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lunes, julio 16, 2012

20 horas

La vida me cambió en 20 horas. Esto no es novedad porque suelen pasarme cosas así. Para mi trsiteza no es la primera vez, y quizá no sea la última. Pero siempre logro recapitular.
Esta entrada viene con parental advisory. Es decir quee quzá sea muy fuerte y muy culera, sobre todo para quienes más me quieren. También puede que sea bilingüe en pedacitos, atribución a que mis seentimientos más profundoss a veces me salen en inglés por alguna extraña ancla del panamericano (la escuelita donde estudié 10 años).
Llegamos casi puntuales. Lo cual realmente fue una hazaña tomando en cuenta el récord que llevábamos la última semana. Con el Rogelio Seferino (antes carro de Criseida, ahora carro de mis padres) fallando a cada rato íbamos llegando con una o dos horas de retraso cada día. Pero ayer llegamos a las 10:36 am, sólo 6 minutos tarde. El llegó como a las 10:40, sólo unos minutitos más tarde.
Nos dijeron que se llamaba Benito. Nos dijeron que era confiable. Nos dijeron que lo conocían. Nos dijeron que solía llevar pasaje en su tráiler y que era buen camarada. A Criseida la sedujo la idea del tráiler, la poesía de la vida de ser un par de lenchas transportadas en tráiler a su nuevo destino paraa empezar una vida nueva.
A mí la verdad, me dio curiosidad. "Eres muy curiosita, ¿verdad?" Me preguntó Benito en algún punto del trayecto rumbo a Matehuala, más como afirmándolo en reproche, que como duda genuina.
Pero por azares del destino, a Criseida se le presentó una oferta a la que no se podía negar y salió a Durango por una semana, el mismo domingo 15 de julio que yo viajaba al DF. Yo sin embargo, no podía postergar el viaje, tengo un montón de trámites pendientes que realizar para concretar la maestría que me he venido a estudiar al DF y para un viajecillo que hay en puertas. Yo, como los buenos lestores del blog sabrán, tengo FOBIA a los trámites. Me parecen insostenibles. Y muchos recordarán que la última vez que intenté sacar mi visa en el 2009, sufrí como la loca desquiciada que soy.
Soy una tonta, loca desquiciada y estúpida. Le pedí a alguien el favor de acompañarme, y a mi madre que me cuidara a los niños esta semana. Sólo que la vida da una de vueltas absurdas y no se pudo la compañía. Ea, pues, a crecer y superar los traumas, Anita.
El ride seguía en píe. Y bueno, cómo una tortilla de mi calaña se iba a negar a viajar en un tráiler que transporta tortillas y tostadas Misión. Súmale más poesía a la recochina poesía de la vida. Y Ñaña me dijo: "¿Estás segura?" Y yo que le digo la muy sobada y repetida, "me dijeron que es de confianza, y casado y muy comprometido con su chamba."
Y pues lo dicho, soy una tonta, loca desquiciada, y muy... no sé, me salen fearless y naive, ¿será que debo usar temeraria o namás repetir estúpida? Así que me animé a irme, eso sí, en lass peores fachas posibles, conscientemente fea, con los niños para no irme sola y verme tan maternal como mi frialdad me lo permite.
Por la libre rumbo a Saltillo me contó de cuando le puso el cuerno a su esposa con su concuña "porque se le metió el chamuco" después de que la muchacha se le anduviera paseando en toalla por la recámara de él y su esposa.
Antes de entrar a Saltillo me contó que lleva 11 años de trailero, porque muy jóven se le murió su amá y el padrastro que no servía para gran cosa lo metió a estivador, pero no lo ocupaban mucho porque es chaparro y no alcanzaba las cajas de arriba. Entonces lo usaban para reversear los trailers y estacionarlos. Así le aprendió y así es como empezó. Es lo único que sabe hacer y es en lo que mejor le va. Tiene experiencia. Lo maneja bien. Obvio a lo único que hay que temerle es al sueño...
Pero el sueño no es problema cuando el criterio es amplio y para eso hay tanta cosa que meterse.
Saliendo de Saltillo ya habíamos repasado mi criterio sobre el uso de drogas blandas y duras, recreativas y "necesarias", legales e ilegales. La marihuana no le gusta, lo hace sentir estúpido, además le parece que huele muy feo.
Lo mejor es "arreglarse" para no dormir.
...
El miedo y la impotencia recorrieron mi cuerpo como corriente eléctrica, pero es tan cliché y yo tan exagerada que me acomodé durita durita en mi asiento de copiloto y se me acabó el tema de conversación.
Me advirtió condescendientemente que sería prudente con los niños y respetaría su infancia, sin quitarles su inocencia. Diego, Santiago y la gata no se enteraron de la conversación. Yo iba bordando. Me dediqué a bordar el pañuelito que debía haber terminado el sábado con la esperanza de que verrme ocupada y distraída limitaran nuestras interacciones. A las 4:30, más menos, comncé a pestañear, y él estaba en todo. Vete a dormir atrás con los niños, me dijo. Yo no quise. Me insistió que así podría hacerle plática en la noche sin quedarme dormida cuando es más peado el camino para él. Me avisó en ese punto que llegaríamos el DF HASTA las 5 de la mañana. Yo había entendido que llegaríamos por la noche, no en la madrugada del día siguiente.
Me contó de la vez que le dio ride a una señora de 54 años y que cuando le dijo: "oiga doña, vamos a arreglarnos allá atrás" la ñora se emopcionó toda y le preguntó: "¿pero a poco sí te gusto?" La tuvo que informar que arreglarse es meterse piedra, o cristal o la sustancia que vaya a decidir usar. Imagino a la ñora desencantada, o quizá no.
