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miércoles, febrero 29, 2012

Ya voy mejorando...

Me tomé vacaciones...
Contravine mis propósitos de Año Nuevo de escribir a diario, contra viento y marea, pero la salud va primero. No nada más la física, sino la mental y emocional.
La gripe va y viene. De pronto todavía me queda una tosecilla necia que no decide a terminar de irse. Hay días que todavía se me tapan los oídos y otros en que tengo mocos y flemas. Así son estas cosas. Pero en términos generales ya estoy mejor. Y eso es lo que importa.
He vuelto porque es año bisiesto y tengo un montón de anécdotas y bueno hay cosas que no se pueden dejar pasar....
Ya las iremos repasando en días próximos.
Gracias a quienes siguen leyendo asíduamente. también gracias a quienes siguen leyendo ácidamente. :)

jueves, febrero 16, 2012

Enferma

Yo no sé qué tan observadora sea la gente, pero bueno, quizá haya quien si note que voy con un par de días de retraso en mis posts. Esto es porque ando moribunda. Tengo enmocado el cerebro y no porque tenga sabor a moka, sino porque está repleto de mocos. Hace como dos semanas ya, mientras que nos preparábamos para lo de ACEPTO tuve un par de disgustos que me fueron bajando las defensas hasta que finalmente "somaticé" todas mis inconformidades. Me terminé enfermando de la peor gripe de mi vida. El viernes pasado tuve un acceso de tos que dduró fácilmente 6 horas y ya cuano sentía que no podía respirar y que terminaría por ahogarme, le pedí a Crix que me llevara a urgencias del IMSS. No importa que estuviera vacío el pabellón entero, como quiera la enfermera nos hizo esperar los protocolarios 25 minutos antes de preguntar qué quería, nomás como para checar si de verdad echaba yo un pulmón al piso o si andaba de soflamera. Luego, todavía hubo que esperar otro tanto a que el médico de guardia terminara su café y rellenara 15 reportes antes de que finalmente me pasara y me revisara. Me mandó como 3 inyecciones (me da la impresión de que tre las "ofrecen" como midiendo, a ver si de verdad se siente tan mal como dice y si te rajas es porque no te sentías tan mal y era pura faramaya). Además me recetó una ristra de paracetamoles, ambroxol y no sé qué más.
El sábado y domingo los pasé sin voz. Literalmente afónica. Así que el día de ACEPTO todos los micrófonos fueron para Crix. El lunes seguía sin poder hablar y el martes, por suerte me tocaba consulta en el IMSS otra vez, así que aproveché para que me viera el médico familiar. Me recetó otra ristra de paracetamoles, naproxenos, ambroxol, benzocaína, un compuesto de no sé qué y remató con unas eritromicinas gigantes que son como para curar infecciones de vacas locas. Hasta ahorita sigo tosiendo como histérica. Pero la mitad de mi flora intestinal ya se murió. Me duele montones la cabeza y yo no le veo para cuándo a la curada. Así pues como anduve moribunda media semana no traía ánimos ni de escribir... Pero lo bueno es que ya me ando mejorando, al menos eso parece porque ya tengo ánimos de quejarme otra vez. :)

domingo, enero 15, 2012

Fuimos a una fiesta...

Hoy fue un domingo más raro de lo normal.
Primero nos despertamos muy tempraano porque teníamos una cita con el Tío Hernando que nos hizo.... sí lo adivinaron: nos hizo un "Hernando". Y pues como nos despertamos temprano me dio por ponerme ascendosa: hioce jugo de naranja natural en el exprimidor, omelette de huevo con verduras y hasta pan tostado con matequilla! Todo un desayuno balanceado y nutritivo, súper nice.
Al 15 para las once nos trepamos al coche donde Crix había dejado olvidado su celular toda la noche. Y al entrar vio que tenía un mensaje. Me dijo: "es de tu amigo, parace que no van a ir al cine". Le llamé, y en efecto, el señor amaneció con ese tipo de gripe fulminante que te impide tener una vida social. Así pues, Crix y yo, que ya teníamos a los niños trepados en el coche, nos dedicamos una hora a vagar por la ciudad viendo en qué otro cine podríamos encontrar una matineé, porque ya para ese punto no íbamos a llegar a tiempo al cine de la cita original.
Vagamos y vagamos y volvimos a vagar. Recorrimos cuatro cines y regresamos al tercero. Finalmente vimos la misma peli "Un zoológico en casa", pero en un cine distinto. Cabe aclarar que toda esta aventura colpasó a Diego que lloraba y lloraba porque tiene como dos meses sin ver a su amada Lucy, hija del tío en cuestión.
Salimos del cine como a las 2:30 pm y regresamos a casa para hacer de comer. Preparamos la comida de hoy (yo) y la de mañana y pasado (Crix). A mí me tocó hacer unos nopalitos con mole que la verdad salieron muy buenos. Pero creo que Diego y Santiago todavía tienen un largo trecho qué recorrer con respecto al picante. En mi opinión, ahora que ya tienen cinco años ya es una buena edad para que se enseñen a comer como la gente y no andar remilgando de todo. Pero me imagino que habrá muchas opiniones al respecto.
Finalmente, a las cinco de la tarde, Brenda, la hermana de Crix, pasó pornosotras para llevarnos a una fiesta infantil. Resulta que una compañera suya de la primaria tienen un hijo que hoy cumplió once años. esto es traumático tanto porque la muchacha se casó a los 18, como porque lo primero que le preguntó la hijita de 9 años a Brenda es "¿Y tu no tienes hijos?"
Brenda tiene 30, es soltera y no le urge ni necesita cambiar su situación de vida. Pero el hermano mayor de Brenda y Crix que tiene 35 más o menos y es también soltero, tuvo con ella hace poca una plática "seria". Algo así como, "hermanita, a partir de ahora te van a hostigar igual que a mí, preguntándote para cuándo te casas, para cuándo tienes hijos y así". Y parece ser que sí, que todo mundo la acosa y la presiona y les urge encontrale un novio.
Total que en la casa de la amiga de Brenda había pura familia, y nos acomodaron a las tres entre tías y abuelitas de chorrocientos mil años a ver una película malísima de The Rock. Mientras Santiago y diego, brincaban, saltaban, comían y se divertían.
Al paso de un tiempo prudente, decidimos marcharnos y volver a casa. Mandamos a dormir a los hijos y yo tenía la esperanza de ver un documental en la compu, pero parece que la gripe que tiene Crix también es de ese tipo incapacitante que te impide convivir con la esposa...
¡Ya quiero que se acaben los bichos de la gripe!

