara a un niño con la directora para que le entregaran su paquete de libros de texto, como Diego estaba haciendo no sé qué payasada su maestra lo tomó de la mano y dijo "ay bueno, ven tú".


Yo no supe si decirle a la maestra que no le hiciera confianza, pero bueno, mejor lo tomé como un buen augurio. Que todos empecemos con el pie derecho. Hoy me toca apoyar en la guardia que no sé muy bien de qué se trata pero según lo que entendí tengo que llegar como a las 2:20 y hacer una valla.
Me regresé caminando para que no digan que no me ejercito y bueno, la gente anda murmurando de que no aguanto nada pero los reto a pasar un mes completo con un par de huercos de cinco años que exigen, demandan y arrebatan la atención cada cinco minutos.
Ya quiero que regresen para que ellos mismos nos cuenten cómo les fue en su primer día.

lunes, junio 25, 2012

Visita al trabajo de Mamá y Mami

Esta semana es la escuela abierta en el kinder de Diego y Santiago. Eso significa que el día de hoy solo asistieron los alumnos de 3A, el de mañana sólo asistirán los de 3B y el miércoles los de 3C. Para que la abuela pudiera ir tranquilamente a dejar a Santiago (que es el que está en 3A) decidimos traernos a Diego a la escuela donde Ana y yo damos clases.
Como hoy y mañana se estarán aplicando exámenes en la escuela de nosotras, Diego ha estado un poco aburrido. Intentó convivir con los niños en el descanso, pero mis alumnos lo atosigaron con cientos de preguntas. Yo no sé qué tanto le preguntaron pero tengo mis impresiones de que me lo dejaron un poco estresado. Como que no quiere la cosa le dije: "Oye y ¿qué tanto te decían los niños?" Él con carita de fastidio nada más me contestó: "Ay... muchas cosas... me preguntaron todos los colores en inglés".
Después del recreo nada se me había ocurrido para hacerlo pasar el tiempo hasta que aleatoriamente estiré la mano al librero que está en la dirección y me topé con un libro sobre insectos y arañas. Le dije: "Mira, tengo una idea, ¿quieres leer este libro? es de insectos y arañas". Estereotípicamente abrió sus ojos y de inmediato se interesó. Ahora no deja de hacer preguntas sobre arañas, moscas, escarabajos y demás cosas que vienen en el libro...
Lo bueno es que se le quitó lo aburrido.

lunes, abril 02, 2012

Segundo día de vacaciones

Hoy es lunes y por obvias razones no hubo clases. Aún así no le perdoné la vida a mis críos y apenas tuve un segundo para dedicarles me senté a hacer la tarea con ellos. Diego hizo una plana de la O y Santiago escribió los números del 1 al 10 y dibujó sus respectivas bolitas. Francamente no estoy preocupada por el desempeño académico de mis hijos, sobre todo porque están en kinder. Lo que sí me preocupa es que sean unos vagos y por vagos me refiero a que no aprendan y su cerebro no se aproveche todo lo que se podría. Yo nunca necesité que mi madre estuviera a mi lado haciendo la tarea. Como algunos de ustedes sabrán, yo asistí a la primaria en el turno vespertino, de manera que al regresar de la escuela hacíamos la tarea. En la escuela a la que mis hermanos y yo asistimos siempre había tarea del libro de Lecturas. SIEMPRE. Todas las tareas, en el número 1 iba la página del libro de Lecturas que habíamos de leer. En eso era en lo que me ayudaba mi madre. Me hacía leer en silencio la página y luego me tomaba la lectura. Fuera de eso nunca ocupé mayor ayuda. Pero Diego y Santiago son diferentes. Tal vez es la edad o simplemente que son personas diferentes, pero ellos sí ocupan que alguien esté con ellos apurándolos a terminar. Para estas vacaciones, del kinder mandaron kilos y kilos de tarea. En parte está bien porque son muchos días y regresan todos fríos a la escuela. Pienso que de poquito en poquito es mejor.
Por otro lado, Ana me pidió que le llevara comida a mediodía. Pues ahi voy yo, con toda la buena voluntad a pasarme una hora con mi esposa. Al despedirse se le ocurrió pedirme un enorme favor. Me mandó por unas copias que quería entregar el día de hoy en una reunión. Yo me encaminé hacia la copiadora y francamente cometí una imprudencia: me estacioné en un lugar prohibido y prendí las intermitentes pensando más en que no le fueran a dar un golpe que en la infracción que estaba cometiendo. Total, no había terminado de poner el pie en el lugar de las copias cuando escuché el pito de un tránsito sonar con estruendo. Entonces me regresé y le dije que ya iba a moverlo. Sin embargo, como era de esperarse el señor me pidió los papeles del carro y la licencia. Con toda propiedad, le enseñé la documentación y me dijo que esa falta ameritaba grúa. Me caga la rete puta contra madre que para todo quieran llamarle a la grúa. Sí, el carro estaba en un lugar que no debía pero ya. No hay necesidad de levantarlo y llevarlo a ninguna parte. Total, el fulano le habló a la grúa mientras me interrogaba sobre lo que me había impulsado a estacionarme ahí. Hablé con la verdad, le dije que fue de esas veces en que piensas que sí se puede pero que qué se le iba a hacer, que la multa y el corralón eran mi castigo. Total, el tránsito quiso portarse amable y me dijo que no, que no era necesario que se llevaran el carro, que él me escoltaba hasta Tránsito para que pagara la multa. Yo muy inocente le pregunté que de a cuánto iba a ser la multa y él me contestó que de 2 mil pesos. Yo me quise parar de pestañas pero me contuve y le dije que no, que no tenía ese dinero y que ni modo, que ya después veía yo cómo sacar el carro del corralón. Empecé a bajar mis cosas y el mono dijo que se le hacía muy feo dejarme sin carro, en el solazo. Yo le dije que sí, que estaba muy feo el sol pero pos qué le iba a hacer. Y entonces me dijo que me diera la vuelta, que me estacionara para ponerme nada más la multa porque no era onda dejarme sin carro. Yo todavía conciente de mi falta automovilística fui a estacionarme al sitio indicado pero el agente jamás apareció. Eso me dejó aún más intranquila porque me da pendiente de que me vaya a inventar una multa de algo que no hice. Total. Entré en estado de alteración al centro de copiado y el USB donde llevaba el documento que Ana necesita no funcionó. Entonces con toda la angustia del mundo volví a casa. Llego y cuando estaba a punto de regresar a sacar las copias vi el recado que decía que hoy no habría reunión por temporada vacacional. En ese momento sentí un instinto asesino que por fortuna controlé. Casi me meto en un problemón por una copias que ni son urgentes!!!!
En fin, para los que me conocen saben que soy extremadamente ansiosa y que un evento así mueve los platos de mis balanzas y me hace desconcentrarme de una manera asombrosa. Así que comprenderán que después del incidente con el tránsito me sucedieron cosas como acelerar en reversa cuando quería simplemente avanzar y chocar contra un puesto de tortas. Por fortuna, mi sentido del equilibrio lo recupero con Ana aunque cabe admitir que en esta ocasión también recurrí a un pan con crema de avellana sabor a cacao con leche. O sea, prácticamente parece que me comí un lonche de Duvalín. Es increíble como esas chingaderas tienen la propiedad de darte la sensación de que todo está bien y todo es felicidad.
En fin, veamos que nueva aventura me acontece mañana.

