lunes, octubre 13, 2008

La rebeldía empieza en casa

Ayer convocamos de última hora a los medios para un acto de rebeldía lésbica en el paseo Santa Lucía. Asistimos representantas de varias organizaciones entre ellas COMALES, LesMty, GESS y CEDUSEX. Cuando Vicky Ponce expuso la idea me encantó, aunque de pronto tuve dudas y pregunté qué tenía de rebelde salir a la calle con banderitas si nada más éramos como 15 lesbianas y nuestras hijas e hijos. Como quiera me encantó y fui vocera y todo transcurrió más que perfecto.


La respuesta a mi pregunta me vino hoy. Tras recoger a los niños de la estancia infantil comimos como todas las tardes. Después de comer, Santiago y Diego redescubrieron las muñecas nuevas que les regaló Karina. Ellos siguen encantados con los bebés. Así que Diego quiso salir a pasear con el suyo, y a Sampi se le antojó y empezó una batalla campal sobre la paternidad de cada bebé!


Por eso a mi madre y amí se nos ocurrió sacar a pasear a los cuatro muñecotes. Sampi quería llevarse su carriola con cada bebé en uno de los asientos, pero me pareció un tanto incómodo llevar a dos muñecos tamaño peque en una carriola tamaño doble semiremolque. Así que le ofrecí al señorsito que echara a su hijo en el carrito de súper. Diego por su parte decidió que él quería además sacar a pasear unas piezas de dominó y por eso aprovechó que su hermano llevaba "transporte" y echó a su hijo en la canasta de súper del hermano.


Todo iba muy mono hasta que llegamos a la entrada de la casa y nos topamos allí con el autor de mis días y orgulloso abuelo de los hijos de Crix. En el acto puso cara de macho herido en su más frondosa virilidad y dijo a mi madre: "Cariño, ¿los van a sacar así? ¿Y qué va a pasar si los ven? ¡No los expongan! Los van a molestar en la calle." Ni si quiera volteó a negociar conmigo porque ya sabía mi respuesta, pero se sorprendió con mi madre: "¡Ay, Javier, son niños!" Y yo por lo lejos le acomodé un "¡déjalos ser, papá!"


Salimos a la calle, llegamos al parque con dos niños con pañalera al hombro carrito de súper y dos bebés de juguete. En uno de los columpios ya había una muñeca de otra pequeña que había sacado al parque a su hija de plástico también. Así que, acomodamos a las tres muñecas en una hilera de columpios.


Estuvimos un buen rato en el parque, con nuestro modelo de familia expuesto. Mi madre, sus nietos y yo. Con nuestros niños aprendiendo cosas nuevas. Sin idea de que en el mundo "no es normal" que los niños jueguen con muñecas. La verdadera rebeldía empieza cuando nos cuestionamos si queremos repetir el mismo modelo, la misma estructura que se viene practicando durante siglos y siglos y siglos más. Por eso hoy, en la intimidad de mi hogar me sentí más rebelde que ayer, porque sé que estoy haciendo un cambio muy importante, estamos criando un par de niños feministas que construirán con estas herramientas un mundo nuevo y más justo.


Espero hayan pasado un orgullosos, rebelde y reflexivo día de las rebeldías lésbicas!

9 comentarios:

Anónimo dijo...

uan ves lei que no se podia educar para la diversidad porque eso implicaba reconocer al otro como un extraño al que "aceptamos que tenemos que incluir" pero yo creo que educar para la diversidad en sus sentido mas puro viene desde casa cuando lo hacemos antes de darnos cuenta que "el otro" es una amenaza y al contrario lo descubrimos como nuestro hermano o hermana... y creo que eso solo se da cuando somos enanos felices!!!
me hiciste llorar con este post!!
te admiro tanto
y sobre todo valoro tu conciencia para lograr el cambio desde tu familia y se que al menos quienes te conocen lo van a encontrar maravilloso!!
Dakini

Ana de Alejandro dijo...

Gracias Dakini!
La verdad que yo me preguntaba si las 15 lesbians hacíamos un cambio siendo tan pocas al tomar una plaza pública tan grande!
Pero cabe aclarar que me queda claro que aunque solo seamos 15 lesbians con nuestras banderitas, somos nostras las que estamos haciendo estos cambios gracias a la visibilidad por la que luchamos y que hacernos visibles también en nuestros entornos íntimos, y educar a nuestros hijos en la diversidad es loq ue va forjando los cambios!
Gracias por leernos!
De verdad les agradezco su tiempo a tod@s l@s que nos leen!

Adriàn Mariscal dijo...

Hola, me da mucho gusto saludarlas desde Jalisco. Tengo 19 años y soy estudiante de periodismo. Hoy tuve la oportunidad de escuchar en radio una recomendaciòn de su blog hecha por Laura, la titular del colectivo Diversiless en Guadalajara. Se hablaba sobre la adopciòn homoparental y fue muy curioso encontrar diversas opiniones por parte del pùblico y hasta de los mismos especialistas, desde quienes apoyan este tipo de adopciòn argumentando que lo que importa es el amor y la calidad de la educaciòn hasta quienes en un enfoque màs cerrado y conservador desacreditan con argumentos ideològicos.