lunes, agosto 15, 2011

Estoy en contra del boicot a FEMSA

Estoy en contra del boicot a FEMSA. Total, qué nos podíamos esperar de una compañía mexicana, corrupta, irresponsable, sin ética, ecocida, etc. Qué nos podíamos esperar de FEMSA, ¿verdad? Total, es un grupo empresarial ocupado en hacer dinero a lo pendejo con el falso amor a Monterrey. Es un grupo empresarial sin escrúpulos que pretende quitarle a mis hijos un bosque que está formado con árboles grandotes, de esos que tardan 100 años en crecer. No estoy en contra de FEMSA porque FEMSA es igual de corrupto que la SEMARNAT. Y porque cumple con el requisito indispensable del empresario mexicano (regiomontano): hacer dinero y estar bien a corto plazo. No importa que en un par de años la ciudad se nos inunde con una depresión tropical o que se nos incendie o que nuestra calidad del aire pase de baja a bajísima. Eso no importa, lo que importa es hacer dinero.
Pero como les decía. No estoy en contra de FEMSA, de la SEMARNAT sí por no defender el interés de todos los regiomontanos que ni enloquecemos por el futbol, ni nos es indispensable consumir Carta, Tecate, Sol, etc. De la SEMARNAT sí, que debería saber que el Bosque de La Pastora no es un monte baldío ni es un montón de matorrales sin vida, sino que es flora de la región que puede sostenerse solita en caso de sequía, helada o lluvia. Es un bosque cuyos árboles centenarios desaparecerán para la construcción del estadio de los Rayados como si a esta ciudad le hiciera falta otro estadio o en todo caso, como si hubiera la inminente necesidad de desaparecer un bosque nada más porque a los Rayados "ya les hace falta tener su estadio".

Pero no estoy en contra de FEMSA. En contra de quien SÍ estoy es de la HEINEKEN por la hipocresía de venir a un país tercermundista como México a talar bosques a lo pendejo. Por la hipocresía de venir a lucrar con el amor a Monterrey cuando el verdadero amor a Monterrey es su bienestar, su armonía. Por la hipocresía de venir a hacer lo que en Europa no podría hacer. Y también estoy en contra de tanto regio pendejo que piensa que talar equis cantidad de arbolotes de esos que toman 100 años en crecer puede compensarse con el pasto de la cancha y dos o tres ficus que pongan en las jardineras del estacionamiento. Chingado, habiendo ya tanto terreno deforestado, contaminado y abandonado en cualquiera de los municipios del área metropolitana quererse joder un parque y un bosque es mucha chingadera. 
Ya nos jodimos a nuestra niñez y a nuestra juventud en el tema social. Ya nos jodimos a nosotros mismos por nuestro excesivo materialismo. Ahora por qué chingados nos metemos con los pocos recursos naturales que nos quedan. Hay que pensar un poco más. El futbol no es tan importante, neta. Chingarse un bosque no es pasión, es frivolidad.

lunes, junio 16, 2008

jueves, abril 10, 2008

No finjas que sentiste mellooooo....