miércoles, enero 11, 2012

Conversaciones que nunca quise tener

Cuando nos dijeron: "van a tener dos vatos", después de consolar a Ana y de recoger el corazón del piso pensé que nada mejor me podría ocurrir al respecto, ya que al ser dos hombres no iba a tener la necesidad de discutir con nadie esas cosas del ciclo menstrual y temas aledaños. Resulta que el día de hoy, en uno de mis grupos de 6° un grupito de niñas me llamó para preguntarme algo. Yo me acerqué porque ilusa de mí pensé que se trataba de una consulta acerca del idioma de Shakespeare, que eso era lo que estábamos haciendo a final de cuentas.
Total, una de las chicas me pregunta en voz baja: "Miss, una pregunta" (hace una pausa dramática y baja más la voz): "¿Desde qué edad se puede ser señorita?". Yo, como se imaginarán, me carajée en su cara y si hubiera estado tomando algo lo habría escupido porque la verdad me dio mucha risa semejante pregunta. Entonces me dice otra que por favor no me pusiera nerviosa, que si les podía explicar el asunto en cuestión. Yo, experta que soy en sacarle la vuelta al tema, les dije que no sabía exactamente a qué se referían y ellas solitas empezaron a contar sus cuitas: Que si era normal que todavía no les bajara, que si estaba bien que a una vecinita le bajó a los nueve, que si a una prima hasta los 16, que si antes de que les bajara se podían embarazar...
Con la profesionalidad que me caracteriza, les dije que eso se los iba a enseñar su maestra, que a mí en 6° año me habían dicho acerca de todo eso. Entonces me dijeron que sí, que sí se los habían enseñado pero que habían ocurrido dos situaciones: que faltaron ese día a clases y que sus mamás les habían explicado a medias. Les dije que consultaran en sus libros, que ahí de seguro venía más información y uan de ellas al borde de la decepción me dice: "Sí, ya sé. Eso lo vimos en el libro de Geografía". Aproveché para decirle que me quedaba claro que en Geografía andaba mal porque ese no suele ser un tema de dicha materia. Total, ellas querían hablar en sí de las relaciones sexuales, el uso del condón, de las pastillas, de por qué engordan las mujeres y cuándo es normal que tengan su primera menstruación.
Yo me quedé fría y les dije que esa era la clase de inglés, que se pusieran a trabajar. Y me quedé pensando que por algo no había tenido yo hijas, porque el tema me estresa mucho. Yo no soy tan comunicativa como Ana para hablar con libertad de sangrados, cólicos y cambios hormonales. De rato me volvieron a hablar. Ahora con un tema más extremo: Que por qué una de ellas caminaba raro. Yo les dije que no me parecía rara su manera de caminar. Entonces se vieron en la necesidad de aclararme: "Camina como hombre, Miss! ¿Por qué camina como hombre?" Yo sonreí y contesté: "Camina de la manera en que se siente a gusto caminando". Entonces la chica en cuestión se levanta y dice: "Todos me molestan con eso! ¿Qué sentiría usted que le estén diciendo ZURDA todo el tiempo?" Y entonces le contesté con bastante resignación: "Pues eso es lo que soy". Entonces la chica me dice: "Yo también soy zurda y me molestan con eso". Y le contesté: "Ah sí, te han de decir que bateas con la zurda". Se me quedó viendo y después dijo que no, que eso no.
Por fortuna, regresó la maestra titular y las alumnas se enfocaron en lo que estaban haciendo y dejaron de acosarme con sus dudas. Pero me quedé pensando... ¡por qué razón me hacen esas preguntas a mí! go fuck another teacher instead!
Por otro lado, me he librado de hablar de cólicos y toallas sanitarias con mis hijos aunque pensándolo bien, qué clase de conversación y qué clase de dudas irán a tener ellos en 6° año cuando les empiece a preocupar el tema de la salud sexual.
Sufro...

jueves, enero 13, 2011

Puto, el que no brinque, el que no salte...

En el año de 1997 Molotov sacó el sencillo Puto y despertó en la sociedad mexicana un fuerte debate.

Hay que recordar que fue hasta el sexenio de Vicente Fox (2000-2006) cuando la libertad de expresión se "garantizó" en México. Hay que recordar que hasta ese entonces, nadie podía decir nada, nadie podía criticar nada y todo estaba sujeto a censura. Y no se podía pensar en decir "güey" ni nada por el estilo al aire, en radio, prensa y televisión. ¿Hace cuánto? 17 años.
Recuerdo que en aquel entonces, Molotov se defendía diciendo que no estaban incitando al odio, sino que estaban proporcionando un camino de desfogue para que la gente en lugar de insultarse, mejor brincara al ritmo de sus canciones. Yo siempre los apoyé, por el argumento, por Voltaire y porque alguien que era capaz de darnos Gimmie The Power merecía una oportunidad.

Defendí mucho en su momento al Puto de Molotov y en mis propias incoherencias defendí (defiendo) el rap, la música ranchera, en donde, para mi desgracia, se denigra de una manera impresionante a la mujer. Y sí, numerosas e incontables veces he agarrado una buena borrachera mientras en las bocinas suena Vicente Fernández culpando a las mujeres de todas sus desgracias.
Entiendo que para que nuestros movimientos, para que el movimiento LGBTTTI, el feminismo, ecologismo, etceterismo puedan subsistir; para que dejen hablar lo mismo al Peje que a Peña Nieto hay que exigir la libertad de expresión, hay que permitirla, hay que fomentarla. Lo mismo pensaría para el rap y el reguetón y el tradicional mariachi. Lo mismo pensaría para el Cepy Boy y María Julia La Fuente. Pero de pronto, una lección valiosa aprendo de Eminem: "I guess words are a mothafucka they can be great, or they can degrade, or even worse they can teach hate". Y vaya, lo tenemos claro: las palabras son tan poderosas pero pueden denigrar y enseñar el odio.
Apenas son 10 años de "libertad de expresión" en México y nos hemos llenado de una franca pobreza en el contenido de nuestras canciones, nuestros programas de televisión, nuestros programas de radio. Todo es sexo, sexo, sexo y la manera en que un papi chulo se va a coger a su mami rica y apretadita. Vaya, que no lo critico, ni estoy diciendo que se deba prohibir, sino que creo que nos estamos formando una visión muy limitada de lo que el mundo es y podría ser.
Cuando el PUTO de Molotov salió necesitábamos diversidad, necesitábamos que la realidad fuera representada en nuestras expresiones artísticas, pero de pronto siento que nos hemos vuelto artistas en representar un solo, pequeño y en ocasiones triste aspecto del ser humano y de nuestra sociedad.
No sé si me explico.