Diego me pidió que lo acompañara atrás y decidí tomar la oferta de dormir un ratito. Me dormí como de 5 a 6:15 pm. Lo que me despertó fue sentir que habíamos llegado a una estación y yo necesitaba ir al baño. En realidad, al parecer llevábamos allí como 20 minutos, mientras que el se "arreglaba". Me preocupó ver que Santiago andaba platicando muy ameno y divertido en el asiento del copiloto. Yo regresé y del susto se me quitó el sueño. Me confesó que él ya tampoco necesitaba dormir porque ya andaba "arreglado" y me asuté más. Pelé los ojos hasta las 7:30pm que decidió dormir.
Él se acomodó atrás en la cama de la cabina, Santiago a lado suyo y Diego en los pies. Benito me decía "ponte allá con Diego y acomodas los pies acá." Pero no accedí. Recordé el capítulo de indiotez extrema en mi vida en que estaba muy cansada y me quedé a dormir en casa de alguien "de confianza". Esa vez desperté con Fulanito de Tal encima mío y con dos dedos suyos en el interior de mi vagina. Por eso me dio miedo y preferí quedarme echa bolita en el asiento del copiloto. Pero él se puso muy necio y se molestó. No pudo dormir y le siguió dando. Como a las 9 pm quiso abjarse a cenar un taco. Me ofreció uno y yo andaba sin dinero (malamente no nos dio tiempo de pasar al cajero antes de irme). Dije que sí al taco. Nos volvimos a trepar al camión con los niños súper despiertos y me avisó que necesitaba "arreglarse" de nuevo. Entré en estrés total. ¿Cómo y cada cuánto se ha de hacer eso? Me recalcó lo de la paz mental de mis hijos y nos bajó en una tiendita de la carretera. Incluso me dio $40 para comprarles a los niños algo mientras él hacía uso de su droga de deespertar. Regresé como 15 minutos más tarde y le dio como hasta las 10:30. Se volvió a parar. Esta vez sí quizo dormir, y yo me hice bolita otra vez. Me pidió y neceó de nuevo que me acostara atrás. Me volví a rehusar.
No sé en qué momento me dormí, no sé en qué momento desperté. Pero sé que por mi mente pasó un are you fucking kidding me? Is it really your foot on my ass!!! Me hice bolita otra vez y me pegué a la puerta. Él fingía que dormía y yo que no me enteraba. No, seguro me lo imaginé todo. En eso entró la llamada de Crix y hasta Sampi despertó, pero él seguía "durmiendo". Terminé la llamada y entonces lo volvió a estirar, pude sentir cómo pretendía literalmente talonearme el pubis y yo me pegué aún más a la puerta. Me hize pendeja y me acomodé de tal manera que me senté en su pata con la esperanza de cangrenarlo. Creo que funcionó porque a los pocos minutos fingió que despertaba y jaloneó su pie hasta que pudo liberarlo. Ni modo que me dijera "me das chance de sacar mi pie de tu trasero, ese que puse intencionalmente donde no debía estar." No me dijo nada, vio el reloj. Dijo, de aquí al DF es una hora. Todavía nos queda mucho tiempo." Vio que yo no me inmuté. Volvió a recostarse y a estirar su pie, esta vez me tocó todo lo que pudo y yo brinqué y me acomodé donde no me alcanzaba pegada en la guantera (casi me metí a la guantera).
Se levantó y me dijo "perdóname, creo que me he propasado". Yo lo voltié a ver como quien no ha notado que hay alguien a un lado y dije "¿Cómo?"
Frases más frases menos de ida y vuelta le dije que ya quería estar en el DF. Él me dijo que sí lo había hecho a drede porque no estaba acostumbrado a las de mi clase y se le puso muy dura de imaginarme. Pero que, ¡¡¡"lo disculpara"!!! o.0 What! Are you fucking serious? You just felt me up with your shitty dirty foot and you just want me to forget all about it and forgive you?! FUCK NO!!
Luego me salió con un choro de cómo las mujeres tenemos derecho a decir que no, pero que yo no le había dicho que no. Y yo lo miré feo y le dije. No te voy a hacer un escándalo aquí delante de mis hisjos traumándolos, cuando que mi lenguaje no verbal ha sido bastante claro. Porque ha sido muy evidente que yo no quiero que me toques. Me agarró del brazo y me EXIGIÓ que lo disculpara.Le pedí que dejara de tocarme y me llevara al DF.
No pasaron 15 minutos cuando la tortura real comenzó, la psicológica: "es que la traigo dura", "es que cuando a los hombres se nos quedan las ganas nos salen fuegos", "tu eres la maestra, ¿qué me recomiendas para que se me quite?", "¿Por qué se pone dura si los espermas son suaves?" (ay ternurita él, si no fuera casi un violador me daría risita), "eres mala, ya tienes tu venganza, me duele porque está muy dura", "las mujeres son más buenas, los hombres somos malos" (¿cuestiones de género a mí?, "se me metieron los malos pensamientos porque se me metió el diablo" (claro, él no es responsable de sus propios actos, echémosle la culpa a los entes mitológicos, ¿no?) y ya no me acuerdo cuantas más, pero estoy segura de que mencionó que la tenía dura.
Yo quería llorar, llegar al DF, y lo peor: IR AL BAÑO. Le pedí llegar a una gas y me dijo que ya no había más, que si quería se paraba en el camino para que hiciera yo en el monte. What's wrong with you man?! Do you really think I'm gonna let you watch my ass??? Obvio, le dije que aguantaría hasta entrar al DF. Ahí muy, pero muy a hüevo se paró en la SEGUNDA gas que vio. Y luego, para colmo, en lugar de dejarnos en la central de autobuses donde habíamos acordado para que yo pudiera guardar mi exceso de equipaje en maleteros, nos dejó tirados en mitad de una avenida, con dos grandísimas maletas como de 20 kilos cada una, tres mochilas, una caja, una bici y una gata.
Por buena suerte un taxista de los mil que pasaron sí se quiso parar, él nos trajo a casa y ya estamos bien. Recuerdan la parte en la que yo no traía dinero, ¿no? Así que llegando tuve que pedir en la casa a ver si me prestaban. Por suerte, Susana (la nana de mi primo y sus hijos) sí tuvo.