Ayer tocó ir al grupo de mujeres lesbianas y bisexuales de Cedusex y el tema fue "Sexualidad y Enfermedades de Transmisión Sexual". Como preview del tema, Ana me comentó que su impresión era que mi vulgaridad y guarrez respecto del tema se debía única y exclusivamente al miedo que me provocaba el tema. Yo lo negué, así que me dijo que pronunciara en voz alta vulva, vagina, clítoris, labios menores, labios menores, etc., como quien dice dedo meñique, estómago, brazo, rodilla y tobillo. Yo, muy chucha cuerera, le dije que no había problema y con mucha enjundia lo hice. Ana no creyó que me sintiera tan a gusto con el ejercicio y me lo hizo saber. Yo, cabe destacar, estaba súper convencida de que el tema no me provocaba la menor inquietud, hasta que cuando llegué la mujer que estaba coordinando el grupo me dijo: "¿Nos puedes decir tu nombre y algo sobre tu vulva?". Yo no estaba tomando nada, ni comiendo nada, pero si hubiera tenido algo en la boca tengan por seguro que lo habría escupido de inmediato. Lo primero que me vino a la mente fue "peluda", y volteéa ver a Ana porque justo en ese momento caí en cuenta a lo que se refería con aquello de que mis guarradas eran producto de un pudor y una reserva exacerbada al tema sexual. Yo me podría defender diciendo "como la mayoría de los seres humanos en el planeta".
Terminó la sesión, nos fuimos a casa, y le prometí a Ana que iba a postear algo relacionado con el tema, pero para ser sincera, no encontraba cómo abordarlo. Así que para hacer tiempo, me puse a vagar en otros blogs y en el de Comales encontré un post de Karla hablando algo muy interesante sobre la respuesta de los grupos conservadores al "hombre embarazado" que conmovió al mundo entero en días pasados. Y yo, muy docta en el tema, que me agarro comentando la entrada y tras una serie de cavilaciones que suelto un contundente: "Y sí, si la sexualidad humana estuviera destinada a la reproducción exclusivamente, pues entonces entraríamos en celo una vez al año y dejaríamos de pensar constantemente en eso, no? Pero como el sexo no lo entendemos, nos vemos en la necesidad de controlarlo bajo cualquier circunstancia". Este comentario depertó en mí algo, me hizo clic algo, y entonces me puse a pensar que tal vez le tengo más miedo al sexo de lo que alcanzo a vislumbrar. Vamos a ver cómo es que funciona esto.
1. Confusión entre lo público y lo privado
Ana me preguntó un día y a raíz de un comentario en un blog hermano, que cuál era mi opinión al respecto de hablar de nuestra sexualidad libremente en el blog como muchas lo hacen. Yo le contesté primero que era una decisión personal y que para mí eso debía permanecer en el ámbito de lo privado como tantas otras cosas. A mí me encanta andar de metiche en historias ajenas, sobre todo cuando me pica la curiosidad algo y quiero saber. Cuando apenas empecé en esto de relacionarme sexualmente con la gente, puedo decir que pasaba horas y horas tratando de investigar cómo se hacía y qué se hacía, y tratando de recabar pormenores y testimonios y detalles, pero no sé, algo pasó, y de pronto decidí que eso era cosa personal y que si las personas con las cuales estaba platicando querían contarme algo sobre su vida sexual, pues que lo hicieran, pero ya. Yo oigo por ahí que es muy importante hablar de sexo como una cosa común y corriente, como quien dice "me duele la panza, ¿me tomaré una pastilla?", pero yo de verdad de verdad no alcanzo a distinguir cuál es el límite o si, en todo caso, es necesario uno.
2. El gato llamado Orgasmo
Cuando vivíamos en el DF, fuimos a casa de nuestra querida amiga Karina un buen día y nos presentó a su gata. "Se llama Vagina", yo sonreí cortesmente como señora encopetada de San Pedro y proseguí a otra cosa. Al poco tiempo, Vagina tuvo un compañero de juegos, otro gato al que bautizaron Orgasmo. Yo para ese segundo, ya estaba más tolerante con el juego y me reí con aire de suficiencia, como persona intelectual que ha alcanzado un nivel de comprensión tal que es capaz de distinguir dos cosas: a) Lo intrascendente de la palabra y b) la idea de mi amiga de que si usaba las palabras de una forma común y corriente iba a ayudar al buen desarrollo de la psique de su hija y no se iba a sentir avergonzada de su cuerpo, de sus funciones, de sus nombres y todo lo demás. Y yo la teoría la entendí, pero en lo personal y hasta el día de hoy, no le llamaría a una mascota Pene y a su compinche Escroto para que mis hijos tomaran con tal naturalidad su fisonomía. Ahora que, entiendo la necesidad de llamarle por su nombre a las partes del cuerpo para quitarle esa carga pesada de que hay cosas que no se pueden nombrar, sino que únicamente se pueden insinuar.
3. Tememos lo que no conocemos
A raíz de esto, me he dado cuenta cuanta verdad hay en el dicho de que le tenemos miedo a lo desconocido. Y tenerle miedo al sexo, de cierta manera es admitir lo poco que conocemos al respecto. Yo me imagino la barrera entre los heterosexuales como algo complicado, ¿no?, para empezar los cuerpos son diferentes y hacen cosas distintas, sin embargo, en el caso de las lesbianas la barrera puede ser igual de grande según los tabúes de cada persona. En un tono confesional, les puedo decir que me molesta besarme en público con otra mujer porque siento miradas lascivas. En una ocasión fuimos al festejo de una amiga buga pero súper minded y desde luego, los amigos iban por la misma línea, así que Ana y yo nos besamos, y no sé, no creo ni siquiera haber bailado con ella. Es más, el beso yo creo que fue normalito, de piquito, de esos más tiernos que calenturientos. Y bueno, la respuesta del público conocedor fue contundente: "Yo por eso agarré asiento en primera fila". Ana se atacó de risa, pero a mí me pareció una falta de respeto, porque no creo que el amor lésbico deba ser forzosamente materia de fantasía sexual para hombres bugas ansiosos de experimentarlo todo. Es más, creo que eso de que dos mujeres los exciten es más conducta social aprendida que un instinto incontrolable. Yo creo que por eso me molesta más, porque pienso eso. Entonces, siguiendo esta misma lógica de pensamiento, para mí narrar un día común y corriente, un episodio donde yo prodigue con caricias a Ana y le haga esto o lo otro, me hace sentir protagonista de narración porn sweet, y eso definitivamente choca con toda mi postura de que el sexo y sus anécdotas deben permanecer en lo privado.
4. Peeeeero
Algo de cierto debe de haber en todos aquellos que insiten en que uno debe hablar con mayor libertad, eliminar prejuicios, tomarlo de una manera natural, porque cuando leo algo sobre sexo, ya sea desde el punto de vista científico o una experiencia cotidiana, siento empatía y en algunos momentos me veo reflejada y me hace sentir bien, siento resonancia de alguna manera, y en algunos momentos de mi vida, también, me habría gustado tener menos frenos, menos auto censura y hacer o decir cosas que ahí guardadas en mi mente no sirven de mucho. Yo creo que el mejor indicador de una necesidad de expresión la encontramos en el arte, y no por nada la sexualidad es uno de los temas favoritos de canciones, pinturas, fotografías, novelas, poemas, corridos, publicidad, carteles. Bien dicen que cuando el río suena, es porque agua lleva.
¿Y ustedes qué opinan? ¿Los asuntos del sexo deben ser más públicos y relajados? ¿Algún tipo de prejuicio y miedo ha impedido que disfruten de algo?
Y como el SEXO VENDE, vamos, que queden en 15 los comentarios para un nuevo post.