lunes, noviembre 08, 2010

Crónicas rastafaris cuarta parte

Sólo me faltan 5 rastas y que terminen de prender todas. Después de un extraño consenso hemos decidido que las peinaremos con gel para que den la apariencia de estar, sino peinadas, al menos apropiadas para los ojos públicos.
Ahora bien, todavía no me acostumbro a ellas y no sé si sacarlas a pasear. No me malentiendan, a lo que me refiero es a que todavía no sé si dejarlas libres como el viento o seguir usando sombreros para que solo se vean las patitas de esa tarántula que habita en mi cabeza y que empieza a tener vida propia.
El día de hoy, definitivo, acabaremos con todas las rastas. Es un proceso bien raro que no sé si es disciplina o es terapia de aceptación, pero de que requieren atención, la requieren. Eso de lavarlas y después secarlas con el secador de pelo y después darles su sobada para que se vuelvan a enroscar, en realidad me hace cuestionar todo el tiempo que NO le he invertido a mi pelo que suele estar perpetuamente despeinado. No entiendo a qué viene ahora mi preocupación de lucir mi hair style "rastas obedientes".
En fin, así va el adelanto. Me tomé esta foto sin lentes para evitar el reflejo de la computadora porque ahorita me encuentro cual desperate housewife haciendo laundry en casa de nuestros queridos amigos después de haber estado todo el día de ayer cocinando como loca para poder dejar todo listo y en smooth transition para estos días en los cuales me ausentaré. Ana, cabe destacar, está sumamente angustiada por mi inminente viaje en las belicosas carreteras de Tamaulipas y una prima mía que muere por ir a Brownsville me comentó cuando le dije sobre mi viaje a Houston lo siguiente:

Ahi me avisas como está. Me siento que estoy en Al Hassan y que tengo que cruzar la frontera con Kuwait.

Ok, espero que Ana lea este post cuando esté de vuelta para que no siga atormentándose con la situación. Yo, cabe destacar, tengo más mortificaciones respecto a si me darán o no permiso para internarme en Estados Unidos o si mis rastas seguirán despeinadas para toda la vida... creo que estoy evadiendo algo con esa actitud.
Mientras tanto, les dejo la foto:

domingo, noviembre 07, 2010

Crónicas rastafaris tercera parte

Ya tengo bastantes muchas más rastas en mi pelo, aunque siguen igual de despeinadas. Hay algunas que ya se definieron más que otras y hay otras que todavía son trenzas. Durante toda la semana estuve pensando que Sedal debía sacar una línea de cuidado de rastas, como por ejemplo, una crema para peinar "rastas disciplinadas" o un tinte rastificador para que no se noten las canas en tu recién nacida rasta. El caso es que, o ya duele menos o ya me acostumbré al dolor.
Ha sido, sin embargo, todo un sacrificio en el que he involucrado insensatamente a mi esposa. Ella, a momentos pareciera cobrar venganza, porque mientras me hace los jalones de pelo, en lugar de dejarme ver cosas chidas en youtube, en lugar de ambientarme con ésto:

me torturó, el primer día con Camilo Sesto, el segundo con videos sobre cómo hacer rastas y el tercero con videos sobre cómo decorar tu casa con bajo presupuesto. Pero bueno, ahí van las rastas y ya tengo una consentida... sí, es raro, esas cosas pasan y vas desarrollando favoritismos. Ahora bien, como dice un querido amigo, resulta que cada una tiene personalidad propia. En fin, espero que hoy terminemos la ardua faena y dedicar mis tiempos libres a enrrollarlas. Sí, qué vergüenza, pero logré un enrrollado perfecto de tanto estarle duro y dale a una de ellas en lo que escuchaba una conferencia de transexualidad.
Ahora bien, respecto a la conferencia a la cual tengo que asistir en el transcurso de esta semana, me he tranquilizado y lo he visto de esta forma: tengo horas y horas de sano enrrollamiento!!!! Mientras oigo las ponencias de los demás puedo ser feliz y con singular alegría estarme enrrollando mis malqueridas rastas. En fin, así van las cosas, pronto espero subir las fotos cuando estén completamente terminadas.

jueves, noviembre 04, 2010

Crónicas rastafaris segunda parte

A lots of concerns! Recién he publicado que estoy en proceso de rastificación y ya he recibido sendos guácalas de parte de la gente, muy preocupada por la higiene de mi pelo. A todas estas personas les digo: SE LAVAN, EH! Y después de lavadas se enrrollan y se secan con secadora. A mí lo que me preocupa realmente es que están perpetuamente despeinadas y apenas llevo 6. Para tratar de apretarlas más, en unas cuantas horas emprenderé una expedición al centro para buscar un ganchillo de crochet y tejérmelas porque de verdad que pareciera que hubiera tenido un mal día con el peine.
Lo urgente, en este caso, es darles apariencia de rasta y no de trenza desaliñada. Y bueno, para darle un sentido a todo esto, también les diré que es un auténtico ejercicio de paciencia, porque no es cosa fácil hacer una, de hecho, es bastante complicado. Para empezar consume kilos de tiempo (si es que el tiempo puede medirse en kilos) y para terminar de verdad de verdad DUELE. Ustedes dirán "bueno, pues qué trae esta muchacha que le encanta estar sufriendo", pues yo les diría: No sé en qué momento se me ocurrió que era buena idea, pero no me quedaré a mitad del proceso. Anita tiene razón y también es una muestra de carácter: terminar lo que empiezo, disciplina para mantenerlas, umbral del dolor amplificado y entendimiento de la apariencia como algo performativo.
Ana me ha pedido un mínimo de tres meses para desquitar todo el esfuerzo, así que aún no sé cómo conciliar esa situación con el resto de mis actividades. Lo que es una realidad es que a mucha gente le resultará shockeante la idea de verme o de imaginarme con dreadlocks en el pelo, pero visto desde un punto de vista filosófico: ¿no es esto un entrenamiento para curtirse en el mundo de las apariencias en el cual vivimos? ¿no es un ejercicio de autoaceptación en el mundo en que todo mundo cree tener el derecho de opinar sobre el prójimo?
Seguiré informando los progresos. Por el momento, ya llevo 6 rastas y hoy toca descansar de tanto jaloneo. Seguiremos mañana o el sábado.
Esta histeria continuará...