jueves, marzo 08, 2012

¡Cuidado! Mujeres trabajando

¡Cuidado! Mujeres trabajando para vivir con dignidad.
Compañeras, compañeros les presentamos hoy nuestro pliego exigitorio.
¡Cuidado! Cuidado les decimos, pongan atención porque aquí estamos, plantadas, de frente ante la lucha. Nos toca tristemente conmemorar el Día Internacional de la Mujer Trabajadora en medio de una guerra. En medio de una situación de crisis política, económica y social que hace empalidecer nuestras demandas, pero no por eso retrocederemos.
No venimos a pedir disculpas por las molestias ocasionadas. Al contrario, venimos advertirles que éstas quizá sean muchas, pero serán por el bien de todas y todos. En pro de la equidad y la justicia. Cuidado, repetimos. Cuidado y pongan atención por dónde pasan porque aquí estamos luchando y trabajando para vivir con dignidad y no nos moveremos. Estamos de acuerdo en que la garantía de los derechos laborales es la garantía de una vida digna y por ende la certeza de un estado de bienestar social que daría solución a muchos problemas actuales de salud pública.
Este no es un pliego petitorio, esta no es una lista de solicitudes llorosas. Este es un pliego exigitorio donde nosotras mujeres feministas en la lucha por los derechos laborales gritamos a voz en cuello nuestras necesidades imperativas, nuestras demandas. Estas son propuestas concretas para elevar la calidad de vida de las mujeres y por ende de la sociedad a la que pertenecemos.
¡Cuidado! Porque estamos exigiendo asegurar la vida y la salud de las trabajadoras, desde la trabajadora doméstica hasta la del más alto puesto, así como nuestro derecho a la educación. Queremos capacitación laboral para realizar trabajos dignos y bien remunerados.
¡Precaución! Exigimos el cumplimiento de los compromisos que el gobierno previamente ha adquirido con distintos organismos en pro de la equidad de género, así como de los suscritos en tratados internacionales que favorecen los derechos laborales de las mujeres.
¡Atención! Necesitamos que se impulse la igualdad en las oportunidades de acceso al empleo, de la misma forma que es imperativo promover una cultura de equidad laboral entre los géneros: mismo puesto, igual trabajo, mismos salarios.
¡Urgente! Se requieren horarios de escuelas de educación básica de tiempo completo pensadas en madres que sí trabajan y que son el sustento principal de una familia. Así como más guarderías y estancias infantiles públicas para promover el acceso de las mujeres con hijos al ejercicio laboral. ¡Aviso! Exigimos combatir la violencia laboral, el acoso y hostigamiento sexual en el trabajo y promover un ambiente de trabajo saludable y equitativo.
¡Alerta máxima! Demandamos reglamentar en la Ley Federal del Trabajo y Contratos Colectivos de Trabajo los cuidados paternos. Las mujeres exigimos que se le de a nuestros compañeros y compañeras de vida licencia para el cuidado infantil en caso de enfermedad y nacimientos. Recordando que la UNICEF recomienda que “las políticas de cuidado de la primera infancia deben enmarcarse en un enfoque que integre los derechos de los niños, la igualdad de género y la inclusión social de las familias”.
¡Notificación! Reclamamos el derecho que tenemos las mujeres de registrar a nuestra pareja independientemente del sexo en la institución de Seguridad Social que nos corresponde puesto que las cuotas son de cualquier forma descontadas de nuestros salarios. Además exigimos incluir en el sistema de pensiones a nuestras parejas de vida, sin importar sexo, brindándoles pensión en caso de viudez.
¡Advertencia! Requerimos aumentar el número de mujeres en puestos de mando, garantizando espacios de representación proporcional al número de trabajadoras afiliadas.
¡Atención! No estamos de acuerdo en que partidos políticos se cuelguen del movimiento feminista para sacar candidatas que no merecen estar en cargos públicos y que nunca han representado ni luchado por los intereses de las mujeres.
¡Alarma! Precisamos sanciones a las empresas que establezcan en las ofertas de trabajo el requisito de sexo, así como la práctica del examen de gravidez. Igualmente exigimos que sea respetada nuestra vida privada y que no se discrimine de acuerdo al artículo 1ero constitucional.
¡Anuncio! Exhortamos a que finalmente sea reconocida, por parte del estado, la contribución económica de las mujeres u hombres que por diferentes circunstancias realizan trabajos no considerados como productivos tales como la crianza, el cuidado de personas mayores, las tareas domésticas, entre muchos otros. Estamos hoy aquí para decir
¡CUIDADO! Estamos trabajando y NO descansaremos y seguiremos trabajando por ti, por mi y por todas y todos para vivir con dignidad. Este 8 de marzo festejemos nuestros logros y exijamos nuestros derechos.

