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lunes, julio 16, 2012
20 horas
jueves, marzo 08, 2012
¡Cuidado! Mujeres trabajando
sábado, enero 14, 2012
Cosas para niñas
martes, junio 28, 2011
Tenían que ser lesbianas!!!!
miércoles, junio 22, 2011
La Marcha de las Putas Monterrey 2011
viernes, abril 15, 2011
Bang bang... SQUASH!!!
domingo, enero 16, 2011
Un baño de mundo para reflexionar
Las declaraciones de Nobuko aparecen en mitad de la polémica desatada en el país por el pleito presentado ayer contra el Gobierno por cinco mujeres opuestas a la ley que obliga a perder el apellido de solteras al casarse, ya que impone un solo apellido, por lo que son abrumadoramente a las mujeres las que se ven forzadas a adoptar el de los maridos. Los demandantes sostienen que la ley vulnera la libertad individual que garantiza la Constitución.
En 1996, se elaboró un proyecto de ley que daba a las mujeres el derecho de retener su apellido de solteras pero los conservadores lo tumbaron porque consideraron que esta libertad podía minar la unidad familiar.
Las demandantes piden también al Gobierno una compensación de un millón de yenes (9.252 euros) por los "daños psicológicos" sufridos por la pérdida de sus apellidos.
¿Les parece absurdo? A mí sí. ¿De qué hablan cuando dicen que tienen "daños psicológicos" por que sus mujeres ya no llevarán su apellido? O mejor aún, ¿de qué hablan cuando piensan que la unidad familiar está garantizada si es que la mujer no retiene su apellido de soltera?
Cada quien sus costumbres, cada quien sus creencias, pero de cuando en cuando habría que pensar si realmente la presunta estabilidad de la sociedad y la humanidad radica en convenciones y no en nuestra capacidad de ponernos de acuerdo.
Si ese fuera el problema y con eso se resuelven los conflictos de la humanidad, ¡faltaba menos, me cambio el apellido!
jueves, enero 13, 2011
Puto, el que no brinque, el que no salte...
Recuerdo que en aquel entonces, Molotov se defendía diciendo que no estaban incitando al odio, sino que estaban proporcionando un camino de desfogue para que la gente en lugar de insultarse, mejor brincara al ritmo de sus canciones. Yo siempre los apoyé, por el argumento, por Voltaire y porque alguien que era capaz de darnos Gimmie The Power merecía una oportunidad.
Entiendo que para que nuestros movimientos, para que el movimiento LGBTTTI, el feminismo, ecologismo, etceterismo puedan subsistir; para que dejen hablar lo mismo al Peje que a Peña Nieto hay que exigir la libertad de expresión, hay que permitirla, hay que fomentarla. Lo mismo pensaría para el rap y el reguetón y el tradicional mariachi. Lo mismo pensaría para el Cepy Boy y María Julia La Fuente. Pero de pronto, una lección valiosa aprendo de Eminem: "I guess words are a mothafucka they can be great, or they can degrade, or even worse they can teach hate". Y vaya, lo tenemos claro: las palabras son tan poderosas pero pueden denigrar y enseñar el odio.
Apenas son 10 años de "libertad de expresión" en México y nos hemos llenado de una franca pobreza en el contenido de nuestras canciones, nuestros programas de televisión, nuestros programas de radio. Todo es sexo, sexo, sexo y la manera en que un papi chulo se va a coger a su mami rica y apretadita. Vaya, que no lo critico, ni estoy diciendo que se deba prohibir, sino que creo que nos estamos formando una visión muy limitada de lo que el mundo es y podría ser.
Cuando el PUTO de Molotov salió necesitábamos diversidad, necesitábamos que la realidad fuera representada en nuestras expresiones artísticas, pero de pronto siento que nos hemos vuelto artistas en representar un solo, pequeño y en ocasiones triste aspecto del ser humano y de nuestra sociedad.
No sé si me explico.
martes, enero 11, 2011
Macho macho men
La vigencia del machismo
La mujer fuera del ámbito tradicional
Pero no todo es tan tremendo en México, claro que no. Somos un muy mediocre país heterosexista y heteronormativo en donde se favorece el rol de género. Además de todo, somos un país con tremendas crisis económicas que obligan al más macho de los machos a reevaluar su machismo en aras de un mejor presente. La incursión de la mujer en el terreno laboral es cosa nueva. También en la política, baste recordar que el voto femenino empezó APENAS en 1953, es decir, la participación electoral de las mujeres en México tiene la edad de mi madre. Además de la evidente falta de clase política que tenemos los mexicanos, no hemos podido ni siquiera imaginar que pronto llegaremos a tener a una mujer en la presidencia. Yo sólo quiero recordarles que Chile, Nicaragua, Panamá y ahora Brasil ya han tenido mujeres en la posición de más alto poder político. Hace un par de años, cuando Hillary Clinton y Obama contendieron para ser candidatos del Partido Demócrata, una señora que atendía un puesto de tacos en la colonia Florida en Monterrey, muy docta en política, declaró que ella no votaría por una mujer porque ella pensaba que esas cosas no se habían hecho para nosotras.
Hace algunos años tuve la oportunidad de estar en un par de clases con el escritor Eduardo Antonio Parra, como eran las primeras clases, me tocó estar justo cuando asignó la lista de lecturas en las cuales no figuraba mujer escritora alguna. Nunca falta la feminista entre las butacas y nunca falta la discusión originada por la pregunta: "¿y por qué no incluyó escritoras mujeres?". La respuesta que dio el escritor fue muy interesante. En principio de cuentas, dijo, porque no encontraba en ninguna alguna técnica digna de enseñarse, pero luego se desistió y entonces incluyó a Virginia Wolf. Esto aplacó a algunas pero inquietó a otras, ya que, por ser todos hispano hablantes, tal vez hubiera sido más acertado alguna española o latinoamericana. Parra, en algún momento, se deslindó del machismo y dijo que él no iba a incluir lecturas por cuota, que él no era machista, que él sí leía escritoras aún y cuando algunos colegas consideraran eso una pérdida de tiempo y que, sobre todo, las peores enemigas de las escritoras no eran los escritores, sino LAS LECTORAS!!!! "Ellas siempre prefieren a los hombres, no compran la literatura de las mujeres", dijo.
Mi macho mexicano interno
Todos tenemos un macho mexicano interno, creo. En lo personal tengo el reto de criar dos niños feministas. Apenas tienen 4 años, de manera que no puedo decir casi nada respecto al resultado. Yo sólo sé que es muy duro tratar de enseñarle a un niño a que exprese sus emociones cuando el resto del mundo insiste en otra cosa. Vestir con ropa de niño o con ropa azul a una niña parece no ser tan grave como vestir a un niño con ropa de niña y de rosa. Que una niña juegue con carritos y pistolas parece no ser tan grave como cuando mis hijos quieren colgarse una bolsa o jugar con alguna muñeca. Han tenido serias discusiones cuando pasan a concursar con algún payaso y les dan un tonto carrito en lugar de unos trastecitos que les llamaron más la atención. Hay un severo temor en que el niño no se logre... las niñas casi siempre son lo de menos.
Este es el escrito más breve que logró: Criseida/32/de Monterrey/radicando en San Nicolás de los Garza/escritora y activista.