domingo, octubre 25, 2009

Secretos de Alcoba VII

A veces Diego y Santiago se presentan como un rumor. A veces me los imagino por las cosas que me cuentan, y entonces los veo en las fotos, los escucho por el teléfono y los intento descifrar cuando estoy de visita y voy dibujando con trocito de aquí y allá las personitas en que se han ido transformando.
Y a veces Ana me despierta con un mensajito que dice:
Ayer Diego me preguntó: ¿qué tiene Mamá en el cerebro? Y yo por ser políticamente correcta le contesté: Ideas, Diego.
Y me siguió contando por mensajito que le había preguntado también: ¿En dónde está mi cerebro con huesos? Y que ella le contestó: en tu cabeza, Diego.
Y otro mensajito más donde decía que también había preguntado: ¿Y Sampi también tiene cerebro cuando está dormido? Y que ella contestó: Sí, Diego.
Y otro mensajito para decirme que preguntó si "tú también, Mami?" y ella: Sí, Diego, el abuelo, la abuela, todo mundo tiene cerebro cuando está dormido.
Y a mí me dio mucha risa imaginarme la cara de circunspección de Diego, la prisa de Ana, lo que quién sabe que estaría haciendo Santiago en ese momento.
Me dio mucha risa y me dieron muchas ganas de verlos.

jueves, octubre 15, 2009

¡Y mi mamá también!

Viernes 9 de octubre. Mamá vuelve a dejar el sur para viajar al norte, para ver a sus Tiagos que llevan desde julio jugando a las fiestas. Fiestas con los cojines del sillón de la abuela, fiestas con los juguetes, fiestas con los animalitos, fiesta, fiesta, fiesta.
Sábado 10 de octubre. Mamá y Mami se despiertan temprano. Mami promueve la idea: Vamos a despertarlos. Y entonces sigilosamente nos acercamos a la cama donde todavía dormían plácidamente y les cantamos Las Mañanitas. Los dos se emocionaron muchísimo y entendieron: ese era el día. Los aleccionamos a que dijeran cuántos años cumplían: Tres, tes. Diego impaciente decía: Mamá, Mami, quiero ir a mi fiesta de Go Diego Go en Mc Donald's.
Porque han de saber una cosa: Decidimos festejarlos en un restaurante típico de la localidad: Mc Donald's. Y decidimos, entre otras cosas, que debido al trauma que hasta hacía meses pasados Diego tenía con el concepto entero de pegarle a la piñata y destruir al muñeco en cuestión lo más adecuado para su salud mental era, desde luego, romper cualquier otro personaje, digamos Bob Esponja, que le gusta muchísimo a Santiago y no tiene problemas con esos desmadres. Entonces en lugar de encargar la piñata, encargamos el pastel de Go Diego Go y como el tocayo además es un De Alejandro hecho y derecho, Ana se dio a la tarea de trabajarlo psicológicamente: Diego, tu pastel, sí, ese que se come y es delicioso, tendrá un Go Diego Go pintado y vas a tener que tolerar la idea de mutilarlo para que tú y todos los demás puedan comer.
Al parecer, a Diego la madurez le había entrado de golpe y parecía no tener ningún problema con la idea, sino más bien exigía que ya lo llevaran a la fiesta para poder jugar y todo.
Los bañamos, los vestimos, los emperifollamos y nos dirigimos al Mc Donald's en cuestión para estar en punto de las 11:00 am y he aquí la Brevísima relación de la destrucción de mi idilio con Mc Donald's, que por lo bajo, yo hasta estaba enseñando a mis hijos a que dijeran Me Encanta y no sé qué tantas historias.
Pues bueno, les decía, llegamos a tal sitio y el área de fiestas parecía una zona en proceso de construcción, listones por aquí, listones por allá, y el letrero de BIENVENIDAD lucía incompleto: FELICIDADES DIEGO Y ... La ventaja de haber elegido Mc Donald's es que inmediatamente Diego y Santiago se largaron a explorar el área de juegos, cosa que les duró cinco minutos porque regresaron exigiendo su tequila y exigiendo su canción: o sea, querían papas. Ana, como buena madre de familia responsable, se alteró y como todavía era hora de desayunos mejor les compró un Mc Trío de Huevo (un Mc Trío a huevo, más bien).
En esas estábamos cuando la señorita encargada de la decoración de la fiesta viene súper estresada a preguntarme: ¿Santiago tiene otro nombre? Y yo titubeando porque no sabía la relevancia de tal pregunta le contesté: Sí, aunque él no quiera, él sí se llama Javier. Y entonces me dice: ¿Podemos poner "Felicidades Diego y Javier"? y la abuela saltó de inmediato: ¡NO! Yo exigí una explicación: ¿Y por qué no le ponen Santiago y ya? Y entonces me contesta la señorita que se les habían terminado las eses. La solución a mi histeria la tuvo la abuela: Pues que le pongan TATI.
Apenas nos estábamos sentando a platicar cuando viene un chico visiblemente alterado: La mamá de Diego y Santiago, la mamá de Diego y Santiago. Ana, por postura política me señaló al instante y yo cual diplomática en acción le contesto un muy educado: ¿Sí? Y entonces cual personaje de telenovela me dice: ¿Nos puede acompañar?... Hay una situación con el pastel. En ese momento a Ana se le olvidó la política y casi agarra al hombre de la corbata y le hace escupir el lío que se traía. Total, cual personajes de la Tremenda Corte fuimos a arreglar paradas con el gerente, a ver qué se traían con el rollo del pastel.
El gerente hipócritamente apenado nos dijo: Es que se le cayó un pastel encima y sufrió un desperfecto. Y cuando nos enseñaron el desperfecto nos aterramos aún más porque no sólo el pastel estaba abollado, sino que era de BOB ESPONJA. Ana casi se desmaya y yo de inmediato pedí las sales, porque toooooda la semana trabajando psicológicamente a Diego no sólo implicaba que Diego esperaba un pastel sino que lo esperaba de GO DIEGO GO.El Tío Manuel posteó esta foto con la siguiente leyenda:
"¿Go Diego Go vive en una piña en el fondo del mar?"