miércoles, agosto 29, 2007

¡¿De dónde salió ESO?!




Nota: Este es un post vulgar, escatológico y literalmente de pastelazo...




Pues ha llegado el momento, el tema del que tarde o temprano tenía yo que hablar... ¡Los pañales! Por su puesto, a quien no le agraden las escatologías de la vida este es el momento exacto en el que tienen que dejar de leer, así que débiles de corazón y/o estómago pasen directamente a la parte de abajo donde dice comments y déjenos un "hola cómo les va" y todos felices. Estuve pensando un buen rato cómo hacer una presentación para el tema, pero creo que todo el público agradecerá que en esta ocasión no incluya fotos ilustrativas del tema... al menos no unas que incluyan a mis hijos.



La vida es dura, lo es más cuando se trata de las deposiciones. Por alguna extraña razón todo muno dice "mmm, qué rico, huele a bebé" y yo a veces me pregunto, ¿de verdad saben de lo que están hablando? ¿Han olido alguno que no sea de plástico y marca Mattel? ¡Guácala!



Cuando me hicieron la cesárea pensé: "¡al fin, mis días en las escatologías han terminado!" Oh grave error, y ni si quiera me voy a detener en describir todas esas cosas que nadie dice sobre el puerquerio, simplemente voy a seguir hablando de bebés.



Para empezar, ¿sabían que hay libros que describen el color y la consistencia adecuada de las heces fecales del bebé? No sé si ya lo dije antes, pero ¡GUÁCALA! Sin embargo, es más que obvio que en esas primeras semanas de aprehensión, no sólo quieres saber cómo debe de verse la popó de tu bebé, ¡casi quieres que te digan a qué debe de oler o hasta saber! La mamá de una amiga cuyo nombre no voy a revelar para proteger su identidad alguna vez nos contó que ella tenía el hábito de probar la caca de su hijita cuando estaba enferma para saber QUÉ es lo que le había hecho daño. En casos extremos, pese a lo repulsivo que socialmente nos parezca en realidad es una muy segura fuente de información, aunque de seguro los laboratorios son más fiables.



Nosotras, inocentes madres primerizas y aunque todo mundo nos dijo que estábamos locas, insistimos en no hacer baby showers de pañales. No, para nada, para qué íbamos a necesitar pañales desechables si los íbamos a lavar a mano. Debo decir en nuestra disculpa que sí en efecto lavamos pañalaes por un mes y medio completo, todo TODO el tiempo que permanecimos en el DF. No fue complicado y de hecho nuestra vida sí era bastante simple incluída la lavada de pañales. Tuve que soportar sentirme idiota cuando le pregunté a un vendedor de pañales de tela si eran seguros y si no iban mis hijos a enfermarse con el E. coli porque mi mamá me juró que se les iban a subir los bichos desde el pañal... pero el vededor me dijo que a menos que chuparan el pañal no iba a pasar nada... Evidentemente el vededor no ha tenido hijos.


Como quiera compramos y usamos los pañales de tela por mes y medio. Hasta que llegamos a nuestra actual residencia en este eterno camping en contacto con la naturaleza y la vida silvestre. En ese momento Crix me dijo "yo no quiero un campo de cultivo de insectos en el bote de la ropa sucia". Así pues empezamos a comprar pañales desechables.


La caca, la caca!!!! Y ahora, solo por cultura general los sinónimos de caca: surullo, mojón, plasta, mierda, huano, popó, pasta, boyo, dos, pufi, excremento, frijoles, lodo, pastel, cacahuate, café, suciedad, porquería, popis, calabaza, materia o bolo fecal, carga, hez, merdolo, deposición, fiemo, majada, gallinazo, zurrullo, sirle, palomino, boñigo, aguas mayores, cagarruta, cagada, defecación, evacuación, sedimento, basura, estiércol, cerote, tripa, cake, tele-fax, miércoles, guácala de pollo, abono, acoto, bosta, burrajo, cucho, sirria, humus, mantillo, popochas y zurrada. Siento haber afectado sus sentidos, pero créanme no por muy bonito que le digamos huele menos feo.


La cosa se pone asquerosa. Si alguien les ha dicho que por ser de sus bebés no huele tan feo, es una gran mentira, huele peor porque está más cerca. Y créanme también las princesas hacen eso. Es horrible. Crix y yo nos échamos el piedra papel o tijera para ver a quién le toca. La abuela deja de ser abuela durante los minutos que toca el cambio de pañal. Y la gran duda que yo tengo es ¡¿quién, Dios mío, quién puede hacer un cambio de pañal sola?! Yo no puedo, Crix también batalla, mi madre se declara incapaz y he visto amigos que van en equipos de dos a cambiar a sus nenes.