sábado, enero 14, 2012

Cosas para niñas

La abuela prácticamente nos corrió de la casa cuando se enteró que Ana trabajaría hoy sábado, así que luego de ir a dejar a mi adorada esposita a su centro laboral, regresé a barrerlos y trapearlos. Aunque originalmente Diego quería ver a la Tía Myrna, a Sol o ir a COMAC, al final lo convencí de que viniéramos a Mc Donald's. Nunca pensé que el dichoso paseo fuera tan complicado. Resulta que haciendo cuentas, sólo me alcanzaba para una Cajita Feliz y un antojo de hamburguesa. De tal manera que les advertí antes de comprar, que el juguete lo compartirían. Diego que en un principio estaba muy emocionado con la idea de obtener uno de esos aviones horrorosos que estaban dando a los niños, insistió e insistió en que les comprara la Caja Feliz a cada uno. Le dije que no y como adolescente sacado de cualquier serie de Disney se tiró en el piso, dijo "gracias por nada" y se puso a llorar. Como es natural, le dije que a mí no me iba a estar haciendo esas escenas y que yo ya me iba a comprarle a Santiago la Caja Feliz. A punto de hacer el pedido, me alcanza Diego lloroso diciendo que él también quería Caja Feliz, le dije que estaba bien pero que lo justo por todo el berrinche era que Santiago escogiera el ÚNICO juguete de la ÚNICA Caja Feliz. Y resulta de tal suerte que además del avión horroroso para niños, están dando otro juguete igualmente horroroso pero para niñas: Una cosa de plástico rosa con forma de licuadora de HELLO KITTY! Santiago sin dudar escogió la cosa amorfa de HELLO KITTY y Diego cayó en el segundo colapso nervioso pero ya sólo dijo que él no iba a compartir nada.
Después de comer, como es lógico, las cosas se ven distintas. Resulta que el juguete de HELLO KITTY era una cajita con calcomanías de mariposas y florecitas y la cosa que yo juraba era una licuadora era un contenedor para un lápiz celeste. Cuando Diego vio aquello tan llamativo y tan atractivo para todo preescolar (calcomanías y colores, quién puede resistirse), empezó a decir que se había equivocado, que sí quería compartir. Fue cuando empezó la etapa sangrona de Santiago, rehusándose a prestarle nada. Total, los mandé a los juegos, Santiago con el contenedor de licuadora y el lápiz y Diego con la ristra de calcamonías. No había pasado ni un mísero minuto, no había dado ni un solo sorbo a mi té chai cuando regresa Diego lloroso. Me dijo: "Mamá, una señora no me cree que estas son las calcomanías del juguete de mi hermano porque dice que es de niñas". Le pregunté si le había quitado las calcas y me contestó que no. Le pregunté si le habían quitado el juguete a Santiago y me dijo que no. De cualquier manera me acerqué para cerciorarme de que todo estuviera en orden. Y justo cuando entro, de un lado se aproximó Santiago con su juguete y del otro la señora en cuestión quien me dijo toda furibunda que a ver si cuidaba más a mi hijo, que porque le había quitado las calcomanías a su hija y que ella le había dicho que no se las llevara. Yo, como es mi obligación, me puse del lado de mi hijo y le expliqué que esas calcomanías efectivamente las llevaba Diego porque eran del juguete de mi otro hijo y le enseñé la cajita vacía donde debían ir las estúpidas calcomanías. La señora se quedó sorprendida y excéptica e insistió en que Diego las había tomado de su mesa y al oír eso Diego se puso a llorar y le contestó a la mujer que él no era un mentiroso. Le dije a Diego que me dijera la verdad, que yo había visto que él tenía las calcomanías de Santiago pero que me dijera si había agarrado las de la otra niña y me contestó que lo que había sucedido es que fue a jugar con ella a su mesa y él las había puesto ahí pero que la señora se las quería quitar porque era un juguete de niña. La ñora se nefasteó y me dijo que ella no se iba a estar peleando por un juguete, que mejor iba y le compraba otro a su niña y nos dejó hablando solos. Yo lo único que quería salvar era el honor de mi hijo, que no lo anduvieran acusando de ladrón sólo porque no creyeran que por la razón que fuera tenían el juguete de niña de la Cajita Feliz. Después del incidente le puse el nombre a la tira de calcomanías y con el lápiz azul le hice una marquita a los otros componentes con las iniciales de sus nombres para poder distinguir si se los quieren quitar nada más porque son niños o porque efectivamente se les perdió y quieren averiguar.
En lo que se les pasaba el trago amargo, decoraron la taza del té chai.

martes, junio 28, 2011

Tenían que ser lesbianas!!!!

A ver, no. Una cosa es una cosa y otra cosa es otra cosa. Ok. Soy lesbiana ¿pero eso qué tiene que ver con el hecho de ser radical? Ok, también soy feminista ¿pero eso qué tiene que ver con el hecho de ser radical? ¡Hombre! Hasta podría ser de izquierda (que no lo soy del todo) y eso ¡TAMPOCO tiene que ver con el hecho de ser radical!
Yo defiendo a las mujeres porque soy mujer. Y no, no odio a los hombres. Me gustan para hijos, me gustan para amigos, me gustan para compañeros de trabajo y activismo, me gustan como familiares, sólo que no me gustan como pareja sexual. Es más, creo que lo sexual es lo de menos. Simplemente prefiero estar con una mujer porque me siento más conectada en lo intelecutal, en lo emotivo y desde luego, en lo sexual. Pero es no tiene nada que ver con ser radical.
Ahora bien. ¿Por qué estoy defendiendo tanto la Marcha de las Putas? Pues porque soy mujer y por muy lesbiana feminista de izquierda y radical que sea el hecho de tener senos, cadera ancha y vulva es razón suficiente para que cualquier pelado me grite algo cuando voy caminando por la calle, no digamos de noche, no digamos de madrugada, sino ¡en plena luz del día! Cuando voy al súper, cuando voy a recoger a mis hijos de la escuela, cuando los llevo al dentista, cuando voy al doctor, cuando voy a pagar los recibos... Yo podría en este momento defenderme diciendo "hey! pero yo no visto provocativamente" pero ¿saben qué? NO LO VOY A HACER. ¿Por qué? Porque entonces estaría pretendiendo diferenciarme de "las otras" mujeres y estaría implicando que YO sí soy respetable y las otras no. Estaría implicando que a mí se me trata injustamente de puta y a las otras no. Y entonces no tendría sentido. Por eso defiendo la dignidad de las mujeres de vestirse como se les dé la gana y en dado caso que según los puritanos y conservadores y socialmente aceptables estándares de vestimenta dicen que estás siendo muy provocativa, andas de calienta huevos, de putona o cualquiera de esas monerías, en dado caso, defiendo que si la mujer ya dijo que no, entonces, mis vidos adorados: NO ES NO.
Vestirse con mal gusto, con poca ropa, sexy, provocativamente, como santurrona o como gustes y mandes NO ES NI UN DELITO NI UN CRIMEN. Abusar sexualmente de una mujer SÍ lo es. Así que no tiene que ver con que yo sea lesbiana feminista radical de izquierda, tiene que ver con que no podemos seguir disculpando crímenes responsabilizando a las mujeres por su atuendo. Hay que pensar en eso.

miércoles, junio 22, 2011

La Marcha de las Putas Monterrey 2011

Los supongo enterados no sólo de que en Monterrey sino en el resto del mundo se están llevando a cabo Slutwalks o Marchas de las Putas originadas gracias a una iniciativa de unas universitarias canadienses hartas de que el consejo que se nos dé para evitar agresiones a nosotras como mujeres sea el típico y consabido "no lo andes provocando". O sea "no te vistas como puta si no quieres que te traten como una". Ana y yo como madres de dos hijos varones estamos sumamente preocupadas por educar a nuestros hijos en la diversidad, respeto, amor y feminismo. Sí, así es, queremos hijos feministas que RESPETEN a sus mujeres y no las despojen de su esencia para adjudicarles este halo extraño en el que nuestra sexualidad y género definen 1) cuánto vamos a ganar, 2) cuánto placer podemos sentir o dejar de sentir, 3) si merecemos o no ser ultrajadas, violadas, asesinadas.
Quiero que a Diego y Santiago les quede claro que la misoginia y el hecho de que exista esta creencia de que las mujeres andan de provocativas y ofrecidas es un problema no sólo de las mujeres sino también de los hombres. Porque nuestros cuerpos nos pertenecen únicamente a nosotras mismas y no es otro hombre y no es ni debería ser el Estado quien nos tendría que decir cómo, cuándo, por qué y de qué manera usarlo, vestirlo, desnudarlo, darle placer, etc. No sé si me explico. Mi cuerpo es mío y nadie tiene por qué tocarlo si yo no quiero. Nadie tiene que hacerme sentir incómoda por mis atributos y características físicas. Mi cuerpo es mío y aún si decidiera ir desnuda por la calle esto no es una invitación a que OTRO lo toque, a que OTRO lo mire y a que me diga cosas desagradables porque mi cuerpo es mío y no le pertenece a los hombres ni tampoco debería pertenecerle al Estado.

viernes, abril 15, 2011

Bang bang... SQUASH!!!

Cuando yo era niña me ENCANTABAN las pistolas. También me fascinaba jugar con carritos y andar trepada en bardas. Eso, cabe destacar, era una mortificación tremenda para mi abuela Concha y mi Tía Juanita. Y en segundo lugar lo era para mi madre y tal vez para mi padre. ¿Les importaría en ese orden? NO TENGO LA MENOR IDEA pero así era como lo percibía yo. Hace poco Ana y yo platicábamos con nuestros queridos amigos Manuel y Elva sobre un artículo en donde se habían estudiado los comerciales para juguetes de niños y de niñas. Encontraron sorprendentemente que en los juguetas para niñas se repetía muchísimo la palabra FUN contrario en los juguetos de niños en los que no figuraba siquiera. Supongo entonces que los niños no están socializados para divertirse y como bien dijo Ana; girls just wanna have fun.
¿Por qué le doy un honroso segundo lugar a mi madre en estas mortificaciones? Porque ES MI MADRE! Y las mamás de cuando en cuando ceden en cuanto a que sus hijos hagan aquello que los haga más felices. Así que en casa, con mis hermanos o sin ellos, yo podía jugar a policías y ladrones, indios y vaqueros y demás cosas que mi infantil y masculina mente pudiera imaginar. Pero en la intimidad de mi casa y preferentemente sin visitas. Recuerdo que cuando mi hermano creció me regaló sus jugadores de Playmobil que estaban pintados de Pumas y de Aguilas. Un día que mi Abuela estaría de visita, mi madre me pidió que sólo jugara no ya con los juguetes de niñas, sino con unos que no parecieran tanto de niños.
Hoy recuerdo eso por dos cosas. La primera es que vi en la pared de facebook de una entrañable amiga un video de The Daily Show donde hablan sobre una polémica que se desató en Estados Unidos porque una mamá osó pintarle las uñas de rosa a su hijo VARÓN de 5 años. Llega un punto en el que el comentarista de The Daily Show, Jon Steward dice "gente, si saben que el esmalte de uñas se quita, verdad?" Y me parece que así como a las niñas nos quitan gran parte de la exploración y lo lúdico de la infancia al constreñirnos a tacitas, platitos, escobitas y bebés llorones, a los niños les quitan otra gran parte al no permitirles jugar en un mero acto performativo con su mamá. Ok, a lo mejor sí juegan. A lo mejor juegan con su mamá o su hermana o la persona que los cuida a las manitas calientes, al manicure, a las comadritas, pero nuevamente en la intimidad del hogar y nunca en un espacio TAAAAAN público como este anuncio de J. Crew.
Aquí lo tienen por si lo quieren ver.


Por otra parte, hoy fui a recoger a los tiagos a la fiesta del Día del Niño de la escuela y mi sorpresa fue mayúscula cuando vi que en las bolsitas de mis hijos figuraba una pistola... de agua. No me quiero imaginar lo que le regalaron a las niñas, pero sí me cagó un poco la madre que habiendo tantos otros juguetes en el mundo lo primero que haya ocurrido a la mente de las personas que hicieron las bolsitas fue una pistola de agua. Ok, son inofensivas, son "divertidas" y todo mundo jugó con una. Estoy de acuerdo. Pero camino a casa, justo al cruzar el parque me encuentro a un niño de 8 años jugando con una pistola (seguro venía en su bolsita del Día del Niño) que sí parecía de verdad y sí hacía el sonido REAL de detonación y su flamante juego era encañonar a un niño y ponerle la pistola en la sien para "jugar a los ejecutados". ¿De verdad estos juguetes deben seguir siendo considerados lúdicos no digamos en el mundo sino EN MONTERREY donde nada más en un día mueren 14 personas por balaceras? No veo a ninguna pinche cadena de noticias haciendo un hipócrita debate sobre si regalar pistolitas de plástico (de agua o imitación de las reales) nos está adormeciendo el sentido de violencia. En cambio, estamos muy preocupados porque no se atente contra la masculinidad.
Ustedes dirán. Si pintarle las uñas no hace a un niño transgénero, pues jugar con pistolas no lo hará tampoco un matón. Yo creo que el problema es en sí el género, la construcción de un género en el cual las características de DIVERSIÓN, sensibilidad, amor, apapachamiento son exclusivas de las niñas y tremendamente peyorativas en los niños. Eso sí creo que genere odio, odio a las niñas por ser como son, a los niños que en esos términos se considere que se portan como niñas y odio a los que que no los aceptan.
Aún no tengo bien una postura respecto a las pistolas de agua. Aún no tengo bien una postura respecto a si la violencia surge en este tipo de socialización en la infancia o que simplemente limitar a un niño a que se "divierta" con un sólo tipo de juguetes es lo que va a terminar generando una incomprensión tan grande a los gustos, preferencias y vida de las demás personas.
Yo sí creo que este es un mismo tema. Creo que un problema social lleva a que un grupo de personas menosprecia la vida humana y que el amor y comprensión de una sociedad en la temprana infancia puede ayudar a que un individuo no se sienta rechazado y después atente contra los demás. 
Yo me sentía profundamente herida durante mi infancia. Sentía incluso culpabilidad por jugar con "cosas de hombres" y siento que un poco de amor y comprensión de mi Abuela, mi Tía, mi Madre y el mundo entero me habría relajado y habría hecho mi infancia más feliz. Creo que si el niño de 5 años quiso por voluntad propia o por invitación pintarse las uñas de rosa está súper bien y que su mamá estuviera en eso lo hizo todavía más lindo. Y creo que un niño no tiene por qué estar ensayando en sus procesos lúdicos lo que es ejecutar a una persona. O al menos no debería solamente ensayar a eso. O ya que no parece imposible que lo podamos evitar, ¿sería mucha molestia que también ensayaran como se cuida a un bebé llorón, cómo se hacen pastelitos en un hornito, cómo se hacen combinaciones de vestiditos? Y en todo caso, ¿podríamos hacerlos que se sientan menos culpables cuando lo disfruten y SE DIVIERTAN?

domingo, enero 16, 2011

Un baño de mundo para reflexionar

Hace unos días leí en el periódico EL PAÍS un artículo muy interesante sobre Nobuko Kan, la primera dama de Japón. La personalidad de esta señora debe ser súper magnética, por lo que alcanzo a imaginar. Nobuko Kan es activista y escritora, de hecho, apenas su esposo tomo posesión del cargo publicó un libro con un título chistosísimo que a muchas parejas y sobre todo a muchos mandatarios no les haría la menor gracia. El libro se titula ¿Qué diablos va a cambiar en Japón ahora que tú eres primer ministro? No me imagino a la esposa de Calderón escribiendo algo así, ni mucho menos reprochándole cosas como que no sabe cocinar y tiene mal gusto para vestir.
¿Por qué la prensa internacional ha vuelto la mirada hacia Nobuko Kan? Pues porque ahora mismo sucede un debate nacional en Japón sobre si las mujeres deben/pueden conservar su apellido de soltera. Dice en EL PAÍS:

Las declaraciones de Nobuko aparecen en mitad de la polémica desatada en el país por el pleito presentado ayer contra el Gobierno por cinco mujeres opuestas a la ley que obliga a perder el apellido de solteras al casarse, ya que impone un solo apellido, por lo que son abrumadoramente a las mujeres las que se ven forzadas a adoptar el de los maridos. Los demandantes sostienen que la ley vulnera la libertad individual que garantiza la Constitución.

En 1996, se elaboró un proyecto de ley que daba a las mujeres el derecho de retener su apellido de solteras pero los conservadores lo tumbaron porque consideraron que esta libertad podía minar la unidad familiar.