Discutimos con el gerente. Hice la reproducció dramática de cuando ESPECÍFICAMENTE dije: Es una fiesta para DOS niños y a UNO le gusta Bob Esponja (piñata) y a otro le gusta Go Diego Go (pastel). Ana casi agarra de las solapas al gerente, pero en su lugar solo le dijo: Y ahora de dónde vamos a conseguir un pastel con Go Diego Go. El gerente mandó revisar los pasteles de las fiestas que se realizarían más tarde pero para colmo de males también era uno de Bob Esponja y también estaba dañado porque era el que se había caído encima. (No entiendo cómo se cayeron encima).
La brillante salida que se le ocurrió al gerente fue darnos dos piñatas: La acordada de Bob Esponja y una más de Go Diego Go y entonces con el alma en un hilo, Ana solicitó audiencia con nuestro Diego de carne y hueso. Yo la nombré Embajadora de la Paz porque Diego es Diego, no me dejarán mentir los que lo conocen. Para nuestra buena suerte, Diego andaba de buenas y curisamente había superado la etapa de no querer romper piñatas porque le encantó la idea de una piñata de Go Diego Go en lugar del pastel.
Diego se emocionó tanto que salió del área de juegos para buscar la piñata y una empleada lo interceptó, le dijeron: Ahorita tu Mami te la enseña. Y Diego contestaba: Y mi Mamá también. Y la empleada le decía: Sí, por eso, ahorita tu Mami te la lleva. Y Diego muy tranquilo: Y mi Mamá también. Y en eso Ana que había salido para traer de la oreja al pequeño infractor, interviene para que Diego regrese al área infantil y entonces le vuelve a decir la empleada: ¿Ves? Ahorita tu Mami te la enseña... y Diego volvió a decir: Y mi Mamá también. La empleada no pudo más, se quedó con cara de juat viendo a Ana, y entonces le explicó: Es que yo soy su Mami, su Mamá está allá.
En fin...
La hora de los concursos llegó y la animadora empezó con sus dinámicas extravagantes al estilo de Gorilín se quiere subir o la Cucaña de TVO pa que me entiendan. Y bueno, no es que estuviera mal, sino que el invitado más grande tenía como cuatro años, o sea, fatal. La bola de parvulitos ni siquiera entendía lo que la mujer trataba de decir que hiceran. Hasta que Ana levantó la mano y le dijo: "Oye, ¿y si mejor los pones a jugar al Lobo, lobito?" y así fue, un par de rondas y a comer.
Luego vino el episodio de la cantada de Mañanitas y de partir el pastel. Pero claro, en Mc Donald's los pasteles no incluyen velas, así que al borde del infarto, Ana corrió a Sanborn's que es lo único que hay cerca de ese lugar de hamburguesas en busca de las mentadas velas. Cuando la vimos caminar enérgicamente de regreso todo mundo especulaba si habría logrado conseguir las velas. Hubo quién especuló que traía un arma y venía dispuesta a pedir explicaciones. Pero fue una exageración.
Ana acomodó tres velas de cada lado del pastel y claro, un niño respectivamente para que soplara cada quien sus velas.Foto cortesía del Tío Manuel

Luego del pastel, cuando creíamos que ya no ibamos a tener más emociones, pasamos al patio a romper las piñatas. Diego y Santiago (y la mayoría de los niños) estaban que saltaban de la emoción, por alguna extraña razón la idea de agarrar a palos a un objeto colgante los llena de un éxtasis implacable.
Pues salimos al patio del mentado restaurante de comida rápida ¿Y QUÉ ERA LO QUE NUESTROS OJOS ESTABAN VIENDO? Y como una imagen vale más que mil palabras he aquí semejante barrabasada.Foto cortesía del Tío Manuel
¿Ya vieron el tamaño de los nenes? ¡Cómo en la tierra esta gente de Mc Donald's pretendía que niños de tres años rompieran una piñata que volaba más alto que los voladores de Papantla!
Ahora sí cual Condorito hicimos plop.
Esta vez ni nos preguntaron nada. En chinga se pusieron a buscar una solución, pero claro, el nivel de choteo ya estaba altísimo y la gente empezó a murmurar: ¡No me digas, el paquete de fiesta tampoco incluia mecate!
Ya para estas alturas mejor nos pusimos a reír.
Finalmente el problema quedó resuelto y todos pudimos romper la piñata. Sí, todos, porque para que saltaran los dulces hubo que recurrir a fuerza adulta y por qué no decirlo, a fuerza bruta también.
Como Ana ya les había dicho, estamos muy agradecidas con todos los asistentes a la fiesta. Diego y Santiago se la pasaron INCREIBLE y desde luego, ni cuenta se dieron de tanto contratiempo logístico de su festejo.
Manuelito, Diego y Santiago en la mesa de regalos.
Foto del recuerdo ¿que quién creen que la tomó?
Claro, el Tío Manuel.

domingo, julio 26, 2009

Y es que te quiero uó

Soy Criseida y les quiero compartir una anécdota.
Cuando Diego y Santiago nacieron, Ana y yo todavía vivíamos en el DF y estaba de moda el comercial de Jitomates de la Comercial Mexicana. No sé muy bien cómo, pero empezamos a cantarle la canción a Diego. Si mal no recuerdo, Ana pensaba que se iba a parecer al niño del comercial. Y entonces adoptamos el jingle como una especie de canción de cuna hasta que derivó en Diegomates y hasta que la letra se modificó a: "Me lo como con limón y con un poco de sal, Diegomates, Diegomates". Hace una semana que estuve de visita en Monterrey, cuando Ana terminó de bañar a Diego y me lo pasó para que le ayudara a vestirse, Diego me dijo "Mamá, canta" y yo le pregunté cuál quería y me dijo que la de Diegomates. Me dio mucha risa y se la empecé a cantar, pero más risa me dio cuando él empezó a cantar de regreso: "Mamamates", yo que tengo la mente muy cochambrosa le entendí algo así como "temamaste", pero bueno.


Como muchos recuerdan, apenas los tiagos cumplieron un mes, nos mudamos a Monterrey y recuerdo que el papá de Ana nos decía que si uno era Consomate el otro tendría que ser Cambpell's o algo así, pero resultó de tal suerte que un día, necio que estaba Santiago, y que tuvimos que ir a HEB a comprar leche, decidimos dejar al pacífico Diego y lanzarnos en la expedición con Santiago y estaban pasando un reguetón en el radio, mismo que Ana y yo decidimos destrozar para hacerle su respectiva canción a Santiago. Cabe destacar que tardé años en deducir que la canción era de Daddy Yankee y además de todo no tenía ciencia cómo se llamaba BORICUA.
Empezamos a improvisar y quedó así
El Champi, bonito, chiquito, flaquito, guerito, de la Villa, consetido de la abuela... uo uo uo uo uo.... y así en loops interminables.

Dios mío, lo que hace la tele y el radio en esos momentos...
Lo más chistoso es que, y los que conocen a mis hijos no me dejarán mentir, las canciones de cuna improvisadas parecen sentarles a la perfección a la personalidad que han ido desarrollando nuestros hijos. Aunque bueno, Dios salve a Sampi del reguetón.

lunes, marzo 23, 2009

Crónica de un evento esperado y un final inesperado

Probablemente, quien más nos siga y sea fiel lectora de este blog, sabrá cada paso que hemos dado en esta macroaventura que emprendimos y tuve a bien titular Going Chicanas. Sin embargo, nunca falta la personita que acaba de toparse con el blog, o que le dio flojera leerlo todo, o que llegó tarde, o que se perdió algunos capítulos y ya no quiere volver atrás por falta de tiempo, o que a Chuchita la bolsearon, o en fin, que por enemil razones y una más, me dispongo a narrarles la crónica de este surreal paseo tortuoso para que nos acompañen en la larga travesía con conocimiento de causa.