Es que cuando son muy pequeñines te parece que los vas a romper. Los primeros pañales los cambiaba Crix, sobre todo con Santiago que parecía una micro cosita que se iba a quebrar en nuestras manos. Luego tener que abrir, bajar, subir, explorar los plieguecitos y limpiar, limpiar limpiar. Es un embrollo. Nuestros pañales de tela eran de tres capas. En lo que les terminábamos de poner todas las capas ya había que cambiar al niño otra vez. Y eso por no mencionar las veces que se nos olvidaba poner una capa y había un charco en nuestra cama. Me tocó hace poco ver un papá que después de lidiar casi media hora dejó chueco el pañal. Por eso nostras lo hacemos en equipo siempre que se pueda porque dejar chueco un pañal es peor que no ponerlo.


Y qué me dicen de los pañales abre fácil. ¿Sabrán los diseñadores de pañales que el objetivo del pañal es dejar la carga en su lugar? Para checar que el pañal está sucio y cambiarlo se me ocurren tantas formas diferentes SIN TENER QUE ABRIRLO. Quizás es que no me tocó la época de los pañales con pegatinas que se rompían al abrirlos, pero no me parece decente que mi hijo se pueda quitar solo el pañal. ¿De verdad necesito llegar un día y encontrarlo sin pañal porque solito pudo deshacerse de él?... no quiero imginar lo que podría yo encontrar... Me estresa cada vez que veo a Diego o a Santiago jalándose los cierres del pañal.


Y es que aún no les cuento lo peor...


Un día, no hace mucho, tuvimos no sólo que cambiar a Santiago de pañal, sino que tuvimos que cambiar las sábanas de las colchonetas del área de juego, las sábanas del sillón (sí, así de nacos somos en casa), trapear el piso y esterilizar las mamilas. Además de bañar al niño y lavar su ropa con agua MUY caliente. La explosión fue masiva. Los resultados catastróficos y el muy feliz se peinaba el pelo con su propia (busquen una palabra de la lista de sinónimos). Ahora entiendo por qué Clare que sólo tiene un perro se vanagloria de que su perro nunca se va a sentir avergonzado cuando sea mayor de las cosas que ella postea. Lo siento hijos, si algún día leen esto es que yo necesito una catársis de la vida cambiando pañales.


Y es que hay pañales que ni en muiestra gratis debe una de aceptar. Por ejemplo algunos de esos que encuentras en el Oxxo. Se sobre entiende que si una acude a comprar esos es porque tuvo una emregencia. ¿Es acaso necesario agravar la emergencia con la dudosa calidad de esos pañales? Por experiencia les digo, resulta mejor envolver al niño en una toalla, ponerle encima una bolsa plástica del soriana y pegarlo todo con masking tape. Sí funciona y es mucho más absorbente. Eso sí, despídanse de la toalla para siempre. Ni hervir, ni poner al sol, ni remojar en cloro aseguran realmente una vuelta al blanco brillante que alguna vez fue. Pero no se preocupen si la remojan en cloro y la hierven no va a ser portadora de E. coli. Y la pueden guardar para la próxima emrgencia...


Diego también tiene sus historias. De hecho tiene tan mala fama que hace unos días nos despertó un hedor terrible y lo primero que yo hice fue pegarle a Crix y decirle te toca cambiarle el pañal a Diego, yo safo! Cabe aclarar que le levantamos falsos a mi pobre bebecito, él no era la fuente de tan terrible olor esa mañana.


Los pañales son una de las razones por las que me da miedo que mis hijos aprendan a hablar. ¿Cuál va a ser ahora mi excusa para decir ups, no me había dado cuenta de que necesitaba un cambio...?


Por otra parte, Crix dice que tiene sus ventajas que exploten, te evitas eso de ir al cambiador y pelear con ellos para pasarles una toallita húmeda por la colita, y pelear con ellos para que no te quiten las toallitas húmedas y pelear con ellos para que no se coman las toallitas húmedas. Simplemente si explotan van directo al lavadero, tinita o regadera según sea el caso y la disposición de la que vaya a aplicar el baño.


Myrna a veces me regaña porque no les cambio más seguido el pañal a mis hijos, una vez incluso me regaño porque me negué a cambiarle el pañal a la suya! jaja Pero es que lo mío con los pañales es personal. No me gustan, no me gustan, no me gustan y espero que muy pronto lo dejen de usar y empiecen a avisar para usar el bañito... Después de eso ya sólo serán unos cuántos años de Mamiiiii ya acabé!!!! y correr a limpiar culitos en la taza del baño... ¡Definitivamente qué bonito es ser Mami!

miércoles, agosto 08, 2007

¡Me declaro incompetente!

Así de simple, desde hace una semana he llegado a la conclusión más sencilla de todas: simplemente me declaro total y profundamente incompetente para enseñar a mis hijos a comer. Mucho se ha escrito sobre el tema y evidentemente yo no lo he leído y lo poco que he leído no lo he sabido aplicar. Yo que me sentí tan orgullosa y feliz de que comieran chayotes con singular alegría y que prefirieran las verduras a las frutas, ahora no sé qué hacer cuando Diego se frunce y me tuerce la nariz y simplemente se niega a ingerir cualquier cosa molida que le entregue yo con una cuchara.

No, el avioncito no basta, no sirve, no es ni remotamente útil. He intentado con distintos tipos de cucharas. Simplemente el niño me está diciendo algo que me niego a escuchar: "Mami, te quiero mucho, pero soy independiente, un niño grande que quiere comer solito." Bueno, espero que sí diga que me quiere mucho, porque con las muecas que me hace debo aceptar que mi interpretación de sus comentarios es algo libre.