Las demandantes piden también al Gobierno una compensación de un millón de yenes (9.252 euros) por los "daños psicológicos" sufridos por la pérdida de sus apellidos.


¿Les parece absurdo? A mí sí. ¿De qué hablan cuando dicen que tienen "daños psicológicos" por que sus mujeres ya no llevarán su apellido? O mejor aún, ¿de qué hablan cuando piensan que la unidad familiar está garantizada si es que la mujer no retiene su apellido de soltera?

Cada quien sus costumbres, cada quien sus creencias, pero de cuando en cuando habría que pensar si realmente la presunta estabilidad de la sociedad y la humanidad radica en convenciones y no en nuestra capacidad de ponernos de acuerdo.

Si ese fuera el problema y con eso se resuelven los conflictos de la humanidad, ¡faltaba menos, me cambio el apellido!

jueves, enero 13, 2011

Puto, el que no brinque, el que no salte...

En el año de 1997 Molotov sacó el sencillo Puto y despertó en la sociedad mexicana un fuerte debate.

Hay que recordar que fue hasta el sexenio de Vicente Fox (2000-2006) cuando la libertad de expresión se "garantizó" en México. Hay que recordar que hasta ese entonces, nadie podía decir nada, nadie podía criticar nada y todo estaba sujeto a censura. Y no se podía pensar en decir "güey" ni nada por el estilo al aire, en radio, prensa y televisión. ¿Hace cuánto? 17 años.
Recuerdo que en aquel entonces, Molotov se defendía diciendo que no estaban incitando al odio, sino que estaban proporcionando un camino de desfogue para que la gente en lugar de insultarse, mejor brincara al ritmo de sus canciones. Yo siempre los apoyé, por el argumento, por Voltaire y porque alguien que era capaz de darnos Gimmie The Power merecía una oportunidad.

Defendí mucho en su momento al Puto de Molotov y en mis propias incoherencias defendí (defiendo) el rap, la música ranchera, en donde, para mi desgracia, se denigra de una manera impresionante a la mujer. Y sí, numerosas e incontables veces he agarrado una buena borrachera mientras en las bocinas suena Vicente Fernández culpando a las mujeres de todas sus desgracias.
Entiendo que para que nuestros movimientos, para que el movimiento LGBTTTI, el feminismo, ecologismo, etceterismo puedan subsistir; para que dejen hablar lo mismo al Peje que a Peña Nieto hay que exigir la libertad de expresión, hay que permitirla, hay que fomentarla. Lo mismo pensaría para el rap y el reguetón y el tradicional mariachi. Lo mismo pensaría para el Cepy Boy y María Julia La Fuente. Pero de pronto, una lección valiosa aprendo de Eminem: "I guess words are a mothafucka they can be great, or they can degrade, or even worse they can teach hate". Y vaya, lo tenemos claro: las palabras son tan poderosas pero pueden denigrar y enseñar el odio.
Apenas son 10 años de "libertad de expresión" en México y nos hemos llenado de una franca pobreza en el contenido de nuestras canciones, nuestros programas de televisión, nuestros programas de radio. Todo es sexo, sexo, sexo y la manera en que un papi chulo se va a coger a su mami rica y apretadita. Vaya, que no lo critico, ni estoy diciendo que se deba prohibir, sino que creo que nos estamos formando una visión muy limitada de lo que el mundo es y podría ser.
Cuando el PUTO de Molotov salió necesitábamos diversidad, necesitábamos que la realidad fuera representada en nuestras expresiones artísticas, pero de pronto siento que nos hemos vuelto artistas en representar un solo, pequeño y en ocasiones triste aspecto del ser humano y de nuestra sociedad.
No sé si me explico.

martes, enero 11, 2011

Macho macho men

Un querido amigo me manda reflexionar sobre el machismo. Él intenta explicar a jóvenes alemanes cómo se vive en pleno 2011 el machismo en México como una manera de luchar contra este prejuicio que existe en el extranjero sobre este tema en especial. Vaya, que en Alemania y en uno que otro país del resto del mundo se sigue pensando que la mujer está restringida a lo doméstico y que ninguna mujer ha llegado a posiciones de poder. Como comprenderán, el tema tiene mucha tela de donde cortar y desde que nos envió el correo a mí y a algunas otras personas no he dejado de pensar en cómo abordar el tema del machismo, no tanto para explicarlo a un extranjero, sino como mero ejercicio empírico de revisión.
La angustia sobre el tema tampoco es nueva para mí, porque en los últimos meses me he estado espantando de muchas cosas que me ha tocado escuchar en conversaciones de camión y en programas de radio. Pero bueno, el ejercicio, aunque se antoje largo debe ser breve y he aquí lo que más o menos pude figurar.

Por mis destos: Una opinión sobre el machismo en México

La vigencia del machismo
Siento contrariar, no sólo a mis amigos, sino a mí misma, porque en algún momento de mi existencia llegué a pensar que muchos temas, incluyendo el machismo, era algo que nuestro país ya había superado. Hace un año que regresé a vivir a San Nicolás de los Garza, luego de una corta temporada en Houston, me he dedicado a poner más atención en mi entorno cuando viajo en camión urbano. En principio no fue tanto curiosidad antropológica como que mi Ipod se averió y para entretenerme me dediqué a observar a la gente que viajaba junto conmigo. En más de una ocasión me ha tocado sentarme al lado de dos o más hombres que, por alguna extraña razón, sienten la necesidad de gritar cosas bastante ofensivas a las mujeres que ven esperar en la banqueta cualquier cosa: cruzar la calle, una ruta de camión diferente, un taxi. Los comentarios, la mayor parte del tiempo, están muy subidos de tono y hacen referencia a los atributos femeninos o falta de ellos. Al principio pensé que era un caso aislado y propio de alguna clase social con poca oportunidad de educación, pero poniendo atención a la plática entre los interlocutores me di cuenta que esta actitud no es privativa de ningún sector, ya que lo mismo son estudiantes de la Prepa 7 que de alguna facultad de la Uni, que vendedores de cambaceo o buenos para nada.
Y me parece que está muy vigente dado que uno de los programas radiofónicos con mayor raiting en el radio es EL SHOW DEL CEPY BOY que es una sarta de pelagateces en las que invariablemente se coloca a la mujer como objeto sexual siempre al servicio y deleite de los hombres. El Cepy Boy, quiero decirles, tiene una frase característica que es "ssssssssssikita mamá" y luego le pega a la mesa para simular que como la tiene tan grande y se ha excitado pues le pegó sin querer a la mesa. En el siguiente video, pueden ver en el segundo 0:26 que el locutor se agarra los destos y dice "TOMA TU PREMIO". Más adelante, en el minuto 2:23, el Cepy Boy toma una llamada y le empieza a hablar sexy a la chava y le dice "yo también extraño tu partida" comentario con doble intención que no tengo ni que explicarlo.

OK, el machismo todavía existe. Los hombres aún consideran a las mujeres un objeto de posesión. Ok, ok. Lo que yo todavía no me explico cómo es que algunas mujeres encuentran divertida la dinámica. No todas, pero sí algunas. En lo personal, siento HORRIBLE cuando tengo que bajarme antes que ellos porque, por lo general, estos grupitos van sentados en la parte de atrás del camión, y ahora con la regulación de la Tarjeta Feria, todos los usuarios tienen que descender por atrás. Yo siento HORRIBLE. Siento bien raro, siento que me van a ver, me van a escudriñar y van a decir, cuando me baje, algo muy obsceno sobre cualquiera de mis virtudes o defectos. Me ha tocado ver mujeres que se les enfrentan con un "ya cálmense, ¿no?" y me ha tocado algunas que les gritan desde afuera que se bajen y les repitan en su cara lo que dijeron. Y bueno, también está toda esa bola de groupies del Sepy Boy que llama nada más para que las alburee.

La mujer fuera del ámbito tradicional
Pero no todo es tan tremendo en México, claro que no. Somos un muy mediocre país heterosexista y heteronormativo en donde se favorece el rol de género. Además de todo, somos un país con tremendas crisis económicas que obligan al más macho de los machos a reevaluar su machismo en aras de un mejor presente. La incursión de la mujer en el terreno laboral es cosa nueva. También en la política, baste recordar que el voto femenino empezó APENAS en 1953, es decir, la participación electoral de las mujeres en México tiene la edad de mi madre. Además de la evidente falta de clase política que tenemos los mexicanos, no hemos podido ni siquiera imaginar que pronto llegaremos a tener a una mujer en la presidencia. Yo sólo quiero recordarles que Chile, Nicaragua, Panamá y ahora Brasil ya han tenido mujeres en la posición de más alto poder político. Hace un par de años, cuando Hillary Clinton y Obama contendieron para ser candidatos del Partido Demócrata, una señora que atendía un puesto de tacos en la colonia Florida en Monterrey, muy docta en política, declaró que ella no votaría por una mujer porque ella pensaba que esas cosas no se habían hecho para nosotras.
Hace algunos años tuve la oportunidad de estar en un par de clases con el escritor Eduardo Antonio Parra, como eran las primeras clases, me tocó estar justo cuando asignó la lista de lecturas en las cuales no figuraba mujer escritora alguna. Nunca falta la feminista entre las butacas y nunca falta la discusión originada por la pregunta: "¿y por qué no incluyó escritoras mujeres?". La respuesta que dio el escritor fue muy interesante. En principio de cuentas, dijo, porque no encontraba en ninguna alguna técnica digna de enseñarse, pero luego se desistió y entonces incluyó a Virginia Wolf. Esto aplacó a algunas pero inquietó a otras, ya que, por ser todos hispano hablantes, tal vez hubiera sido más acertado alguna española o latinoamericana. Parra, en algún momento, se deslindó del machismo y dijo que él no iba a incluir lecturas por cuota, que él no era machista, que él sí leía escritoras aún y cuando algunos colegas consideraran eso una pérdida de tiempo y que, sobre todo, las peores enemigas de las escritoras no eran los escritores, sino LAS LECTORAS!!!! "Ellas siempre prefieren a los hombres, no compran la literatura de las mujeres", dijo.

Mi macho mexicano interno
Todos tenemos un macho mexicano interno, creo. En lo personal tengo el reto de criar dos niños feministas. Apenas tienen 4 años, de manera que no puedo decir casi nada respecto al resultado. Yo sólo sé que es muy duro tratar de enseñarle a un niño a que exprese sus emociones cuando el resto del mundo insiste en otra cosa. Vestir con ropa de niño o con ropa azul a una niña parece no ser tan grave como vestir a un niño con ropa de niña y de rosa. Que una niña juegue con carritos y pistolas parece no ser tan grave como cuando mis hijos quieren colgarse una bolsa o jugar con alguna muñeca. Han tenido serias discusiones cuando pasan a concursar con algún payaso y les dan un tonto carrito en lugar de unos trastecitos que les llamaron más la atención. Hay un severo temor en que el niño no se logre... las niñas casi siempre son lo de menos.

Este es el escrito más breve que logró: Criseida/32/de Monterrey/radicando en San Nicolás de los Garza/escritora y activista.