Finales de abril de 2006, Crix y yo de visita por estas tierras regias, especulábamos la posibilidad de cambiar de residencia nuevamente a Monterrey, solo como un descanso en nuestro paso al Norte. En conversaciones con nuestros consejeros espirituales/económicos (Manuel y Elva), vimos que sería lindo pensar en un destino final como Canadá o España.
Mayo de 2006, Crix y yo buceamos por internet explorando opciones y posibilidades de trabajo en el extranjero. Encontramos que buscaban maestros en Inglaterra y Estados Unidos.
Julio de 2006, nuevamente de visita por acá, descubrimos que los regios nos abren la mente. Yazmín, una vieja amiga de preparatoria, nos contó sus experiencias personales en su preparación para irse a dar clases a Houston, Texas, por medio de la Región 4.
Agosto de 2006, en el DF, Criseida siguió investigando y descubrió que desde allá se podía seguir el curso de Región 4 para certificarse como maestro y dar clases en Texas.
Octubre de 2006, nacieron Don Diego y Señor Santiago.
Diciembre de 2006, en un arranque de histeria posparto optamos por mudarnos a Monterrey y ahora sí asentarnos acá una "temporadita" mientras nos preparábamos para seguirle en el paso al Norte.
Marzo a mayo 2007, Criseida se encargó de recolectar toda la información necesaria para empezar el tramitaje y poder dar inicio al curso de Región 4. Lamentablemente, el horno no estaba para bollos entonces y las cosas se complicaron de tal forma que las fechas llegaron, los límites se vencieron y no seguimos con el curso.
Septiembre de 2007, mi padre le lavó el cerebro a mi mujer asegurándole que lo que nos hiciera falta para completar el curso él lo ponía, pero que por favor, por favor, por favor, me convenciera de empezar a llevar el curso. Obviamente, mi padre nunca toma en cuenta las fechas y él quería que ese mismo día lo empezara.
Enero de 2008, empanicada por los trámites y demás, inicié un empleo con la única esperanza de mantener un empleo el suficiente tiempo como para poder aplicar a una visa.
Marzo de 2008, de una oreja, arrastrada de los pelos y amarrada de una pata, mi madre y Criseida me llevaron a sacar una carta de no antecedentes penales para poderla presentar con la documentación requerida para Región 4.
Abril de 2008, Criseida y yo buscamos como enajenadas desesperadas quién nos pudiera prestar su tarjeta de crédito para poder hacer las 4 citas necesarias para sacar los TOEFL's y los GRE's, exámenes de ubicación de inglés necesarios para ambas.
Inicios de mayo de 2008, cita con la coordinadora de Región 4 en la UR para ver si daba yo el ancho o no. Para este punto, ya era obvia la decisión de que sólo yo haría trámites de Región 4 mientras que Crix los haría aplicando para doctorado en la Universidad de Houston.
Mayo de 2008, presentamos TOEFL y GRE.
28 de mayo de 2008, Criseida salió de su trabajo temprano y nuevamente entre ella y mi madre me amordazaron para llevarme a tramitar el pasaporte.
Agosto de 2008, se suponía que daría inicio el curso de Region 4, pero se pospuso por razones desconocidas, llevándonos de los nervios a extremos inexplicables. El caos y la desorganización han premiado a cada instante durante todo el proceso.
Agosto de 2008, Criseida sacó su pasaporte para dar inicio a sus propios trámites de exportación.
Septiembre y octubre de 2008, tuve mis primeros cursos presenciales de Región 4 se canceló uno porque la maestra nunca apareció.
Octubre, Crix sacó su visa justo a tiempo para poder ir a dar su conferencia sobre Don Chipote en la Universidad de Houston.
Noviembre de 2008, nos advirtieron que debíamos presentar un examen llamado Accuplacer que es como el CENEVAL en México y es un examen de ubicación que ponen en las universidades de Estados Unidos para ver cómo anda uno de nivel académico. Lo pasé con muy excelentes calificaciones.
Diciembre de 2008, también nos pidieron otros exámenes ya fuera el Texes 103, o el mismo contenido dividido en dos exámenes, llamados 101 y 102. Nos dijeron que lo más recomendable era tomar el 101 ANTES de la feria del empleo y el 102 DESPUÉS de la feria del empleo. Decidí seguir "lo recomendado" y presentar solo el 101, también con muy excelentes resultados.
Enero de 2009, Crix nos abandonó, digo, empezó sus estudios de doctorado en la Universidad de Houston.
Enero de 2009, se reanudaron los cursos, poniendo especial énfasis a los cursos en línea que hay que cubrir para la certificacion. Nos dieron como fecha límite el 6 de marzo que era la feria del empleo de la Región 4 en Monterrey.
Febrero de 2009, como recordarán hubo días que no dormí en mi casa tratando de completar cursos y actividades porque sin internet, todo lo tuve que hacer en cybers.
Marzo 6 de 2009, me presenté con curriculum y vestidita muy mona para la feria del empleo. En apariencia todo estaba bien planeado. Nos habían pedido asistir temprano al registro, lo cual la verdad sí que evitó tumultos a la hora de la papelería, pero no contaban con las hordas que se juntarían arremolinándose junto a los accesos al salón principal. En el registro resultó que una parte de mi papelería no había llegado a tiempo de Estados Unidos.
Luego hubo una charla. Nuevamente, la gente con visión nos había dicho siéntense bien cerca del lugar que les interesa. Pero a la hora de snetarnos nos pidieron movernos y ceder nuestros lugares a otras personas. Al terminar la charla, la gente corrió despavorida rumbo a los módulos de su interés, para cuando llegué a uno de los únicos 4 posibles en Houston (los otros módulos eran para Dallas y San Antonio o pueblitos perdidos), estaba atestado de gente. Hice fila por una hora y cuando finalmente llegué me pidieron únicamente dejar mi email "we will call you" sí claro, tú me llamas y yo me llamo Elena. Un poco menos desanimada de lo que yo esperaba, visité los otros dos posibles, para uno ya no había lugares, para el otro era NECESARIO y absolutamente IMPRESCINDIBLE el 102, y en el último sí me dieron cita.
Volví el 7 de marzo con muchas esperanzas de irme contratada con el distrito de Alief que fue el que sí me dio cita, pero resultó que mi perfil es de maestra de kinder y ellos buscaban Middle School. O esto se dice en estos casos. Whatever. Frustrante! Enojoso! Un final completamente inesperado para todos los esfuerzos que veníamos dedicándole no sólo yo, sino toda nuestra familia.
En fin, no todo está perdido, ahora tengo que tramitar la visa de turista para ir a pedir el trabajo directamente a las ferias en Estados Unidos. La Región 4 se compromete además a hacer una Feria Virtual y a seguirnos ayudando hasta que obtengamos el empleo.
Hoy saqué el pasaporte de Diego y Santiago. Tuvo que venir Crix desde Houston para ayudarme a sacar la cita, pero al final el trámite me ha tocado a mí hacerlo sola hoy. Ha sido enojoso cuántas veces han repetido "ah, mira qué aventada! madre sola y con gemelos." No sé qué me pareció más humillante si tener que poner que el parentesco de Crix con ellos es de "madrina" o si soportar que aparezcan con "condición 4- menor, hijo de madre soltera mayor de 18." Obviamente es tanta mi preocupación por los trámites legales que no le iba yo a armar una marcha gay en el lobby, pero ganas no me faltaron. Es injusto tener que pasar por esto. Y es injusto para Diego y Santiago ser "rotulados" así.
En fin, ya estamos a un paso. Cada vez más cerca. No me importa la forma. Yo me voy porque me voy y ya casi llegamos.
Saludos a las que pacientemente siguen paso a paso este arduo caminar.