Así pues, Santiago queda embarrado sin deberla ni temerla en una batalla campal donde se enfrentan su Mami y su hermanito. A veces, escoge ser el buen niño, el ejemplo y ceder a la súplica de su Mami, abre su boquita y come con tranquilidad cualquier cosa que le de. En otras, se alínea con el enemigo y juntos reclaman ¡oh, mi Dios, no! ¡FINGER FOOD!

¿Y qué hago yo? ¿Qué hago yo, señores, en una batalla que tengo de por sí perdida? Le gano tiempo al tiempo y cedo entregando una galletita mientras pienso y pienso... ¿Qué les podré dar hoy? De pronto y sin querer, me he vuelto ESO, eso, eso que no quería yo ser: la madre-aprehensiva-con-miedo-que-no-quiere-que-su-hijo-se-ensarte-la-cuchara-en-el-ojo. También, debo admitirlo, soy la impaciente que no tolera que Diego quiera compartir TODA su comida con los cuadrúpedos de esta casa. ¿Acaso soy la única que entiende que el perro y el bebé no deben compartir comida? Mi madre parece que no lo entiende, y lo toma con mucha alegría, yo no.

Me desespera terriblemente que todo lo tiren al suelo y que sea yo la que a) se tenga que parar a enjuagarlo, b) se tenga que pelear con los perros para recoger el bocado primero y/o c)tenga que limpiar el mugrero del suelo (el que queda después de que los perros lamieron el piso). Por su puesto ha habido ocasiones en que el servicio canino de limpieza de pisos resulta muy útil, pero no lo es tanto cuando de cada diez galletas sólo dos terminan en la boca de Diego y de las siguientes diez, solo media galleta es comida por Santiago.

Me abruma que para que aprendan a comer plátano tenga yo que pelar seis plátanos porque todos se les resbalan de las manos y entonces los perritos por supuesto quiren reclamar que el que lo encuentra se lo queda. No sirvo para esto. Dos niños y una mami no funciona. Me rindo.

Muy linda mi prima hace unas semanas me dijo "la verdad, prima, solo una mujer que nunca ha sido madre puede planear tener dos hijos a la vez." Quizá tiene razón. Aunque tiene su doble parte de disfrute, pero es la doble joda la que en estos momentos me está volviendo loca y me tiene al borde de un ataque de nervios.


¡A estas alturas mis hijos lo único que quieren comer es sopa Maruchan! Y yo por supuesto, obviamente, como es de esperarse.... ¡Me siento un fracaso! ¡Cómo sopa Maruchan en estas épocas en que el sodio está tan terriblemente vilipendiado! Y además la quieren agarrar del suelo, en esta era en que la limpiea está sobrevalorada, ¡mis hijos quieren comer del suelo! ¡Es porque soy lesbiana, verdad! Dios me ha castigado con dos cavernicolitas incivilizados.

Ni pensar que la del problema soy yo, por supuesto. Ni pensar que ellos no tienen la culpa de que en esta casa el refrigerador se haya tomado unas vacaciones en pleno verano y que por lo tanto no puede haber comida fresca. Ni pensar que esto es tan similar a vivir en un camping que todo tiene que venir enlatado, envasado y en tetrabrick y por ende con altos contenidos de sodio.

Ni pensar en el hecho de que la torta bajo el brazo nunca llegó y por lo tanto no se me prende el coco en como alimentar a mis hijos sino es con una silla encontrada y con un andador regalado.

En fin, como quiera hay unos momentos muy divertidos y tiernos como cuando Santiago se bañó en noodles y se los untó en la cabeza. O como cuando la gente se me quedó viendo feo en el centro comercial porque les di papas de McDonald´s o puré del Kentucky Fried Chicken. Y me siento frustrada porque mi parte consciente sabe que eso es lo mismo que condenarlos a una vida de obesidad y diabetes. De verdad, a veces siento que alguien mal intencinado va a usar este blog para llevarlo ante el DIF y quitarme a mis hijos. Pero lo siento, tengo que desahogarme antes de que me desquite de más con alguno de los 25 perros de la casa.

Hoy finalmente, tuve un tiempito para leer consejos sobre cómo enseñar a comer a lo9s bebés. Para empezar resulta que debían haber empezado a comer solos desde los 7 meses. Allí empezamos mal porque apenas a esa edad la doctora nos dio permiso de empezarles a dar pera y chayote muy bien cocidos. Obvio, lo que terminaron comiendo fue Gerber. Hace dos semanas una consultora nutrióloga de Gerber me dijo que no podían empezar a comer tercera etapa hasta que tuvieran 4 dientes y menos empezar a comer comida solos porque pueden ahogarse.

Por eso me confundo más. El libro dice que ya les de garnachas, pescado y jugo de naranja en taza. Y yo como es de esperarse, me confundo más. Me desespero. Venía una lista llena de frutas frescas y yo sólo pienso en términos de hormigas y cucarachas. Por otro lado me tranquilizó que en el mismo libro dice que no pasa nada si alguna vez se meten una bola de pelos, una cucaracha, unos cuantos insectos o hasta un pañal a la boca. Pero no sé cuánto sea tantito, ni cuanto pase ya el límite de lo salubremente permitido. Bueno, tomaré en cuenta que en otras regiones comer insectos es todo un arte culinario y tienen mucho contenido protéico. ¡Puaj!