El programa se llama "Sorico, sin gènero de dudas" y aborda temàticas para reconstruir el gènero y eliminar tabùes, una semana se habla sobre masculinidad, despuès sobre diversidad de gènero, y feminidad. Pueden escucharlo por internet todos los lunes a las 10 am por la estaciòn de Radio Universidad de Guadalajara en Ocotlàn.

Un afectuoso saludo. Ha sido un verdadero placer pasar y leer sus textos. Espero seguirles la pista.

Pato dijo...

hace 6 años cuando mis sobrinos era pequeñitos, l padre se cuestiono si no era raro que sus hijos tuvieran tantos peluches, y ls encantara jugar con ellos, tenian una fasinacion por los peluchs ... y en argentina, los peluches son cosas de chicas ... al mirarlos tan contentos decidio que no podia ser tan malo de sacarselos solo porque el considerara que era medio rarito ... de a poco el pensamiento popular va cambiando y si,la reveldia empieza por casa. El COCO tiene un pato de peluche pequeñito que imita a mi pato grande, y un Tiger (que era mas grande que el cuando nacio, ahora miden lo mismo) al que abraza, muerde y tortura .... y otros tanto peluches mas incluido Juan Carlos el suricato (la autentica suricata transexsual - Euge va a matarme por esto -), son mutaciones en la vida actual, las cosas no tienen que ser como eran.

imaginesheandshe dijo...

Hola! Suelo leer vuestras inquietudes y experiencias a menudo pero no comento nunca. Quería felicitaros, pues sí, además de ser lesbiana y mujer (y de ambas cosas bien orgullosa y feliz) entre otras muchas cosas, soy profesora de niñas y niños de cero a seis años. La educación debe ser siempre Motor de Cambio de todo aquello que es injusto, sin embargo, a día de hoy el sistema educativo (tanto de mi país, España, como de la mayoría) sigue con el modelo, el contenido y los "valores" de antaño, es decir, que perpetúa una educación sexista, racista, heterosexista (solo la relación heterosexual es mostrada como familia) y especista.
Me parece facilmente comprensible (no sé por qué a veces causa ni el más ligero revuelo) que un niño quiera jugar con el juguete que sea, desde luego si seguimos privando a los niños y a las niñas de determinados juegos seguiremos empobreciendoles en muchos sentidos y seguiremos contribuyendo a la elaboración y perpetuación de una sociedad sexista, simple e infeliz.
Un juguete no es cualquier cosa, es el instrumento primero que tiene el niño o la niña para comprender el universo, para construirse, para NORMALIZAR actitudes e ideas.
He visto cómo alguna que otra madre o padre prefiere comprar a su hijo un juguete bélico y violento antes que comprarle una cesta de la compra o una muñeca.
Un juguete, un cuento, un juego, una canción infantil debe cumplir un único requisito para ser utilizado: ser educativo, respetuoso con todas y todos y fomentar actitudes nobles para la vida.
Así que me gustó vuestra forma de enfocar la educación de los peques! Hay muchas madres/padres y docentes que también optaron por ello, pues es la forma de cambiar el mundo y de hacerles libres de ser quienes son.
Un abrazo,
Helena ;)
www.imaginesheandshe.wordpress.com

Akaotome dijo...

Debo reconocer que a mí me cuesta mucho luchar contra mis propios prejuicios. Y pese a que en la teoría sé que jugar con muñecas no los va a hacer maricones como a mí no me hizo heterosexual; y pese a que sé que el jugar con carritos y escopetas y GI Joe's no nos garantiza la masculinidad ni hará diferencia en la identidad de género ni nada, a la hora de la verdad, a la hora en que veo a mis hijos jugar como si nada con un muñeco con pene vestido de mujer tengo que hacer el esfuerzo enorme de recordar que el juego es una representación de la realidad que los niños hacen, es la manera en que ellos aprenden y el jugar con juguetes cargados de identidad genérica no es más que uno de los elementos que contribuyen al desarrollo de su vida, porque DIEGO Y SANTIAGO hacen muchas muchísimas cosas más que jugar con muñecas...

marga dijo...

las felicito, hay que ser muy valiente para enfrentar tanto prejuicio propio y ajeno
pero soy una convencida de que es la única manera que tenemos de cambiar las cosas

un beso

Bereri dijo...

Desde pequeños nos crian con "ideas" como las niñas se visten de color rosa, y los niños de azul, las niñas juegan con muñecas (en lo particular prefería los carritos de control), los niños juegan con coches, pero un juguete no definira lo que eres, tu esencia, un juguete es un instrumento el cual sirve para divertirte y aprender a la vez... Las decisiones de ser lo que somos la tomamos cuando es el momento adecuado y siento que el echo de jugar con X cosa no influye para ello. Que los niños jueguen con una muñeca me indica que el día de mañana que ellos sean padres ( si asi lo deciden) no tendran problemas para cuidar a su hij@, cambiarlo, bañarlo. Yo no veo mal la forma en que Diego y Santiago jueguen, los prejuicios los tenemos nosotros no los niños.

Saludos desde México DF

encantada dijo...

Qué bonita la idea de criar niños feministas ;)