martes, marzo 03, 2009

Un post me manda hacer Violante

Mi querida Anita me ha pedido que cuente un poco cómo está siendo la vida por acá en Houston. Yo nada más le dije que de pronto era demasiado monótona y no porque yo me aburra, sino porque me la paso haciendo cosas que tal vez no todo mundo encuentra fascinantes.
Pero bueno, para satisfacción de todos los voyeristas, les cuento un poco:
Estoy viviendo en Houston, cerca del Downtown. Comparto apartamento con dos chicas, las dos de Monterrey, ya saben cómo son estas cosas Dios los cría (a los regiomontanos) y ellos se juntan (en Extranjia). A Eloísa ya la conocía yo desde hace poco más de siete años y a Maira la conocí apenas ahora porque además de todo ella se vino a vivir a Laredo desde los nueve años.
Justo afuera de los departamentos está la parada del bus que nos lleva a un transfer point y de ahí tomamos otro bus que va a la Universidad. El punto en ello es que por lo general hay como veinte indios y yo esperando a que pase y me da mucha risa porque es prácticamente imposible que nos entendamos. A Eloísa le hablan más porque creen que es gringa, pero cuando me han llegado a preguntar algo ya se imaginarán el lío gramatical y de acentos que se vuelve aquello.
Los buses en Houston hablan, como traen esa cosa del GPS te van diciendo las calles por las que vamos pasando, eso es positivo porque me doy una idea de cómo se pronuncian cosas que en mi vida habría podido deducir. Lo chistoso es que cuando pasamos por algún edificio importante entra una voz en español para traducir, por ejemplo, si el GPS dice Police Station, entra una voz en español diciendo Estación de Policía y bueno, cabe destacar que es la única que Eloísa y yo hemos entendido, porque todas las demás son un misterio.
Pues antes de llegar a la Universidad el GPS dice: Wheeler at Scott, y una mañana de grosera que soy, le dije a Eloísa: Me cae que un pasaporteado le diría a esta calle Wila... Te veo ahí en la Wila. Y ella me contesta: En la Wila con Scott. (Ok, mal chiste).
En la Universidad trabajo por las mañanas y algunos días tomo clases. Todo lo que hago está enfocado, por el momento, en lo que tiene que ver con la cultura hispana en Estados Unidos (lingüística, literatura, etc.), claro que eso nada más me ha creado angustias sobre si inscribir a Diego y Santiago en las escuelas con programa bilingüe o de plano enseñarlos en casa y ponerles Univisión todo el día (esta última opción justificaría mi adicción a las telenovelas).
Ahora bien, que no he descuidado mis obligaciones morales sobre feminismo y madres lesbianas, y creo que por fin he contactado con una pareja que tiene una niña de tres años, por desgracia todo el contacto ha sido por internet así que no tengo el gusto todavía.
Una cosa que estaba platicando con Eloísa y con quien se deje, es que en este viaje aún cuando ya lo sabía, me entró más fuerte la conciencia de que soy muy monocultural... hablando latinoamericanamente, pues. Quiero decir que, por ejemplo, en la oficina está Lina que es de Colombia y lo único inteligente que se me ocurre decir sobre Colombia se reduce a: Telenovelas, Narcotráfico y Café con Aroma de Mujer. Daniela es de Nicaragua y yo lo único que sé sobre Nicaragua es la Canción Urgente y la Princesa está triste. Wladimir es de Ecuador y de Ecuador no tengo la más mínima idea. Mi jefa es de Chile y yo de chile nada más sé que pica, pero lo curioso de todo es que cada uno de ellos sabe bastante más sobre México y no solo sobre México sino que al menos saben de otros países circunvecinos (tipo Bolivia y así). En fin...
Otra de las cosas que me la paso haciendo es ver películas mexicanas en blanco y negro porque me inscribí en una clase de Cine Mexicano. Esa clase en realidad no representa ninguna molestia para mí, ni siquiera cuando tenemos que ver películas por nuestra cuenta, es la primera vez que puedo ver una película de esas sin sentir cargo de conciencia y sobre todo TENGO CON QUIEN HABLAR DE ELLAS!!!!! La vida no podría ser más maravillosa.
Y bueno, quiero compartir algo que JAMÁS IMAGINÉ...
Anita: Te quiero mucho, cada vez más te agradezco todo el empeño y apoyo que me diste los últimos meses para que pudiera venirme a Houston.
Amira: Literalmente, mi manager. Orquestadora de esta aventura en Houston. Yo como el boxeador todo se lo debo a Dios, a la Virgencita y a mi manager.
Eloísa: Encontrarla en este camino hizo la diferencia. Tal vez eso ha contribuido a que yo no haya enloquecido después del primer mes de estar lejos de casa y en un lugar donde todo es nuevo.
Lina: Su mercé, agradezco mucho su hospitalidad... desde el principio siempre con la disposición de ayudar, orientar, tender puentes.

Sin ustedes, Criseida no estaría aquí...

lunes, febrero 23, 2009

Primer mes

Ya casi cumplo un mes de haberme venido a Houston en esta intrincada aventura. Ya casi cumplo un mes y he hecho de todo:
1. Pelearme con gente en la universidad porque no tenían mis documentos bien.
2. Comer diario una hamburguesa de Wendy's que ya con impuestos me venía costando 1.05 dls.
3. Tener una aventura de taxi, como esas aventuras de taxi que a mí me persiguen.
4. Quedarme afuera de la casa por media hora por no tener llave.
5. Quemar una cacerola que tenía un huevo hirviendo... y quemar el huevo también.
6. Romper la cama de mi roomate...
7. Visitar Monterrey.
8. Inscribirme al Club de la Amistad
9. Buscar como desesperada amigas lesbianas
10. Buscar como desesperada madres lesbianas.