Estaba ya muy dispuesta a darles salchichas de pavo y entonces me dijeron que no eran buenas, luego lo leí y luego vi a Diego muy mono lamiéndola hasta que se metió un bocado enorme que me llenó de pánico. Salchichas malas, muy malas. He dicho.

Por otra parte el libro sugiere que toda la repostería que les de sea integral y que no les enseñe a comer azúcar. Una vez más creo que nadie espera tener hijos en condiciones rupestres. Creo que lo más saludable para mis hijos a estas alturas es que los enseñe a cazar su propio alimento. Así al menos podrán cenar venado y reno con nosotros la próxima Navidad.

En fin. que después de darle vueltas y vueltas al asunto no me queda más que pedir ayuda. ¡Alguna sugerencia sobre cómo alimentar a un par de niños con ansias independentistas?



viernes, julio 06, 2007

8 cosas

Esta entrada quizás no tiene nada qué ver con las lesbianas, pero se trata de mí y yo soy una, así que a lo mejor sí tiene qué ver.
Este es un juego que vi en el
blog de Crix que me encantó y quiero compartir con ustedes. Se trata, como dice el título, de 8 cosas que nadie nadie pero nadie, sabe sobre mí.
Las instrucciones dicen:
A. Cada jugador comienza con un listado de 8 cosas que nadie conozca acerca de él/ella.
B. Tienen que escribir esas 8 cosas en su blog junto con las reglas del juego.
C. Tienen que seleccionar a 8 personas mas invitar a jugar y anotar sus nombres o el nombre de su blog.
D. No olviden dejar un comentario en los blogs respectivos anunciándoles que han sido invitados a jugar.

1) Cuando yo tenía 8 años, tenía una amiguita con la que solía jugar a las Barbies entre otras cosas. Nunca sentíamos tener suficientes accesorios, pero nuestros padres no podían pagar los artículos de lujo de las muñecas. Así que empezamos a tomarlos sutilmente de las tiendas. Sólo cosas pequeñitas para no sentirnos tan culpables. Un día fuimos ella y yo con mi papá al súper y le dijimos que íbamos a ver muñecas. Cuando ya nos íbamos se acercó un gerente a hablar con él. Se dieron cuenta de una de las cosas que mi amiguita había tomado y mi papá pensó que era ella solamente la que había tomado cosas. Obviamente yo le dije que yo también pero como el gerente únicamente la señaló a ella, él no me quizo creer. Pensó que yo estaba siendo solidaria. Mi papá no le dijo nada a mi mamá para que no se fuera a enojar.
2) Mi primer beso “de lengüita” fue con mi primo hermano a los 9 años, antes de eso solíamos jugar muchos juegos del tipo del "doctor". En una ocasión, mi abuelita entró al cuarto y nos cachó. Nuestras mamás lo tomaron con mucha calma. La mía no le dijo nada a mi papá para que no se fuera a enojar.... Los jueguitos terminaron cuando mi primo se dio cuenta de que yo le contaba a mi amiguita (la del apartado anterior).
3) Le tomé fotos de despedida a Quítopo, el gato de peluche de mi cuñada antes de mandárselo por paquetería cuando ya no queríamos saber nada de ella. Resulta que ese gato es una especie de símbolo muy complejo entre Crix y su hermana Brenda, pero con el tiempo yo me encariñé con el gato porque hacía cosas especiales como volar, o ignorarte y mandarte a hablar con su cola. Cuando me puse toda digna y le mandé sus cosas a Brenda por mensajería se me rompió el corazón de reconocer que el gato era suyo, así que de "despedida" le hice toda una sesión de fotos con disfraces y todo.
4) Fumo a escondidas porque me da pena que la gente me vea. Yo me había hecho una promesa muy ridícula y personal. si no aprendo a fumar antes de los veinte años no voy a fumar. La verdad es que nunca aprendí muy bien y luego simplemente me dio pena hacerlo delante de la gente, así que ahora me espero a estar completamente sola a que nadie me vea y a veces, una vez al año me pongo a fumar a escondidas.
5) Cuando viví en Valencia, había “ocasiones especiales” en que les tendía la cama a todos mis compañeros de casa y luego les ponía un chocolatito y una postal... Lo malo y triste fue cuando me enteré que ellos estaban seguros de que era la casera la que había tenido ese detalle.
6) Cuando tenía 6 años tuve un pato y se llamaba Qüiqüino, yo me ponía galletas saladas en la boca y las dejaba remojarse para que luego el pato se las comiera. Era alimentación boca-pico, porque yo veía que eso era lo que hacían las pájaras con sus bebés.
7) En una ocasión, cuando era niña, mi mamá empezó a ir con una bruja. Ella le empezó a pedir dinero para que nada me pasara hasta que ya no pudo conseguir más sin decirle a mi papá, así que tuvo que decirle. Él obviamente se sulfuró, pero no con mi mamá, sino con la bruja que la chantajeaba. Él fue a buscarla y la amenazó para que parara y le dijo que si algo me pasaba a mí o a mi mamá se las vería con él. El acoso paró, pero será acaso que la salazón continúa...
8) Antes que nada debo decir en mi defensa, o quizás sólo para hundirme más que yo nunca he creído que haya envidia de la buena. Toda la envidia es envidia y punto. Lo que sí es que a veces esa ambición nos ayuda a ser mejores. En fin, una vez dicho eso debo declarar que me matan de envidia los siguientes blogs y sus protagonistas: El de la Chica renacentista, porque se dedica a hacer casi todo el tiempo un montón de cosas con las que yo, sólo por miedo, flojera y/o desidia sueño con hacer. El de los trillizos y sus mamás, porque extraño la parte padre y romántica de estar embarazada y porque ellas además van a tener dos niñas.
En fin, eso fue todo. Y ahora sí, reto al mundo a ver, una sola persona que diga (con excepción de Crix) que ya sabía estas 8 cosas de mí.
Bueno, se supone que debo invitar ahora a 8 personas a que hagan este mismo jueguito en sus blogs. Así que invito a Roma, Hector, Marina, Tilvy y André, Tío Ricky, Rizoma y Oli. Espero que les guste el juego y espero sus respuestas y7 comentarios. Besos.

miércoles, mayo 09, 2007

¡Auxilio!


Este es un grito desesperado. Necesitamos ayuda, ya no puedo más. Me voy a volver más loca de lo que ya estoy. Vivir en esta casa y en esta situación es un infierno. Llevamos desde el sábado en la noche sin poder dormir tranquilas. Fuimos atacadas por un ejército de cucarachas asesinas. Por favor, necesito una casa en la que pueda formar un hogar para Crix y nuestros hijos.

Las cosas sucedieron así... El sábado muy temprano salimos de casa Crix, Santiago, Diego y yo dispuestas a celebrar el cumpleaños de Crix lo mejor posible en un picnic en el Parque Fundidora. Bueno, testigos presenciales les dirán que no fue tan temprano porque en realidad llegamos a la cita hasta las dos de la tarde, pero eso es lo de menos.

Estuvimos en el parque un ratototote como hasta las ocho y media, hora en que nos fuimos con una pareja de amigos y su bebé a ver películas y cenar en casa de él y ella. Fue un día muy tranquilo y muy a gusto. Lamentablemente llegamos a la casa en la que estamos metidas como a eso de las dos de la mañana y ya teníamos mucho sueño y ganas de dormir.

En eso, cuando entramos al cuarto y prendimos la luz de la recámara, las vimos, eran cientos, o quizá miles de hormigas invadiendo nuestro nido de amor, nuestra cama, nuestras sábanas y almohadas. Eso no fue lo peor, lo peor es que sobre la cama también había al menos diez cucarachas enormes y prietas, caminando por todas nuestras cosas. Caminando sobre lo que por falta de disciplina dejamos encima de la cama antes de salir: la ropa recién lavada y los biberones de los niños.

A Crix le faltó poco para agarrar sus cosas y los niños e irse a un hotel. Yo no sabía ni qué hacer. Dimos vueltas y vueltas por la habitación sin atrevernos a mover las cosas. Cabe agregar que las dos les tenemos tanto miedo y asco a las cucarachas que no nos atrevemos a quitarnos la chancla y apachurrarlas por miedo a que contraataquen y se nos suban. A parte estas cucarachas son de las feas que vuelan.

Pasado el primer susto, poco a poco y con mucha cautela jalamos la colcha por las cuatro esquinas, doblándolas hacia el centro y formamos una especie de paquete donde quedaron guardadas todas las cosas que estaban encima de la cama, incluidas las hormigas y las cucarachas. Dejamos todas las luces prendidas e hicimos tanto ruido como nos fue posible para espantar a los bichos. Rociamos lysol (desinfectante) por todas partes y tratamos de dormir. Bueno, más bien yo dormí y Crix se quedó paranoica con los ojos pelones cuidando que a nadie se nos treparan las cucarachas. Aunque nuestros esfuerzos no evitaron que una maldita le pasara por encima a Diego mientras nosotras gritamos y nos trepamos a las sillas. Después de rescatar a Diego hicimos de tripas corazón y empezamos con nuestra venganza, nos decidimos a matarlas a chanclazos y pisotones.

Después de tres días el saldo es de muchas cucarachas muertas, pero el marcador sigue dándoles la razón: cucarachos 3 - humanos 0.

La segunda noche pintaba para ser mejor, pero cuando desperté no pude dejar de notar la hilera de hormigas que decidió que mi pecho era la ruta alterna más divertida para llegar a las moronitas de comida. Tengo una hilera de piquetes que va de mi axila a mi garganta, pasando por debajo de mi booby(lola) derecha.

Si se hiciera un videojuego de esta situación sería algo tan escatológicamente hilarante. Nivel uno: atravesar el patio para llegar a la recámara sin dejarte manchar por los perros y sin pisar minas biológicas. Nivel dos: Entrar al cuarto y matar a la mayor cantidad de arañas, y hormigas que sea posible. Nivel tres: Entrar al baño y atacar a los gérmenes y hongos. Nivel cuatro: En el cuarto de noche combatir y dar pisotones a las cucarachas. Nivel cinco: combatir a todos a la vez para poder volver a salir y rescatar a los bebés y la tortuga. Se presta a unos gráficos muy interesantes. Y hasta podríamos hacerlo interactivo y sacarle un juego de wii en el que piques un botón si lo quieres en modalidad de matamoscas y otro en modo de insecticida.

No, no nos quedamos con los brazos cruzados viendo como el mundo se nos cae encima. Si el perro con diez días de muerto nos sacó de nuestras casillas, las cucarachas en los biberones nos dieron fuerza para buscar un lugar nuevo donde vivir. Ahora estamos como locas deseperadas buscando departamentos y si la vida nos alcanza muy pronto viviremos en un nuevo lugar.

Por cierto, si saben de departamentos económicos con dos recámaras, estufa y boiler, nos avisan porque ya queremos una casa nueva.