En términos generales todo marcha bien. Como dije, me inscribí en el Club de la Amistad que es un programa donde una familia estadounidense adopta a un estudiante internacional para que conozca en realidad cómo son los gringos. Yo me metí con la idea de obligarme a hablar inglés y con la idea de escuchar inglés de un nativo hablante, aunque luego pensé que tal vez el acento texano no era el más apropiado para sensibilizar mi oído. Insisto, me inscribí en el Club de la Amistad pensando en eso, pero sin pensar, claro, en que en algún momento tendría que contar sobre mi vida.
En la forma que llené para que el Club de la Amistad buscar una pareja con la que hiciera match, puse como hobbies lo siguiente: Spanish, Gender & GLBT studies, Feminism. Al cabo de una semana me dieron la noticia de que ya tenía familia y fue en ese momento en el que entré en pánico. Me escribió la mujer, que se llama Stephanie, y me contó que tenía una hija de tantos meses y que era casada con un wey que se llamaba Mark. Yo tragué saliva y me imaginé que tal vez había ido a parar con la familia de Ned Flanders, así que haciendo acopio de valor, le escribí en el mejor inglés del que fui capaz que yo hablaba español, pensaba en español, escribía en español, dormía en español, soñaba en español y que además tenía gemelos y una mujercita linda que en ese momento estaba en México pero que pronto vendría.

De vuelta, Stephanie me contestó que quería llevar a su hija al parque el viernes, que por qué no la acompañaba para "irnos conociendo". Al final, ese día estaba lloviendo y terminamos yendo a la Galleria, que es un centro comercial que Ana se cansó de recomendarme que visitara. Y ahí me dijo que dado que yo todo lo hacía en español no podía haber caído en mejores manos que en las de ella que no sabía ni pronunciar "taco" porque además de todo no era de Texas... ya decía yo que era extraño que le estuviera entendiendo todo.
Rumbo a la Galería me preguntó sobre Ana y sobre los niños. Yo le repetí lo del mail, que estaban en México pero pronto vendrían y todo.
Luego del paseo me llevó a la universidad porque yo tenía que hacer algunas diligencias y en el trayecto hizo la pregunta de los 64 mil: "bueno sí, pero quién fue la que se embarazó". Le conté la versión simplificada de las cosas y quedó conforme, solamente añadió que era "una manera interesante de estar ambas involucradas".
En el Club de la Amistad tienes obligación de ver a la familia (y ellos a ti), una vez al mes, razón por la cual pensé que me buscarían hasta marzo, pero grande fue mi sorpresa cuando el miércoles pasado me escribe para decirme que ese viernes no tenían nada que hacer y que sería buena idea que fuera a cenar a su casa para presentarme a su esposo. Fue la cosa más exótica que he vivido en años, porque la cena consitió de puras verduras que ellos mismos cosecharon de su jardín. Era una sopa de papa (que estaba rica, no voy a decir que no), una ensalada con lechugas que ellos cosecharon, zanahorias que también cosecharon y baby tomatoes que esos yo creo que sí los compraron en el súper. También comimos pan de elote (que a Anita le hubiera fascinado), de postre nieve y después un té. Cuando Stephanie me dijo "bueno, esta no es una cena típica americana" yo casi le digo "noooo, son tus nervios!!!!!", pero la verdad me la pasé bien porque ambos son bastante amigables.
El detalle curioso de la noche fue que nos pusimos a hablar de los cumpleaños y resulta que su hija cumple años el mismo día que yo!!!!
Aprovechamos que me enseñaron algunas cosas en internet para meterme al facebook y enseñarles una foto de familia, donde salimos todos, Ana, yo, Diego y Santiago. Dijeron que les parecían la cosa más enorme para tener dos años, y también dijeron que en realidad se parecían mucho entre sí para no ser gemelos idénticos. Al principio decían que Diego se parecía a mí, pero cuando les enseñé una foto mía de chiquita dijeron que esa foto lo explicaba todo, que Santiago era idéntico a mí.
En fin, no he encontrado familias lésbicas en Houston. Tampoco he encontrado lesbianas. En mi desesperación ya hasta entré al chat de Univisión, pero todavía no contacto con ninguna. En el ínter, de pronto me entra la nostalgia y me imagino cómo será la vida cuando Ana, Diego y Santiago anden por acá disfrutando y padeciendo la extranjería.

sábado, enero 31, 2009

Contigo en la distancia

Yo me echo ánimos. Y he tenido la gran fortuna de que en Houston he encontrado gente que me ha echado la mano de una manera maravillosa. Pero yo veo el departamento donde estoy viviendo y no dejo de pensar en Ana y los niños, y pienso: estarían tan bien en un lugar como éste. Y luego pienso que hay que tener paciencia, que seis meses se pasan volando.
Ayer pude hablar con Ana y con los tiagos. Diego me pareció sorprendente, una semana que no lo oigo me parece que ahora es un niño de cinco años. Ana dice que tampoco exagere, que de tres palabras que usaba por oración, ahora usa cinco. A Santiago no lo pude apreciar bien porque gritaba mucho y provocaba estática en el teléfono. Hablar desde Estados Unidos por medio de tarjetas de prepago implica cierta estática y ciertos ecos en la bocina, yo me imagino que así se oía antes cuando las operadoras conectaban los cables para hacer las llamadas.
La comunicación es muy poca realmente, porque el problema no es comprar las tarjetas o conseguir los lugares más baratos para hacer las llamadas, el problema es que allá en Monterrey Ana no tiene dónde recibir las llamadas, eso y que su horario siempre es muy estrambótico.
De verdad espero que el padre de Ana pague muy pronto el teléfono para que yo no termine de enloquecer.
Los primeros días, como les decía, tuve que dormir en el piso!!!! Sí, en el vil piso que aunque está muy alfombrado y pachón, no dejaba de ser piso. Y bueno, mi roomate me prestó una cobija. En Houston el clima es parecido al de Monterrey, así que uno de estos días de la semana pasada nos dio el bajón de temperatura que yo hasta tuve que dormir con tenis porque de otra manera no se me calentaban los pies. La verdad no me quejo, es parte de la aventura, además una gran amiga me ha conseguido una cama y ya ayer pude dormir como Dios manda.
Hoy, el soundtrack de esta historia es el siguiente, se los pongo con Tin Tan para estar ad hoc con mi contexto: